TRUMP Y SUS TALONES DE AQUILES, por F. Javier Blasco, Coronel retirado

 

La expresión “Talón de Aquiles”, es una de las más famosas entre los dichos populares; suele emplearse en diferentes contextos al referirse al punto más vulnerable o débil de un individuo, cosa, organización, proyecto, texto, etcétera.

Procede de la mitología griega según la narración que escribió Estacio en el siglo I referente al nacimiento de uno de los guerreros más importantes y prácticamente inmortal de Troya, Aquiles «el de los pies ligeros»; hijo del rey Peleo y de Tetis, la diosa griega del mar. La narración dice que, al nacer, su madre para preservarlo de los peligros y amenazas de la época, trató hacerle inmortal sumergiéndole en las aguas del río Estigia ya que, según la leyenda, otorgaba tal propiedad.

Para la inmersión, obligatoriamente, debía sostenerlo de alguna parte mínima de su cuerpo; y eligió para hacerlo el talón derecho por lo que tal pequeño punto de su cuerpo, al no mojarse, se mantuvo vulnerable por ser la única zona donde podía ser herido tal y como, según el relato, sucedió en la Guerra de Troya, cuando tras matar a Héctor; París, el hermano de este; conociendo la existencia de dicho punto, le lanzó un dardo sobre él, lo que provocó que posteriormente muriera desangrado[1].

Es una expresión que, con el tiempo, se ha hecho muy popular al confirmarse que todos tenemos uno o varios talones de Aquiles. Debilidad, que aunque no sea siempre física, suele ser fatal para muchos -sin necesidad de llegar a causarle la muerte- y que se muestra de muchas formas: física, mental, sobre el carácter, la inteligencia, habilidades o cualquier otra capacidad inherente del ser humano.

Cómo suelen ser bastante patentes y llegan hasta atenazar en algunos casos, muchos conocen bien sus propias debilidades; por ello, hacen lo posible para vencerlas o, al menos, tratar de ocultarlas a los demás. Principalmente, aquellos que se dedican a la vida pública o están expuestos a constante observación.

Centrando la atención en Donald Trump; se puede decir que el muchos años “eficaz empresario” y hoy presidente de EEUU, ha demostrado ser un hombre con cierto grado de éxito a pesar de la animadversión y el alto número de detractores que genera dentro y fuera de su país. El cargo que ocupa le brinda la oportunidad y obligación de verse involucrado en la mayoría de las situaciones graves del mundo como pieza clave para su resolución. Sin embargo, en su caso, no sólo está presente, demasiadas veces ha sido el motor u origen de situaciones complejas, abiertas o cerradas en falso, todas ellas, dispuestas a explosionar en cualquier oportunidad.

Por lo que se conoce de su vida anterior; puede que, su forma de actuar y presionar permanentemente a los demás, le haya allanado el camino a proyectarse como un experto y arriesgado hombre de negocios con éxito variable. Trasladar la misma estrategia a la política de altura puede que no sea buena idea; supone una especie de ruleta rusa con bastantes riesgos o dificultades para salir airoso o cerrar bien, situaciones comprometidas.

Transcurridos algo más de dos años como Presidente, se puede afirmar que no es difícil quitarle la careta y que pronto, tras ella, aparecen varios talones de Aquiles. De entre los resaltan: su firme creencia y convicción de ser omnipotente, a la par, que inmune a todo ataque, queja o demanda; su poco tacto e incapacidad de Liderazgo para elegir y mantener cohesionado un Equipo apropiado al cargo y conservarlo contento e ilusionado durante el tiempo suficiente; su tendencia a la rápida e intrépida amenaza o al vulgar desprecio a los demás y, al mismo tiempo, y no sé qué será peor, su incapacidad e indecisión para ejecutarla o mantenerla tras lanzarla pública y oficialmente.

En su caso, no puede alegar falta de: medios, capacidades nacionales o asesores bien formados a su disposición para ejercer su cargo con facilidad, sin contratiempos, menos embrollos y constantes rectificaciones tal y como viene sucediendo desde el minuto uno de su llegada a la Casa Blanca.

Todo apunta, a que su comportamiento se acerca mucho más a una especie de, llamémosle cautela supina, rayana con lo tiránico o dictatorial y muy lejana del empático Liderazgo. En el que sus constantes vaivenes, gran volatilidad y sucesivos cambios de decisión se deben a una innata desconfianza en la eficiencia de los resultados o, lo que es aún peor, en sí mismo como máximo responsable; lo que supone una gran incapacidad para mantener su postura y decisión. A todo ello hay que añadir, su tendencia a no creer firmemente en qué y quien le aconseja, grandes vacilaciones a la hora de tomar decisiones y el miedo patético -siempre disimulado con banales excusas – a sostener el pulso tras haberlas adoptado.

El acervo popular, erróneamente, sostiene que “rectificar es de sabios”. Pienso que es erróneo, porque se dice lisa, llanamente y sin explicación aparente; no especifica ni considera el grado de oportunidad en el momento de hacerlo, la influencia de la repetición en dicho proceder y las circunstancias que puedan obligar a ello.

En realidad, el aforismo no es completo tal y como se conoce, ya que, al parecer de varios autores, forma parte de una expresión más amplia, atribuida al poeta británico del sigo XVIII Alexander Pope -célebre por sus frases lapidarias- según la cual se dice que aseveró «errar es humano, perdonar es divino y rectificar es de sabios». Expresión muy rimbombante e incompleta ya que, realmente sería cierta, si dicha rectificación se produjese de forma libre, tras cierto raciocinio y el implícito reconocimiento de dicha equivocación; sin ser forzada por cualquier temor, complejo o circunstancia de presión y nunca válida, sí se realiza habitualmente.

Sin necesidad de analizar con todo detalle el comportamiento del individuo en cuestión, se puede decir que ya desde su campaña presidencial, se comprometió con su electorado a muchas cosas que no cumplió. Entre ellas, llevar ante los tribunales a Hillary Clinton por, según él, sus mentiras, escuchas ilegales, confabulaciones e implicaciones con cierta trama rusa para desacreditarle; cosa que al parecer, fue así; pero, totalmente al revés.

Habló y mucho, del levantamiento del famoso muro en la frontera con México y sobre quien iba a costear su construcción. Casi dos años más tarde, hemos visto que el tema aún colea y ni siquiera para él es fácil lograr la bendición legal y material; se dilatará en el tiempo y su coste irá contra los propios presupuestos, siendo el de Defensa el que más va a sufrir las consecuencias de una idea muy manida, empleada anteriormente y usada por Trump como auténtica fanfarronada, sin considerar los perjuicios sociales y humanos ya creados en la región fronteriza, en los países más al sur -los mayores productores de inmigración- y en los propios inmigrantes y familias tal y como hemos visto denunciar.

Sus amenazas y bravatas fueron in crescendo con las anunciadas sanciones a Corea del Norte (CN)  y en los dispares comportamientos, reacciones, desplantes y en los vacuos o cosméticos acuerdos logrados tras sus encuentros con Kim Jong-un. El mundo ha sido testigo de tres fases -con diferente grado de intensidad- cambiando de amor-odio-amor con mucha facilidad.

Han pasado de declaraciones cuasi de guerra y destrucción total, a amores cara la galería, abrazos, aplazamientos de sanciones y otras trilerias que no han servido más que para que el tirano norcoreano saliera reforzado ante su pueblo por presentarle bajo el retrato de una persona capaz de marear la perdiz, continuar con sus programas nucleares y de misiles con impunidad, atraer la atención internacional y hasta plantarle cara al propio Trump.

Como daños colaterales a esta sucesión de desencuentros de diverso pelaje y sin resultados palpables, se ha sabido que las condiciones de las veteranas y férreas alianzas en la zona para lidiar con el tema norcoreano entre Corea del Sur, Japón y EEUU han sufrido cierta alteración y  bajado su intensidad y efectividad.

Este año, se han reducido mucho las potentes maniobras militares bilaterales anuales en los mares circundantes a la península de Corea, lo que ha originado el enfado surcoreano al proporcionar una señal de debilidad y cesión hacia Pyongyang. Cómo daño mucho mayor, por cierto muy poco conocido, citar que este año han dejado de funcionar los fuertes intercambios de información e inteligencia entre Corea del Sur y Japón sobre CN.

En su inagotable camino hacia el follón, Trump se empeñó con el tema de “enmierdar” los muchos Mercados y acuerdos comerciales en los que EEUU participa con sus vecinos por sus cuatro costados; los aranceles e impuestos que gravan los productos de uno y otro lado y los límites al equilibrio entre importación y exportación.

De la mayoría de todos estos descalabros por él propiciados, aún no se sabe quién sale ganando, si EEUU o alguno del exterior. Ha creado una maraña de amenazas, cambios de posturas y decisiones finales así cómo dilaciones en la adopción de medidas que, en definitiva, es tal la fuerte confusión que, finalmente, todos sufrimos las consecuencias. Temas, que se traducen en cambios en la predicción y en la valoración de los mercados con fuertes subidas o bajadas de las Bolsas, que afectan mucho a su rentabilidad y cotización.

No contento con disparar hacia todos sus flancos, centró algo más el tiro en China y su gran emporio de exportación que resalta por la gran diferencia en su balanza comercial, contagiando al mismo tiempo a Europa y a sus productos de calidad y gran exportación cómo los buenos vinos, muchos productos agrícolas y los vehículos fiables o de lujo que influyen en su cartera de importación. Medidas todas ellas, que han sido acompañadas con variaciones y dilaciones en su aplicación o el anuncio de medidas compensatorias por ambos lados, que agravan mucho la situación.

Con tanto cambio de opinión, variación en las medidas a aplicar y aplazamientos en su ejecución, nadie puede hacerse una idea real de la situación económica a corto y medio plazo al no saber qué va a pasar con temas que aparecen a diario o desaparecen del dietario con un simple cambio de ideario; producto siempre, de su extravagante forma para la negociación. Problemas que no son nimios, porque como todos sabemos, no hay nada más peligroso y dañino para una empresa o para la marcha y el futuro de un país e incluso del mundo entero, que estar sumido en la política y económica indefinición.

También habló del Cambio Climático y decididamente mostró que él no cree que todo ese tejemaneje y alarmismo sea cierto; por lo que, por su parte, no va a hacer nada al respecto. Según su más que interesado criterio y a pesar de que lo ve en su propia casa, es mentira que el mundo se caliente y que por ello suframos grandes y graves inundaciones o incendios; que el cambio climático ha provocado: la muerte o desaparición de millones de pájaros, el deshielo de grandes masas de hielo polares, la consiguiente subida del nivel de las aguas del mar, el calentamiento continuo de estas y los tornados, huracanes y grandes borrascas asociadas que, aunque ahora les llamemos DANAs, son peores que las que antes entraban en acción.

Lo peor del caso, es que todo apunta a que su modo de pensar, no es por llevar simplemente la contraria al mundo civilizado, sino consecuencia del gran miedo a una revolución interna debido a la necesaria drástica reducción en la producción energética propia sobre la que descansa un alto porcentaje de su economía nacional; por ello, sigue apostando en incrementar el consumo del petróleo y del carbón ahora que de hecho, por diversos factores, ha aumentado su propia extracción.

Le dan igual las cumbres y acuerdos alcanzados en Kioto, Paris o a los que se deriven de la que se ha celebrado estos días en la ONU para parar la polución; los desprecia todos y hasta trata de ningunearlos con temas nimios o de su propia invención[2]. No hace caso a nada, se ríe de las “agoreras previsiones”, evita aplicar los necesarios cambios en su industria y hábitos y busca el apoyo de otros grandes productores de polución, entre los que destacan China y la India; casualmente, los tres países con mayor cantidad de contaminación[3].

Al poco de tomar su cetro, se celebró la última Cumbre de la OTAN de julio del 2018 en Bruselas; donde apareció cual elefante en cacharrería, despreciando y amenazando a diestro y siniestro con el tema de la responsabilidad compartida y cuánto gasta en defensa cada nación. España, en el culo de Sánchez, recibió un varapalo y el intrépido mandatario español tuvo que recular y, en menos de 24 horas, cantar su primera gran rectificación.

Su amenaza a la Organización no es plástica ni de mera apariencia, su potencial abandono se incrementa día a día y ya se perfilan una serie de acuerdos bilaterales con el Reino Unido una vez se haga oficial y efectivo su Brexit con salida de la Unión.

El tema no es nimio ni banal; algunos de entre los recién llegados a la política, los llamados “paracaidistas”, expertos en falacias como Macron y Sánchez, quieren pensar y hacernos creer que Europa ya no necesita la OTAN y que en breve sabrá y podrá defenderse por sí misma sin necesidad de aguantar los gritos y exigencias del Tío Sam.

Imberbes, poco versados o mal aconsejados; no se dan cuanta que están favoreciendo sus delirios de grandeza y al mismo tiempo, le proporcionan las excusas para abandonar la Alianza, arrastrar al Reino Unido y que se dedique a meter sus narices donde realmente le interesa ahora desplegar; Asía-Pacifico, el Ártico y la Guerra Espacial. Necesita medios, recursos y personal para ello y con lo que se ahorre de este ruinoso negocio de la OTAN, le servirá para abarcar parte del nuevo y potente despliegue, costoso sin par.

Es ampliamente patética y conocida su obsesión con Europa; a pesar de ser descendiente y nieto de europeos, nos considera engreídos, poco responsables, aprovechados y bastante holgazanes; su odio y ojeriza, no solo se manifiesta en el tema de la OTAN. Para él y sin haber sido invitado a hablar, el Brexit es un tema bueno y primordial por el daño que pueda propiciar. Al ser proclive a facilitarlo, son notorias sus intenciones y declaraciones para animar a los británicos a seguir adelante y así hacernos un roto en la economía, el Euro, la cohesión y bajar nuestros humos, arrogancia y desprecio frente al cateto y palurdo norteamericano, cosa que Trump, lleva muy mal.

Por aquello de auto reforzar su ego; apoya a todo aquel que le alaba y favorece aunque dicha  causa no sea justa, esté fuera de límites o levante ampollas entre propios y extraños. Son muchos los ejemplos de ello, pero solo resaltar dos: los fabricantes y amigos de las armas e Israel con toda su vecindad.

Aunque los magnicidios con armas cortas y largas sean cada vez mayores e impactantes entre los jóvenes estudiantes norteamericanos y que el efecto más notorio del nuevo curso sea una mochila antibalas que los niños deben llevar; no deja de apoyar la fabricación, fácil venta y uso de armas por las fuertes sumas que recibe de aquellos que las venden, ampliamente implicados en el apoyo a su campaña electoral.

Con respecto a Israel y a su maltrecho gobierno, no para de reconocer, antes que nadie, hechos notorios que no todos siguen o aplauden igual: la capitalidad de Jerusalén, el traslado de su Embajada a dicha ciudad y la nacionalidad hebrea de los Altos del Golán; tierras polémicas arrebatadas a Siria en la guerra árabe-israelí de 1967. Decisiones todas ellas, que pueden desencadenar, cada una por separado, una nueva oleada de tensiones en Oriente Medio y en Turquía de rebote, a cuyo emir, Erdogan, por cierto las cosas van muy mal por aquello de la compra a los rusos de los misiles antiaéreos S-400[4].

EEUU y la Unión Soviética primero, y Rusia después, fueron y son los mayores poseedores y fabricantes de armas y cabezas nucleares; así como de vectores de proyección. También y en función de tales, son los que más han impulsado Acuerdos y Tratados bilaterales o abiertos al mundo exterior para limitar su posesión, amenaza, uso, ensayo y transferencia al resto del mundo de tecnologías relacionadas con tal.

Contrariamente a lo que se piensa, han sido los rusos los principales impulsores de la mayoría de ellos, su continuidad y puesta al día; sin embargo, los norteamericanos, casi siempre, han ido a remolque de aquellos y, sin embargo, son los primeros en estar dispuestos a su abandono, cese o finalización cuando les interesa, no le gustan las consecuencias intrínsecas o si les impiden introducir algo nuevo en seguridad y defensa[5].

Trump, como no podía ser menos, y por aquello de buscarse líos con alguien que a veces aparece y presenta como su mayor amigo y otras como el peor contrario, Putin; ha aportado también su granito de arena a este punto. Así el pasado 2 de agosto, Washington formalizó su salida del Tratado INF, que firmado durante la guerra fría, prohibía estacionar misiles balísticos y de crucero con alcances de entre 500 y 1.500 kilómetros en Europa. Decisión, poco limpia y nada clara[6], que aviva el temor y el peligro hacia una, más que segura, nueva carrera armamentística.

Otro de los países con los que Trump sueña y tiene pesadillas a menudo, es Irán; tanto como país, por haber osado en 1979 ocupar su Embajada y retener a varios cientos de ciudadanos durante más de 400 días, como por su oculto y engañoso programa nuclear. En mayo de 2018, y en cumplimiento de una promesa electoral, abandonó el nefasto y engañoso[7] Acuerdo sobre el Programa Nuclear iraní que fue gestado durante muchos meses de tiras y aflojas en las cloacas de la Administración Obama y Teherán, que vio la luz en julio de 2015.

Desde entonces, ha impuesto una maraña de penalizaciones, restricciones y limitaciones sobre: el movimiento de ciertas personas; el libre comercio de muchos productos y repuestos, en especial el petróleo; el rescate del dinero depositado en entidades bancarias; la importación de armas potentes y misiles y al empleo del dólar en sus, de por sí, muy limitadas transacciones. Todo ello, sin duda, ha provocado repulsas por parte de países occidentales de la UE, Rusia y China quienes permanecen ávidos de explotar libremente y pingues beneficios el gran mercado y las capacidades iraníes y, también, del propio Irán; un país sumido en una grave crisis social y económica por el nocivo efecto de tales restricciones.

Tan grave ha sido el tema, que el famoso estrecho de Ormuz y el paso por el mismo de los muchos petroleros, que transportan el petróleo desde Oriente Medio hacia Occidente, se ha convertido en un auténtico avispero en ebullición con garantías de expansión a países como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Situación, que ha ocasionado inseguridad y fuertes cambios de precio del crudo con el consiguiente revuelo internacional.

Como derivadas fundamentales de todo este maremágnum aparecen iniciativas de dialogo, aunque sin muchas esperanzas  de éxito y también, cruces de amenazas entre Trump y Rohani (Primer Ministro iraní). Amenazas, graves y próximas al encuentro bélico con las consecuencias que ello traería al mercado del petróleo y al mundo en general.

En uno de estos encontronazos, Trump hizo efectiva una orden de ataque selectivo sobre instalaciones militares y minutos más tarde, en plena ejecución, la anuló sin más[8]. En cualquier caso, si en este punto también sigue el mismo camino de sus amenazas a Corea del Norte, todo quedará, de nuevo, en agua de borrajas y ya serán muchas veces que amaga y no da o, retira el golpe justo antes de alcanzar el rival.

De sus famosas escuchas, conversaciones, amistades peligrosas, tejemanejes y chapuzas con Rusia y Ucrania se han conocido muchas de ellas; pero últimamente ha saltado a la prensa una importante filtración. Un tema de presión sobre Ucrania que, finalmente, no creo le llegue a costar el cargo, aunque, sin duda, dejará huella en su prestigio y le será muy difícil salir bien parado. Aunque, quien sabe; a lo mejor, cual superviviente innato, puede que salga mejorado.

En definitiva, un hombre lleno de complejos, traumas, miedos y sobresaltos; presumido, engreído y, al mismo tiempo, avergonzado. Alguien que quiere estar siempre arropado y vencer sus complejos con insultos, amagos, mentiras y retos que le hacen más peligroso por el puesto que ocupa. Un hombre, al que los despidos y ceses a su lado se cuentan por decenas, lo que le hace difícil llevar una vida pública normal, máxime para ser el Presidente de EEUU por el ejemplo que debiera dar; también en su vida privada; baste observar, sus cortes de manga en entrevistas y los indisimulados desplantes en público de su esposa, Melania.

 

[1] https://www.significados.com/talon-de-aquiles/   y varias fuentes menores más

[2] https://www.abc.es/sociedad/abci-trump-planton-cumbre-clima-201909230138_noticia.html

[3] https://yotura.com/paises-que-mas-contaminan-del-mundo-emisiones-co2-130219/

[4] https://atalayar.com/content/el-futuro-de-turquia-en-la-otan-esta-en-juego

[5] https://elpais.com/diario/2001/12/14/internacional/1008284418_850215.html

[6] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/el-final-del-tratado-inf-verdades-y-mentiras

[7] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/iran-orientaciones-desviaciones-y-problemas-derivados-des-su-programa-nuclear

[8] https://es.euronews.com/2019/06/21/trump-ordeno-atacar-iran-tras-el-derribo-del-dron-estadounidense

La explosión demográfica del Sahel: un nuevo reto para su débil gobernanza

RESUMEN

La explosión demográfica en el Sahel fortalecerá el ciclo de inestabilidad en el que se conectan: La incapacidad del gobierno de proveer a todos sus ciudadanos de servicios básicos, la inseguridad y el bajo nivel de desarrollo humano. La débil gobernanza de estos países no podrá absorber la enorme masa de jóvenes desocupados que optarán por unirse a grupos terroristas, fortalecer redes de comercio ilícito y migrar hacia Europa. Para el 2050, el Sahel será el espacio de tránsito para los casi 200 millones de africanos que buscarán cruzar el Mediterráneo.

Documento de Opinión 61/2019 del IEEE. Autora: Laura Torres Saavedra

 

Una nueva agenda para el Mediterráneo, por MARCOS SUÁREZ SIPMANN

¿Debe España ser más activa en ser protagonista del Mediterráneo Occidental? Estamos desperdiciando ocasiones de oro, malgastando nuestro potencial político en luchas internas por el poder.

Marcos Suárez Sipmann es Politólogo y jurista hispano-alemán. Analista de relaciones internacionales.

La semana pasada concluyó en Marsella la Cumbre de las dos Orillas, una iniciativa de Emmanuel Macronpara relanzar la región del Mediterráneo occidental. La reunión sirvió por culminar un proceso participativo y una serie de encuentros de miembros de la sociedad civil de ambas riberas del Mediterráneo. El mandatario se encargó de clausurar este acto, en el que el acento se ha puesto en la sociedad civil.

03.07.2019. Política Exterior

 

¿Estamos perdiendo la batalla contra el cambio climático?

Jóvenes estudiantes de París se unen a la huelga mundial clima el pasado 15 de marzo. KIRAN RIDLEY/GETTY

Desde que Greta Thunberg, una niña sueca de 16 años, anunció en agosto que dejaba de ir a clase los viernes para protestar por el cambio climático, el movimiento Fridays for Future se ha convertido en una realidad global e imparable. Jóvenes de toda Europa se suman a esta rebelión estudiantil y se dejan ver en las calles de las principales ciudades, reclamando más y mejores medidas contra la que consideran la gran amenaza para su futuro. En este contexto, preguntamos a los expertos si estamos perdiendo la batalla contra el cambio climático.

Teresa Ribera | Ministra para la Transición Ecológica de España. @TERESARIBERA

No debemos andarnos con paños calientes. Estamos en una situación crítica. Hemos perdido demasiado tiempo y empezamos a tener dudas sobre cuál es el margen real del que disponemos para impedir la aparición de los efectos más peligrosos del cambio climático.

Tenemos margen para actuar y siempre un mal menor es mejor que un mal mayor, pero no podemos sentirnos ni satisfechos ni tranquilos.

Ha habido un avance significativo desde el Acuerdo de París. La acción climática ha salido del nicho de las políticas ambientales. Esto es clave. Si de verdad queremos transformar nuestro modelo de desarrollo necesitamos que esto ocurra. Es decir, que sean los inversores, los tecnólogos, los actores urbanos, los energéticos, los industriales o los desarrolladores de infraestructuras, entre otros, los que incorporen la variable climática a sus decisiones. Y eso está ocurriendo.

No obstante, al igual que en cualquier otro proceso, no estamos exentos de que surjan riesgos de retroceso, incluida la aparición de liderazgos cuya misión principal sea frenar la acción climática. Esto es una mala noticia siempre, porque retrasa esa acción. Pero lo cierto es que es imposible navegar contracorriente, y que se trata de una actitud que no tiene capacidad de ir más allá que hacernos perder el tiempo.

Ahora la clave es la rápida integración de respuestas coherentes en todos los frentes para maximizar los resultados. El miedo, la falta de confianza en nuestra capacidad de hacerlo, en los mecanismos de solidaridad para quienes salen perjudicados en el corto plazo en esta transición y el egoísmo. Tenemos que entender que sin solidaridad perdemos todo.

Valentina Martínez
 | Portavoz de Cambio Climático del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de España. @VALENTINAM

En el Partido Popular huimos del catastrofismo en la lucha contra el cambio climático y apostamos por una agenda en positivo. Somos conscientes de la urgencia a la que nos llama el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), por eso tenemos que hacer las cosas mejor. Además, creer que se está perdiendo la batalla contra el cambio climático es la mejor excusa para abandonar las medidas, las reformas y las acciones que son necesarias para construir juntos un país a la altura de sus retos.

Sin duda, la lucha contra el cambio climático es uno de los retos globales más importantes a los que se enfrenta España actualmente. Nuestra posición geográfica hace que seamos un país especialmente vulnerable a los desafíos que provocan, por ejemplo, el crecimiento del nivel del mar, los periodos de sequía, el aumento de la temperatura media y las migraciones climáticas.

Somos conscientes de que uno de los ejes fundamentales para avanzar en la lucha contra el cambio climático está en la transición energética, y es ahí donde nuestro esfuerzo debe ser mayor. Queremos una economía limpia, competitiva y fuerte. Estamos a tan solo un año de la entrada en vigor el Acuerdo de París, firmado y negociado por un gobierno del Partido Popular, en el que apostamos por una transición global hacia una economía baja en carbono y resiliente a los efectos del cambio climático. Estos próximos años van a ser cruciales, no podemos rendirnos, necesitamos sentar las bases sólidas para que esta transición se convierta en una gran oportunidad para España.

Apostamos por una transición financieramente sostenible, que avance con gradualidad y firmeza para no dejar a nadie atrás. Sabemos que España necesita menos incertidumbre y más incentivos económicos y seguridad jurídica para avanzar firme por el camino hacia a esa economía neutra en carbono. Apostamos, además, por liderar en Europa esta transición aprovechando todas las oportunidades que el desarrollo tecnológico permita para colocar a España en cabeza de la competitividad en Europa. El futuro de España está en juego, y la España del futuro o es sostenible o no será.

Antxon Olabe Egaña | Economista ambiental y ensayista. Asesor sobre cambio climático y transición energética de la ministra para la Transición Ecológica de España.

Las protestas de los jóvenes europeos manifestándose en contra de la deriva que está adquiriendo el problema de la alteración del clima de la Tierra están más que justificadas. La persistencia de un nivel muy elevado de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global (del orden de 50-55.000 millones de toneladas de CO2 equivalente al año), está conduciendo al sistema climático a un incremento de la temperatura media de la superficie del planeta que podría sobrepasar los 1,50C en apenas 20 años. En ese sentido, los próximos 10 años son cruciales para reconducir el problema.

Al mismo tiempo, en años recientes han ocurrido tres importantes acontecimientos que han introducido una mayor esperanza. Primero, la existencia de una arquitectura institucional internacional, el Acuerdo de París, que ha sentado las bases para una respuesta comprometida por parte de la comunidad internacional. Es importante recordar que tras el anuncio de la salida de Estados Unidos del Acuerdo ni un solo país ha seguido la estela de la Casa Blanca.

Segundo, analizando la geopolítica del cambio climático, tanto la Unión Europea como China mantienen una posición de firme compromiso con dicha agenda y considero que hay buenas razones para confiar en que atraigan a India hacia ese núcleo de responsabilidad estratégica. Estamos ante un desafío de alcance civilizatorio y confío plenamente en que los actuales depositarios de esas tres grandes civilizaciones van a estar a la altura del problema y sabrán movilizar junto a ellos a la inmensa mayoría de la comunidad internacional.

Finalmente, la transición energética mundial hacia las energías renovables ya está ocurriendo a escala masiva y su ritmo de despliegue está siendo muy superior a lo que incluso los más optimistas preveían hace apenas una década.

Héctor Tejero Franco | Bioinformático, investigador en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España y candidato por Más Madrid. @HTEJERO_

A día de hoy sí. Las emisiones de CO2 derivadas de la quema de combustibles fósiles no han dejado de crecer en las últimas décadas, incluso después de múltiples cumbres internacionales. El Acuerdo de Parísde 2015 fue considerado por muchos un éxito diplomático pero un tremendo fracaso climático, al no estar las medidas presentadas por los países a la altura del acuerdo tomado de evitar superar los 2ºC antes de fin de siglo (intentando no sobrepasar los 1,5ºC).

Sin embargo, en ningún caso es una batalla definitivamente perdida. Contamos con la tecnología y conocimiento necesarios para iniciar una transición ecológica que nos impida sufrir las peores consecuencias del cambio climático. Esencialmente se trata de una cuestión de voluntad política. El reto actual consiste en armar un proyecto ecologista democrático, progresista y de mayorías, capaz de enfrentarse a un lobby fósil y a unas élites globales que se han mostrado abiertamente opuestos o al menos incapaces de poner en marcha las medidas necesarias.

En los últimos meses han surgido dos destellos de esperanza. En primer lugar, las movilizaciones y huelgas estudiantiles siguiendo el ejemplo de la estudiante sueca Greta Thunberg, que ha sacado a decenas de miles a la calle. Necesitamos que dicho movimiento se extienda, se profundice y sume a más grupos sociales, ya que no es sólo el futuro lo que está en juego, también lo está el presente. Por otro lado, está cogiendo fuerza global un proyecto político, el Green New Deal, que puede actuar como narrativa y horizonte transformador a corto plazo, dando lugar a un nuevo paradigma económico y político.

Los últimos informes científicos señalan que nos encontramos ante una década decisiva que determinará la gravedad de las siguientes. La batalla sigue su curso.

22.03.2019. Estudios de Política Exterior

Conflictos por el agua: ríos internacionales

Salvando distancias en el conflicto por las aguas del Nilo

CRISIS GROUP

Construcción de la llamada Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD). GETTY

El conflicto a tres bandas entre Etiopía, Egipto y Sudán sobre el reparto de las aguas del Nilo sigue estancado. En abril de 2018, la transición del gobierno etíope disminuyó las tensiones entre El Cairo yAddis Abeba. Sin embargo, las partes implicadas apenas han conseguido progresos significativos en su búsqueda por una solución a la crisis, desatada por la decisión de Etiopía de construir la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), el mayor proyecto hidroeléctrico de todo el continente africano. La primera preocupación de Egipto reside en la drástica reducción que sufrirá el caudal del río abajo, lo que pondrá en peligro la seguridad interior del país. Por otro lado, Etiopía y Sudán reivindican su derecho a explotar las aguas del río para fomentar el desarrollo de sus economías. Los tres países se ven en la necesidad de prevenir una crisis mayor que se producirá cuando la planta comience a funcionar. Por eso, es preciso que los implicados desarrollen medidas inmediatas para mitigar el daño que puedan causar, particularmente durante el llenado de la reserva de la presa, ya que en ese momento el caudal del río, a su paso por la cuenca baja, podría experimentar un gran descenso. El siguiente paso consistiría en buscar, entre todos los estados ribereños, una solución a largo plazo con un acuerdo sobre el reparto transfronterizo de recursos que satisfaga las necesidades de los países de la cuenca del Nilo y ofrezca un marco capaz de evitar los posibles disputas que puedan desencadenar futuros proyectos.

Hay mucho en juego. Egipto depende del Nilo aproximadamente en un 90% para su abastecimiento de agua potable. El gobierno del país argumenta que la incursión en el curso del río dejará sin trabajo a millones de agricultores y amenazará el suministro de alimentos del país. En Etiopía, los ingenieros estiman que la GERD producirá alrededor de 6.450 megavatios de electricidad, una apuesta por la energía hidroeléctrica que lograría que el país tuviera la condición de economía de ingresos-medios para el año 2025. Las autoridades han definido el proyecto como una prioridad nacional y millones de ciudadanos etíopes compraron bonos para financiar su construcción, ayudando a incorporar la iniciativa como parte de la idiosincrasia nacional. Sin embargo, el ferviente apoyo que recibía el proyecto se ha enfriado a raíz de las denuncias por malversación de los fondos destinados a su construcción.

Entre 2011 y 2017, los líderes de Egipto y Etiopía sacaron el conflicto a la palestra con términos hipernacionalistas e intercambio de amenazas en tono belicista. Los políticos de El Cairo instaron al sabotaje de la construcción de la planta y los medios de comunicación secundaron este planteamiento y compararon las capacidades militares de los dos países como forma de anticiparse a posibles hostilidades.

Recientemente se ha producido un acercamiento que ha logrado mitigar esta subida de tono. El primer ministro de EtiopíaAbiy Ahmed, visitó en junio de 2018 El Cairo y se comprometió garantizar que el desarrollo de los proyectos etíopes no dañaría a Egipto. A su vez, el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, declaró que su país descartaba la vía militar para solucionar la crisis. No obstante, a pesar de este acercamiento, no ha habido avances sustantivos para llegar a una solución.

La agitación política en los tres países implicados ha dificultado esta tarea en diferentes grados. En Sudán, el presidente Omar al Bashir, en el poder desde 1989, hace frente a una continua ola de protestas generada por su política de precarización de puestos de trabajo. Es la mayor revuelta que el país ha visto en décadas. En Etiopía, mientras es aclamado popularmente, Abiy Ahmed lucha por consolidar su permanencia en el poder. En Egipto, Al Sisi tiene relativamente asegurada su posición, pero su intento de mantenerse en el cargo hasta al menos 2034 ha causado una divergencia de opiniones en el ejército y la clase militar, considerados sus electores clave. Estas dinámicas internas revierten en que los líderes dedican menos tiempo al asunto del Nilo del que debieran. De esta forma sólo conseguirán llevar a sus países a una crisis, a no ser que consigan cerrar un acuerdo antes de que la GERD esté operativa.

Las autoridades de los tres países deberían considerar una aproximación de posturas progresiva para llegar a un acuerdo sobre el camino a seguir. La cuestión que precisa una solución más urgente es cómo de rápido se llenará el embalse. En un primer momento Etiopía propuso un plazo de tres años, mientras que el gobierno egipcio se pronunció a favor de que el proceso durara al menos 15 años. Para lograr un avance decisivo, el gobierno etíope deberá cooperar plenamente con sus socios río abajo y respaldar el desarrollo de estudios que muestren el periodo de tiempo óptimo para todas las partes implicadas. Si fuera necesario, deberían contemplar la mediación de un tercer estado, elegido de mutuo acuerdo, que consiguiera superar el impasse. De la misma manera, Etiopía deberá tener en cuenta los ciclos de lluvia abundante, y adaptar las fases de llenado a estos. De esta forma se reducirán al mínimo las perturbaciones del caudal del río.

La reducción de la desconfianza entre los tres países africanos resulta igualmente primordial. Para ello, son imprescindibles medidas que fomenten la confianza entre ellos. Sería conveniente que el primer ministro Abiy Ahmed invitara a sus homólogos egipcio y sudanés a conocer de primera mano la construcción de la GERD. Demostraría así la voluntad del gobierno etíope de tener en cuenta las preocupaciones de los países de la cuenca baja del Nilo. Esa manifestación de buena voluntad por parte de las autoridades etíopes permitiría al gobierno egipcio gozar de un poder de maniobra suficiente para introducir los ajustes que crean convenientes para mejorar la ineficiencia de los sistemas de gestión de recursos hídricos. Por su parte, El Cairo deberá dejar claro que no prestará apoyo a los grupos armados de oposición etíopes para calmar los temores del gobierno de Addis Abeba.

También socios terceros podrían ayudar a construir esa confianza. El Banco Europeo de Inversiones, percibido por los etíopes como menos proegipcio que el Banco Mundial, podría ofrecerse como inversor de la fase final de la construcción de la presa. Esta financiación sería una oportunidad, en el caso de que estuviera condicionada, para lograr una cooperación plena por parte de Etiopía en los puntos de mayor fricción (fases de llenado). La Unión Europea debe continuar sus conversaciones con los países del curso bajo del río, en cuanto a las garantías (incluídos los préstamos) y otros instrumentos que ayuden a aquellos países en los años donde la sequía y otras alteraciones amenacen la seguridad alimentaria. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, así como Qatar y Turquía, podrían ofrecer inversiones de carácter bilateral o trilateral en la agricultura etíope y/o sudanesa que garanticen el suministro ininterrumpido y estable de bienes de primera necesidad (principalmente trigo y arroz) para Egipto. Estados Unidos y China, que mantienen estrechas relaciones con países ribereños del Nilo, tendrían la oportunidad de instar a las partes a resolver sus diferencias antes de que el proyecto de la GERD se complete.

El siguiente paso consistiría en que las partes implicadas sentaran las bases para nuevas negociaciones, con el objetivo de crear un marco de gestión de las aguas del Nilo a largo plazo, capaz de evitar crisis similares en un futuro. Egipto deberá volver a ingresar en la Iniciativa para la Cuenca del Nilo, el único foro que reúne a todos los estados ribereños y, por lo tanto, el lugar propicio para debatir sobre el beneficio de aprovechar los recursos comunes. Estas conversaciones tendrían en consideración las propuestas del gobierno egipcio, que consisten, básicamente, en la consulta previa a los países de la cuenca baja cuando sus socios río arriba tengan la intención, en un futuro, de poner en marcha nuevos proyectos en el Nilo. Un marco institucional permanente haría posible que los países estuvieran preparados para los retos que se puedan presentar más adelante, incluidas las crisis medioambientales producidas por el cambio climático, y las fuertes variaciones en los ciclos de lluvia, que pueden causar una mayor escasez de agua.

Los terceros estados ribereños deben instigar a Egipto, Sudán y Etiopía a considerar el conflicto, no como una crisis existencial, sino como una oportunidad para establecer una alianza de distribución de recursos. Los retrasos en la finalización de la GERD y en la mejora de ánimos que ha supuesto el ascenso del primer ministro Abiy Ahmed, hacen este momento propicio para retomar las negociaciones. Si se decidiera esperar a que el proyecto estuviera acabado, lo cual traería consigo impactos claramente previsibles en la cuenca baja del río, el riesgo de que el conflicto se desate crecería exponencialmente.

Este artículo fue publicado originalmente, en inglésen la web de Crisis Group.

22.03.2019. Política Exterior

En el año 2006 el Director del Foro para la Paz en el Mediterráneo impartió, en la Universidad de Málaga, un curso con el título de la columna y cuyo índice es:

ÍNDICE

1 INTRODUCCIÓN

1.1 ¿QUÉ ES EL AGUA?
1.2 CONCLUSIONES

2 AMENAZAS A LA PAZ MUNDIAL

2.1 GENERALIDADES
2.2 DIFERENCIAS ÉTNICAS Y RELIGIOSAS
2.3 CONFLICTOS TERRITORIALES
2.4 TERRORISMO
2.5 NARCOTRÁFICO Y NARCOTERRORISMO
2.6 AGRESIÓN AMBIENTAL Y ECOLÓGICA Y LA BIOTECNOLOGÍA E INGENIERÍA GENÉTICA
2.7 INVASIONES ÉTNICAS Y EMIGRACIONES INDESEADAS
2.8 LOS REFUGIADOS
2.9 LA GUERRA POR EL AGUA
2.10 LAS MEGALÓPOLIS
2.11 CONCLUSIONES

3 LOS CONFLICTOS POR EL AGUA EN EL PASADO

3.1 A MODO DE INTRODUCCIÓN
3.2 LOS GRANDES IMPERIOS DE LA ANTIGÜEDAD
3.3 CRONOLOGÍA DE LOS CONFLICTOS DEL AGUA
3.4 CONCLUSIONES HISTÓRICAS

4 SITUACIÓN ACTUAL DEL AGUA EN EL MUNDO

4.1 MAR DE ARAL
4.2 ACUÍFERO GUARANÍ
4.3 LOS PROBLEMAS EN CHINA
4.4 CONFLICTO ENTRE INDIA Y BANGLADESH
4.5 EL RÍO ZAMBEZE
4.6 ÁFRICA Y EL NILO
4.7 CONCLUSIONES

5 EL AGUA Y LOS CONFLICTOS POTENCIALES

5.1 CONFLICTOS POTENCIALES
5.2 EL AGUA COMO ELEMENTOS DE CONFLICTO
5.3 CUENCAS DE POTENCIALES CONFLICTOS
5.4 CONCLUSIONES A LOS CONFLICTOS POR EL AGUA

6 LOS TRATADOS POR EL AGUA. EL DERECHO INTERNACIONAL

6.1 EVOLUCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL
6.2 PRINCIPIOS DEL DERECHO INTERNACIONAL DE AGUA
6.3 DECLARACIÓN DE PETERSBERG
6.4 RESOLUCIONES DE NACIONES UNIDAS
6.5 CONCLUSIONES AL DERECHO INTERNACIONAL

7 IV FORO MUNDIAL DEL AGUA

7.1 CONSIDERACIONES GENERALES
7.2 DECLARACIÓN MINISTERIAL
7.3 CONCLUSIONES

8 CONCLUSIONES GENERALES

Publicado íntegramente en el enlace: http://www.belt.es/expertos/agua/indice.asp