2019 a través de Política Exterior

Reflexiones sobre un gran fracaso, Norman Birnbaum

Ha muerto Norman Birnbaum, sociólogo estadounidense y colaborador de la revista. Este es el último artículo que escribió para Política Exterior, sobre el gran fracaso que supuso, para EEUU, elegir a Trump. Leer más…

Agenda Exterior: Un año demasiado corto

Un Brexit aún sin resolver, unas cruciales elecciones europeas en mayo y una derecha populista en auge hacen todavía más compleja la política exterior de España. Cuatro expertos trazan una agenda posibilista para 2019. Leer más…

Reestructurando la amenaza yihadista transnacional, Crisis Group

Un informe del CSIS estima que hay entre 100.000 y 230.000 combatientes yihadistas-salafistas en el mundo, frente a los 30.000-60.000 que había en 2001. ¿Cuán grave es la amenaza, en realidad? Leer más…

#ISPE: ¿El fin de la yihad?

En total, los ataques dirigidos o inspirados por Dáesh han provocado 64 muertes en EEUU, un país de 325 millones de habitantes, y alrededor de 350 en Europa, un continente de 500 millones. Es decir, cifras que difícilmente pueden considerarse propias de una amenaza existencial o estratégica. Leer más…

Alemania en el Consejo de Seguridad, Marcos Suárez Sipmann

Desde el 1 de enero Alemania ocupa un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Su estrategia gira en torno a dos puntos: más multilateralismo y más Europa, tratando de ejercer de contrapeso frente a los EEUU de Trump. Leer más…

El nuevo gobierno de Bolsonaro y los desafíos de la gobernabilidad, Soraia M. Vieira

Además de aumentar el número de ministerios en relación al que había propuesto en su programa de gobierno, Bolsonaro ya ha abandonado dos principios que defendió durante la campaña electoral: la anticorrupción y el antipartidismo. Leer más…

Veinticinco años del EZLN: la resistencia frente al olvido, Aldo A. Martínez-Hernández

Veinticinco años después, poco ha cambiado para el EZLN y los pueblos originarios en México. El gobierno sigue sin tener en cuenta sus demandas, y el movimiento zapatista continúa en resistencia, aislado y aún armado. Leer más…

Ciberguerra: esta vez el objetivo es Alemania, pero mañana puede ser España

Ciberataque a Merkel y líderes políticos alemanes

Alemania ha sufrido uno de los mayores ataques informáticos de su historia, que ha afectado a cientos de políticos, incluida la canciller Angela Merkel, y a otras figuras públicas, como artistas y periodistas. El gobierno alemán dijo que se trató de un acto “grave” contra las instituciones democráticas. Los hackers, todavía no identificados, lograron publicar parte de la correspondencia de Merkel.

04.01.2019. El País

Los piratas colgaron en las redes sociales números de teléfono, fotos y conversaciones de numerosos políticos y artistas

05.01.2019. La Voz de Galicia

Ciberataque publica datos personales de figuras públicas en Alemania

La canciller Angela Merkel está entre los políticos y personalidades que han sido víctimas de los ataques informáticos en Alemania.

04.01.2019. Prensa Escrita

Ciberataques: la nueva inseguridad digital

El ataque de hackers a la red del Gobierno alemán es un acto conocido de espionaje entre países, pero además representa un nuevo riesgo digital, y hay que tomar medidas para enfrentarlo, opina Matthias von Hein.

¿Qué es seguro hoy, en la era digital? ¿Qué podría todavía ser seguro? Desde que se hizo público (el miércoles 28.02.2018) que un grupo de hackers ingresó a la red gubernamental de Alemania, cuidadosamente protegida, y durante un año copió, robó y espió información, el tema preocupa a la opinión pública. Lo que queda claro es que el juego digital del gato y el ratón ya pasó al segundo round.

En este caso, se sospecha de un grupo de hackers vinculado al servicio secreto ruso (GRU). Otra vez. Pero aún no hay pruebas fehacientes. Sin embargo, el solo hecho de que los hackers hayan podido entrar a una red gubernamental y actuar allí, aparentemente sin interés económico, hace pensar que no se trata de cibercriminales. Se trata claramente de espionaje. Y si no estamos hablando de espionaje financiero, entonces se trata de espionaje político. Más aún si se conoce, como en este caso, que el ataque se lleva a cabo empleando recursos de alta tecnología y gran cantidad de personal durante un largo tiempo.

Más información:

Hackers rusos accedieron a redes del Gobierno alemán

Sigue activo el ciberataque a la red del gobierno de Alemania

Los gobiernos son los principales objetivos del espionaje

Pero, ¿es eso una declaración de guerra cibernética? El espionaje siempre existió. Los ministerios, en especial el Ministerio de Defensa, son los principales objetivos de los servicios secretos extranjeros. Y desde que el servicio secreto estadounidense NSA realizó escuchas del teléfono móvil de la canciller alemana, Angela Merkel, sabemos además que el espionaje se lleva a cabo entre amigos. El hecho de que el servicio secreto alemán BND haya espiado conversaciones de gobiernos e instituciones europeos por encargo de la NSA desde la estación de Bad Aibling lo confirma. Pero las posibilidades de la era digital facilitan mucho más el espionaje. El último informe de la Oficina Alemana de Seguridad Informática (BSI), presenta un listado de cerca de 36 grupos de ciberespionaje activos a nivel internacional que también tienen al Gobierno alemán en la mira. Además del grupo de hackers ruso conocido como Snake, del que hasta ahora se sospecha que pudo haber perpetrado el ataque, también otros grupos están interesados en entrar a las redes gubernamentales alemanas. Entre ellos, están el grupo ATP28 o Fancy Bear, y otros llamados “Machete”, “Lotuspanda” o “Shamoon”. Nombres que indican que puede tratarse de hackers chinos e iraníes.

Tampoco debería sorprender a nadie el espionaje por parte de Rusia. Más bien debería sorprendernos que el Parlamento alemán no haya informado sobre los ataques durante dos meses. También debería ser motivo de sorpresa que instituciones alemanas sigan teniendo agujeros de seguridad –los llamados “Zero Dates”-, y lque os sigan manteniendo en secreto y permitiendo que sigan siendo el portal de entrada de nuevos ataques, en lugar de cerrarlos, lo cual haría todos los sistemas más seguros.

Algo para no olvidar: siete años después de la inauguración triunfal del Centro de Defensa contra Ciberataques, un años después de la aprobación de la Estrategia de Ciberseguridad, la red gubernamental alemana asociada entre Berlín y Bonn, desacoplada de internet, no protege verdaderamente de ataques de hackers.

Dado que en la era en que las autopistas de datos, con ramificaciones hasta en las áreas más privadas de la vida de las personas, las posibilidades de ataque son enormes y diversas, la seguridad ya no es posible. Si ahora, a través del Internet de las Cosas y la industria 4.0, el ciberespacio repleto de datos que revolotean por ahí aumenta de manera exponencial, también crecerá la vulnerabilidad. Y aunque sea sensato hacer ciudades cada vez más inteligentes para economizar recursos, la conectividad nos hace frágiles.

En 2016, la BSI alemana tuvo que llamar la atención a las operadoras de centrales hidroeléctricas acerca de que se podía ingresar a sus sistemas simplemente a través de internet.

Pensar en la ciberseguridad desde el comienzo

De esto se concluye que Alemania, justamente en vista de sus objetivos ambiciosos en el área de la industria 4.0, debe invertir mucho más en ciberseguridad. La ciberseguridad debe estar integrada a la planificación de sistemas desde el comienzo y no debe ser un elemento añadido al final del desarrollo del concepto. El fracaso de los sistemas de seguridad, es decir, el hackeo de sistemas, debe ser desde el inicio un tema central, y los sistemas deben desarrollarse de modo que puedan hacer frente a esas dificultades. Dado que tendremos que seguir viviendo con el espionaje, al menos hagamos que resulte lo más difícil posible.

Autor: Matthias von Hein (CP/ERS)

03.01.2018. DW

DW RECOMIENDA

Sigue activo el ciberataque a la red del gobierno de Alemania

AUDIOS Y VIDEOS SOBRE EL TEMA

EUROPA Y LA NUEVA GUERRA FRÍA

Macron ha lanzado una contundente señal de alarma ante Trump pero con la mirada puesta en la actual Europa en el mundo: la creación de un Ejército de Europa

FRANCISCO J. CARRILLO Exembajador de la Unesco y Vicepresidente de la Academia Europea 

Si mezclamos en el mortero los procesos de globalización financiera y la presencia de los tres grandes actores (EE UU, Rusia y China) en competencia comercial con ‘cuarteles activos’, los resultados son inquietantes para el presente y para el futuro de la humanidad. La reacción visceral, y racional, desde la atalaya europea sería: más europeísmo. El discurso no puede seguir sobrevolando los despachos administrativos y las sacristías judeo-cristianas. Las circunstancias reclaman con urgencia que el relato europeo se instale en las escuelas, en los sistemas educativos, mediante un esfuerzo singular de educación comparada. ¿Cómo es posible ‘hacer Europa’ si apenas nos conocemos entre nosotros mismos?

Tras dos guerras devastadoras que calificamos de mundiales por la presencia fundamental de los extraeuropeos, Europa inicia su reconstrucción material con la ayuda decisiva del Plan Marshall alimentado por los Estados Unidos de América, al tiempo que unos ‘Padres Fundadores’, que preconizaban la Unión en 1947 (Congreso de La Haya) eran portadores de una filosofía y unos valores basados en un manojo de principios básicos: democracia, libertad y participación distributiva y equitativa. Principios y valores que rememoraban a Aristóteles y a toda la tradición judeo-cristiana (que hoy pueden sonar a cantos de sirenas). Se reconstruyeron las ciudades devastadas por la guerra, se dieron los primeros pasos para la reindustrialización y se llegó a lo que hoy es la Unión Europea. Se abrieron las fronteras a la libre circulación de personas y de mercaderías. La globalización financiera iba por su lado (por usar una simplificación) y saltaban por sí solas las viejas fronteras. Pero Europa nacía con su tendón de Aquiles: la marginación de la cultura, de su desconocida diversidad cultural y de los valores implícitos en el devenir de sus pueblos y naciones.

Esta es la gran debilidad en las políticas unionistas que en manera alguna puede resolverse con el atractivo Programa Erasmus. En general, los jóvenes erasmus van a tierras ignotas sin previo conocimiento de las historias culturales y con apenas conocimiento de la lengua que aprenden y perfeccionan sobre la marcha porque los sistemas educativos no lo contemplaron y miraron a otro lado. ¿No fue ayer que los ministerios de Educación se llamaban ministerios de Educación Nacional? Miraban, y siguen mirando para dentro, con sus concepciones aún no resueltas de los relatos de la historia siempre contradictorios y sin tronco común. Creo no arriesgar posición intelectual al afirmar que esta es la clave de fondo de la debilidad europea, que tampoco cubre el turismo de masas ni el más específico turismo cultural.

En esta situación de debilidad cultural (aunque de momento no haya alarmas en la economía todavía potente de Europa) surgen nuevos actores (EE UU, Rusia y China, además de las potencias que ya emergieron, como es el caso de India) en máxima tensión comercial y en circuitos que fueron ya utilizados en lo que fue carrera armamentística que renace con toda fuerza. Trump (pero no sólo él) ha dado pasos inesperados por el frágil equilibrio mundial que habíamos conseguido: políticas abiertamente proteccionistas y nacionalpopulistas, opción reiterada contra el multilateralismo (debilitar la ONU, la Unesco, los mecanismos e instrumentos internacionales de regulación del comercio, etc.). Y como última insistencia, debilitar el Tratado del Atlántico Norte (OTAN). El efecto-llamada de tales políticas ha impulsado a los nacionalpopulismos (de izquierda o de derecha), sin duda en Rusia y en China, y en la vieja Europa: Italia, Polonia, Hungría, Austria, Alemania, Francia, Holanda, ‘Brexit’… La Unión Europea ha sido incapaz de impedir tales movimientos de los euroescépticos que recuerdan situaciones de los años 1930 que parieron al monstruo de Hitler e incitaron al fascismo italiano. La única solución es más europeísmo con importantes correctivos a su relato cultural (prácticamente inexistente) y a los mecanismos económicos-financieros de la Unión.

El primer ministro francés, Macron, ha lanzado una contundente señal de alarma ante Trump pero con la mirada puesta en la actual Europa en el mundo: la creación de un Ejército de Europa que, según algunos analistas y estrategas, daría soporte inmediato a la renqueante Unión Europea. Merkel ha apoyado esta propuesta con entusiasmo, añadiendo la posibilidad de crear un ‘Consejo de Seguridad Europeo’ (estilo al de la ONU) con capacidad de decisión rápida. Es de toda lógica al sopesar no sólo la debilidad político-militar de la Unión Europea, sino las serias amenazas que se vislumbran en el horizonte. Ante tales hechos, hay que dotarse de nuevos instrumentos políticos para saber defenderse e incluso prever (lo que es evidente ante el terrorismo globalizado). El relanzamiento de la carrera armamentística, con la aplicación de altas tecnología y de la inteligencia artificial, (Guerra Fría, sin duda), ha hecho sonar las alarmas de los países detentores del arma nuclear: Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido, India, Paquistán, Israel, y quizá Corea del Norte e Irán. Arabia Saudí ha iniciado la construcción de una planta nuclear «con fines pacíficos» y aplicación civil…

Ante este panorama, más europeísmo en las escuelas, más cultura en los programas de la Unión Europea, más negociaciones multilaterales para frenar nuevas guerras, incluida la híbrida del terrorismo. Y sobre todo más educación en los valores comunes y transversales (ética y moral) de la humanidad. El resurgir de los nacionalpopulismos es un peligro contra esa humanidad en desequilibrios alarmantes.

11.12.2018 Diario Sur. Tribuna

XII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación: Geoeconomía. Infraestructuras Críticas

De izda. a dcha.: Teniente coronel Blanes de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga; Director de la sede Tecnológica de Málaga de la UNIA, Francisco González Fajardo; Director del Foro, Coronel Vidal Delgado; y Manuel Compán Luque, Comisario Jefe de la Brigada Provincial de Información.

Video de inauguración. Cortesía UNIA.

A continuación se recogen los videos de todos los ponentes:

Día 14: EL TERRORISMO Y LAS INFRAESTRUCTURAS CRÍTICAS

Antonio Hernando. Situación en España de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado. UNIA Málaga 2018

Antonio Hernando. Cortesía de la UNIA

Luis Miguel Salvador. Una visión de la lucha contra el terrorismo. UNIA Málaga 2018

Luis MIguel Salvador. Cortesía UNIA

Fernando J. Sánchez. El CNPIC en su lucha contra el terrorismo. UNIA Málaga 2018

Fernando J. Sánchez. Cortesía UNIA

Pilar Rangel. Geoeconomía, Geopolítica y Terrorismo en el Sahel. UNIA Málaga 2018

Pilar Rangel Rojas. Cortesía de la UNIA

Día 15: PROTECCIÓN DE LAS INFRAESTRUCTURAS CRÍTICAS DEL SECTOR FINANCIERO

Fernando Morilla. El espacio marítimo como clave para el libre comercio en un contexto de “guerra comercial”. UNIA Málaga 2018

Fernando Morilla García. Cortesía UNIA

José Mª López Jiménez. El Sistema Financiero visto desde la perspectiva de la Estrategia de Seguridad Nacional 2017. UNIA Málaga 2018

José María López Jiménez. Cortesía UNIA

Rafael Vidal. El marco regulatorio de las infraestructuras críticas. UNIA Málaga 2018

Transparencias ponencia de Rafael Vidal: “El marco regulatorio de las Infraestructuras Críticas”

Rafael Vidal Delgado. Cortesía UNIA

Día 16: GEOECONOMÍA Y GEOPOLÍTICA DEL MEDITERRÁNEO Y DEL ATLÁNTICO

Pablo Podadera. Geoeconomía y asociación estratégica en el nuevo orden multipolar. UNIA Málaga 2018

Pablo Podadera. Cortesía de la UNIA

Ignacio García Sánchez. Tendencias Geopolíticas en el Mediterráneo y Atlántico: horizonte 2040. UNIA Málaga 2018

Ignacio García Sánchez. Cortesía UNIA

Clausura XII Jornadas de seguridad, defensa y cooperación. Infraestructuras críticas, Geoeconomía. UNIA Málaga 2018.

Acto de clausura. Cortesía UNIA

Reseña del Real Club Mediterráneo del acto de clausura y firma del Acta Fundacional de la Asociación