Libros de las Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación

 

V Jornadas: Repercusión de la crisis económica mundial en el Mediterráneo

Estrategia Española de Seguridad y su incidencia en el área mediterránea

Incidencia de la situación del Sahel en el Mediterráneo

Un nueva conciencia de Defensa: Seguridad económica, diplomática, cultural y militar

España y la Seguridad Compartida para el Mediterráneo (Análisis jurídico y conceptual)

España y la Seguridad Compartida para el Mediterráneo

Málaga y Cervantes: La espada y la pluma. Tomo I. Ciclo de conferencias y edición de publicaciones

Málaga y Cervantes: La espada y la pluma. Tomo II. La OTAN ante el terrorismo

Málaga y Cervantes: La espada y la pluma. Tomo III. El fenómeno terrorista y su incidencia en el Mediterráneo (similitudes entre dos épocas históricas)

Málaga y Cervantes: La espada y la pluma. Tomo IV. Fondos documentales y Exposición itinerante

 

 

 

 

La Unión Europea y EE.UU.: ¿Una nueva relación trasatlántica?

“Agenda de Política Exterior”, iniciativa conjunta de Política Exterior y Agenda Pública, analiza cada semana asuntos internacionales clave. Nuestro objetivo es fomentar el debate público y una mirada informada hacia el mundo.

¿Qué relación transatlántica está diseñando Trump?

Esta semana Europa mira hacia Estados Unidos, que acaba de celebrar unas elecciones legislativas clave. En ellas, los republicanos han perdido la mayoría en la Cámara de Representantes, aunque mantienen el control del Senado. A raíz de este revés, Trump tendrá más difícil avanzar en su agenda política. Sin embargo, los movimientos tectónicos que su llegada a la Casa Blanca puso en marcha siguen su curso, inexorables. En un intento de ir más allá de la política electoral, preguntamos a los expertos por una de esas placas tectónicas en movimiento, la cambiante relación entre EEUU y Europa. Leer más

Elecciones en EUU: ¿normalidad excepcional? Jorge Tamames

Las midterm estadounidenses siempre las pierde el partido que gobierna. La cuestión clave en estas últimas era si la excepcionalidad de Trump rompería este patrón, apuntalando su reelección en 2020. Con los resultados en la mano, asistimos a un regreso engañoso de la normalidad. Leer más

Ante el fantasma de una Europa post-atlantista, Judy Dempsey

La economía americana después de las ‘midterm’, Gonzalo Gómez

Las ‘midterm’ y el ajedrez latino de Trump, Alejandro G. Motta

Cuando EEUU apoyaba la unidad europea, Belén Becerril Atienza

Rebelión

Por Joaquín Luiz Ramírez, publicado en Diario Sur en Opinión

Había una vez un gran reino europeo del sur en el que, a pesar de la democracia, la justicia, la ley y la historia, algunos partidos llamados nacionalistas se oponían a su continuidad. Las razones esgrimidas por los a sí mismos considerados diferentes oscilaron entre la reivindicación de la cultura propia a la existencia de una lengua autóctona, pasando por la denuncia de una opresión realmente invisible. A estos partidos perteneció mucha gente inteligente, quizá envuelta en un determinado clima, algo cegato y ciertamente ensordecedor, difícil de describir, que intentó poner sus más convincentes argumentos a favor de su causa. Con todo pasaron muchas cosas y, aunque nunca conseguían ser mayoría, decidieron cortar por lo sano e imponer sus razones por encima de la ley y hasta de la convivencia. Hubo mucho y muy variado, por partir de alguna parte, la destrucción de un coche patrulla de la Guardia Civil y una turba en la calle que físicamente impidió que varios guardias civiles que, como policías judiciales, habían entrado a notificar a la Consejería de Economía, pudieran salir de allí durante muchas horas. Y hasta un 1 de octubre en que se quiso celebrar un referéndum que ninguna norma podía amparar. Los colegios electorales no fueron clausurados por los Mossos de Esquadra (Mozos de Escuadra -sic-) tal y como les dictó la orden judicial al efecto, nadie pudo ni supo encontrar las urnas chinas que los organizadores dispusieron para la perfomance y la Policía Nacional y la Guardia Civil no pudieron impedir que se diera la mostra ilegal. Hubo dos heridos graves y quizá quince, veinte o veinticinco leves, pero la ‘crida golpista’ dijo que fueron mil heridos, sin más; aún lo dice.

A resultas de todo ello, la justicia acusó a los que organizaron y promovieron el golpe fallido, aplicándoles la ley como corresponde a un estado de derecho. A la expresa negativa independentista de acatar las leyes españolas se sumó una auténtica oleada que argumentó -y hoy también lo hace- que estas leyes no han sido infringidas en absoluto. Negaron y niegan la rebelión, la sedición y también la malversación, que la conducta instruida por la justicia sea antijurídica y también que se trate de ninguna correspondiente descrita por el código penal y como tal tipificada.

Para la lógica secesionista basta hablar de ‘votar’ y de ‘democracia’ para determinar que la aplicación de la ley no ha lugar, basta hablar de que sus defendidos son ‘demócratas’ y ‘pacíficos’ para dictar que ni hay delito ni hubo violencia. Basta que algunos de sus políticos sean detenidos y cumplan prisión preventiva por orden judicial para que se trate de ‘presos políticos’. Hasta aquí el bloque constitucional, PP, PSOE y C’s, respaldó el cumplimiento de la Constitución y la ley, la instrucción y la marcha de los acontecimientos judiciales. Pero el cambio del rol de Sánchez con su arribada a Moncloa ya hoy parece que insta a modificar la música y hasta la letra de esta pieza. Pues, aunque el Partido Socialista es un partido constitucional, algunos de sus dirigentes -confundidos por el mito de lo irredento- han caído en la tentación de querer entender a los que hasta aquí y en puridad llamamos golpistas. Ello u otras variables, como algún compromiso secreto incluido en el pacto para votar la Moción de Censura… O, incluso la posibilidad de querer ganarse algún favor para poder aprobar los presupuestos.

La Abogacía del Estado ha obviado a bombo y platillo la querella por Rebelión, es el hecho. Y no se trata de prejuzgar, los analistas, los que opinamos, no calificamos ni juzgamos, pero vemos con nitidez como el Gobierno deserta parcialmente de su obligación. También a esta lamentable decisión quieren llamarle moderación y empatía, pero es irresponsabilidad, cobardía y abandono del deber.

A estas horas -según se sabe- la Fiscalía mantiene la acusación. Luego será lo que tenga que ser. El Tribunal Supremo juzga y sentencia. A Sánchez le encantaría indultar, si puede y si llega. España es un gran reino europeo del sur, democrático y social. España es un estado de derecho, todos estamos sometidos a la ley, una ley que aprueban las Cortes Generales a través de los representantes que el Pueblo Soberano elige votando en las urnas legales.

2018. El caso italiano dentro de la Unión Europea

“Agenda de Política Exterior”, iniciativa conjunta de Política Exterior y Agenda Pública, analiza cada semana asuntos internacionales clave. Nuestro objetivo es fomentar el debate público y una mirada informada hacia el mundo.

¿Presenta Italia un riesgo para la zona euro?

El pulso entre la Comisión Europea y el gobierno de Italia a raíz de los presupuestos presentados por este último, que incumplen las reglas del Pacto de Estabilidad, no ha hecho más que comenzar. La coalición al frente de la cuarta economía de la Unión Europea –la Liga de Salvini y el Movimiento 5 Estrellas de Di Maio– ha reculado ante las advertencias de Bruselas, pero no rebajan el tono de sus ataques. El país, con una deuda pública del 131,2% del PIB y una economía estancada, parecer navegar a la deriva. Preguntamos a los expertos si Italia presenta un riesgo para la zona euro. Leer más

Mano izquierda frente al ‘zapatazo’ italiano Carlos Carnicero Urabayen

Frente a lo ampliamente divulgado, la Unión Europea no puede tumbar el Presupuesto italiano. Tras el envío del proyecto por parte de Roma y la petición de rectificación de Bruselas, es previsible que Italia no rectifique. Y la UE no podrá obligarle a hacerlo, aunque sí aumentará la presión, con amenazas de futuras multas y posibles recortes en los fondos estructurales. Leer más

Salvini y Di Maio juegan con fuego, Informe Semanal de Política Exterior

Órdago de Italia a la Comisión, Federico Steinberg

La Italia de Salvini: entre la tragedia griega y el fado luso, Miguel Otero Iglesias

Italia y los temores de Europa, Eleonora Poli

La seguridad europea sin el tratado INF

 

Por Belén Lara. Doctora en Ciencias Políticas (Relaciones Internacionales), es investigadora sénior de la Unidad de Investigación sobre Seguridad y Cooperación (Unisci) de la Universidad Complutense.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la retirada del Tratado INF (Intermediate-Range Nuclear Forces), un acuerdo de desarme fundamental para la seguridad europea. Firmado en 1987 por Reagan y Gorbachov, en él ambos mandatarios se comprometían a eliminar y renunciar permanentemente a todos sus misiles balísticos y de crucero, nucleares o convencionales, que pudieran ser lanzados desde plataformas en tierra y que tuvieran un alcance de entre 500 y 5.500 kilómetros. Misiles considerados especialmente desestabilizadores porque tienen todo el poder destructivo de un misil balístico intercontinental, pero una trayectoria mucho más corta, lo cual hace que los sistemas de alerta temprana no puedan detectarlos a tiempo.

El Tratado INF significó la destrucción de 2.692 misiles desplegados en Europa: 846 de EEUU y 1.842 de la entonces Unión Soviética. Además, es un tratado muy especial porque, por primera vez en la historia, las dos superpotencias se ponían de acuerdo para reducir sus arsenales nucleares. También fue clave para poner fin a décadas de tensión y para frenar la carrera de armamentos, ya que se convirtió en la piedra angular sobre la que se construyó la arquitectura de desarme nuclear entre Washington y Moscú.

El pretexto de Trump para abandonar el pacto es que Rusia lo está incumpliendo y que China no es parte del mismo. Pero China nunca se va a adherir a él porque es un acuerdo bilateral en cuyas negociaciones no ha participado y porque afectaría a la mayor parte de su arsenal nuclear.

En 2014, Barack Obama ya acusó a Moscú de estar realizando pruebas con un misil lanzado desde una plataforma móvil en tierra, que violaba el Tratado INF. Obama, no obstante, decidió no poner en cuestión el tratado atendiendo a las objeciones de los aliados europeos –en especial de Alemania– y se limitó a reafirmar el compromiso de EEUU con la seguridad de Europa, comprometiéndose a intentar que Vladímir Putin volviera a cumplir lo pactado. En 2017, el Pentágono afirmó que los rusos habían comenzado a desplegar esos misiles. Moscú siempre lo ha negado y ha solicitado a EEUU que divulgue los detalles técnicos que sustentan tal acusación. Por su parte, Putin ha manifestado en repetidas ocasiones que era Washington quien estaba incumpliendo el Tratado INF al desplegar interceptores antimisiles en Rumania, que podían ser usados de manera ofensiva contra Rusia.

En respuesta al reciente anuncio de Trump, Putin ha reiterado que no es cierto que Rusia haya violado el Tratado INF, que es inaceptable y peligrosa esta retirada unilateral sin dar una oportunidad al diálogo y que espera que todavía haya espacio para negociar. Sin duda, con voluntad política cualquier problema de incumplimientos se puede negociar, pero ese no es el objetivo del presidente estadounidense, como ha quedado demostrado con su retirada del acuerdo nuclear con Irán, con el anuncio de abandonar el Tratado INF y, como pronto veremos, cuando tampoco prorrogue el START III (Strategic Arms Reduction Treaty) que vence en 2021, el último de los importantes Tratados que han servido para reducir las armas nucleares.

The proliferation of ballistic missiles: an increasing threat to NATO.

Alarma en Europa

No hace tanto tiempo, en abril, el Departamento de Estado de EEUU afirmaba que lo prioritario era que Rusia volviera a cumplir el acuerdo para asegurar la continuidad y la viabilidad del Tratado INF. En julio los miembros de la OTAN, incluido EEUU, firmaron una declaración en la que sostenían que el Tratado INF era crucial para la seguridad euro-atlántica y que la OTAN quedaba comprometida a su preservación. Tres meses después, Trump ha tomado la decisión de abandonarlo de manera unilateral, sin consultar ni casi informar a los aliados. Este hecho, sumado a otros desencuentros, amenaza gravemente la cohesión de la OTAN y dificulta que los aliados puedan coordinar una estrategia adecuada cuando el tratado deje de estar en vigor. La OTAN no apoya el despliegue de ese tipo de misiles en Europa y ningún país europeo se ha ofrecido a acogerlos. Aun sin el Tratado INF, los países europeos miembros de la OTAN pueden rechazar los misiles. Un debate sobre si desplegar los misiles estadounidenses en territorio europeo y dónde hacerlo conseguirá separar aún más a EEUU de Europa y debilitar la Alianza Atlántica, lo cual será una muy buena noticia para Putin.

La Unión Europea se opone abiertamente a la decisión de Trump y en una declaración del 22 de octubre recuerda que el Tratado INF supone una importante contribución a la obligación de desarme nuclear establecida en el artículo VI del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP); exhorta a EEUU y a Rusia a mantener un diálogo constructivo para preservarlo y asegurar su pleno y verificable cumplimiento, ya que es crucial para la seguridad europea; y espera que EEUU reconsidere su retirada por las consecuencias para su propia seguridad, para la seguridad de los aliados y para la estabilidad estratégica mundial. Hasta Reino Unido, que dice entender la decisión de Trump, cree que es prematura y que debería mantenerlo e intentar conseguir que Rusia lo respete. El presidente francés, Emmanuel Macron, se ha puesto en contacto con Trump para hacer hincapié en la importancia de mantener el tratado y el gobierno alemán se ha mostrado especialmente alarmado y ha recordado la crisis que se produjo en los años ochenta cuando millones de europeos rechazaron los misiles.

Por otro lado, Putin ha anunciado que si se despliegan los misiles en Europa responderá de forma rápida y eficaz, y que los países que acepten el despliegue en su territorio quedarán sometidos al riesgo de recibir un ataque. Asegura, además, no comprender por qué es necesario poner a Europa en tal situación de peligro cuando EEUU tiene misiles del mismo tipo que puede lanzar desde el mar y desde el aire para cubrir los mismos objetivos. Trump nos pone a los europeos en una situación innecesaria de riesgo porque Putin podrá desplegar los misiles ahora prohibidos por el Tratado INF en su enclave europeo de Kaliningrado y tener toda Europa a su alcance. Debería por tanto reconsiderar el impacto de abandonar el tratado para la seguridad europea, valorar que no confiere ninguna ventaja militar a EEUU en Europa, y asumir que debilita la seguridad tanto de su país como la de sus aliados porque abre la puerta a que Rusia despliegue sus misiles sin restricción alguna.

Hacia un futuro sin control del armamento nuclear

Se abre un imprevisible escenario y se vislumbra una preocupante carrera de armamentos con múltiples Estados nucleares, porque este tipo de decisiones estimulan la proliferación. Es un preocupante paso atrás en el cumplimiento de la obligación que tienen todos los declarados países nucleares de reducir hasta eliminar sus arsenales, según establece el TNP, y una mala noticia para todos.

En definitiva, la decisión de Trump de abandonar el Tratado INF es innecesaria, equivocada y perjudicial para la seguridad y la estabilidad mundial porque lleva a una peligrosa escalada nuclear, pero sobre todo para la seguridad europea, donde se podrían revivir las tensiones de la guerra fría cuando Trump pretenda desplegar los misiles ahora prohibidos por el tratado.

Política Exterior. Belén Lara

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Frustración nuclear ; ¿El final de la no proliferación?