El futuro de los kurdos

Una región autónoma kurda en el norte de Siria, similar a la de Irak, representaría una amenaza para los intereses de Turquía. Si se llegase a materializar, el principal afectado sería la población kurda de Anatolia.

En diciembre de 2018, Donald Trump anunciaba la retirada de las tropas estadounidenses en Siria alterándose así, de nuevo, el frágil equilibrio de la región, inmersa en un conflicto sangriento desde hace ya casi ocho años. Las implicaciones de la decisión, tanto para los actores internos como los externos, son enormes, y las predicciones sobre lo que pueda ocurrir a partir de ahora, inciertas; más aún cuando se desconoce con exactitud si se va a producir la retirada y, en caso de que así sea, cuándo, y cómo continuaría el papel de Estados Unidos en la región.

Política Exterior. MARC SAURINA. Los kurdos en Oriente Medio

 

EL TERRORISMO YIHADISTA NO ESTÁ VENCIDO

Una corriente subterránea de antisemitismo, en su doble vertiente judía y musulmana, está aflorando en Europa. El negacionismo circula sin cesar por las redes sociales e incluso por públicas declaraciones de algunos actores. Lamentablemente no se trata de hechos aislados que se constatarán con los resultados de las próximas elecciones europeas. Tampoco se trata de un hecho nuevo. Para unos, el Holocausto de seis millones de judíos es una invención de algunos historiadores. ¿Cámaras de gas? No, dicen. Se trató de una migración estacionaria para cultivar los campos de la entonces Alemania nazi, de donde no regresaron. Los pogromos antijudíos que precedieron a esta ‘migración rural’ fueron simples enfrentamientos urbanos. El gueto de Varsovia fue una simple controversia ciudadana que no pudieron controlar las fuerzas del orden. La Torres Gemelas de Nueva York se desplomaron a causa de un movimiento tectónico  que algunos descerebrados afirman fue teledirigido por el movimiento sionista mundial. El ‘terrorismo blanco’ que mata en dos mezquitas de Christchurch (Nueva Zelanda) a 51 musulmanes no fue tal sino debido a la explosión de sendos depósitos de gas. La guerra de Irak fue el escenario de unas maniobras militares así como el bombardeo de Libia. Los sátrapas-dictadores Sadam Husein y Mohamed Gadafi murieron a causa de los llamados efectos colaterales. El genocidio armenio atribuido a los turcos se debió al guión de una película de ficción. La masacre de Atocha no la perpetró el terrorismo yihadista sino que fue debido al de consumo interno… Y me paro aquí.

Hay un gravísimo problema de conocimiento de la historia protagonizada por nuestros antepasados e, incluso, por nuestros coetáneos. Las redes sociales sustituyen al maestro o a la maestra de escuela y, sin duda, también, a los docentes universitarios que han quedado marginados en una caja que ya no es resonante, a no ser que  descubran el elixir de la inmortalidad. Estamos atrapados por unas redes de patrañas y de bulos que logran, a nivel global, distorsionar los hechos y confundir a los internautas.

Los teletipos han saltado, en rojo subrayado, para anunciarnos que el autodenominado Califato-Estado Islámico (Dáesh) –algunos añaden incluso Al Qaeda– ha sido definitivamente derrotado con la caída de Baghuz en Siria. Cierto es que territorialmente hubo derrota. Pero también es cierto que antes de los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, y antes de la guerra de Irak, el terrorismo yihadista de Al Qaeda y después del Dáesh no estaba territorializado, excepto en algunas zonas de Afganistán en donde continúan. Cierto es también que los kurdos del noroeste de Siria, ayudados por Estados Unidos, contribuyeron a la unificación territorial siria y exigen una autonomía, a lo que se opone el presidente turco Erdogán que los considera ‘terroristas’. Por ello, aunque Erdogan, con Irán, dan apoyo al todavía presidente sirio El Asad, los kurdos  del noroeste de Siria no desean que los Estados Unidos abandonen Siria pues para ellos podría significar una masacre. Otra cara oscura de la moneda la constituye aquellos terroristas yihadistas de Al Qaeda que se incorporaron a las filas militares de El Asad con el conocimiento de Rusia.

Puede hoy afirmarse, sin demasiado riesgo a error, que, tras la anunciada derrota del yihadismo en Siria, no existe un plan para ese después que es ya hoy, a semejanza de lo ocurrido en Irak y en Libia. (Comparto la opinión que los sátrapas-dictadores Sadam Hussein y Mahamed Gadafi ‘tenían un precio’, que no era la muerte, El Asad, también, como bien lo sabe el pueblo sirio con 500 mil muertos y la mitad de su población desplazada, así como sus infraestructuras básicas destruidas). Rusia es el gran vencedor. Logró con esta guerra imponer sus objetivos políticos y de anexión territorial en Crimea, así como una estratégica base militar en Latika (Siria), con presencia en el Mediterráneo.  ¿La realpolitik rusa dejará que el presidente Erdogan liquide a los kurdos del noroeste sirio que contribuyeron a la victoria contra el yihadismo como fue y es el caso  de los kurdos de Irak? ¿Se marcharán los Estados Unidos de Siria dejando desprovistos a los kurdos? Y a ello, ya a escala de Oriente Próximo, hay que añadir la ruptura por el presidente Trump del statu quo de Jerusalen y su reciente declaración en favor de la anexión por Israel de los Altos del Golán, que es territorio sirio.

No existe ningún plan de diseño constitucional de Siria, con sus diversas poblaciones llamadas ‘minorías’. Ni tampoco un plan de reconstrucción material del país. Ni un debate político sobre una alternativa democrática a la ‘dinastía’ de El Asad. (Plan que la ONU, que ha estado al margen de la guerra en Siria, lo diseñó para Irak sin grandes resultados).

El terrorismo yihadista renació, con nombre de Al Qaeda, tras la guerra de Irak. En la actual situación, tanto para Al Qaeda como para el Dáesh, el nuevo territorio estará en ‘la base’ de Internet y el norte de África, con los objetivos más dirigidos al Occidente ‘cruzado’ que a sus hermanos musulmanes de los países árabe que consideran ‘herejes y heterodoxos’. El terrorismo yihadista no está vencido. Eso lo saben Putin , Trump y los servicios de inteligencia. Hubo guerra pero no hubo ni hay programa de reeducación, tanto para el yihadismo como para el ‘terrorismo blanco’.

30.03.2019. Diario Sur de Málaga. Tribuna

International Crisis Group (Febrero 2019)

NOTA DE LA REDACCIÓN: Este informe es imprescindible para conocer la situación mundial a fecha de febrero de 2019.

En la página el mapa es interactivo.

PANORAMA GLOBAL

Febrero vio una escalada peligrosa entre India y Pakistán. En Yemen, las partes en conflicto dieron un pequeño paso para consolidar un alto el fuego en Hodeida, pero una ruptura de las conversaciones podría desencadenar nuevos enfrentamientos. Los combates en el sur de Libia se intensificaron y pudieron empeorar, y Chad convocó ataques aéreos franceses para detener el avance de los rebeldes. Al-Shabaab intensificó los ataques mortales en Somalia, y en Sudán del Sur, una ofensiva del gobierno contra los rebeldes en el sur está aumentando. El presidente de Sudán, al-Bashir, tomó una línea más dura contra las protestas persistentes. Los presuntos yihadistas intensificaron los ataques en Burkina Faso; la violencia se intensificó en la región anglófona de Camerún; y los separatistas de Angola anunciaron un regreso a las armas. En Nigeria, la violencia relacionada con las elecciones aumentó y podría estallar nuevamente en torno a las urnas para elegir a los gobernadores en marzo. Si bien hay una creciente preocupación por el próximo voto presidencial de Ucrania. El enfrentamiento se fortaleció entre el presidente venezolano Maduro y el líder opositor Juan Guaidó. En Haití, las protestas contra el gobierno se volvieron violentas. Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se deterioraron aún más en un desarrollo preocupante para el futuro del control de armas. En una nota positiva, los talibanes y los funcionarios estadounidenses reanudaron las conversaciones sobre un acuerdo para Afganistán, las negociaciones encaminadas a poner fin al conflicto del Sáhara Occidental están previstas para marzo y el gobierno de Nicaragua reanudó el diálogo con los líderes de la oposición, generando esperanzas de que se ponga fin a la crisis política. -Las relaciones con Rusia se deterioraron aún más en un desarrollo preocupante para el futuro del control de armas. En una nota positiva, los talibanes y los funcionarios estadounidenses reanudaron las conversaciones sobre un acuerdo para Afganistán, las negociaciones encaminadas a poner fin al conflicto del Sáhara Occidental están previstas para marzo y el gobierno de Nicaragua reanudó el diálogo con los líderes de la oposición, generando esperanzas de que se ponga fin a la crisis política. -Las relaciones con Rusia se deterioraron aún más en un desarrollo preocupante para el futuro del control de armas. En una nota positiva, los talibanes y los funcionarios estadounidenses reanudaron las conversaciones sobre un acuerdo para Afganistán, las negociaciones encaminadas a poner fin al conflicto del Sáhara Occidental están previstas para marzo y el gobierno de Nicaragua reanudó el diálogo con los líderes de la oposición, generando esperanzas de que se ponga fin a la crisis política.

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Informe

Siria en la encrucijada. Pieza clave en el futuro de Oriente Medio (Política Exterior)

«Agenda de Política Exterior», iniciativa conjunta de Política Exterior y Agenda Pública, analiza cada semana asuntos internacionales clave. Nuestro objetivo es fomentar el debate público y una mirada informada hacia el mundo.

¿Qué hacer ante el final de la guerra en Siria, ante la victoria de El Asad?

La carrera por hacerse con un pedazo de la Siria de posguerra ya ha empezado, pese a que el régimen de Bachar el Asad solo controla dos terceras partes del territorio. Las grandes potencias extranjeras implicadas –Rusia, Irán, Turquía– buscan afianzar sus posiciones en un país devastado, del que ha huido una cuarta parte de la población. Preguntamos a los expertos qué pueden hacer España y la Unión Europea ante la inminencia de una posguerra donde El Asad seguirá siendo el protagonista.

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El conflicto de Siria, lejos de concluir

Gabriel Garroum Pla

Países como Italia, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein o Kuwait han anunciado que reabrirán sus embajadas en Damasco. La presión para que más países normalicen relaciones con el gobierno sirio es cada día mayor, factor claramente relacionado con la política de reconstrucción del país. El dilema para los países europeos es evidente: si participan en dicha reconstrucción, legitiman a El Asad; si se mantienen al margen, ven menguada considerablemente su capacidad de influencia en Siria

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Siria, agonía interminable, Enrique Mora

¿Misión cumplida en Siria?, Ana Belén Soage

No es una nueva guerra fría, son conflictos en zona gris, Javier Jordán

La guerra de Siria se acerca al final, Jesús A. Núñez Villaverde

2019 a través de Política Exterior

Reflexiones sobre un gran fracaso, Norman Birnbaum

Ha muerto Norman Birnbaum, sociólogo estadounidense y colaborador de la revista. Este es el último artículo que escribió para Política Exterior, sobre el gran fracaso que supuso, para EEUU, elegir a Trump. Leer más…

Agenda Exterior: Un año demasiado corto

Un Brexit aún sin resolver, unas cruciales elecciones europeas en mayo y una derecha populista en auge hacen todavía más compleja la política exterior de España. Cuatro expertos trazan una agenda posibilista para 2019. Leer más…

Reestructurando la amenaza yihadista transnacional, Crisis Group

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#ISPE: ¿El fin de la yihad?

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