International Crisis Group (Febrero 2019)

NOTA DE LA REDACCIÓN: Este informe es imprescindible para conocer la situación mundial a fecha de febrero de 2019.

En la página el mapa es interactivo.

PANORAMA GLOBAL

Febrero vio una escalada peligrosa entre India y Pakistán. En Yemen, las partes en conflicto dieron un pequeño paso para consolidar un alto el fuego en Hodeida, pero una ruptura de las conversaciones podría desencadenar nuevos enfrentamientos. Los combates en el sur de Libia se intensificaron y pudieron empeorar, y Chad convocó ataques aéreos franceses para detener el avance de los rebeldes. Al-Shabaab intensificó los ataques mortales en Somalia, y en Sudán del Sur, una ofensiva del gobierno contra los rebeldes en el sur está aumentando. El presidente de Sudán, al-Bashir, tomó una línea más dura contra las protestas persistentes. Los presuntos yihadistas intensificaron los ataques en Burkina Faso; la violencia se intensificó en la región anglófona de Camerún; y los separatistas de Angola anunciaron un regreso a las armas. En Nigeria, la violencia relacionada con las elecciones aumentó y podría estallar nuevamente en torno a las urnas para elegir a los gobernadores en marzo. Si bien hay una creciente preocupación por el próximo voto presidencial de Ucrania. El enfrentamiento se fortaleció entre el presidente venezolano Maduro y el líder opositor Juan Guaidó. En Haití, las protestas contra el gobierno se volvieron violentas. Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se deterioraron aún más en un desarrollo preocupante para el futuro del control de armas. En una nota positiva, los talibanes y los funcionarios estadounidenses reanudaron las conversaciones sobre un acuerdo para Afganistán, las negociaciones encaminadas a poner fin al conflicto del Sáhara Occidental están previstas para marzo y el gobierno de Nicaragua reanudó el diálogo con los líderes de la oposición, generando esperanzas de que se ponga fin a la crisis política. -Las relaciones con Rusia se deterioraron aún más en un desarrollo preocupante para el futuro del control de armas. En una nota positiva, los talibanes y los funcionarios estadounidenses reanudaron las conversaciones sobre un acuerdo para Afganistán, las negociaciones encaminadas a poner fin al conflicto del Sáhara Occidental están previstas para marzo y el gobierno de Nicaragua reanudó el diálogo con los líderes de la oposición, generando esperanzas de que se ponga fin a la crisis política. -Las relaciones con Rusia se deterioraron aún más en un desarrollo preocupante para el futuro del control de armas. En una nota positiva, los talibanes y los funcionarios estadounidenses reanudaron las conversaciones sobre un acuerdo para Afganistán, las negociaciones encaminadas a poner fin al conflicto del Sáhara Occidental están previstas para marzo y el gobierno de Nicaragua reanudó el diálogo con los líderes de la oposición, generando esperanzas de que se ponga fin a la crisis política.

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Informe

Siria en la encrucijada. Pieza clave en el futuro de Oriente Medio (Política Exterior)

“Agenda de Política Exterior”, iniciativa conjunta de Política Exterior y Agenda Pública, analiza cada semana asuntos internacionales clave. Nuestro objetivo es fomentar el debate público y una mirada informada hacia el mundo.

¿Qué hacer ante el final de la guerra en Siria, ante la victoria de El Asad?

La carrera por hacerse con un pedazo de la Siria de posguerra ya ha empezado, pese a que el régimen de Bachar el Asad solo controla dos terceras partes del territorio. Las grandes potencias extranjeras implicadas –Rusia, Irán, Turquía– buscan afianzar sus posiciones en un país devastado, del que ha huido una cuarta parte de la población. Preguntamos a los expertos qué pueden hacer España y la Unión Europea ante la inminencia de una posguerra donde El Asad seguirá siendo el protagonista.

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El conflicto de Siria, lejos de concluir

Gabriel Garroum Pla

Países como Italia, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein o Kuwait han anunciado que reabrirán sus embajadas en Damasco. La presión para que más países normalicen relaciones con el gobierno sirio es cada día mayor, factor claramente relacionado con la política de reconstrucción del país. El dilema para los países europeos es evidente: si participan en dicha reconstrucción, legitiman a El Asad; si se mantienen al margen, ven menguada considerablemente su capacidad de influencia en Siria

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Siria, agonía interminable, Enrique Mora

¿Misión cumplida en Siria?, Ana Belén Soage

No es una nueva guerra fría, son conflictos en zona gris, Javier Jordán

La guerra de Siria se acerca al final, Jesús A. Núñez Villaverde

2019 a través de Política Exterior

Reflexiones sobre un gran fracaso, Norman Birnbaum

Ha muerto Norman Birnbaum, sociólogo estadounidense y colaborador de la revista. Este es el último artículo que escribió para Política Exterior, sobre el gran fracaso que supuso, para EEUU, elegir a Trump. Leer más…

Agenda Exterior: Un año demasiado corto

Un Brexit aún sin resolver, unas cruciales elecciones europeas en mayo y una derecha populista en auge hacen todavía más compleja la política exterior de España. Cuatro expertos trazan una agenda posibilista para 2019. Leer más…

Reestructurando la amenaza yihadista transnacional, Crisis Group

Un informe del CSIS estima que hay entre 100.000 y 230.000 combatientes yihadistas-salafistas en el mundo, frente a los 30.000-60.000 que había en 2001. ¿Cuán grave es la amenaza, en realidad? Leer más…

#ISPE: ¿El fin de la yihad?

En total, los ataques dirigidos o inspirados por Dáesh han provocado 64 muertes en EEUU, un país de 325 millones de habitantes, y alrededor de 350 en Europa, un continente de 500 millones. Es decir, cifras que difícilmente pueden considerarse propias de una amenaza existencial o estratégica. Leer más…

Alemania en el Consejo de Seguridad, Marcos Suárez Sipmann

Desde el 1 de enero Alemania ocupa un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Su estrategia gira en torno a dos puntos: más multilateralismo y más Europa, tratando de ejercer de contrapeso frente a los EEUU de Trump. Leer más…

El nuevo gobierno de Bolsonaro y los desafíos de la gobernabilidad, Soraia M. Vieira

Además de aumentar el número de ministerios en relación al que había propuesto en su programa de gobierno, Bolsonaro ya ha abandonado dos principios que defendió durante la campaña electoral: la anticorrupción y el antipartidismo. Leer más…

Veinticinco años del EZLN: la resistencia frente al olvido, Aldo A. Martínez-Hernández

Veinticinco años después, poco ha cambiado para el EZLN y los pueblos originarios en México. El gobierno sigue sin tener en cuenta sus demandas, y el movimiento zapatista continúa en resistencia, aislado y aún armado. Leer más…

Vers une normalisation des relations entre les pays arabes et la Syrie ?

Sept ans après le début de la guerre et de l’expulsion de la Syrie de la Ligue arabe, de nombreux pays de la région sont en train de rétablir leurs relations politiques et économiques avec ce dernier. Décryptage.

Jeudi 27 décembre. L’ambiance à l’aéroport de Monastir en Tunisie est à la réconciliation diplomatique. Au niveau des arrivées, des activistes venus pour l’occasion soulèvent des drapeaux syriens et tunisiens et même un portrait du président syrien Bachar al-Assad. Un accueil du moins festif, pour l’atterrissage du premier avion syrien en Tunisie depuis 2012, sur autorisation des ministères de l’Intérieur et du Transport.

Selon Cham Wings Airlines, la compagnie aérienne privée dont le siège est toujours à Damas, cet avion transportait 150 touristes syriens venus en Tunisie pour y passer les fêtes de fin d’année. Le décollage de l’avion a même été filmé depuis le cockpit et la compagnie aérienne promet le rétablissement de vols réguliers. Une mesure symbolique, sept ans après l’expulsion de l’ambassadeur de Syrie par l’ancien président Moncef Marzouki.

En Tunisie, la société civile mobilisée

Le 18 décembre dernier, suite à une polémique autour de la probable présence du président syrien lors du Sommet arabe qui se tiendra à Tunis le 31 mars 2019, le gouvernement a dû clarifier sa position. « Le choix des invités n’est pas du ressort du président de la République. C’est une décision commune des chefs d’État de la Ligue arabe », avait alors évacué Khemaies Jhinaoui, ministre des Affaires étrangères.

La Syrie avait été expulsée de l’organisation en novembre 2011, mais cette décision ne semble plus faire l’unanimité. Si cette autorisation d’atterrissage est le premier signe concret de l’aval des autorités pour une reprise des relations syro-tunisiennes, certaines organisations et syndicats n’ont pas attendu le feu vert du gouvernement pour renouer avec Bachar al-Assad.

Déjà durant l’été 2017, une délégation de 29 membres de l’Union générale tunisienne du travail (UGTT) s’était rendue à Damas pour une visite officielle. Tout juste après leur départ, une délégation de neuf députés de l’Assemblée tunisienne s’était à son tour déplacée en Syrie. À l’époque, le ministre tunisien des Affaires étrangères avait expliqué que la décision de l’ancien président n’avait pas été officialisée et que les relations diplomatiques entre les deux pays existaient au niveau consulaire.

Une position politique floue

Plus récemment, le 26 novembre dernier, une délégation du syndicat des journalistes tunisiens s’est rendue à Damas sur une invitation du président Bachar al-Assad, à l’occasion de la réunion de l’Union du syndicat des journalistes arabes. Au même moment, le syndicat menait une vaste campagne contre la visite de Mohamed Ben Salman en Tunisie. La volonté de la reprise des relations diplomatiques avec la Syrie n’est pas propre aux acteurs de la société civile. De nombreuses voix politiques se sont élevées dans ce sens, notamment celle du parti libéral Afek Tounes.

La restauration des relations avec la Syrie était l’un des points du programme de Béji Caïd Essebsi lors de la présidentielle de 2014. « Dans le pays, la question syrienne reste débattue et se reflète dans le miroir tunisien. La prétention de Bashar al-Assad à être laïc et opposé aux islamistes lui vaut un appui significatif au sein de la gauche tunisienne. Pourtant, les deux pays n’ont pas rétabli leurs relations officielles », décrypte Matthieu Rey, chargé de recherche au CNRS et auteur de Histoire de la Syrie XIXe-XXIe siècles (Fayard).

Si pour l’heure, aucun ambassadeur n’a été nommé à Damas, certains observateurs attribuent ce retard à la pression des dirigeants d’Ennahdha, fortement opposés au régime syrien. L’alliance entre Nidaa Tounes et le parti islamiste, aujourd’hui très fragilisé, pourrait encourager une reprise plus rapide des relations diplomatiques.

La réouverture de l’ambassade émiratie à Damas

Mais le cas tunisien n’est pas une exception. L’isolement de Bachar al-Assad, qui contrôle désormais deux tiers du pays, semble toucher à sa fin. « Il n’y a pas une véritable démarche active de la part de Bachar al-Assad, ce sont plutôt plusieurs pays arabes qui reviennent dans la course pour des intérêts politiques mais aussi économiques », explique Matthieu Rey.

À la suite de la rencontre entre le président soudanais Omar el-Bechir, premier chef d’État arabe à mettre un pied en Syrie, et Bachar al-Assad, les Émirats arabes unis ont annoncé la réouverture de leur ambassade à Damas le 27 décembre, après sept ans d’absence.

En effet, en février 2012, le Conseil de coopération du Golfe (CCG) avait annoncé la fermeture des représentations diplomatiques de ses pays membres, qui dénonçaient d’une seule voix le « massacre collectif » commis par le régime après les premières manifestations. Sept ans après, les cartes ont tourné. Le départ de Bachar al-Assad n’est plus à l’ordre du jour. « Le Golfe a compris qu’il a un rôle à jouer dans la reconstruction du pays », commente l’expert.

La reprise des relations diplomatiques avec le Golfe

Anwar Gargash, ministre des Affaires étrangères, a justifié le choix d’Abou Dhabi sur Twitter, par une montée des tensions dans le contexte géopolitique régional : « Un rôle arabe en Syrie est devenu encore plus nécessaire face à l’expansionnisme régional iranien et turc ». « La reprise des activités à l’ambassade, c’est une invitation pour la reprise des relations et la réouverture des autres ambassades arabes », a ajouté Abdel Hakim al-Naïmi, chargé de la communication émiratie.

Ainsi, quelques heures après Abou Dhabi, le Bahreïn a réitéré la « poursuite des travaux » de son ambassade en Syrie, fermée depuis 2012. Pour ce qui est de l’Arabie saoudite, qui à ce stade n’a pas d’ambassade à Damas, Donald Trump a annoncé le 24 décembre sur Twitter que « Riyad a désormais accepté de dépenser l’argent nécessaire pour la reconstruction de la Syrie à la place des États-Unis ».

Pour le spécialiste, « les Émirats et l’Arabie saoudite voient en Bachar al-Assad un garant de l’ordre établi dans la région. Un ordre qu’ils veulent préserver. Au contraire du Qatar, qui ne soutient pas le régime syrien et ne participe pas à cette normalisation ». En effet, en 2011, le Qatar rompait ses relations avec Damas et prenait fait et cause pour la rébellion syrienne.

La rupture de l’isolement géographique

Mais la Syrie cherche surtout à renouer avec ses voisins. En octobre, la réouverture du poste-frontière de Nassib indique un rapprochement entre la Syrie et la Jordanie. Une délégation de députés jordaniens était reçue en grande pompe à Damas seulement un mois plus tard. « La réouverture de cette route est un pas en avant vers la réintégration économique de l’environnement syrien et la reconquête du rôle traditionnel du pays en tant que vecteur du commerce régional », déclarait Sam Heller de l’International Crisis Group à l’AFP.

Ce chemin routier ne se limite pas à relier Damas à Amman : par son voisin du Sud, la Syrie peut désormais commercer avec l’Irak (première destination des exportations syriennes avant la guerre) et le Golfe. Jusqu’à récemment, l’importation de marchandises se faisait par voie maritime et impliquait un détournement du port jordanien d’Aqaba, via le canal de Suez, jusqu’à un port dans le nord-ouest syrien.

Le chef des services de sécurité syrien au Caire 

Des débats semblables commencent à voir le jour à Beyrouth, où un sommet économique de la Ligue arabe se tiendra en janvier 2019. Le Hezbollah libanais, allié de l’Iran et de la Russie, dont 8 000 combattants se trouvent en Syrie, a relancé la proposition de normalisation des relations syro-libanaises à plusieurs reprises. Surtout depuis que, en juillet 2018, les Russes ont annoncé un plan de rapatriement massif des réfugiés syriens installés au Liban et en Jordanie.

Côté égyptien, le chef des services de sécurité syrien Ali Mamlouk, qui s’était déjà rendu dans le pays en octobre 2016, s’est entretenu avec des hauts responsables égyptiens lors d’une visite au Caire le 22 décembre. Selon l’agence de presse officielle syrienne Sana, la visite a eu lieu « à l’invitation du chef des services de renseignements égyptiens » pour discuter de « questions politiques, de sécurité et de lutte contre le terrorisme ». Pour le spécialiste, « l’Égypte essaie de s’imposer comme intermédiaire. Al-Sissi utilise la question syrienne pour se présenter comme médiateur et jouer un rôle dans la région ».

Et met en garde : « la majorité des pays arabes soutiennent cette normalisation, qui est à la fois une stabilisation des équilibres régionaux et une restauration des anciens régimes (pré-2011). Pourtant la crise syrienne n’est pas terminée. L’avenir de la région dépend d’un facteur qu’on évoque très peu : la capacité de réintégrer les Syriens dans ces processus ».

30 décembre 2018 à 10h51 | Par Arianna Poletti et Syrine Attia. Jeuneafrique