¿Estamos perdiendo la batalla contra el cambio climático?

Jóvenes estudiantes de París se unen a la huelga mundial clima el pasado 15 de marzo. KIRAN RIDLEY/GETTY

Desde que Greta Thunberg, una niña sueca de 16 años, anunció en agosto que dejaba de ir a clase los viernes para protestar por el cambio climático, el movimiento Fridays for Future se ha convertido en una realidad global e imparable. Jóvenes de toda Europa se suman a esta rebelión estudiantil y se dejan ver en las calles de las principales ciudades, reclamando más y mejores medidas contra la que consideran la gran amenaza para su futuro. En este contexto, preguntamos a los expertos si estamos perdiendo la batalla contra el cambio climático.

Teresa Ribera | Ministra para la Transición Ecológica de España. @TERESARIBERA

No debemos andarnos con paños calientes. Estamos en una situación crítica. Hemos perdido demasiado tiempo y empezamos a tener dudas sobre cuál es el margen real del que disponemos para impedir la aparición de los efectos más peligrosos del cambio climático.

Tenemos margen para actuar y siempre un mal menor es mejor que un mal mayor, pero no podemos sentirnos ni satisfechos ni tranquilos.

Ha habido un avance significativo desde el Acuerdo de París. La acción climática ha salido del nicho de las políticas ambientales. Esto es clave. Si de verdad queremos transformar nuestro modelo de desarrollo necesitamos que esto ocurra. Es decir, que sean los inversores, los tecnólogos, los actores urbanos, los energéticos, los industriales o los desarrolladores de infraestructuras, entre otros, los que incorporen la variable climática a sus decisiones. Y eso está ocurriendo.

No obstante, al igual que en cualquier otro proceso, no estamos exentos de que surjan riesgos de retroceso, incluida la aparición de liderazgos cuya misión principal sea frenar la acción climática. Esto es una mala noticia siempre, porque retrasa esa acción. Pero lo cierto es que es imposible navegar contracorriente, y que se trata de una actitud que no tiene capacidad de ir más allá que hacernos perder el tiempo.

Ahora la clave es la rápida integración de respuestas coherentes en todos los frentes para maximizar los resultados. El miedo, la falta de confianza en nuestra capacidad de hacerlo, en los mecanismos de solidaridad para quienes salen perjudicados en el corto plazo en esta transición y el egoísmo. Tenemos que entender que sin solidaridad perdemos todo.

Valentina Martínez
 | Portavoz de Cambio Climático del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de España. @VALENTINAM

En el Partido Popular huimos del catastrofismo en la lucha contra el cambio climático y apostamos por una agenda en positivo. Somos conscientes de la urgencia a la que nos llama el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), por eso tenemos que hacer las cosas mejor. Además, creer que se está perdiendo la batalla contra el cambio climático es la mejor excusa para abandonar las medidas, las reformas y las acciones que son necesarias para construir juntos un país a la altura de sus retos.

Sin duda, la lucha contra el cambio climático es uno de los retos globales más importantes a los que se enfrenta España actualmente. Nuestra posición geográfica hace que seamos un país especialmente vulnerable a los desafíos que provocan, por ejemplo, el crecimiento del nivel del mar, los periodos de sequía, el aumento de la temperatura media y las migraciones climáticas.

Somos conscientes de que uno de los ejes fundamentales para avanzar en la lucha contra el cambio climático está en la transición energética, y es ahí donde nuestro esfuerzo debe ser mayor. Queremos una economía limpia, competitiva y fuerte. Estamos a tan solo un año de la entrada en vigor el Acuerdo de París, firmado y negociado por un gobierno del Partido Popular, en el que apostamos por una transición global hacia una economía baja en carbono y resiliente a los efectos del cambio climático. Estos próximos años van a ser cruciales, no podemos rendirnos, necesitamos sentar las bases sólidas para que esta transición se convierta en una gran oportunidad para España.

Apostamos por una transición financieramente sostenible, que avance con gradualidad y firmeza para no dejar a nadie atrás. Sabemos que España necesita menos incertidumbre y más incentivos económicos y seguridad jurídica para avanzar firme por el camino hacia a esa economía neutra en carbono. Apostamos, además, por liderar en Europa esta transición aprovechando todas las oportunidades que el desarrollo tecnológico permita para colocar a España en cabeza de la competitividad en Europa. El futuro de España está en juego, y la España del futuro o es sostenible o no será.

Antxon Olabe Egaña | Economista ambiental y ensayista. Asesor sobre cambio climático y transición energética de la ministra para la Transición Ecológica de España.

Las protestas de los jóvenes europeos manifestándose en contra de la deriva que está adquiriendo el problema de la alteración del clima de la Tierra están más que justificadas. La persistencia de un nivel muy elevado de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global (del orden de 50-55.000 millones de toneladas de CO2 equivalente al año), está conduciendo al sistema climático a un incremento de la temperatura media de la superficie del planeta que podría sobrepasar los 1,50C en apenas 20 años. En ese sentido, los próximos 10 años son cruciales para reconducir el problema.

Al mismo tiempo, en años recientes han ocurrido tres importantes acontecimientos que han introducido una mayor esperanza. Primero, la existencia de una arquitectura institucional internacional, el Acuerdo de París, que ha sentado las bases para una respuesta comprometida por parte de la comunidad internacional. Es importante recordar que tras el anuncio de la salida de Estados Unidos del Acuerdo ni un solo país ha seguido la estela de la Casa Blanca.

Segundo, analizando la geopolítica del cambio climático, tanto la Unión Europea como China mantienen una posición de firme compromiso con dicha agenda y considero que hay buenas razones para confiar en que atraigan a India hacia ese núcleo de responsabilidad estratégica. Estamos ante un desafío de alcance civilizatorio y confío plenamente en que los actuales depositarios de esas tres grandes civilizaciones van a estar a la altura del problema y sabrán movilizar junto a ellos a la inmensa mayoría de la comunidad internacional.

Finalmente, la transición energética mundial hacia las energías renovables ya está ocurriendo a escala masiva y su ritmo de despliegue está siendo muy superior a lo que incluso los más optimistas preveían hace apenas una década.

Héctor Tejero Franco | Bioinformático, investigador en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España y candidato por Más Madrid. @HTEJERO_

A día de hoy sí. Las emisiones de CO2 derivadas de la quema de combustibles fósiles no han dejado de crecer en las últimas décadas, incluso después de múltiples cumbres internacionales. El Acuerdo de Parísde 2015 fue considerado por muchos un éxito diplomático pero un tremendo fracaso climático, al no estar las medidas presentadas por los países a la altura del acuerdo tomado de evitar superar los 2ºC antes de fin de siglo (intentando no sobrepasar los 1,5ºC).

Sin embargo, en ningún caso es una batalla definitivamente perdida. Contamos con la tecnología y conocimiento necesarios para iniciar una transición ecológica que nos impida sufrir las peores consecuencias del cambio climático. Esencialmente se trata de una cuestión de voluntad política. El reto actual consiste en armar un proyecto ecologista democrático, progresista y de mayorías, capaz de enfrentarse a un lobby fósil y a unas élites globales que se han mostrado abiertamente opuestos o al menos incapaces de poner en marcha las medidas necesarias.

En los últimos meses han surgido dos destellos de esperanza. En primer lugar, las movilizaciones y huelgas estudiantiles siguiendo el ejemplo de la estudiante sueca Greta Thunberg, que ha sacado a decenas de miles a la calle. Necesitamos que dicho movimiento se extienda, se profundice y sume a más grupos sociales, ya que no es sólo el futuro lo que está en juego, también lo está el presente. Por otro lado, está cogiendo fuerza global un proyecto político, el Green New Deal, que puede actuar como narrativa y horizonte transformador a corto plazo, dando lugar a un nuevo paradigma económico y político.

Los últimos informes científicos señalan que nos encontramos ante una década decisiva que determinará la gravedad de las siguientes. La batalla sigue su curso.

22.03.2019. Estudios de Política Exterior

Conflictos por el agua: ríos internacionales

Salvando distancias en el conflicto por las aguas del Nilo

CRISIS GROUP

Construcción de la llamada Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD). GETTY

El conflicto a tres bandas entre Etiopía, Egipto y Sudán sobre el reparto de las aguas del Nilo sigue estancado. En abril de 2018, la transición del gobierno etíope disminuyó las tensiones entre El Cairo yAddis Abeba. Sin embargo, las partes implicadas apenas han conseguido progresos significativos en su búsqueda por una solución a la crisis, desatada por la decisión de Etiopía de construir la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), el mayor proyecto hidroeléctrico de todo el continente africano. La primera preocupación de Egipto reside en la drástica reducción que sufrirá el caudal del río abajo, lo que pondrá en peligro la seguridad interior del país. Por otro lado, Etiopía y Sudán reivindican su derecho a explotar las aguas del río para fomentar el desarrollo de sus economías. Los tres países se ven en la necesidad de prevenir una crisis mayor que se producirá cuando la planta comience a funcionar. Por eso, es preciso que los implicados desarrollen medidas inmediatas para mitigar el daño que puedan causar, particularmente durante el llenado de la reserva de la presa, ya que en ese momento el caudal del río, a su paso por la cuenca baja, podría experimentar un gran descenso. El siguiente paso consistiría en buscar, entre todos los estados ribereños, una solución a largo plazo con un acuerdo sobre el reparto transfronterizo de recursos que satisfaga las necesidades de los países de la cuenca del Nilo y ofrezca un marco capaz de evitar los posibles disputas que puedan desencadenar futuros proyectos.

Hay mucho en juego. Egipto depende del Nilo aproximadamente en un 90% para su abastecimiento de agua potable. El gobierno del país argumenta que la incursión en el curso del río dejará sin trabajo a millones de agricultores y amenazará el suministro de alimentos del país. En Etiopía, los ingenieros estiman que la GERD producirá alrededor de 6.450 megavatios de electricidad, una apuesta por la energía hidroeléctrica que lograría que el país tuviera la condición de economía de ingresos-medios para el año 2025. Las autoridades han definido el proyecto como una prioridad nacional y millones de ciudadanos etíopes compraron bonos para financiar su construcción, ayudando a incorporar la iniciativa como parte de la idiosincrasia nacional. Sin embargo, el ferviente apoyo que recibía el proyecto se ha enfriado a raíz de las denuncias por malversación de los fondos destinados a su construcción.

Entre 2011 y 2017, los líderes de Egipto y Etiopía sacaron el conflicto a la palestra con términos hipernacionalistas e intercambio de amenazas en tono belicista. Los políticos de El Cairo instaron al sabotaje de la construcción de la planta y los medios de comunicación secundaron este planteamiento y compararon las capacidades militares de los dos países como forma de anticiparse a posibles hostilidades.

Recientemente se ha producido un acercamiento que ha logrado mitigar esta subida de tono. El primer ministro de EtiopíaAbiy Ahmed, visitó en junio de 2018 El Cairo y se comprometió garantizar que el desarrollo de los proyectos etíopes no dañaría a Egipto. A su vez, el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, declaró que su país descartaba la vía militar para solucionar la crisis. No obstante, a pesar de este acercamiento, no ha habido avances sustantivos para llegar a una solución.

La agitación política en los tres países implicados ha dificultado esta tarea en diferentes grados. En Sudán, el presidente Omar al Bashir, en el poder desde 1989, hace frente a una continua ola de protestas generada por su política de precarización de puestos de trabajo. Es la mayor revuelta que el país ha visto en décadas. En Etiopía, mientras es aclamado popularmente, Abiy Ahmed lucha por consolidar su permanencia en el poder. En Egipto, Al Sisi tiene relativamente asegurada su posición, pero su intento de mantenerse en el cargo hasta al menos 2034 ha causado una divergencia de opiniones en el ejército y la clase militar, considerados sus electores clave. Estas dinámicas internas revierten en que los líderes dedican menos tiempo al asunto del Nilo del que debieran. De esta forma sólo conseguirán llevar a sus países a una crisis, a no ser que consigan cerrar un acuerdo antes de que la GERD esté operativa.

Las autoridades de los tres países deberían considerar una aproximación de posturas progresiva para llegar a un acuerdo sobre el camino a seguir. La cuestión que precisa una solución más urgente es cómo de rápido se llenará el embalse. En un primer momento Etiopía propuso un plazo de tres años, mientras que el gobierno egipcio se pronunció a favor de que el proceso durara al menos 15 años. Para lograr un avance decisivo, el gobierno etíope deberá cooperar plenamente con sus socios río abajo y respaldar el desarrollo de estudios que muestren el periodo de tiempo óptimo para todas las partes implicadas. Si fuera necesario, deberían contemplar la mediación de un tercer estado, elegido de mutuo acuerdo, que consiguiera superar el impasse. De la misma manera, Etiopía deberá tener en cuenta los ciclos de lluvia abundante, y adaptar las fases de llenado a estos. De esta forma se reducirán al mínimo las perturbaciones del caudal del río.

La reducción de la desconfianza entre los tres países africanos resulta igualmente primordial. Para ello, son imprescindibles medidas que fomenten la confianza entre ellos. Sería conveniente que el primer ministro Abiy Ahmed invitara a sus homólogos egipcio y sudanés a conocer de primera mano la construcción de la GERD. Demostraría así la voluntad del gobierno etíope de tener en cuenta las preocupaciones de los países de la cuenca baja del Nilo. Esa manifestación de buena voluntad por parte de las autoridades etíopes permitiría al gobierno egipcio gozar de un poder de maniobra suficiente para introducir los ajustes que crean convenientes para mejorar la ineficiencia de los sistemas de gestión de recursos hídricos. Por su parte, El Cairo deberá dejar claro que no prestará apoyo a los grupos armados de oposición etíopes para calmar los temores del gobierno de Addis Abeba.

También socios terceros podrían ayudar a construir esa confianza. El Banco Europeo de Inversiones, percibido por los etíopes como menos proegipcio que el Banco Mundial, podría ofrecerse como inversor de la fase final de la construcción de la presa. Esta financiación sería una oportunidad, en el caso de que estuviera condicionada, para lograr una cooperación plena por parte de Etiopía en los puntos de mayor fricción (fases de llenado). La Unión Europea debe continuar sus conversaciones con los países del curso bajo del río, en cuanto a las garantías (incluídos los préstamos) y otros instrumentos que ayuden a aquellos países en los años donde la sequía y otras alteraciones amenacen la seguridad alimentaria. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, así como Qatar y Turquía, podrían ofrecer inversiones de carácter bilateral o trilateral en la agricultura etíope y/o sudanesa que garanticen el suministro ininterrumpido y estable de bienes de primera necesidad (principalmente trigo y arroz) para Egipto. Estados Unidos y China, que mantienen estrechas relaciones con países ribereños del Nilo, tendrían la oportunidad de instar a las partes a resolver sus diferencias antes de que el proyecto de la GERD se complete.

El siguiente paso consistiría en que las partes implicadas sentaran las bases para nuevas negociaciones, con el objetivo de crear un marco de gestión de las aguas del Nilo a largo plazo, capaz de evitar crisis similares en un futuro. Egipto deberá volver a ingresar en la Iniciativa para la Cuenca del Nilo, el único foro que reúne a todos los estados ribereños y, por lo tanto, el lugar propicio para debatir sobre el beneficio de aprovechar los recursos comunes. Estas conversaciones tendrían en consideración las propuestas del gobierno egipcio, que consisten, básicamente, en la consulta previa a los países de la cuenca baja cuando sus socios río arriba tengan la intención, en un futuro, de poner en marcha nuevos proyectos en el Nilo. Un marco institucional permanente haría posible que los países estuvieran preparados para los retos que se puedan presentar más adelante, incluidas las crisis medioambientales producidas por el cambio climático, y las fuertes variaciones en los ciclos de lluvia, que pueden causar una mayor escasez de agua.

Los terceros estados ribereños deben instigar a Egipto, Sudán y Etiopía a considerar el conflicto, no como una crisis existencial, sino como una oportunidad para establecer una alianza de distribución de recursos. Los retrasos en la finalización de la GERD y en la mejora de ánimos que ha supuesto el ascenso del primer ministro Abiy Ahmed, hacen este momento propicio para retomar las negociaciones. Si se decidiera esperar a que el proyecto estuviera acabado, lo cual traería consigo impactos claramente previsibles en la cuenca baja del río, el riesgo de que el conflicto se desate crecería exponencialmente.

Este artículo fue publicado originalmente, en inglésen la web de Crisis Group.

22.03.2019. Política Exterior

En el año 2006 el Director del Foro para la Paz en el Mediterráneo impartió, en la Universidad de Málaga, un curso con el título de la columna y cuyo índice es:

ÍNDICE

1 INTRODUCCIÓN

1.1 ¿QUÉ ES EL AGUA?
1.2 CONCLUSIONES

2 AMENAZAS A LA PAZ MUNDIAL

2.1 GENERALIDADES
2.2 DIFERENCIAS ÉTNICAS Y RELIGIOSAS
2.3 CONFLICTOS TERRITORIALES
2.4 TERRORISMO
2.5 NARCOTRÁFICO Y NARCOTERRORISMO
2.6 AGRESIÓN AMBIENTAL Y ECOLÓGICA Y LA BIOTECNOLOGÍA E INGENIERÍA GENÉTICA
2.7 INVASIONES ÉTNICAS Y EMIGRACIONES INDESEADAS
2.8 LOS REFUGIADOS
2.9 LA GUERRA POR EL AGUA
2.10 LAS MEGALÓPOLIS
2.11 CONCLUSIONES

3 LOS CONFLICTOS POR EL AGUA EN EL PASADO

3.1 A MODO DE INTRODUCCIÓN
3.2 LOS GRANDES IMPERIOS DE LA ANTIGÜEDAD
3.3 CRONOLOGÍA DE LOS CONFLICTOS DEL AGUA
3.4 CONCLUSIONES HISTÓRICAS

4 SITUACIÓN ACTUAL DEL AGUA EN EL MUNDO

4.1 MAR DE ARAL
4.2 ACUÍFERO GUARANÍ
4.3 LOS PROBLEMAS EN CHINA
4.4 CONFLICTO ENTRE INDIA Y BANGLADESH
4.5 EL RÍO ZAMBEZE
4.6 ÁFRICA Y EL NILO
4.7 CONCLUSIONES

5 EL AGUA Y LOS CONFLICTOS POTENCIALES

5.1 CONFLICTOS POTENCIALES
5.2 EL AGUA COMO ELEMENTOS DE CONFLICTO
5.3 CUENCAS DE POTENCIALES CONFLICTOS
5.4 CONCLUSIONES A LOS CONFLICTOS POR EL AGUA

6 LOS TRATADOS POR EL AGUA. EL DERECHO INTERNACIONAL

6.1 EVOLUCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL
6.2 PRINCIPIOS DEL DERECHO INTERNACIONAL DE AGUA
6.3 DECLARACIÓN DE PETERSBERG
6.4 RESOLUCIONES DE NACIONES UNIDAS
6.5 CONCLUSIONES AL DERECHO INTERNACIONAL

7 IV FORO MUNDIAL DEL AGUA

7.1 CONSIDERACIONES GENERALES
7.2 DECLARACIÓN MINISTERIAL
7.3 CONCLUSIONES

8 CONCLUSIONES GENERALES

Publicado íntegramente en el enlace: http://www.belt.es/expertos/agua/indice.asp

Boletín de Novedades del IEEE de 13.03.2019

 

Documento de análisis 09/2019
Título:  ¿Rusia realmente ha retornado a América Latina?
Autor: María Luisa Pastor Gómez. Analista del IEEE

Documento de investigación 07/2019
Título: Conferencia de Seguridad de Múnich 2019. Unos breves apuntes sobre su desarrollo.
Autor: Francisco Márquez de la Rubia. Analista del IEEE.

Documento de investigación 05/2019
Título: Retos para la seguridad marítima en el horizonte 2050
Autor: Rafael García Pérez. Profesor Titular de Relaciones Internacionales. Grupo de Estudios Internacionales (GRESIN). Universidad de Santiago de Compostela

Documento de opinión 20/2019
Título: El Tratado INF y la nueva revolución hipersónica.
Autor: Manuel Francisco Herrera Almela. Área de Análisis Geopolítico. DICOES / SEGENPOL. Miembro del grupo de investigación GLOBALCODES

Documento de opinión 19/2019
Título: El complejo conglomerado sirio
Autor: Casimiro Sanjuán Martínez. General de División

IRÁN, ORIENTACIONES DESVIACIONES Y PROBLEMAS DERIVADOS DE SU PROGRAMA NUCLEAR

 

F. Javier Blasco, Coronel del Ejército (R). 12 de marzo de 2019

 Hace unos días, fui invitado por el Instituto Francesco Petrarca de Madrid a impartir una conferencia pasado día 7 de los corrientes sobre el tema del asunto. Accedí gustoso a ello, dado que el tema resulta apasionante por la trascendencia del mismo, el número de actores implicados en una zona que desde hace muchos años sigue siendo muy caliente y convulsa, así como de constante y viva actualidad y mi interés personal por el tema.

Tal y como viene siendo habitual, posteriormente suelo recopilar y publicar los trabajos realizados y su bibliografía, en un documento de análisis, algo más extenso, que explique con mayor profusión la conferencia, e incluso para aporten algún detalle o punto de discusión que, por razones obvias, tuvieron que ser saltados o expuestos de forma muy somera durante la anterior.  

F. Javier Blasco. Leer el texto completo

El maldito atentado del 11 M

EL 11-M: AJUSTE DE CUENTAS CON ESPAÑA

Sin conocer la evolución del yihadismo en España desde 1994 no se entienden unos atentados que pudieron haberse evitado

Por FERNANDO REINARESDirector del Programa sobre Radicalización Violenta y Terrorismo Global en el Real Instituto Elcano.

Quince años después, entre los españoles continúa existiendo confusión acerca de quién estuvo detrás del 11-M, cuándo y por qué se decidió atentar en nuestro país, o cómo pudo ser que los terroristas se salieran con la suya. Sin embargo, hay fundamentos suficientes para elucidar estas cuestiones, incluso yendo más allá del principal sumario por los atentados de Madrid que se concluyó en la Audiencia Nacional en julio de 2006 o de la sentencia dictada por ese tribunal en octubre de 2007, pues con posterioridad se ha desvelado más evidencia en relación con todo ello.

Para empezar, no es posible entender el 11-M sin saber que, diez años antes, en 1994, Al Qaeda fundó en Madrid una célula que se había consolidado, hasta contar con unos treinta miembros, cuando fue desmantelada en noviembre de 2001, en la Operación Dátil, tras conocerse sus vínculos con los terroristas del 11-S. Pero no todos sus integrantes pudieron ser detenidos. En al menos cinco casos –entre ellos, los de Serhane ben Abdelmajid Fakhet El Tunecino y Jamal Zougam– debido a constreñimientos de la legislación antiterrorista que entonces existía. En otro caso más –el de Amer Azizi– porque estaba en Irán, de donde pasó a Pakistán, decidido a tramar una venganza contra España como respuesta al mayor golpe policial asestado en Europa Occidental a Al Qaeda, e incorporarse al aparato central de esta organización.

En diciembre de 2001, Azizi se reunió en Karachi con un militante del Grupo Islámico Combatiente Libio (GICL), por medio de quien instruyó a sus hasta poco antes compañeros de célula que seguían sin ser detenidos, para formar el núcleo de lo que será la red del 11-M. Entre esa célula y esta red habrá otras muestras de continuidad: el recinto de Morata de Tajuña, base operativa de la última, era propiedad de un miembro de aquella. Ese primer componente de la red del 11-M empezó a reunirse en marzo de 2002 y su propósito fue, desde el inicio, preparar y ejecutar un atentado en España. Así, le fue fácil incorporar a un exmiembro del Grupo Islámico Armado (GIA) –Allekema Lamari, argelino– detenido en Valencia en 1997 y condenado a 14 años de prisión por terrorismo, pero excarcelado, debido a un desajuste judicial, en mayo de 2002. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sabía de este individuo, antes de los atentados de Madrid, que «juró que los españoles pagarían muy caro su detención».

Entre tanto, delegados del GICL y del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) se habían encontrado en Estambul, en febrero de 2002, para reorientar su yihad terrorista. El líder del GICL acabó comunicándose telefónicamente con El Tunecino. Los del GICM, desde Bélgica y Francia, introdujeron en la red del 11-M un segundo componente, a cuyo nodo –Yousef Belhadj– se le incautó, en su domicilio de Bruselas, un documento, de 19 de octubre de 2003, donde por primera vez se plasmó la fecha del 11 de marzo. En verano de ese año, unos delincuentes radicalizados bajo el influjo de su cabecilla –Jamal Ahmidan El Chino– se sumaron de improviso, como tercer componente, a la red del 11-M.

Meses antes, Azizi, cerebro del 11-M, se había convertido en adjunto al jefe de operaciones externas de Al Qaeda. Su proyecto terrorista fue asumido por el directorio de esa organización cuando la guerra de Irak, iniciada en febrero de 2003, ofreció un contexto para adecuarlos a la estrategia general de la misma y aprovechar el impacto. Los atentados de Madrid terminaron perpetrándose un día once y contra cuatro trenes, al igual que el 11-S atacó cuatro aviones, usando un dispositivo para detonar bombas propio de Al Qaeda. Esta se los atribuyó como «parte de un ajuste de viejas cuentas con la cruzada España», en un comunicado enviado por correo electrónico, desde un país de Oriente Medio, al periódico Al Quds al Arabi, destinatario preferente de sus menajes desde 1996.

Los terroristas del 11-M no fueron suicidas porque tenían previstas más atrocidades. Unos –caso de Abdenabi Kounjaa– dejaron cartas de testamento, siete se inmolaron en Leganés, y otros –como Mohamed Afalah– se fugaron a Irak, donde ejecutaron actos de martirio para Al Qaeda. Pero, ¿cómo lograron cometer el 11-M pese a que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado conocían a buena parte de ellos? Primero, debido a que los desajustes judiciales, el limitado conocimiento del yihadismo global por parte del ministerio público y unas leyes insuficientes, les permitieron desenvolverse en libertad. Además, mostraron gran habilidad, por la capacitación que alguno –como Said Berraj– adquirió en campos afganos de Al Qaeda, para ocultar sus intenciones.

Una adecuada coordinación entre las secciones del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil dedicadas a combatir el terrorismo, el tráfico de drogas y el comercio ilegal de explosivos, hubiese evitado la matanza de Madrid. Tampoco ayudó la cooperación internacional, aunque, todos los al menos 26 implicados en la red del 11-M eran extranjeros y, salvo cuatro, marroquíes. No pocos, conocidos por servicios de seguridad de Marruecos, Francia o Turquía. No pocos, conocidos también, por su extremismo violento, en las colectividades musulmanas de Madrid, donde demasiadas personas tuvieron razones para sospechar que estaban preparando algún atentado, como las tuvieron los traficantes españoles que les proporcionaron dinamita.

11.03.2019. Diario Sur. Fernando Reinares

La verdad del 11 M, por Rafael Vidal

La sentencia del juicio por la masacre del 11 M está levantando ampollas en todos los sectores sociales y en los distintos grupos políticos. A nadie contenta y todos quieren arrimar el ascua a su sardina, con objeto de increpar al contrario de que las conclusiones jurídicas del tribunal coinciden con las que ellos han defendido durante todo el proceso y desde el momento que se produjo el atentado.

No se va a entrar en la discusión política, teniendo en cuenta además que cada vez que desde esta columna se efectúa por mi parte algún pronunciamiento, no político, sino simplemente de analista de seguridad y de inteligencia, es tergiversado por lo que nos están de acuerdo con el mismo, increpando al autor como si ellos fueran los únicos detentadores de la democracia, cuestión común en España, donde cada vez hay menos de eso y más de totalitarismo.

Se ha pretendido y todos los medios han estado expectante en la sentencia judicial, abrogando a lo jueces una misión que no es la suya, la de desvelar íntegramente la verdad histórica. Los jueces juzgan de acuerdo a una instrucción y unas pruebas presentadas por juez instructor, fiscal y acusación y defensores. El hecho de expresar en la sentencia que no hay pruebas, no quiere indicar que no haya ocurrido ese hecho sino que no se han encontrado datos de que hubiera pasado.

El Juez no puede presuponer, juzga hechos contrastados, y en consonancia con ellos dicta su sentencia.

Deducir que la inexistencia de pruebas que acrediten la connivencia de ETA y el islamismo radical con el atentado, es que verdaderamente no hubo contactos entre ambas organizaciones, es una falacia, lo mismo que sería es falacia, el expresar que los atentados que sufrieron el presidente Reagan y Juan Pablo II, no tenían ninguna relación, cuando ambos se aliaron para hacer caer la ideología comunista.

A lo largo de la historia se han cometido magnicidios y se ha pretendido que los jueces enuncien la verdad, y siempre, lo único que han hecho es relacionar las pruebas presentadas, con unos acusados, declarándolos culpables o inocentes con respecto a ellas, o absueltos por falta de pruebas consistentes. ¿Quién asesinó a Kennedy? Por supuesto nadie cree que Oswalt, un americano comunista actuara solo, aunque así lo declarara el juez. Otros casos quedaron en la penumbra en España aunque hubiera autores condenados, como los asesinatos de los presidentes del Gobierno Prim y Cánovas del Castillo, en ambos se encontraron culpables, pero de ninguna manera el juez pudo dictaminar quiénes fueron los instigadores. Entonces ¿Por qué se pretende que el magistrado y presidente del tribunal, Bermúdez dicte la verdad?

Los historiadores decimos que hay varias verdades, la primera la verdad tal como acaecieron los hechos, la cual desaparece tras los mismos; la segunda la de los protagonistas, los cuales la presentan siempre de forma favorable a sus planteamientos, enalteciendo sus logros o minimizando los errores, además la verdad de los protagonistas es una verdad sesgada, porque ninguno puede percibir todos los entresijos de los hechos ocurridos, unos por estar situados en un nivel bajo y los otros, aunque se encuentren en el nivel de visualización general apropiado, porque se le pierden comportamientos individuales de los ejecutores; por último se encuentra la verdad de los que son espectadores del hecho, los cuales nunca son imparciales, presentando los acontecimientos desde una posición partidista. Total que la verdad nunca se logra encontrar. Con el paso de los años, muchos años, como cinco o seis generaciones, los historiadores intentan reconstruir la verdad de la forma lo más objetiva posible, pero siempre tienen que basarse en las dos últimas verdades, llenas de una importante carga subjetiva.

¿Qué fue del 23 de febrero? Alguien puede decir en España, aunque se han escrito infinidad de libros si hay alguna verdad. Como decía William Shakespeare, “Nada es verdad ni es mentira, todo depende del cristal con que se mira”.

El atentado del 11M será uno de los grandes misterios de la historia de España. Nadie conoce su verdad ni nadie puede abrogarse que el juez haya dictado una sentencia coincidente con sus tesis.
A los españoles nos gusta remover la “verdad histórica” intentando manipularla según quien gobierna, mejor nos iría, si nos olvidáramos de todo ello y mirásemos exclusivamente a nuestro futuro, para presentarlo a nuestros hijos de la mejor manera posible. Todo eso es una utopía con los gobernantes y líderes que tenemos.

01.11.2007. www.belt.es

Washington Post entrevista a Rafael Vidal, asesor de Planificación Estratégica
de Belt Ibérica S.A., para comentar los últimos acontecimientos del 7-J londinense 

12.07.2005. www.belt.es

La mano del Juez, por Rafael Vidal

Hace relativamente poco tiempo, en un programa de máxima audiencia, uno de los jueces estrellas de la democracia española, argumentaba tajantemente que en el atentado del 11M no había tenido participación la banda terrorista ETA, y que para ello “ponía su mano derecha”. En otras declaraciones, el mismo juez, explicaba para los que no tenían su inteligencia, cuestiones técnicas de los explosivos, del ácido bórico, etc., una de las pistas que apuntaban a una conexión entre ETA y los islamistas.

En cualquier manual de inteligencia, dos informaciones que apuntan al mismo objetivo y en fechas próximas deben de conformar algún tipo de relación entre los protagonistas de las mismas.
Semanas antes del atentado se detectan furgonetas de ETA cargadas de explosivos, en dirección a Madrid, gracias a Dios son interceptadas, presumiéndose que preparaban un atentado en la capital.

Poco tiempo después se produce el horrible crimen contra la sociedad que causa la muerte a cerca de doscientas personas, heridas a varios miles y conmociona totalmente a los ciudadanos españoles y occidentales. En principio, con toda lógica, se baraja la hipótesis de la autoría de ETA, dada las cargas interceptadas, pero poco a poco, y sin entrar en el terreno político, se va descubriendo que el atentado ha sido obra de grupos terroristas islamistas.

Se entra en una diatriba política sobre los explosivos, que si eran o no eran los utilizados habitualmente por el grupo terrorista vasco, fijando el origen común o diferente, la causa fundamental sobre esa supuesta conexión.

Asombra que expertos en lucha antiterroristas entren al juego, porque si alguien y no marco los autores materiales, sino algo más arriba, hubiera querido efectuar un atentado demoledor en Madrid, tendría que haber fijado dos caminos paralelos, tanto en procedencia de explosivos como en los autores “in situ”, de tal forma que no se conocieran, ni tuvieran el más mínimo contacto ninguno de los intervenientes en las dos líneas, las cuales solamente estarían coordinadas desde arriba.

Querer ver a los que se sientan en los banquillos como “intercambiadores de cromos” con los asesinos de ETA, es no querer demostrar nada, porque era muy difícil que hubieran tenido algún contacto, exceptuando alguno esporádico en una cárcel de nuestro país.

El contacto estaba arriba, en la cúpula de las dos organizaciones, cabezas pensantes y ocultas que no se conocen, pero que pueden estar muy cerca del resto de los ciudadanos. ETA se ha convertido en una hidra de siete cabezas, se le corta una y sigue funcionando con las que le queda, y la razón es porque no se ha llegado a la cabeza verdadera. Lo mismo ocurre con los islamistas (hay que resistirse a llamarlos musulmanes, porque no se lo merecen, al igual que los terroristas de ETA o GRAPO no merecen llamarse cristianos, aunque ellos crean que lo son), los apresados no tienen talla intelectual para liderar un ataque asimétrico  y perfectamente planeado contra la sociedad occidental.

No hay que desgastar esfuerzos en una dialéctica absurda, materializado en unos explosivos. Las cabezas rectoras de los terrorismos vasco e islamista estaban de acuerdo con el atentado, de eso no debe caber ninguna duda, el problema es que a estos líderes del terror no se les quiere buscar, porque da miedo llevarse sorpresas.

22.02.2007. www.belt.es

La conspiración, por Rafael Vidal

Curzio Malaparte era un novelista italiano, comenzó a militar en el fascismo evolucionando posteriormente a lo largo de su vida hacia posiciones más a la izquierda, decantándose incluso por la bondad del régimen maoísta de China. “Kaputt” y “La Piel” fueron dos de sus novelas más famosas. En 1931 publicó “La técnica del golpe de estado”, diseccionando esta forma de acceso al poder desde los tiempos de Napoleón hasta el fascismo, lo que no impidió que, en 1933 Mussolini lo mandara prender. En el final de sus días se reconcilió con el catolicismo, muriendo dentro del seno de la Iglesia.

“La técnica del golpe de estado” la leí hace muchos años. He buscado en mi biblioteca, con más de diez mil volúmenes y no encontré el libro, seguramente lo dejaría a un amigo, así que perdí al amigo y al libro. Quería recordar algo de su contenido, así que tendré que hacer mención solamente al título y algún aspecto más, que recuerde después de treinta años.

Curzio explica “qué” es, “para qué” y “cómo” se hace un golpe de estado, así como el momento, es decir “cuando”, y “con qué” medios, analizando diversos episodios de esta naturaleza. Estoy seguro que si el libro lo hubiera escrito en la época actual su planteamiento sería bastante distinto.
Ha saltado en parte de la prensa española que el atentado del 11M tuvo mucho de conspiración, lo cual de por sí, ya es una acusación bastante grave, que habría que responder ante la justicia en caso de que no fuese cierta.

No puedo ni debo entrar en pronunciamientos explícitos, simplemente, vamos a hacer un repaso a los acontecimientos, hechos y actividades, conexos al 11M, cuyas coincidencias y finalidades, hacen pensar que se produjeron muchas casualidades que, en caso de que no lo fueran, nos encontraríamos en una conspiración, sirviéndonos para ello algunas cuestiones expuestas por Curzio Malaparte:

  • Meses antes del atentado se detectaron movimientos de ETA para trasladar grandes cantidades de explosivos a la capital, traslados que fueron en teoría, felizmente interceptados.
  • Producido el atentado, la información policial que disponían políticos de la oposición en aquel momento era superior a la de los gobernantes. Representantes del entorno político de ETA, declararon la no participación en el atentado, dirigiendo su mirada hacia otros derroteros.
  • Se produce una corriente de opinión, muy utilizada en la técnica del golpe de estado, según Curzio Malaparte, demostrando la maldad del régimen imperante y su necesidad de cambiarlo inmediatamente por otro. Este movimiento, por su perfección en su planteamiento y ejecución, parece difícil achacarlo a la improvisación.
  • Alcanzado el poder a través del clamor popular, se demoniza al enemigo político que antes lo ocupaba. En tiempos de la Revolución Francesa se les guillotinó, en el siglo XXI, simplemente se les intenta segar el apoyo de las masas.
  • A continuación se ejerce un férreo control sobre la información de todas las actividades que pudieron producirse durante el atentado del 11M. “Toda la clase política contra los endemoniados, que intentan con sus mentiras tergiversar la voluntad de las urnas”. Se producen supuestas modificaciones a documentos comprometedores y se informa dirigiéndose hacia el objetivo que se pretende, que la causa del atentado fue a consecuencia de la política exterior de los anteriores gobernantes, obra de radicales islamistas, que tras ser cercados, antes que rendirse, se inmolan en aras de su religión.
  • La mano ejecutora de los atentados, procedente del norte de África, podrían acusar de injerencias del poder marroquí en España, pero esta posible presunción es descartada, tanto por sus autoridades, como por las españolas. Las relaciones con el país vecino, que pasaban momentos difíciles, pasan a ser admirables.
  • El entorno político del terrorismo nacionalista etarra, de forma espontánea, se ve “premiada” por el nuevo ejecutivo, reconociéndosele un porcentaje de representación del sentir vasco.
  • Partidos nacionalista, corpúsculos representativamente a niveles nacionales, acrecientan su poder periférico, obtenido unas prebendas y una descentralización en los nuevos estatutos que constituyen España en un ente residual, es decir lo que no son las Comunidades Autónomas es España.
  • El sumario por el atentado se “cierra” a la fuerza, quedando incógnitas sin resolver.
  • La fiscalía, defensora del Estado, se muestra, al parecer, poco activa en el esclarecimiento de los hechos. Su defensa de los planteamientos políticos del poder es total.

Más cuestiones y más explícitamente expuestas, podrían haberse tratado. No es desde esta columna el lugar indicado para ello. Aquí lo que se ha pretendido es exponer algunas dudas razonables y algunas consecuencias ilógicas en la marcha normal de los acontecimientos políticos y parlamentarios españoles, indicando que ya, de forma doctrinal, alguien pensó que para dar un golpe de estado, debería obrarse de esta manera.

Creo que en bien de todos los españoles, en bien de la clase política, en bien de la propia Humanidad, todo debería quedar muy claro. Para ello miramos a la judicatura, pero ¿sabrá estar a la altura?

29.09.2006. www.belt.es

Bombay: nueva estrategia terrorista, por Rafael Vidal

La muerte de los dos soldados españoles en Afganistán fue tachado de acto terrorista, pero ¿verdaderamente lo fue? En realidad fue una acción de guerra, en donde nuestros compatriotas fueron abatidos por el enemigo contra el que combatían. El hecho de decir que un contingente armado, desplegado en una zona, se encuentra en misión de paz, cuando la parte contraria considera estar en guerra, pasa a ser un eufemismo, que tal como expresa la Real Academia Española, es un modo de expresar con suavidad ideas cuya recta y franca expresión sería dura. Por lo tanto hay que dejarse de eufemismos y declarar tajantemente, para que estemos preparados contra las desgracias, que nos encontramos en guerra, no como tradicionalmente la visualizábamos, es decir contra un país, grupo de países o contra un colectivo concreto, sino que lo estamos contra un enemigo difuso, del que conocemos muy poco y contra el que la mejor arma es la UNIDAD de las mentes democráticas contra él.

01.12.2008. www.belt.es Leer más

Articulos de Rafael Vidal sobre el tema terrorista

Cuatro procesados por el 11-M se declaran en huelga de hambre

Los trenes, otra vez objetivo del terrorismo – Belt Ibérica S.A.

Pero ¿qué es terrorismo? – Belt Ibérica, SA

La respuesta de Europa al terrorismo – Belt Ibérica S.A.

Hot wash up – Belt Ibérica S.A.

Los políticos probetas y la seguridad de los españoles – Belt Ibérica S.A.

Operación Global contra el terrorismo. Aniversario 11S.

Suplemento Temático. Especial: Terror en Londres – Belt Ibérica S.A.