La credibilidad de la instituciones de España en entredicho

NOTA DE LA REDACCIÓN: No vamos a entrar en esta web que pretende ser neutral políticamente y solo pendiente del área mediterránea, en consonancia con los objetivos fijados en el Acuerdo Marco de Colaboración firmado el 19 de octubre de 2011 en Málaga.

No obstante entendemos que la credibilidad de nuestras instituciones se encuentra en entredicho, presentando una vulnerabilidad ante el mundo y sus líderes realmente grave e importante.

Si es verdad la corrupción en los expedientes académicos es malo para nuestro país, pero igual de malo es que estos expedientes se empleen como armas políticas de carácter arrojadizo. Ambas circunstancias ponen en mal lugar la honorabilidad de la clase política, siendo conscientes que la inmensa mayoría de administradores y parlamentarios han obtenido sus títulos profesionales dentro de la legalidad vigente:

Tesis doctoral de Pedro Sanchez

DIARIO ABC 14.09.2018

Amplio eco en la prensa internacional de la exclusiva de ABC sobre el plagio de la tesis de Pedro Sánchez

14.09.2018. ABC. Los medios resaltan que el presidente del Gobierno haya amenazado a ABC con emprender acciones legales si no se retracta

INFOBAE. 14.09.2018

Acusan a Pedro Sánchez, jefe de gobierno español, de plagiar a varios autores en su tesis de doctorado.

14.09.2018 Infobae. Leer ,ás

El Periódico Digital. 14.09. 2018

14.09.2018. No es el tema pricnipal, por supuesto, pero el plagio de Pedro Sánchez recorre el mundo. «El primer ministro español niega el plagio y el escándalo de la tesis se acentúa», así titula el portal estadounidense Bloomberg. Por su parte, el diario británico ‘Financial Times’ titula: «El primer ministro español amenaza con demandar a los medios que le acusan de plagio». El francés ‘Le Figaro’ reseña que Sánchez niega el plagio de sus tesis y que se ha molestado después de las acusaciones sobre sus estudios académicos.

AFP. 13.09.2018

13.09.2018. AFP. Pedro Sánchez contrataca ante las acusaciones de plagio en su tesis doctoral

LA RAZÓN. 14.09.2018.

14.09.2018. La Razón. La UCJC confirma la «normalidad» de la tesis de Pedro Sánchez tras revisar el proceso Confirma «la normalidad del proceso, de acuerdo a la normativa vigente y a los protocolos de verificación y control habituales en el ámbito universitario»

EL PERIÓDICO. 14.09.2018.

El Gobierno exige a PP y Cs que pidan perdón a Pedro Sánchez

14.09.2018. El Periódico. La Camilo José Cela confirma que la evaluación de la tesis de Sánchez se ajustó a la normativa La institución revisa el proceso de evaluación del trabajo antes de destacar “la normalidad del proceso”

EUROPA PRESS. 13.09.2018

EP. 13.09.2018. La tesis de Pedro Sánchez tiene 342 páginas y 424 citas a una bibliografía con más de 150 referencias

EL CONFIDENCIAL. 13.09.2018

13.09.2018. El Confidencial. La directora de la tesis de Pedro Sánchez: “No hubo trato de favor. Le dedicó tiempo” El ministro de Exteriores, Josep Borrell, denuncia que las informaciones referidas a la tesis son “un ataque directo contra el presidente del Gobierno”, que “hace muy bien en defenderse”

EL MUNDO. 14.09.2018.

14.09.2018. El Mundo. Catedráticos de Economía: la tesis de Sánchez “no tiene calidad” y “ninguna revista de prestigio la publicaría”

PÚBLICO. 14.09.2018

Público. 14.09.2018. La tesis doctoral de Sánchez supera dos controles para detectar plagios, según La Moncloa El Gobierno ha hecho público los resultados de ese trabajo en Turnitin y PlagScan, dos de los “software” que asegura que son de los más reconocidos para detectar la posibilidad de plagio de un texto.

LA VANGUARDIA. 14.09.2018

LV. 14.09.2018.La tesis de Pedro Sánchez, Pablo Casado y Albert Rivera, en directo. La portavoz del Gobierno ha dicho también que el presidente Pedro Sánchez está “fuerte” y “firme” y que tiene la “profunda convicción” de que las dudas sobre su tesis doctoral “ha sido un caso para montar ruido” y “abatir” al Ejecutivo

EL PAÍS. 14.09. 2018

14.09.2018. El País. “Nunca he visto una tesis con plagio” Catedráticos y profesores defienden la seriedad de los tribunales de doctorado en la Universidad española

EL INDEPENDIENTE. 14.09.2018

14.09.2018. El Independiente. Victoria Prego. Pedro Sánchez, no “hundido” pero sí “tocado”

Puede que sea demasiado tarde para Pedro Sánchez en lo que se refiere a su famosa tesis guardada hasta hoy como si hubiera sido el Santo Grial. Puede ser demasiado tarde porque a estas altura ya han sido examinados no sólo todos y cada uno de los párrafos de su texto doctoral sino que se ha puesto el foco en otros aspectos que ofrecen serias dudas sobre la ortodoxia y el rigor académico exigibles en ese nivel de excelencia científica que corresponde a un doctorando.

De manera que nos encontramos con la acusación gravísima formulada por el diario ABC, según el cual el presidente del Gobierno plagió párrafos enteros de trabajos ya publicados por otros autores sin que Sánchez hubiera anotado su procedencia. Eso es, ha sido siempre, un plagio. Y, como dice en El Mundo el profesor de la Universidad Carlos III Javier Redondo, “el plagio es pringoso e indecente y constituye un atropello a la propiedad intelectual: una estafa”. Por eso, los argumentos exculpatorios de Pedro Sánchez que se están empezando a manejar  para librarle de esa acusación según los cuales hay un porcentaje máximo de plagios pequeños, o “plagitos”, por debajo del cual la irregularidad, o la estafa, es tolerable, no hace más que ensuciar la imagen ética y el prestigio académico del presidente.  Porque incluso lo que se conoce como “autoplagio”, que también parece haber practicado el señor Sánchez es una práctica que la Universidad penaliza.  O penalizaba porque, a lo que se ve, los niveles de exigencia en lo que se refiere a la excelencia académica se han relajado en España de manera grave y muy alarmante.

La Universidad Camilo José Cela ha emitido un comunicado según el cual todo el proceso de doctorado del señor Sánchez entró dentro de la normalidad. Pero ahora existen programas digitales que en 2012 eran prácticamente desconocidos en España y que permiten detectar en cuestión de minutos la similitud entre dos textos. Así fue como Melania Trump quedó sometida a la vergüenza por haber copiado sin rubor alguno partes de un discurso de Michelle Obama. Es lo que ha hecho ABC y el motivo por el que el presidente amenaza con emprender acciones legales contra este diario y contra OKDIARIO, que también ha denunciado el presunto fraude.

Independientemente de la equivocación que supone que todo un presidente de Gobierno se enfrente en los tribunales con dos medios de comunicación de su país, porque esos medios van a rebuscar en todos los pliegues del caso para apuntalar su denuncia, no es buena cosa ese tipo de choque contra quienes van a seguir cumpliendo su tarea de informar a sus lectores sobre la actuación de todo el Gobierno, presidente incluido. Debería el señor Sánchez modificar el rumbo de choque y optar por defender su causa con argumentos y demostraciones antes que con este tipo de amenazas que en nada le van a favorecer, ni ahora ni en el futuro.

Por lo demás, casi todo en torno a ese asunto es, como poco, sorprendente. Es muy, pero que muy llamativo, hasta al punto de resultar inverosímil, que el señor Sánchez haya terminado su tesis ¡en menos de dos años! Esto es lo nunca visto porque lo habitual es que un trabajo de investigación científica digno de tal nombre y que haga aportaciones que permitan acceder al grado de doctor, y mucho más si es con la calificación máxima de Cum Laude, dure una media de seis años, cuatro incluso tres a todo tirar y para mentes privilegiadas  dedicadas en exclusiva a la tarea.

Pero es que Sánchez defendió su tesis ante el tribunal en noviembre de 2012 y en septiembre de 2011, tan sólo un año y dos meses antes, el doctorando tuiteaba el siguiente mensaje:  “Tengo que escribir unas notas sobre diplomacia económica, ¿alguien puede aconsejarme literatura económica para leer? Gracias”.

Hombre, hombre, a esas alturas la literatura económica sobre el tema de su investigación debería estar sobre su mesa de trabajo ya leída, subrayada, vuelta a leer y hechas las reflexiones correspondientes. En septiembre de 2011 el señor Sánchez tenía que haber estado ya con su exposición estructurada, el texto escrito y empezando a introducir las modificaciones que fueran aconsejables. No ha lugar a que ¡a esas alturas! pida por twitter un poco de literatura económica “para leer”.

La conclusión después de leer estos datos, cuya fuente es él mismo, es que la tesis del presidente del Gobierno fue necesariamente el resultado de una chapuza. Y, a partir de esa conclusión, la verdad es que cabe todo. Y entonces sí tiene sentido que se haya estado resistiendo durante años a que ningún mortal pudiera hacerse con una copia digital de ese texto.  Esa resistencia cobra ahora un sentido de ocultación que la explica mejor que nada.

Porque, además de las consecuencias sobre el prestigio académico del presidente del Gobierno que este episodio le pueda acarrear, parece urgente, habida cuenta de los casos con que nos estamos encontrando -y los que nos podemos encontrar en el futuro-, parece urgente digo, examinar el estado de nuestras universidades y recuperar unos niveles de calidad y de rigor que parecen haberse perdido en demasiados casos. Una tesis doctoral es algo muchísimo más serio que un trabajo para una asignatura de un máster y que un Trabajo de Fin de Máster lo que se llama un TFM. Pero eso no quiere decir que también en esos segundos o terceros niveles académicos haya que exigir la recuperación de un grado de exigencia científica y académica que recuperen para la Universidad española parte del prestigio que ahora ya no tiene.

Y aquí entramos en la composición del tribunal que examinó al doctorando Sánchez Pérez- Castejón y le otorgó la distinción de Cum Laude y de cuya composición da cuenta en estas mismas páginas Antonio Salvador. No es ése de ninguna manera el nivel de excelencias que le es exigible a un tribunal de tesis doctoral, lo que demuestra hasta qué punto se ha abaratado en nuestro país la vida académica universitaria. De eso no se puede responsabilizar plenamente al señor Sánchez pero no es exagerado decir que aquél no fue un tribunal que hubiera sido admitido en cualquier universidad de prestigio del mundo. No señor, ese tribunal en su conjunto no tiene un pase por más que cada uno de sus componentes sean personas dignísimas. Pero en aquel 2012 la suma de las características y el nivel académico y los años de experiencia de los examinadores, casi todos noveles, no alcanza ni de lejos el mínimo exigible en una universidad.

En el mejor de los casos estamos, pues, ante una chapuza y quizá ante una irregularidad grave, algo que va a aclararse en los próximos días. En cualquier caso, políticamente esto no hace más que dañar al presidente del Gobierno. Le va a ser imposible, con los datos que ya conocemos en torno al caso “tesis doctoral de Sánchez” volver hacer el menor reproche o exigir de manera convicente la menor explicación a sus contrincantes políticos porque se le recordará de manera inexorable  el nivel de exigencia que él mismo aplicaba cuando estaba en lo oposición y recordaba, retador, que “por un plagio los políticos en Europa presentan su dimisión”.

Eso es lo que le va a ser aplicado a partir de ahora. Y con más dureza aún si persiste en llevar a estos dos medios de comunicación ante los tribunales. Y no digamos en qué se convertiría su futuro si los jueces dieran la razón a los periodistas. Ésa sería su muerte política. Piénselo bien señor presidente y no lo estropee más. Porque de ésta ya es seguro que no va a salir usted bien parado.

Alerta, políticos: así funcionan las herramientas de detección de plagios en las universidades

 

 

 

¿Por qué se inclina Trump a los Saúd?

GEOPOLÍTICO. 26.07.2018

Para nadie es un secreto que desde hace muchos años la enemistad entre Irán y Arabia Saudita es marcada. La monarquía Suní y la republica Chií dialogan la hegemonía en el golfo pérsico y en esta disputa los Estados Unidos han optado por dar apoyo a la familia real saudí en vez de inclinarse por el equilibrio de los dos factores. “¿A qué se debe este favoritismo?”, se pregunta el investigador Doug Bandow. Estados Unidos y su política con respecto a la guerra en el conflicto entre Teherán y Riad n… Sigue leyendo

La utilidad de lo inútil

RESUMEN

 “¿Te preguntas, pues, admirado, por qué escribo? (“Cur igitur scribam, miraris?”), Ovidio

“(Estudio) en este momento para distraerme; nunca por la ganancia”, Montaigne

“Es una familia [la de los Kômura] que jamás ha reparado en gastos a la hora de apoyar el Arte y las Letras. Suele suceder que las familias de este tipo descuiden los negocios y se arruinen, pero con los Kômura, afortunadamente, no ha sido así. Para ellos, las aficiones son las aficiones, y los negocios, los negocios” (“Kafka en la orilla”, Haruki Murakami).

A Nuccio Ordine ya le hemos dedicado algún espacio en este blog a propósito de “Clásicos para la vida”. Una nueva obra del profesor italiano ha caído en nuestras manos: el manifiesto “La utilidad de lo inútil” (Acantilado).

A quien esté acostumbrado a dedicar una parte sustancial de su tiempo libre a la lectura, a asistir a conciertos de música clásica o a la visita de museos, por ejemplo, sin esperar ningún rédito material a cambio, este manifiesto le parecerá, a simple vista, sumamente atractivo.

Las expectativas suscitadas, sin duda, se confirmarán tras pasar por sus páginas, y se compartirán casi todos los argumentos de Ordine y, por supuesto, los de los clásicos cuyas reflexiones jalonan y aquilatan la obra, aunque en nuestro caso no hemos podido evitar que nos quede un cierto sabor amargo.

Lo que nos enriquece como personas, lo que nos separa de la bestialidad y nos aproxima a lo divino que también anida en la condición humana, es con toda seguridad ese conocimiento aparentemente inútil (pero que tan útil y práctico se ha mostrado posteriormente en muchos casos), esa búsqueda, esa carrera que nunca termina, y que a cada paso que damos nos impele a dar uno más y uno más y uno más… Ordine lo expresa con unas bellas y evocadoras imágenes: “Como le sucede al gladiador que, pese a sus heridas, vuelve a combatir o al marinero que, aun habiéndose salvado de un naufragio, no puede evitar hacerse de nuevo al mar” (pág. 52).

Sólo los dogmáticos, quienes afirman estar en posesión de la verdad, se convencen —en vano— de haber llegado a la meta, envileciéndose a sí mismos y a los demás, puesto que les impedirán seguir avanzando.

El mítico Don Quijote podría ser considerado el héroe por excelencia de la inutilidad, pues todas sus empresas están inspiradas por la gratuidad, por la única necesidad de servir con entusiasmo a sus ideales, aunque se trate de empresas destinadas al fracaso (págs. 67-69): “Existen derrotas gloriosas de las que, con el tiempo, pueden surgir grandes cosas” (nos viene a la mente la aniquilación de Leónidas y sus 300 espartanos en Las Termópilas). Ordine cita oportunamente a Giordano Bruno (pág. 127): “no sólo merece honores el único individuo que ha ganado la carrera, sino también todos aquellos que han corrido tan excelentemente como para ser juzgados igualmente dignos y capaces de haberla ganado, aunque no hayan sido los vencedores”; también a Montaigne: “Lo importante no es quién llegará a la meta, sino quién efectuará las más bellas carreras”.

Según Zhuang-Zi, ser de buena madera es la desgracia de muchos hombres espirituales (pág. 72), lo que conduce a su perdición, a no alcanzar por un cúmulo de circunstancias el laurel.

Sin embargo, despreciar los aspectos más materiales de nuestra condición, aquellos cuya satisfacción es presupuesto ineludible para comenzar esta búsqueda sin fin a la que nos hemos referido, nos parece que supone analizar fragmentariamente la utilidad de lo inútil. Y esta materialidad también comprende la acumulación de riqueza, lato sensu, previa a cualquier desarrollo humano que tienda hacia lo sublime, hacia la conversión en actos de toda nuestra potencialidad, tanto como seres individuales como sociales. No habrían existido, por ejemplo y simplificando mucho, un Partenón sin un Pericles, o una Florencia y un Renacimiento sin unos Medici. Lo material y útil y lo inmaterial e inútil no pueden contemplarse de forma aislada, son dos caras de una moneda, una misma e inescindible realidad.

Quizás se invierta el sentido y la dirección de las relaciones de causalidad, o estas no se ponderen adecuadamente, cuando el profesor muestra que “la literatura y los saberes humanísticos, la cultura y la enseñanza constituyen el líquido amniótico ideal en el que las ideas de democracia, libertad, justicia, laicidad, igualdad, derecho a la crítica, tolerancia, solidaridad, bien común, pueden experimentar un vigoroso desarrollo” (pág. 30), además de que no son extrañas las épocas de vigor cultural, como bien sabemos los españoles, que enraízan en un contexto de decadencia política, social y económica. Estar en posesión de este caudal de conocimiento tampoco nos vacuna contra la barbarie —recordemos lo ocurrido en la industrializada y culta Alemania del primer tercio del siglo XX—.

Ordine considera que es “útil” todo aquello que nos ayuda a hacernos mejores. Estima que un museo o un yacimiento arqueológico no deben subordinarse al éxito económico, aunque también puedan ser fuente de extraordinarios ingresos: “En el universo del utilitarismo, en efecto, un martillo vale más que una sinfonía, un cuchillo más que una poesía, una llave inglesa más que un cuadro: porque es fácil hacerse cargo de la eficacia de un utensilio mientras que resulta cada vez más difícil entender para qué pueden servir la música, la literatura o el arte” (pág. 12).

Pero no nos engañemos: la cultura, en sentido amplio, con independencia del apoyo puntual de mecenas privados, no ha gozado de forma permanente y en la medida en que lo merece del favor público desde el punto de vista de su sostenimiento y acrecentamiento. Por ello, no podemos compartir que el deterioro de la cultura se deba, como afirma Ordine, al mercantilismo, al capitalismo y, más recientemente, a la crisis financiera: “Transformando a los hombres en mercancías y dinero, este perverso mecanismo económico ha dado vida a un monstruo, sin patria y sin piedad, que acabará negando también a las futuras generaciones toda forma de esperanza” (pág. 11).

Escribe Ordine que “El saber constituye por sí mismo un obstáculo contra el delirio de omnipotencia del dinero y el utilitarismo” (pág. 15), que todo puede comprase, que todo tiene un precio, pero no el conocimiento. Compartimos esta reflexión, pero de ella no debe desprenderse el desprecio de la base material, sin la cual ni habríamos salido de las cuevas ni desarrollado el conocimiento sutil, abstracto, simbólico y valioso que nos diferencia del resto de los seres de la creación; dicha base material se ha brindado en el presente por sistemas democráticos equilibrados, con un poder fuerte inclusivo que redistribuye la riqueza, basados en la libertad individual y en el libre mercado.

Ordine generaliza e incurre en una exageración cuando afirma que “Es doloroso ver a los seres humanos, ignorantes de la cada vez mayor desertificación que ahoga el espíritu, entregados exclusivamente a acumular dinero y poder” (pág. 16). Pero nunca tantos tuvieron acceso a tanto: quizás sea otra la razón de que de esta abundancia la mayoría de las personas individuales, que son soberanas (otro fruto de lo inútil que merece ser preservado), no extraigan los rendimientos apetecidos por terceros (no podemos obligar a nadie a amar lo inútil y su alto valor).

El amor por lo inútil no se compra, se enseña. Y puede que aquí Ordine sí esté en lo cierto cuando critica el sistema educativo imperante. Para ello, parte de alguna reflexión del mismo Sócrates contenida en “La República” de Platón: “Tampoco esa multitud ha prestado suficientemente oídos […] a discusiones bellas y señoriales en las cuales se busque suficientemente la verdad por todos los medios con el fin de conocerla”, y, respecto a la educación de los niños, que la instrucción no debe ser compulsiva, porque “el hombre libre no debe aprender ninguna disciplina a la manera del esclavo” (pág. 49).

El proceso de enseñanza y aprendizaje es un proceso en el que todos dan y nadie pierde: ganan el profesor y el alumno, gana la colectividad en su conjunto. “El encuentro auténtico entre maestro y alumno no puede prescindir de la pasión y el amor por el conocimiento” (pág. 99).

Sin embargo, vuelve a recurrir al automatismo al analizar la decadencia de la enseñanza, atribuyendo el fracaso actual al “proceso de retirada económica (del Estado) del mundo de la enseñanza y la investigación básica” (pág. 77). Quizás podría ser más útil en países como España o Italia, creemos, reordenar el gasto público o procurar una mayor eficiencia del mismo que señalar una pretendida austeridad que, si analizamos los presupuestos estatales de estos y de otros Estados similares, nunca ha tenido lugar, ni siquiera en estos duros años posteriores a la crisis financiera. E incentivar los proyectos y los patrocinios privados.

Sí compartimos que la Universidad no puede ser una máquina de generar graduados, en la que prevalezca la “quantitas” sobre la “qualitas” (pág. 78), y que “ningún oficio puede ejercerse de manera consciente si las competencias técnicas que exige no se subordinan a una formación cultural más amplia, capaz de animar a los alumnos a cultivar su espíritu con autonomía y dar libre curso a su curiositas” (pág. 81). El rol y la responsabilidad de los profesores, a pesar de sus escasos recursos materiales y de la poca atención pública que concitan, no debe obviarse.

Sentimos verdadera emoción, compartida con Ordine, cuando leemos las famosas palabras de Montesquieu (pág. 82), que deberían servir como reclamo para reivindicar el papel de la cultura, del conocimiento y de Europa y sus valores en el siglo XXI:

“Si supiera alguna cosa que me fuese útil y que resultara perjudicial para mi familia, la expulsaría de mi mente. Si conociera alguna cosa útil para mi familia, pero que no lo fuese para mi patria, trataría de olvidarla. Si conociera alguna cosa útil para mi patria, pero perjudicial para Europa, o útil para Europa y dañina para el género humano, la consideraría un crimen”.

Todo son finanzas, blog de José María López Jiménez. 16.08.2018

Video. La utilidad de los inútil de Nuccio Ordine. 52 minutos

Portal de revistas electrónicas UAM. Revista de Estudios Internacionales Mediterráneos

Núm. 24 (2018)

DOI: http://dx.doi.org/10.15366/reim2018.24

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Tabla de contenidos

Monográficos

Laura Mijares Molina, Johanna Martine Lems, Virtudes Téllez Delgado
Virtudes Téllez Delgado
Eugenia Relaño Pastor
Daniel Gil-Benumeya Flores
Daniel Ahmed Fernández
Alberto López bargados
Laura Mijares Molina, Johanna Martine Lems

Miscelánea

Eliane Ursula Ettmueller
Lucía López Arias

Textos de arabismo español

Alejandro García Sanjuán
Bernabé López García

Documentos

Nazha Aboubeker

Reseñas

Salvatore Madonia
Beatriz Tomé
Bosco Govantes
Irene González González
Bernabé López García
Jessica Elizabeth Rojas Rodríguez
Rocío Velasco de Castro

Las cuatro grandes corporaciones que controlan el mundo (pura Geoeconomía)

 Existe una siniestra “teoría de la conspiración” con respecto a los verdaderos gobernantes de nuestro mundo, pero ¿sabías que la propiedad de la mayor parte de compañías influyentes puede atribuirse a CUATRO grandes corporaciones de las que es probable que nunca hayas oído hablar?

http://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=13799

Las personas se están dando cuenta lentamente del hecho de que el mundo está controlado por quizás 12 familias, con los Rockefeller, Rothschilds y Lehmans a menudo promocionados como dueños de grandes imperios encubiertos cuya verdadera riqueza e influencia está expertamente protegida de miradas indiscretas.

Entonces, ¿quién posee realmente el mundo? Como siempre, cuando se trata de preguntas tan generales, tenemos que seguir el dinero. Eso implica mirar el inventario, específicamente en los bancos más grandes del mundo para establecer quiénes son los accionistas y, por lo tanto, quién realmente tiene la última palabra:

Accionistas de Bank of America:
State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock, FMR (Fidelity), 
Paulson, JP Morgan, T. Rowe, Capital World Investors, AXA, Bank of NY Mellon.

Accionistas de JP Morgan
State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock, FMR, 
T. Rowe, AXA, Capital World Investor, Capital Research Global Investor, Northern Trust Corp. y Bank of NY Mellon.

Accionistas de Citigroup
State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock, FMR, Paulson, Capital World Investor, JP Morgan, Northern Trust Corporation, Fairhome Capital Mgmt. y Bank of NY Mellon.

Accionistas de Wells Fargo
State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock, FMR, Berkshire Hathaway, Capital World Investors, Wellington Mgmt, AXA, T. Rowe y Davis Selected Advisers.

Accionistas de Goldman Sachs
State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock, FMR, Wellington, Capital World Investors, AXA, Servicio Financiero de Massachusetts y T. Rowe.

Accionistas de Morgan Stanley
State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock, FMR, Mitsubishi UFJ, Franklin Resources, AXA, T. Rowe, Bank of NY Mellon y Jennison Associates. Rowe, Bank of NY Mellon y Jennison Associates.

Accionistas de Bank of NY Mellon

State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock, FMR, Davis Selected, Massachusetts Financial Services, Capital Research Global Investor, Dodge, Cox, Southeastern Asset Management.

Como puedes ver, el patrón sigue y sigue. El resultado de todo esto es que las ocho compañías financieras más grandes de los Estados Unidos están controladas por solo DIEZ grupos de  accionistas con CUATRO compañías involucradas en cada una de las decisiones que se toman. Eso sin mencionar las transacciones en paraísos fiscales como las Islas Caimán, Mónaco o Liechtenstein.
Aún más impactante es el hecho de que la Reserva Federal de los Estados Unidos está compuesta por 12 bancos representados por siete miembros de la junta, algunos de los cuales son representantes de los “cuatro grandes”. En otras palabras, State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock y FMR tienen una influencia controladora en la política monetaria de los EE. UU. Sin supervisión ni garantías democráticas de las que hablar.

Aquí hay una lista de algunas de las compañías controladas por los “cuatro grandes”:
• Alcoa Inc.
• Altria Group Inc.
• American International Group Inc.
• AT & T Inc.
• Boeing Co.
• Caterpillar Inc.
• Coca-Cola Co.
• DuPont & Co.
• Exxon Mobil Corp.
• General Electric Co.
• General Motors Corporation
• Hewlett-Packard Co.
• Home Depot Inc.
• Honeywell International Inc.
• Intel Corp.
• International Business Machines Corp
• Johnson y Johnson
• JP Morgan Chase & Co.
• McDonald’s Corp.
• Merck & Co. Inc.
• Microsoft Corp.
• 3M Co.
• Pfizer Inc.
• Procter & Gamble Co.
• United Technologies Corp.
• Verizon Communications Inc.
• Wal-Mart Stores Inc.
• Time Warner
• Walt Disney
• Viacom
• Corporación de noticias de Rupert Murdoch
• CBS Corporation
• NBC Universal

Los “cuatro grandes” también controlan la gran mayoría de las empresas europeas que cotizan en la bolsa de valores de EE. UU. Y también influyen en las instituciones financieras más grandes del mundo, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. No hace falta decir que los nombres de las familias que controlan State Street Corporation, Vanguard Group, BlackRock y FMR nunca aparecen en ninguna parte.

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