La explosión demográfica del Sahel: un nuevo reto para su débil gobernanza

RESUMEN

La explosión demográfica en el Sahel fortalecerá el ciclo de inestabilidad en el que se conectan: La incapacidad del gobierno de proveer a todos sus ciudadanos de servicios básicos, la inseguridad y el bajo nivel de desarrollo humano. La débil gobernanza de estos países no podrá absorber la enorme masa de jóvenes desocupados que optarán por unirse a grupos terroristas, fortalecer redes de comercio ilícito y migrar hacia Europa. Para el 2050, el Sahel será el espacio de tránsito para los casi 200 millones de africanos que buscarán cruzar el Mediterráneo.

Documento de Opinión 61/2019 del IEEE. Autora: Laura Torres Saavedra

 

Conflictos por el agua: ríos internacionales

Salvando distancias en el conflicto por las aguas del Nilo

CRISIS GROUP

Construcción de la llamada Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD). GETTY

El conflicto a tres bandas entre Etiopía, Egipto y Sudán sobre el reparto de las aguas del Nilo sigue estancado. En abril de 2018, la transición del gobierno etíope disminuyó las tensiones entre El Cairo yAddis Abeba. Sin embargo, las partes implicadas apenas han conseguido progresos significativos en su búsqueda por una solución a la crisis, desatada por la decisión de Etiopía de construir la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), el mayor proyecto hidroeléctrico de todo el continente africano. La primera preocupación de Egipto reside en la drástica reducción que sufrirá el caudal del río abajo, lo que pondrá en peligro la seguridad interior del país. Por otro lado, Etiopía y Sudán reivindican su derecho a explotar las aguas del río para fomentar el desarrollo de sus economías. Los tres países se ven en la necesidad de prevenir una crisis mayor que se producirá cuando la planta comience a funcionar. Por eso, es preciso que los implicados desarrollen medidas inmediatas para mitigar el daño que puedan causar, particularmente durante el llenado de la reserva de la presa, ya que en ese momento el caudal del río, a su paso por la cuenca baja, podría experimentar un gran descenso. El siguiente paso consistiría en buscar, entre todos los estados ribereños, una solución a largo plazo con un acuerdo sobre el reparto transfronterizo de recursos que satisfaga las necesidades de los países de la cuenca del Nilo y ofrezca un marco capaz de evitar los posibles disputas que puedan desencadenar futuros proyectos.

Hay mucho en juego. Egipto depende del Nilo aproximadamente en un 90% para su abastecimiento de agua potable. El gobierno del país argumenta que la incursión en el curso del río dejará sin trabajo a millones de agricultores y amenazará el suministro de alimentos del país. En Etiopía, los ingenieros estiman que la GERD producirá alrededor de 6.450 megavatios de electricidad, una apuesta por la energía hidroeléctrica que lograría que el país tuviera la condición de economía de ingresos-medios para el año 2025. Las autoridades han definido el proyecto como una prioridad nacional y millones de ciudadanos etíopes compraron bonos para financiar su construcción, ayudando a incorporar la iniciativa como parte de la idiosincrasia nacional. Sin embargo, el ferviente apoyo que recibía el proyecto se ha enfriado a raíz de las denuncias por malversación de los fondos destinados a su construcción.

Entre 2011 y 2017, los líderes de Egipto y Etiopía sacaron el conflicto a la palestra con términos hipernacionalistas e intercambio de amenazas en tono belicista. Los políticos de El Cairo instaron al sabotaje de la construcción de la planta y los medios de comunicación secundaron este planteamiento y compararon las capacidades militares de los dos países como forma de anticiparse a posibles hostilidades.

Recientemente se ha producido un acercamiento que ha logrado mitigar esta subida de tono. El primer ministro de EtiopíaAbiy Ahmed, visitó en junio de 2018 El Cairo y se comprometió garantizar que el desarrollo de los proyectos etíopes no dañaría a Egipto. A su vez, el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, declaró que su país descartaba la vía militar para solucionar la crisis. No obstante, a pesar de este acercamiento, no ha habido avances sustantivos para llegar a una solución.

La agitación política en los tres países implicados ha dificultado esta tarea en diferentes grados. En Sudán, el presidente Omar al Bashir, en el poder desde 1989, hace frente a una continua ola de protestas generada por su política de precarización de puestos de trabajo. Es la mayor revuelta que el país ha visto en décadas. En Etiopía, mientras es aclamado popularmente, Abiy Ahmed lucha por consolidar su permanencia en el poder. En Egipto, Al Sisi tiene relativamente asegurada su posición, pero su intento de mantenerse en el cargo hasta al menos 2034 ha causado una divergencia de opiniones en el ejército y la clase militar, considerados sus electores clave. Estas dinámicas internas revierten en que los líderes dedican menos tiempo al asunto del Nilo del que debieran. De esta forma sólo conseguirán llevar a sus países a una crisis, a no ser que consigan cerrar un acuerdo antes de que la GERD esté operativa.

Las autoridades de los tres países deberían considerar una aproximación de posturas progresiva para llegar a un acuerdo sobre el camino a seguir. La cuestión que precisa una solución más urgente es cómo de rápido se llenará el embalse. En un primer momento Etiopía propuso un plazo de tres años, mientras que el gobierno egipcio se pronunció a favor de que el proceso durara al menos 15 años. Para lograr un avance decisivo, el gobierno etíope deberá cooperar plenamente con sus socios río abajo y respaldar el desarrollo de estudios que muestren el periodo de tiempo óptimo para todas las partes implicadas. Si fuera necesario, deberían contemplar la mediación de un tercer estado, elegido de mutuo acuerdo, que consiguiera superar el impasse. De la misma manera, Etiopía deberá tener en cuenta los ciclos de lluvia abundante, y adaptar las fases de llenado a estos. De esta forma se reducirán al mínimo las perturbaciones del caudal del río.

La reducción de la desconfianza entre los tres países africanos resulta igualmente primordial. Para ello, son imprescindibles medidas que fomenten la confianza entre ellos. Sería conveniente que el primer ministro Abiy Ahmed invitara a sus homólogos egipcio y sudanés a conocer de primera mano la construcción de la GERD. Demostraría así la voluntad del gobierno etíope de tener en cuenta las preocupaciones de los países de la cuenca baja del Nilo. Esa manifestación de buena voluntad por parte de las autoridades etíopes permitiría al gobierno egipcio gozar de un poder de maniobra suficiente para introducir los ajustes que crean convenientes para mejorar la ineficiencia de los sistemas de gestión de recursos hídricos. Por su parte, El Cairo deberá dejar claro que no prestará apoyo a los grupos armados de oposición etíopes para calmar los temores del gobierno de Addis Abeba.

También socios terceros podrían ayudar a construir esa confianza. El Banco Europeo de Inversiones, percibido por los etíopes como menos proegipcio que el Banco Mundial, podría ofrecerse como inversor de la fase final de la construcción de la presa. Esta financiación sería una oportunidad, en el caso de que estuviera condicionada, para lograr una cooperación plena por parte de Etiopía en los puntos de mayor fricción (fases de llenado). La Unión Europea debe continuar sus conversaciones con los países del curso bajo del río, en cuanto a las garantías (incluídos los préstamos) y otros instrumentos que ayuden a aquellos países en los años donde la sequía y otras alteraciones amenacen la seguridad alimentaria. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, así como Qatar y Turquía, podrían ofrecer inversiones de carácter bilateral o trilateral en la agricultura etíope y/o sudanesa que garanticen el suministro ininterrumpido y estable de bienes de primera necesidad (principalmente trigo y arroz) para Egipto. Estados Unidos y China, que mantienen estrechas relaciones con países ribereños del Nilo, tendrían la oportunidad de instar a las partes a resolver sus diferencias antes de que el proyecto de la GERD se complete.

El siguiente paso consistiría en que las partes implicadas sentaran las bases para nuevas negociaciones, con el objetivo de crear un marco de gestión de las aguas del Nilo a largo plazo, capaz de evitar crisis similares en un futuro. Egipto deberá volver a ingresar en la Iniciativa para la Cuenca del Nilo, el único foro que reúne a todos los estados ribereños y, por lo tanto, el lugar propicio para debatir sobre el beneficio de aprovechar los recursos comunes. Estas conversaciones tendrían en consideración las propuestas del gobierno egipcio, que consisten, básicamente, en la consulta previa a los países de la cuenca baja cuando sus socios río arriba tengan la intención, en un futuro, de poner en marcha nuevos proyectos en el Nilo. Un marco institucional permanente haría posible que los países estuvieran preparados para los retos que se puedan presentar más adelante, incluidas las crisis medioambientales producidas por el cambio climático, y las fuertes variaciones en los ciclos de lluvia, que pueden causar una mayor escasez de agua.

Los terceros estados ribereños deben instigar a Egipto, Sudán y Etiopía a considerar el conflicto, no como una crisis existencial, sino como una oportunidad para establecer una alianza de distribución de recursos. Los retrasos en la finalización de la GERD y en la mejora de ánimos que ha supuesto el ascenso del primer ministro Abiy Ahmed, hacen este momento propicio para retomar las negociaciones. Si se decidiera esperar a que el proyecto estuviera acabado, lo cual traería consigo impactos claramente previsibles en la cuenca baja del río, el riesgo de que el conflicto se desate crecería exponencialmente.

Este artículo fue publicado originalmente, en inglésen la web de Crisis Group.

22.03.2019. Política Exterior

En el año 2006 el Director del Foro para la Paz en el Mediterráneo impartió, en la Universidad de Málaga, un curso con el título de la columna y cuyo índice es:

ÍNDICE

1 INTRODUCCIÓN

1.1 ¿QUÉ ES EL AGUA?
1.2 CONCLUSIONES

2 AMENAZAS A LA PAZ MUNDIAL

2.1 GENERALIDADES
2.2 DIFERENCIAS ÉTNICAS Y RELIGIOSAS
2.3 CONFLICTOS TERRITORIALES
2.4 TERRORISMO
2.5 NARCOTRÁFICO Y NARCOTERRORISMO
2.6 AGRESIÓN AMBIENTAL Y ECOLÓGICA Y LA BIOTECNOLOGÍA E INGENIERÍA GENÉTICA
2.7 INVASIONES ÉTNICAS Y EMIGRACIONES INDESEADAS
2.8 LOS REFUGIADOS
2.9 LA GUERRA POR EL AGUA
2.10 LAS MEGALÓPOLIS
2.11 CONCLUSIONES

3 LOS CONFLICTOS POR EL AGUA EN EL PASADO

3.1 A MODO DE INTRODUCCIÓN
3.2 LOS GRANDES IMPERIOS DE LA ANTIGÜEDAD
3.3 CRONOLOGÍA DE LOS CONFLICTOS DEL AGUA
3.4 CONCLUSIONES HISTÓRICAS

4 SITUACIÓN ACTUAL DEL AGUA EN EL MUNDO

4.1 MAR DE ARAL
4.2 ACUÍFERO GUARANÍ
4.3 LOS PROBLEMAS EN CHINA
4.4 CONFLICTO ENTRE INDIA Y BANGLADESH
4.5 EL RÍO ZAMBEZE
4.6 ÁFRICA Y EL NILO
4.7 CONCLUSIONES

5 EL AGUA Y LOS CONFLICTOS POTENCIALES

5.1 CONFLICTOS POTENCIALES
5.2 EL AGUA COMO ELEMENTOS DE CONFLICTO
5.3 CUENCAS DE POTENCIALES CONFLICTOS
5.4 CONCLUSIONES A LOS CONFLICTOS POR EL AGUA

6 LOS TRATADOS POR EL AGUA. EL DERECHO INTERNACIONAL

6.1 EVOLUCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL
6.2 PRINCIPIOS DEL DERECHO INTERNACIONAL DE AGUA
6.3 DECLARACIÓN DE PETERSBERG
6.4 RESOLUCIONES DE NACIONES UNIDAS
6.5 CONCLUSIONES AL DERECHO INTERNACIONAL

7 IV FORO MUNDIAL DEL AGUA

7.1 CONSIDERACIONES GENERALES
7.2 DECLARACIÓN MINISTERIAL
7.3 CONCLUSIONES

8 CONCLUSIONES GENERALES

Publicado íntegramente en el enlace: http://www.belt.es/expertos/agua/indice.asp

La oportunidad africana, por Josep Borrell, ministro de AA.EE. y Cooperación

El primer europeo que avistó las fuentes del Nilo azul en 1618 fue un jesuita español, Pedro Páez. Sin embargo, hubo que esperar más de dos siglos para que se escribieran en Europa novelas sobre la búsqueda de esas fuentes, cuando exploradores británicos como David Livingstone o Sir Richard Francis Burton emprendieron esa exploración. Creo que los propios españoles ignoramos los vínculos que, desde hace siglos, nos unen a África.

España es el único país de la Unión Europea que tiene una frontera terrestre con África. Más de dos millones de españoles viven en las Islas Canarias, una parte de España que ha entendido como nadie que su situación geográfica frente a las costas africanas se puede transformar en un valioso activo para impulsar el crecimiento económico y el bienestar de sus habitantes.

Económicamente, África crece hoy por encima de la media mundial. Seis de los países del mundo que más crecerán en 2019 son africanos, y con ese crecimiento se amplía la clase media y se reduce la pobreza. Su población pasará de los 1.200 millones actuales a 2.500 millones en el año 2050. Evidentemente este crecimiento plantea un reto importante, pero también encierra una gran oportunidad, ante todo y sobre todo para los africanos, pero también para España y nuestros ciudadanos.

Por eso hemos elaborado el III Plan África. El Plan hace un análisis ambicioso pero realista de dónde podemos tener un impacto que genere un arrastre de las inversiones en África. No podemos concentrarnos únicamente en los recursos públicos: sólo la inversión privada tiene el músculo suficiente como para enfrentar este desafío. El Banco Mundial cifra en 902 millones el número de puestos de trabajo que el continente debe crear en los próximos 30 años. No es una tarea a la que puedan hacer frente los Gobiernos solos. Pero el Gobierno tiene que abrir el camino. Tenemos Embajadas en 28 de los 54 países de África, lo que nos convierte en uno de los países europeos con mejor implantación en África.

La inversión privada -africana y extranjera- puede crear los empleos necesarios pero los gobiernos podemos contribuir a que esa inversión y ese empleo resulten en sociedades más cohesionadas y equitativas, en línea con la Agenda 2030. La Cooperación española trabaja en África en sectores cruciales como la gobernabilidad democrática; la salud y el desarrollo rural, la modernización de la agricultura y la seguridad alimentaria. Damos prioridad a las mujeres con programas de promoción de la igualdad y a los jóvenes, con programas de formación y empleo.

Cuando hablamos de África la primera imagen que viene a la cabeza es la del reto migratorio. Aunque el Plan África no tiene un enfoque prioritariamente migratorio, la consecución de sus objetivos contribuiría enormemente a aliviar la presión migratoria.

Hay que tener presente que cuatro de cada cinco migrantes africanos se dirigen a otros países africanos. Existen hoy países, como Costa de Marfil, Nigeria, Sudáfrica y Etiopía, que son polos de crecimiento y atraen por ello flujos de trabajadores de la región. Deberíamos priorizar la consolidación de estos países como exportadores de prosperidad y estabilidad hacia sus países vecinos.

Porque la única forma de aliviar la presión migratoria es crear oportunidades para los jóvenes hombres y mujeres de África en su propio continente, y eso es lo que pretende el Plan África. Somos conscientes de nuevas amenazas, como los efectos del cambio climático. Nos preocupa especialmente el avance de la desertificación, pues la pérdida de terreno cultivable y la presión por recursos menguantes, incluyendo el agua, es quizá el mayor desafío de África y fuente de cada vez más conflictos. La democracia está echando raíces profundas en el continente. Hace sólo unos días vimos elecciones democráticas en Senegal y en el mayor país del continente, Nigeria. Pero la democracia y los derechos humanos no han llegado aún a todos los rincones de África y debemos seguir luchando para que lo hagan. También hay cada vez menos conflictos violentos, pero subsisten amenazas a la paz. España ha demostrado su compromiso con la paz en el continente: más de 1.000 soldados españoles trabajan cada día para apoyar el objetivo de la Unión Africana de silenciar las armas para el año 2020. La promoción de la paz y la seguridad es el primero de los cuatro objetivos estratégicos del III Plan África: sin paz y seguridad no puede venir todo lo demás.

Hay una nueva África que empieza a nacer y que está cargada de esperanza, para los africanos y para los que demuestren desde el principio que desean ser sus socios. Por eso he viajado a Gambia y a Etiopía. Ambos países son ejemplo de esa nueva África. Gambia está realizando una ejemplar transición a la democracia tras 22 años de dictadura, derribada en las urnas. Etiopía ha encontrado el camino a la paz tras una larga guerra con Eritrea. Paz y democracia abren excitantes posibilidades, y España debe participar de ellas.

Terrorismo en el Sahel: ataque a la base de la EUTM (Koulikoro.Mali)… ¿un salto cualitativo?

Resumen:
El 24 de febrero de 2019, se perpetraron dos ataques coordinados al campo de
entrenamiento de Boubacar Sada Sy en Koulikoro (60 km al NE de Bamako, la capital
de Mali), donde se alojan los instructores militares de la Misión de Entrenamiento de
la Unión Europea en Malí (EUTM-Mali), entre ellos 243 españoles.
Este ataque podría suponer un salto cualitativo debido a su planeamiento, preparación
y coordinación de la ejecución, con respecto a los realizados por los grupos terroristas
yihadistas en el Sahel.

Palabras clave:
Sahel. Terrorismo. MINUSMA. EUTM. Mali. Koulikoro.JNIM. AQIM

Documento informativo del IEEE. Terrorismo en el Sahel, por Juan A. Mora Tebas

Boko Haram. Evolución de una amenaza

AUTOR: Teniente Coronel D. Lucas F. Martín Serrano, Jefe del Grupo de Obtención por Sistemas Terrestres, del Regimiento de Inteligencia núm. 1

Durante los últimos años, ha habido un notable incremento en los ataques terroristas perpetrados por grupos islámicos extremistas relacionados con Al Qaeda o el DAESH a lo largo del continente africano. Algunos de esos ataques, que han golpeado una extensa franja, desde Nigeria y Burkina Faso hasta Somalia, han captado la atención de los medios de comunicación y han sobrecogido, aunque sólo sea por unos días, a la opinión pública. Pero la mayoría han pasado desapercibidos y, a pesar de esa falta de atención por parte de los medios, la realidad es que la situación está empeorando. Y esto no significa necesariamente que los ataques se estén incrementando. Son otros muchos factores los que nos indican esa tendencia de deterioro en la situación.

No obstante, y dejando de lado otras consideraciones, este asunto cuestiona la capacidad real de los países africanos de contener la amenaza y combatirla de un modo eficaz y efectivo, lo cual tiene enormes implicaciones en lo que se refiere a la seguridad, no solo como muchos piensan, en los países del sur de Europa, sino en toda la UE y para su futuro y estabilidad.

La zona objeto de los ataques dibuja un arco a lo largo de toda la región del Sahel, el cual se extiende desde las costas del Océano Atlántico, en el oeste, hasta el Mar Rojo, por el Este. Toda esa región está claramente controlada por una red de grupos islámicos que van desde al-Shabaab en Somalia hasta Boko Haram en Nigeria, pasando por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), junto con el DAESH y sus franquicias en Libia.

Trabajo «Boko Haram. Evolución de una amenaza»