La Unión Europea frente al ascenso de China como potencia tecnológica: el caso del 5G

Resumen:
El auge de China como potencia ha traído consigo un nuevo escenario de competencia
estructural entre Washington y Pekín. Y en esta competencia, la supremacía
tecnológica juega un papel fundamental. La Unión Europea, actor sin autonomía
tecnológica, se ha visto presionada por ambas potencias para vetar o incluir a Huawei
en las redes 5G. Este es el primer ejemplo de una situación que tiene visos de
alargarse en el tiempo. En este nuevo escenario, en el que el desarrollo tecnológico es
indispensable para la autonomía y el poder, y que se caracteriza por la competencia
geopolítica, los Estados miembros no pueden competir separados. Es el momento de
repensar nuestro papel a escala global y de pensar en medidas ambiciosas para poder
ser autónomos y competitivos.

Documento de Opinión 23/2020 del BOletín del IEEE, por Isabel Gacho Carmona

El mar Mediterráneo: poder marítimo, conflictos y estrategias

Resumen:
Las aguas del Mediterráneo se encuentran entre las más militarizadas del mundo. Su
posición, conectando el golfo Pérsico, rico en petróleo, con grandes consumidores de
energía, el hecho de que alberga las tres religiones monoteístas y el reciente
descubrimiento de hidrocarburos en la parte oriental, son algunas de las razones. Por
otro lado, el Mediterráneo representa también la dirección natural de Rusia para
alcanzar su longevo sueño de acceso a aguas templadas, y es la principal ruta de olas
masivas de migración desde el norte de África al sur de Europa. Todas estas
cuestiones lo convierten en un escenario muy disputado, donde las grandes potencias
del globo pelean por ejercer su influencia.

Documento Marco 03/2020 del IEEE, por Guillermo Abio Villegas

ERDOGAN, EL HOMBRE QUE VIVE MUY DEPRISA, por Javier Blasco

  1. Javier Blasco, Coronel retirado

10 de mazo 2020

 

No es la primera vez que escribo sobre este personaje, su vida política, ambiciones, intrigas e intenciones claras y ocultas de todo tipo. Ya en julio de 2016, tras el último autogolpe de estado dado en Turquía por Erdogan contra él mismo,  publiqué un trabajo sobre Turquía en el que al referirme a él, textualmente decía[1]: “Factores tales como los intentos de acaparar todos los poderes en las manos de su actual Presidente, un hombre de colérica disposición, Recep Tayyip Erdoğan quien en sus más de 30 años en política le han llevado a ocupar diversos cargos a todos los niveles e incluso le han costado varios años de cárcel por defender sus ideologías.

El odio compulsivo a sus oponentes en general y a los kurdos en particular. Su tirria a los militares a los que considera una casta llena de privilegios y por entender que son y serán los principales opositores a su máxima aspiración para tratar de reinstaurar la islamización en Turquía y en su gobierno para que, de nuevo, deje de ser laico, por saber que aquellos son los herederos y la garantía del mandato de Atatürk  en sentido contrario a sus propósitos; a los que siempre teme, y en cierto modo, les ve como traidores. Razones todas ellas, por las que les ha purgado en varias ocasiones, sin ningún tipo de miramientos ni contemplaciones y no dudará en seguir haciéndolo ante la menor sospecha.

Sus conocidas negociones o más bien imposiciones a la UE para tratar de “paliar” el problema derivado del flujo de refugiados sobre la misma aprovechándose su posición geográfica. Sus coléricas reacciones ante cualquiera que se ponga por delante como en el caso del -entonces- reciente derribo de un avión ruso en su frontera con Siria.  Las disputas con sus vecinos árabes e Israel con respeto al terrorismo yihadista y otros problemas más domésticos, en especial con Siria. Su arrogancia en temas económicos de interés general y sus descalificaciones a todo el mundo cuando se le tacha de no ser defensor de la libertad de prensa o contrario a la aplicación de los derechos humanos en sus territorios nacionales y aledaños o cuando se acusa a Turquía de la responsabilidad en la matanza de los armenios entre 1894 y 1896.

Desde que fue nombrado Primer Ministro y ahora como Presidente, Erdogan ha afirmado y mantenido con mucha frecuencia que el destino le ha hecho víctima propiciatoria de múltiples conspiraciones diseñadas especialmente para deponer y destruir tanto a él como a su partido neo islamista actualmente en el poder, aunque no con mayoría absoluta, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP).

Por lo general, según su opinión, estos supuestos ataques están dirigidos o movidos por enemigos residentes en el extranjero. Su particular bestia negra es Fethullah Gülen, un clérigo ex aliado suyo y ahora exiliado en EEUU. Aunque otras veces, también los busca, como tras el mencionado autogolpe, en otros clérigos, políticos, juristas y militares en función de que aún ejerzan determinado tipo de influencia en su país contraria a sus intereses. Razones estas, que le llevan a buscar y rodearse constantemente de personas tremendamente leales a los que no duda en deponer a la menor sospecha o pérdida de confianza.

Algunos analistas aprecian que este carácter enérgico, duro y casi despreciativo le viene de su dura y pobre infancia en Estambul y de los múltiples problemas que ha tenido que vencer para hacerse un hueco en la política. Pero la verdad, es que sea cual sea la razón de ello, cualquiera de los mencionados es más que suficiente para no bajar la guardia y para que ejerza su mando con tanta energía, desconfianza, desprecio y ambición personal.”

He considerado conveniente mantener estos párrafos porque con solo cambiar algunas pocas palabras entre todas ellas, todo se mantiene en vigor dado que la misma experiencia nos ha venido demostrando que los reflejados malos augurios, por desgracia, han venido cumpliéndose uno tras otro. Gran parte de la prueba de lo dicho aparece en varios de mis  trabajos, publicados con posterioridad al arriba mencionado y que se encuentran en el mismo blog.

En cualquier caso, su evolución con importantes cambios en sus puntos de vista y en relación a las posturas a adoptar en la búsqueda de aliados o enemigos -según sea el momento y la oportunidad o situación- es bastante paradójica. No le importa cambiar de opinión ni de caballo a mitad de la carrera; siempre ha pretendido parecerse a un mercader que trata de vender al mejor postor sus mismas y muy apreciadas mercancías; mercancías, que realmente son muy válidas y que se derivan de su privilegiada posición geoestratégica.

Posición, que además de ser país fronterizo con muchos otros influyentes o conflictivos[2] mantiene la llave para controlar, permitir o denegar el acceso al Mediterráneo mediante la separación entre Anatolia y Tracia por el mar de Mármara y los estrechos el Bósforo y los Dardanelos, que sirven para delimitar la frontera entre Asia y Europa, por lo que se considera a Turquía como un país transcontinental.

Un acceso que, actualmente, no solo se refiere a las tropas, buques y productos embarcados, sino también mediante el tendido de los ductos que ya están en funcionamiento o muy adelantados como el que mencionaba hace unos días en otro trabajo[3] “la puesta en marcha del gasoducto TurkStream,[4] estratégico para Moscú ya que evita el paso del suministro del gas ruso a través de Ucrania; por lo que este país pierde el control del preciado e importante abastecimiento de gas a Europa y por ende, disminuye su interés como territorio de paso -que debe permanecer abierto en todo momento- y la actual importante atención internacional; además, mejora las condiciones de propio suministro de Turquía y les une mucho más a los rusos para futuros planes económicos y comerciales de importancia como puede ser el levantamiento de varias centrales nucleares en Turquía con materiales y tecnología rusa; lo que además, les dará acceso al potencial combustible nuclear de posible uso militar. Situación, que supondría una mayor ventaja u opción a Turquía para disputar por el liderazgo zonal”.

Al ser un país fronterizo con Siria y muy cercano a las zonas en las que se batieron importantes combates con el autodenominado Estado Islámico, Turquía, acoge y mantiene dentro de sus fronteras a más de 3,5 millones de refugiados sirios y afganos quienes al huir de sus respectivos conflictos han recalado en dicho país como escala previa y punto de paso hacia la Europa de las libertades y las mil posibilidades. Migrantes con los que no deja de negociar con la UE y los mueve a su gusto como válvula de alivio de presión o moneda de trueque para conseguir miles de millones de euros por evitar que esto suceda (ya ha recibido cerca de 4.000). Juego, que viene usando con demasiada frecuencia y más últimamente en espera de sacar otro tipo de réditos además de los económicos, que no son pocos.

Ahora pretende que, tras los reiterados fracasos para encontrar apoyo militar en la OTAN en su “guerra particular” en Siria -que de haberse hecho efectivos, pudieran derivar en un conflicto más internacional por la posible entrada de Rusia en el mismo al ser el protector del régimen de Al Asad- sea la UE la que le pueda darle dichos apoyos políticos y hasta militares; maniobra compleja, imposible de realizar a día de hoy y un tanto saducea, lo que ha obligado a la propia Merkel a tomar cartas en el asunto y reprocharle sus retorcidos caminos para tratar de forzar cualquier tipo de apoyo a cambio de agitar o no el avispero de los refugiados y lanzarlos hacia la frontera griega en dirección a Europa. Situación de tensión y gran malestar que provocó una reunión de urgencia en Bruselas entre Erdogan y los máximos dirigentes de la UE en la tarde del día 9 de marzo para tratar específicamente dicho tema.

Conversaciones, que por su complejidad, no se han podido cerrar definitivamente y precisaran de sucesivos ajustes. El principal tema de las mismas, se han centrado en hacerle ver que la UE no está dispuesta a consentir que vuelvan a repetirse las recientes situaciones de crisis con los refugiados creadas por Turquía en las fronteras de la Unión, tal y como se desprenden de las claras palabras de la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha mandado un mensaje con el que pretende tender puentes abiertos. “Vamos a relanzar el diálogo. Los sucesos en la frontera son inaceptables y no deben repetirse. Para ello, debemos escuchar a todas las partes”[5].

Turquía es un país que también juega, corteja y se pavonea con Rusia frente a EEUU y sus presiones para el mantenimiento y el libre uso de sus bases militares en suelo turco contra cualquiera de aquellos enemigos de los norteamericanos; quienes no lo son tanto de Erdogan en según qué momentos o circunstancias. Aparece como una de las tres principales estrellas internacionales para la paz de la misma mano de Putin, junto a Irán -aunque tengan y mantengan puntos de vista totalmente diferentes sobre el futuro de al Asad-.

Su lanzamiento al estrellato viene del llamado proceso de Astana para la pacificación de Siria; con ello, juega a la política internacional como si estuviera u ocupara un lugar preferente en la primera división en dicha arena. Así, además, deja atrás a Trump en dicho proceso y mejora sus alternativas a optar a un liderazgo zonal unipersonal o compartido con Irán; aunque esta última alternativa tiene muy pocas posibilidades de que algún día sea cierta.

Sus garras y ambiciones siguen expandiéndose en el tiempo y siempre detrás de un producto que necesita para su expansión económica e industrial y que, de momento no posee; los derivados del petróleo.

Al igual que quiere compartir la tarta del petróleo sirio, para lo cual debe desembarazarse de Al asad y los sirio kurdos; en el conflicto libio ha encontrado un hueco o resquicio por el que poder penetrar en otro negocio petrolero aunque sea a costa de apoyar, e incluso combatir en beneficio de bandos diferentes en los que se encuentra la Rusia de su amigo Putin, al que no ha dudado de cómprale los misiles de defensa antiaérea S-400, totalmente incompatibles con el sistema de defensa aérea de la OTAN y que por seguridad no pueden, ni deben integrarse en los sistemas de mando control y comunicaciones de dicho sistema de defensa ni de los modernos aviones F-35 norteamericanos, por poder convertirse en un potente espía; lo que le ha costado muchos disgustos tanto con EEUU y con la OTAN.

En su búsqueda del codiciado crudo y del gas, además de meter sus garras en Siria y Libia, tampoco ha dudado en apoyar y exaltar a la parte turcochipriota en Chipre, para entrar en liza con Israel y Grecia, entre otros, para la explotación del mismo en las aguas jurisdiccionales de todos los anteriores con el inicio de conflictos y demandas territoriales que, por el camino que llevan, pueden aumentar de tamaño e importancia en breve.

Últimamente, a Erdogan se le acumulan las reuniones bilaterales para intentar apagar fuegos con todos aquellos a los que le viene enfadando; así, el pasado día 5 mantuvo con Putin una reunión en Moscú para tratar de poner cierto orden en su natural desorden y calmar las exaltados ánimos que han ido brotando y creciendo entre ellos por culpa de tanto pisarse mutuamente la manguera tras su lucha contra el Estado Islámico, los ataques a los kurdo sirios y los combates en la parte de Siria fronteriza con Turquía para anexionarse dicha franja de terreno con el pretexto de crear una buffer zone la que, además de infringir ciertas bajas en las fuerzas leales a Al Asad, le permita “controlar” a los kurdos que habitan en ella y evitar cualquier tipo de ataque por sorpresa desde aquella dirección.

Los presidentes turco Recep Tayyip Erdogan y ruso Vladimir Putin se dan la mano el 5 de marzo de 2020 en Moscú© POOL/AFP Pavel Golovkin

Las importantes relaciones entre Rusia, Siria y Turquía para la zona arrancan desde un pacto que se realizó en Sochi (septiembre de 2018); pacto que con el tiempo, y tras algunos desajustes se había erosionado significativamente a favor de Moscú y Damasco y en detrimento de Ankara; era tal su degradación, que exigía limar ciertas asperezas y actualizarlo en lo que se pudiera.

Lo cierto, es que la postura de Erdogan sobre Siria ha sido muy cambiante en los últimos cinco o seis años; primero optó infructuosamente por el derribo del régimen de Bashar al Assad, abriendo, al mismo tiempo, sus puertas al tránsito de personas y al trapicheo del petróleo, refugiados y objetos de arte expoliados por los yihadistas de todo pelaje y apoyando directa o indirectamente a milicias contrarias al régimen de Damasco.

Sin embargo, fue a partir de 2016 cuando decidió cambiar de actitud para centrarse en: evitar que su territorio fuera contaminado por la violencia y los tambores de guerra que suenan en la casa de su vecino; cerrar el paso a los refugiados resultantes cuando estos sobrepasaron un determinado número impactante, que le diera suficientes réditos e, impedir que los kurdo sirios pudieran consolidar y reforzar una entidad propia en sus inmediaciones con la ayuda de EEUU.

La evolución de los acontecimientos y tras muchas luces y sombras, muestran que los resultados no sean todo lo satisfactorios que él esperaba; así como, que la actual operación Escudo de Primavera tampoco parece orientarse a producir un rotundo éxito o convertirse en un simple paseo militar.

Si bien es cierto que Erdogan está destruyendo algunas unidades militares sirias pro Al Asad en la parte del territorio sirio que ha logrado ocupar; tras las recientes y citadas discusiones en Moscú, ha quedado manifiestamente claro, que no puede derrotar a Al Assad mientras el tirano siga contando con el férreo apoyo de Putin y la cobertura aérea rusa. En realidad, tras su reciente encuentro, Putin le ha obligado a replegarse de parte del territorio ocupado y en concreto a devolver al control sirio la importante autovía M-4 (que une el puerto de Latakia con Alepo); lo que supone de facto una cesión de territorios y en consecuencia, que el área de Idlib quede en manos de las fuerzas sirias; punto fuerte este que hace que sean muy difícil de sostener las posiciones trucas y de los pocos sirios que combaten a su lado, si Damasco decide reemprender la ofensiva por dicho sector.

Putin, cual zorro plateado sin parangón, ha visto y olido que Erdogan ha provocado o caído en una situación de inferioridad y cuasi indefensión como consecuencia de varios errores concatenados: haber ampliado demasiado sus líneas de ambición tanto en Siria, como en Libia; debido a la gravedad de sus encontronazos con Trump y la OTAN, que le han apartado de sus respectivos paraguas como consecuencia de la compra de los mencionados misiles S-400; los continuos desencuentros y momentos de tensión con Grecia e Israel por las aguas con petróleo en el subsuelo y por la mala gestión con la UE de los refugiados que retiene dentro de sus fronteras.

Todas ellas reunidas y mezcladas, dan lugar a un coctel explosivo bastante difícil de gestionar individual y colectivamente; principalmente, para un país con un ejército muy numeroso (cercano al millón de efectivos en total); pero nutrido mayoritariamente con soldados de recluta, realmente falto de equipo adecuado, y con insuficiente instrucción para mantener un combate intenso en más de un frente, casi nula capacidad para el sostenimiento prolongado y a distancia de operaciones de envergadura y, no debemos olvidarnos del importante descabezamiento del mismo, aun no superado, tras el autogolpe que supuso el derrocamiento o la muerte de los generales más preparados y carismáticos, así como de sus bien preparados -en EEUU- Estados Mayores.

Factores, que para un buen estratega como Putin son más que suficientes para indicarle que se encuentra ante la oportunidad de ver claramente un Erdogan herido y casi desarmado; porque, además de haberse creado muchos enemigos, no tiene la suficiente capacidad de reacción para enfrentarse a todos ellos y, que realmente, se ha quedado prácticamente solo por atacar tanto frente a la vez sin haber consolidad el anterior, despreciar las capacidades de reacción de casi todos ellos y correr demasiado en su ambiciosa carrera por ser el perejil de todas las salsas en su entorno y algo más allá del mismo.

De su encuentro en Moscú, se desprende que Putin le ha puesto sobre la mesa sus condiciones aprovechando el momento y la situación real en la que se encuentra para apretarle las tuercas en sus aspiraciones sobre Siria y, de paso, condicionar su liderazgo zonal, si es que lo pretendiera alcanzar sin su apoyo personal; cosa que el ruso, tampoco parece muy dispuesto a regalar si el Tío Sam se decide de una vez por todas a abandonar Oriente Medio o a quedarse allí, pero de forma muy selectiva y  bastante residual.

Erdogan ha calculado mal sus fuerzas, aunque se puede y debe decir que es mucho el camino logrado desde que empezó a plasmar su visión de Estado-Nación en el campo interno a pesar de que, tras tales esfuerzos haya perdido cierta fuerza política y peso en las grandes ciudades cuando fue superado en las últimas elecciones del año pasado (incluso tras haberlas repetido) y de que Trump y otros factores internos y externos le está poniendo muy difícil una salida a los grandes problemas económicos que acechan sobre Turquía, a pesar de sucesivas devaluaciones de la lira turca y sus acuerdos comerciales con varios países. Pero en la arena internacional, su excesiva ambición y las prisas para ponerla en práctica han ido chocando con auténticos escollos, que muy posiblemente le obligarán a bajar el grado de ambición a poco tardar.

[1] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/-que-sera-de-turquia-1

[2] Limita al noreste con Georgia, al este con Armenia, Irán y Azerbaiyán, al norte con las aguas territoriales ucranianas en el mar Negro, al noroeste con Bulgaria y Grecia, al oeste con las islas griegas del mar Egeo, al sur con las aguas chipriotas del mar Mediterráneo y con Siria, y al sureste con Irak.

[3] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/trump-y-sus-desastrosos-planes-de-paz

[4] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-51048964

[5] https://www.lavanguardia.com/internacional/20200309/474058564788/ue-erdogan-relanzan-dialogo-reunion-bruselas.html

TRUMP Y SUS TALONES DE AQUILES, por F. Javier Blasco, Coronel retirado

 

La expresión “Talón de Aquiles”, es una de las más famosas entre los dichos populares; suele emplearse en diferentes contextos al referirse al punto más vulnerable o débil de un individuo, cosa, organización, proyecto, texto, etcétera.

Procede de la mitología griega según la narración que escribió Estacio en el siglo I referente al nacimiento de uno de los guerreros más importantes y prácticamente inmortal de Troya, Aquiles «el de los pies ligeros»; hijo del rey Peleo y de Tetis, la diosa griega del mar. La narración dice que, al nacer, su madre para preservarlo de los peligros y amenazas de la época, trató hacerle inmortal sumergiéndole en las aguas del río Estigia ya que, según la leyenda, otorgaba tal propiedad.

Para la inmersión, obligatoriamente, debía sostenerlo de alguna parte mínima de su cuerpo; y eligió para hacerlo el talón derecho por lo que tal pequeño punto de su cuerpo, al no mojarse, se mantuvo vulnerable por ser la única zona donde podía ser herido tal y como, según el relato, sucedió en la Guerra de Troya, cuando tras matar a Héctor; París, el hermano de este; conociendo la existencia de dicho punto, le lanzó un dardo sobre él, lo que provocó que posteriormente muriera desangrado[1].

Es una expresión que, con el tiempo, se ha hecho muy popular al confirmarse que todos tenemos uno o varios talones de Aquiles. Debilidad, que aunque no sea siempre física, suele ser fatal para muchos -sin necesidad de llegar a causarle la muerte- y que se muestra de muchas formas: física, mental, sobre el carácter, la inteligencia, habilidades o cualquier otra capacidad inherente del ser humano.

Cómo suelen ser bastante patentes y llegan hasta atenazar en algunos casos, muchos conocen bien sus propias debilidades; por ello, hacen lo posible para vencerlas o, al menos, tratar de ocultarlas a los demás. Principalmente, aquellos que se dedican a la vida pública o están expuestos a constante observación.

Centrando la atención en Donald Trump; se puede decir que el muchos años “eficaz empresario” y hoy presidente de EEUU, ha demostrado ser un hombre con cierto grado de éxito a pesar de la animadversión y el alto número de detractores que genera dentro y fuera de su país. El cargo que ocupa le brinda la oportunidad y obligación de verse involucrado en la mayoría de las situaciones graves del mundo como pieza clave para su resolución. Sin embargo, en su caso, no sólo está presente, demasiadas veces ha sido el motor u origen de situaciones complejas, abiertas o cerradas en falso, todas ellas, dispuestas a explosionar en cualquier oportunidad.

Por lo que se conoce de su vida anterior; puede que, su forma de actuar y presionar permanentemente a los demás, le haya allanado el camino a proyectarse como un experto y arriesgado hombre de negocios con éxito variable. Trasladar la misma estrategia a la política de altura puede que no sea buena idea; supone una especie de ruleta rusa con bastantes riesgos o dificultades para salir airoso o cerrar bien, situaciones comprometidas.

Transcurridos algo más de dos años como Presidente, se puede afirmar que no es difícil quitarle la careta y que pronto, tras ella, aparecen varios talones de Aquiles. De entre los resaltan: su firme creencia y convicción de ser omnipotente, a la par, que inmune a todo ataque, queja o demanda; su poco tacto e incapacidad de Liderazgo para elegir y mantener cohesionado un Equipo apropiado al cargo y conservarlo contento e ilusionado durante el tiempo suficiente; su tendencia a la rápida e intrépida amenaza o al vulgar desprecio a los demás y, al mismo tiempo, y no sé qué será peor, su incapacidad e indecisión para ejecutarla o mantenerla tras lanzarla pública y oficialmente.

En su caso, no puede alegar falta de: medios, capacidades nacionales o asesores bien formados a su disposición para ejercer su cargo con facilidad, sin contratiempos, menos embrollos y constantes rectificaciones tal y como viene sucediendo desde el minuto uno de su llegada a la Casa Blanca.

Todo apunta, a que su comportamiento se acerca mucho más a una especie de, llamémosle cautela supina, rayana con lo tiránico o dictatorial y muy lejana del empático Liderazgo. En el que sus constantes vaivenes, gran volatilidad y sucesivos cambios de decisión se deben a una innata desconfianza en la eficiencia de los resultados o, lo que es aún peor, en sí mismo como máximo responsable; lo que supone una gran incapacidad para mantener su postura y decisión. A todo ello hay que añadir, su tendencia a no creer firmemente en qué y quien le aconseja, grandes vacilaciones a la hora de tomar decisiones y el miedo patético -siempre disimulado con banales excusas – a sostener el pulso tras haberlas adoptado.

El acervo popular, erróneamente, sostiene que “rectificar es de sabios”. Pienso que es erróneo, porque se dice lisa, llanamente y sin explicación aparente; no especifica ni considera el grado de oportunidad en el momento de hacerlo, la influencia de la repetición en dicho proceder y las circunstancias que puedan obligar a ello.

En realidad, el aforismo no es completo tal y como se conoce, ya que, al parecer de varios autores, forma parte de una expresión más amplia, atribuida al poeta británico del sigo XVIII Alexander Pope -célebre por sus frases lapidarias- según la cual se dice que aseveró «errar es humano, perdonar es divino y rectificar es de sabios». Expresión muy rimbombante e incompleta ya que, realmente sería cierta, si dicha rectificación se produjese de forma libre, tras cierto raciocinio y el implícito reconocimiento de dicha equivocación; sin ser forzada por cualquier temor, complejo o circunstancia de presión y nunca válida, sí se realiza habitualmente.

Sin necesidad de analizar con todo detalle el comportamiento del individuo en cuestión, se puede decir que ya desde su campaña presidencial, se comprometió con su electorado a muchas cosas que no cumplió. Entre ellas, llevar ante los tribunales a Hillary Clinton por, según él, sus mentiras, escuchas ilegales, confabulaciones e implicaciones con cierta trama rusa para desacreditarle; cosa que al parecer, fue así; pero, totalmente al revés.

Habló y mucho, del levantamiento del famoso muro en la frontera con México y sobre quien iba a costear su construcción. Casi dos años más tarde, hemos visto que el tema aún colea y ni siquiera para él es fácil lograr la bendición legal y material; se dilatará en el tiempo y su coste irá contra los propios presupuestos, siendo el de Defensa el que más va a sufrir las consecuencias de una idea muy manida, empleada anteriormente y usada por Trump como auténtica fanfarronada, sin considerar los perjuicios sociales y humanos ya creados en la región fronteriza, en los países más al sur -los mayores productores de inmigración- y en los propios inmigrantes y familias tal y como hemos visto denunciar.

Sus amenazas y bravatas fueron in crescendo con las anunciadas sanciones a Corea del Norte (CN)  y en los dispares comportamientos, reacciones, desplantes y en los vacuos o cosméticos acuerdos logrados tras sus encuentros con Kim Jong-un. El mundo ha sido testigo de tres fases -con diferente grado de intensidad- cambiando de amor-odio-amor con mucha facilidad.

Han pasado de declaraciones cuasi de guerra y destrucción total, a amores cara la galería, abrazos, aplazamientos de sanciones y otras trilerias que no han servido más que para que el tirano norcoreano saliera reforzado ante su pueblo por presentarle bajo el retrato de una persona capaz de marear la perdiz, continuar con sus programas nucleares y de misiles con impunidad, atraer la atención internacional y hasta plantarle cara al propio Trump.

Como daños colaterales a esta sucesión de desencuentros de diverso pelaje y sin resultados palpables, se ha sabido que las condiciones de las veteranas y férreas alianzas en la zona para lidiar con el tema norcoreano entre Corea del Sur, Japón y EEUU han sufrido cierta alteración y  bajado su intensidad y efectividad.

Este año, se han reducido mucho las potentes maniobras militares bilaterales anuales en los mares circundantes a la península de Corea, lo que ha originado el enfado surcoreano al proporcionar una señal de debilidad y cesión hacia Pyongyang. Cómo daño mucho mayor, por cierto muy poco conocido, citar que este año han dejado de funcionar los fuertes intercambios de información e inteligencia entre Corea del Sur y Japón sobre CN.

En su inagotable camino hacia el follón, Trump se empeñó con el tema de “enmierdar” los muchos Mercados y acuerdos comerciales en los que EEUU participa con sus vecinos por sus cuatro costados; los aranceles e impuestos que gravan los productos de uno y otro lado y los límites al equilibrio entre importación y exportación.

De la mayoría de todos estos descalabros por él propiciados, aún no se sabe quién sale ganando, si EEUU o alguno del exterior. Ha creado una maraña de amenazas, cambios de posturas y decisiones finales así cómo dilaciones en la adopción de medidas que, en definitiva, es tal la fuerte confusión que, finalmente, todos sufrimos las consecuencias. Temas, que se traducen en cambios en la predicción y en la valoración de los mercados con fuertes subidas o bajadas de las Bolsas, que afectan mucho a su rentabilidad y cotización.

No contento con disparar hacia todos sus flancos, centró algo más el tiro en China y su gran emporio de exportación que resalta por la gran diferencia en su balanza comercial, contagiando al mismo tiempo a Europa y a sus productos de calidad y gran exportación cómo los buenos vinos, muchos productos agrícolas y los vehículos fiables o de lujo que influyen en su cartera de importación. Medidas todas ellas, que han sido acompañadas con variaciones y dilaciones en su aplicación o el anuncio de medidas compensatorias por ambos lados, que agravan mucho la situación.

Con tanto cambio de opinión, variación en las medidas a aplicar y aplazamientos en su ejecución, nadie puede hacerse una idea real de la situación económica a corto y medio plazo al no saber qué va a pasar con temas que aparecen a diario o desaparecen del dietario con un simple cambio de ideario; producto siempre, de su extravagante forma para la negociación. Problemas que no son nimios, porque como todos sabemos, no hay nada más peligroso y dañino para una empresa o para la marcha y el futuro de un país e incluso del mundo entero, que estar sumido en la política y económica indefinición.

También habló del Cambio Climático y decididamente mostró que él no cree que todo ese tejemaneje y alarmismo sea cierto; por lo que, por su parte, no va a hacer nada al respecto. Según su más que interesado criterio y a pesar de que lo ve en su propia casa, es mentira que el mundo se caliente y que por ello suframos grandes y graves inundaciones o incendios; que el cambio climático ha provocado: la muerte o desaparición de millones de pájaros, el deshielo de grandes masas de hielo polares, la consiguiente subida del nivel de las aguas del mar, el calentamiento continuo de estas y los tornados, huracanes y grandes borrascas asociadas que, aunque ahora les llamemos DANAs, son peores que las que antes entraban en acción.

Lo peor del caso, es que todo apunta a que su modo de pensar, no es por llevar simplemente la contraria al mundo civilizado, sino consecuencia del gran miedo a una revolución interna debido a la necesaria drástica reducción en la producción energética propia sobre la que descansa un alto porcentaje de su economía nacional; por ello, sigue apostando en incrementar el consumo del petróleo y del carbón ahora que de hecho, por diversos factores, ha aumentado su propia extracción.

Le dan igual las cumbres y acuerdos alcanzados en Kioto, Paris o a los que se deriven de la que se ha celebrado estos días en la ONU para parar la polución; los desprecia todos y hasta trata de ningunearlos con temas nimios o de su propia invención[2]. No hace caso a nada, se ríe de las “agoreras previsiones”, evita aplicar los necesarios cambios en su industria y hábitos y busca el apoyo de otros grandes productores de polución, entre los que destacan China y la India; casualmente, los tres países con mayor cantidad de contaminación[3].

Al poco de tomar su cetro, se celebró la última Cumbre de la OTAN de julio del 2018 en Bruselas; donde apareció cual elefante en cacharrería, despreciando y amenazando a diestro y siniestro con el tema de la responsabilidad compartida y cuánto gasta en defensa cada nación. España, en el culo de Sánchez, recibió un varapalo y el intrépido mandatario español tuvo que recular y, en menos de 24 horas, cantar su primera gran rectificación.

Su amenaza a la Organización no es plástica ni de mera apariencia, su potencial abandono se incrementa día a día y ya se perfilan una serie de acuerdos bilaterales con el Reino Unido una vez se haga oficial y efectivo su Brexit con salida de la Unión.

El tema no es nimio ni banal; algunos de entre los recién llegados a la política, los llamados “paracaidistas”, expertos en falacias como Macron y Sánchez, quieren pensar y hacernos creer que Europa ya no necesita la OTAN y que en breve sabrá y podrá defenderse por sí misma sin necesidad de aguantar los gritos y exigencias del Tío Sam.

Imberbes, poco versados o mal aconsejados; no se dan cuanta que están favoreciendo sus delirios de grandeza y al mismo tiempo, le proporcionan las excusas para abandonar la Alianza, arrastrar al Reino Unido y que se dedique a meter sus narices donde realmente le interesa ahora desplegar; Asía-Pacifico, el Ártico y la Guerra Espacial. Necesita medios, recursos y personal para ello y con lo que se ahorre de este ruinoso negocio de la OTAN, le servirá para abarcar parte del nuevo y potente despliegue, costoso sin par.

Es ampliamente patética y conocida su obsesión con Europa; a pesar de ser descendiente y nieto de europeos, nos considera engreídos, poco responsables, aprovechados y bastante holgazanes; su odio y ojeriza, no solo se manifiesta en el tema de la OTAN. Para él y sin haber sido invitado a hablar, el Brexit es un tema bueno y primordial por el daño que pueda propiciar. Al ser proclive a facilitarlo, son notorias sus intenciones y declaraciones para animar a los británicos a seguir adelante y así hacernos un roto en la economía, el Euro, la cohesión y bajar nuestros humos, arrogancia y desprecio frente al cateto y palurdo norteamericano, cosa que Trump, lleva muy mal.

Por aquello de auto reforzar su ego; apoya a todo aquel que le alaba y favorece aunque dicha  causa no sea justa, esté fuera de límites o levante ampollas entre propios y extraños. Son muchos los ejemplos de ello, pero solo resaltar dos: los fabricantes y amigos de las armas e Israel con toda su vecindad.

Aunque los magnicidios con armas cortas y largas sean cada vez mayores e impactantes entre los jóvenes estudiantes norteamericanos y que el efecto más notorio del nuevo curso sea una mochila antibalas que los niños deben llevar; no deja de apoyar la fabricación, fácil venta y uso de armas por las fuertes sumas que recibe de aquellos que las venden, ampliamente implicados en el apoyo a su campaña electoral.

Con respecto a Israel y a su maltrecho gobierno, no para de reconocer, antes que nadie, hechos notorios que no todos siguen o aplauden igual: la capitalidad de Jerusalén, el traslado de su Embajada a dicha ciudad y la nacionalidad hebrea de los Altos del Golán; tierras polémicas arrebatadas a Siria en la guerra árabe-israelí de 1967. Decisiones todas ellas, que pueden desencadenar, cada una por separado, una nueva oleada de tensiones en Oriente Medio y en Turquía de rebote, a cuyo emir, Erdogan, por cierto las cosas van muy mal por aquello de la compra a los rusos de los misiles antiaéreos S-400[4].

EEUU y la Unión Soviética primero, y Rusia después, fueron y son los mayores poseedores y fabricantes de armas y cabezas nucleares; así como de vectores de proyección. También y en función de tales, son los que más han impulsado Acuerdos y Tratados bilaterales o abiertos al mundo exterior para limitar su posesión, amenaza, uso, ensayo y transferencia al resto del mundo de tecnologías relacionadas con tal.

Contrariamente a lo que se piensa, han sido los rusos los principales impulsores de la mayoría de ellos, su continuidad y puesta al día; sin embargo, los norteamericanos, casi siempre, han ido a remolque de aquellos y, sin embargo, son los primeros en estar dispuestos a su abandono, cese o finalización cuando les interesa, no le gustan las consecuencias intrínsecas o si les impiden introducir algo nuevo en seguridad y defensa[5].

Trump, como no podía ser menos, y por aquello de buscarse líos con alguien que a veces aparece y presenta como su mayor amigo y otras como el peor contrario, Putin; ha aportado también su granito de arena a este punto. Así el pasado 2 de agosto, Washington formalizó su salida del Tratado INF, que firmado durante la guerra fría, prohibía estacionar misiles balísticos y de crucero con alcances de entre 500 y 1.500 kilómetros en Europa. Decisión, poco limpia y nada clara[6], que aviva el temor y el peligro hacia una, más que segura, nueva carrera armamentística.

Otro de los países con los que Trump sueña y tiene pesadillas a menudo, es Irán; tanto como país, por haber osado en 1979 ocupar su Embajada y retener a varios cientos de ciudadanos durante más de 400 días, como por su oculto y engañoso programa nuclear. En mayo de 2018, y en cumplimiento de una promesa electoral, abandonó el nefasto y engañoso[7] Acuerdo sobre el Programa Nuclear iraní que fue gestado durante muchos meses de tiras y aflojas en las cloacas de la Administración Obama y Teherán, que vio la luz en julio de 2015.

Desde entonces, ha impuesto una maraña de penalizaciones, restricciones y limitaciones sobre: el movimiento de ciertas personas; el libre comercio de muchos productos y repuestos, en especial el petróleo; el rescate del dinero depositado en entidades bancarias; la importación de armas potentes y misiles y al empleo del dólar en sus, de por sí, muy limitadas transacciones. Todo ello, sin duda, ha provocado repulsas por parte de países occidentales de la UE, Rusia y China quienes permanecen ávidos de explotar libremente y pingues beneficios el gran mercado y las capacidades iraníes y, también, del propio Irán; un país sumido en una grave crisis social y económica por el nocivo efecto de tales restricciones.

Tan grave ha sido el tema, que el famoso estrecho de Ormuz y el paso por el mismo de los muchos petroleros, que transportan el petróleo desde Oriente Medio hacia Occidente, se ha convertido en un auténtico avispero en ebullición con garantías de expansión a países como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Situación, que ha ocasionado inseguridad y fuertes cambios de precio del crudo con el consiguiente revuelo internacional.

Como derivadas fundamentales de todo este maremágnum aparecen iniciativas de dialogo, aunque sin muchas esperanzas  de éxito y también, cruces de amenazas entre Trump y Rohani (Primer Ministro iraní). Amenazas, graves y próximas al encuentro bélico con las consecuencias que ello traería al mercado del petróleo y al mundo en general.

En uno de estos encontronazos, Trump hizo efectiva una orden de ataque selectivo sobre instalaciones militares y minutos más tarde, en plena ejecución, la anuló sin más[8]. En cualquier caso, si en este punto también sigue el mismo camino de sus amenazas a Corea del Norte, todo quedará, de nuevo, en agua de borrajas y ya serán muchas veces que amaga y no da o, retira el golpe justo antes de alcanzar el rival.

De sus famosas escuchas, conversaciones, amistades peligrosas, tejemanejes y chapuzas con Rusia y Ucrania se han conocido muchas de ellas; pero últimamente ha saltado a la prensa una importante filtración. Un tema de presión sobre Ucrania que, finalmente, no creo le llegue a costar el cargo, aunque, sin duda, dejará huella en su prestigio y le será muy difícil salir bien parado. Aunque, quien sabe; a lo mejor, cual superviviente innato, puede que salga mejorado.

En definitiva, un hombre lleno de complejos, traumas, miedos y sobresaltos; presumido, engreído y, al mismo tiempo, avergonzado. Alguien que quiere estar siempre arropado y vencer sus complejos con insultos, amagos, mentiras y retos que le hacen más peligroso por el puesto que ocupa. Un hombre, al que los despidos y ceses a su lado se cuentan por decenas, lo que le hace difícil llevar una vida pública normal, máxime para ser el Presidente de EEUU por el ejemplo que debiera dar; también en su vida privada; baste observar, sus cortes de manga en entrevistas y los indisimulados desplantes en público de su esposa, Melania.

 

[1] https://www.significados.com/talon-de-aquiles/   y varias fuentes menores más

[2] https://www.abc.es/sociedad/abci-trump-planton-cumbre-clima-201909230138_noticia.html

[3] https://yotura.com/paises-que-mas-contaminan-del-mundo-emisiones-co2-130219/

[4] https://atalayar.com/content/el-futuro-de-turquia-en-la-otan-esta-en-juego

[5] https://elpais.com/diario/2001/12/14/internacional/1008284418_850215.html

[6] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/el-final-del-tratado-inf-verdades-y-mentiras

[7] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/iran-orientaciones-desviaciones-y-problemas-derivados-des-su-programa-nuclear

[8] https://es.euronews.com/2019/06/21/trump-ordeno-atacar-iran-tras-el-derribo-del-dron-estadounidense