¿Es infraestructura crítica un centro de culto? El incendio de Nuestra Señora de Paris

Nota de la Redacción: La Unión Europea en su numerosas normativa relacionada con la protección de las infraestructuras críticas, alertó de un posible sector religioso-cultural, cuya destrucción, podría trastocar gravemente la vida y convivencia ciudadana.

La catedral de Paris ha sido un aviso. ¿Nos imaginamos que en España se atentara contra las Vírgentes del Rocio, Montserrat, Nuestra Señora de la Cabezas, etc..? Estas advocaciones de la Virgen son veneradas por millones y millones de católicos de todo el mundo y por supuesto los nacionales.

El incendio de Nôtre Dame ha supuesto una conmoción total en la Europa cristiana.

Estos días se conmemora la Semana Santa, con jornadas de culto en todo el orbe. Al mismo tiempo los portavoces yihadistas claman para atentar contra esos cultos que consideran apóstatas, pero hay más, la izquierda radical, con el callado silencio de la izquierda prudente, protesta que las procesiones de la Pasión de Cristo atentan contra el sentimiento de los musulmanes.

En la década de los ochenta un Papa proveniente de las cavernas comunistas exclamó a los cristianos: «no tengáis miedo de profesar vuestra Fe, proclamarla por todos los rincones, que Dios está con vosotros». Al mismo tiempo un Presidente norteamericano, Ronald Reagan, explicaba a los cuatro vientos que «Occidente no era culpable de los males del mundo, y que debíamos sentirnos orgullos de su cultura y convivencia». A esta teoría político religiosa, se le llamó «reganopapismo» y la caída del muro de Berlín y la descomposición de los que habían erradicado a Dios, fueron derrotados.

Treinta años más tarde, diez años menos que la renovación generacional, volvemos a estar en el mismo lugar y Occidente y la Iglesia, necesita líderes fuertes que sepan defender nuestros valores.

16.04.2019. El Mundo. Incendio de Notre Dame, en directo: «Se utilizarán todos los medios para alcanzar la verdad»

16.04.2019. La Vanguardia. Notre Dame | Lluvia de promesas de financiación tras el incendio de París, última hora en directo

16.04.2019. ABC. El incendio de Notre Dame conmociona a París y al mundo

Siga el incendio de Notre Dame en directo aquí

16.04.2019. El País. El incendio en imágenes

16.04.2019. El Español. La mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén ardió al mismo tiempo que Notre-Dame

El daño de Notre Dame a vista de drone en esta impresionante fotografía de 1.000.000.000 píxeles

 

 

 

 

«Fake news», antes llamada «desinformación»

En el arte de la guerra, las fake news son tan antigua como las propias armas y a lo largo de la historia ha sido empleada la desinformación para perturbar los criterios de decisión del mando contrario.

Hoy la guerra por la información es multisectorial, no queriéndose llegar hasta los centros de decisión política, sino precisamente sobre las mentes de los que de forma democrática creen que eligen a los mejores decisores.

La Agenda de Política Exterior de 28.03.2019, acierta plenamente:

¿Qué grado de amenaza supondrán las noticias falsas en las próximas elecciones europeas?

¿Es posible acabar con los productores de ‘fake news’?

La información es poder, en todos los sentidos. El periodismo de la desinformación y las noticias falsas parece ganar posiciones en la agenda mediática. La proliferación de fakes news es un fenómeno al que la clase política recurre cuando busca intereses estratégicos poco lícitos que el ciudadano seguramente no aprobaría. En este contexto, preguntamos a los expertos cómo este fenómeno puede condicionar las próximas elecciones europeas y si es posible acabar con quienes producen este tipo de contenido. Leer más

Desinformación en la Unión Europea. Susana de la Sierra

De un tiempo a esta parte la expresión fake news se ha consolidado en el lenguaje público y se ha ido integrando en la agenda institucional y normativa. Su traducción literal, noticias falsas, no apela a nada novedoso. Así, la protección de la libertad de información contemplada en el artículo 20 de la Constitución partía y parte de la noción de veracidad, exigiéndose una diligencia mínima que ha ido definiéndose a golpe de sentencia. Y todo ello con la máxima cautela, dado que la libertad de prensa forma parte del núcleo duro del Estado democrático. Leer más

Fake news’ 2.0: ¿Cómo se crea una realidad alternativa?Luis Esteban G. Manrique

No diga ‘fake news‘, diga ‘desinformación‘,  Silvia Majó

Hackear’ las elecciones de WhatsApp en WhatsApp, Alberto Fernández Gibaja 

Fake news’, una nueva arma de destrucción masiva, Ángela Bethencourt Linares

Agenda de Política Exterior de 30.03.2019

David Alandete | Periodista. Autor del libro Fake News: la nueva arma de destrucción masiva. @ALANDETE

La desinformación es un problema muy grave que ya afecta a las instituciones europeas a través de la proliferación de noticias falsas o exageradas que tratan de agravar divisiones y reforzar a partidos contrarios al proyecto común de integración del continente. No es un problema nuevo y sus efectos ya se han dejado sentir en crisis como la del Brexit en Reino Unido, el independentismo catalán en España o los chalecos amarillos en Francia. El problema es que de momento la Comisión Europea ha decidido confiar en la autorregulación del sector y en programas de educación, medidas a todas luces insuficientes cuando hay pruebas de que existen enemigos de la Unión Europea, como el gobierno ruso, que invierten cientos de millones de euros en financiar portales como RT y Sputnik, con un claro sesgo “eurófobo”, y en cuyas publicaciones se suele retratar a Bruselas como centro de un poder decadente, burocrático, autoritario e inútil.

En esta estrategia de dinamitar las instituciones europeas entra el apoyo de Rusia a partidos extremistas como el Frente Nacional francés -ahora Agrupación Nacional (AN)- La Liga italiana, UKIP en Reino Unido y Vox en España. Si esos partidos pueden formar un grupo que impida una mayoría bipartidista —de centro derecha y centro izquierda— podemos tener por delante cinco años de parálisis y desgobierno en la Unión Europea, con un Parlamento Europeo directamente antieuropeo.

En este momento hay en el seno de la Comisión un intenso debate sobre si la desinformación debe atajarse por la parte de la oferta —quienes producen noticias falsas— o la demanda —quienes las consumen—. Lo cierto es que, más allá de los debates teóricos, ya hay países como Estados Unidos, Reino Unido o Francia que han puesto coto a las actividades subversivas de los medios de desinformación rusos, limitando su acceso a fuentes de información y obligándoles a registrarse como agentes propagandísticos. Creo que esas son, de momento, las medidas más efectivas para luchar contra las noticias falsas sin menoscabar la libertad de expresión.

Clara Jiménez Cruz | Periodista. Confundadora de Maldita.es@CJIMENEZCRUZ

Es prácticamente imposible medir empíricamente el impacto que la desinformación tiene en el voto de los electores, lo que sí podemos decir es que en periodo electoral la proliferación de bulos es mayor. Es importante que la ciudadanía esté, si cabe, más alerta que nunca en épocas como esta porque por un lado se la van a intentar colar con desinformación fabricada, pero también pendiente de que los políticos en campaña tampoco lo consigan.

De cara a las elecciones europeas nos enfrentamos a dos factores: la desinformación del discurso público pero también al discurso político. En el debate de la lucha contra la desinformación yo creo que hay que tener claro que la línea entre una legislación antibulos y la censura es excesivamente delgada. Además, no conocemos suficientemente el fenómeno: necesitamos estudiarlo más si pretendemos hacer una legislación realmente efectiva. A día de hoy, además de invertir en educación digital en todos los estratos de la sociedad se están estudiando diferentes vías tecnológicas para intentar minimizar su impacto pero la solución tiene que ser colectiva: las plataformas tienen que implementar mecanismos que disminuyan su difusión y ser mucho más transparentes a la hora de compartir datos; el periodismo tradicional necesita encontrar un modelo de negocio que no fomente la publicación y difusión de noticias sin contrastar; la política tiene que asumir también su responsabilidad y rectificar cuando utiliza un dato falso; y por último los ciudadanos tienen que ser conscientes de que esta amenaza existe y de que ellos son una parte involucrada porque actúan como vectores de viralización de la mentira al compartir desinformaciones no contrastadas y de las que no están seguros que sean reales.

Antonio Maestre | Periodista y colaborador en La MareaLaSextaTelemadridTelecincoRadioEuskadi y Jacobin@ANTONIOMAESTRE

Las noticias falsas son un problema consustancial al periodismo. Insistimos en asociar al problema a nuestros días, como si la opinión pública antes fuera un vergel de información fidedigna que Rusia ha convertido en un páramo. Es innegable que las nuevas tecnologías y la posibilidad de segmentar nuestros intereses, miedos y temores han provocado que la dispersión e impacto de noticias falsas sea más eficiente y selectiva a la hora de alimentar nuestros sesgos. No se puede negar la capacidad de la Internet Research Agency para perturbar asuntos de debate en redes desde San Petersburgo. Pero también tenemos a nuestra disposición las herramientas para crearnos una conciencia crítica y acceso a la información eficiente.

¿Es más o menos peligrosa esta situación que el sistema preexistente de intoxicación que tenían los medios tradicionales, órganos de propaganda y gobiernos? Estados Unidos creó una realidad paralela ayudándose de la agencia de relaciones públicas Hill and Knowlton para justificar su intervención en Kuwait, acusando falsamente al régimen de Saddam Hussein de asesinar a bebés en incubadoras de un hospital. Los nazis consiguieron culpar al dramaturgo Erich Müsham de unos inexistentes fusilamientos durante la revolución espartaquista para justificar su internamiento en los campos de Oranienburg. Se llegó a utilizar una campaña de protomemes, repartiendo fotografías con la acusación para justificar el arresto del creador de teatro anarquista. En la pasada campaña electoral en España el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, utilizó a una “policía patriótica” para inculpar a rivales con noticias falsas que distribuían a sus contactos en medios de comunicación tradicionales. La amenaza que tendremos en estas elecciones europeas es la misma que ha existido siempre, pero con otros medios y formas.

Acabar con las noticias falsas sería posible siempre que los intereses existentes tras su creación fueran diferentes a los de los poderes económicos, políticos y empresariales que han existido siempre. Se crean noticias falsas para influir, se influye para tener el poder, se quiere el poder para obtener intereses económicos, geoestratégicos o políticos. Eso jamás desaparecerá, por lo que tampoco lo harán aquellas noticias que tratan de influir en la opinión pública para lograr esa preeminencia.

Podemos crear contrapesos de gente con escrúpulos que, ejerciendo de forma honesta su profesión, intente matar moscas a cañonazos y paliar un problema sistémico de la era moderna. Podemos dejar de considerar periodistas a aquellos que montan medios de intoxicación masiva. Las asociaciones de prensa pueden dejar de ser un cementerio de elefantes y ejercer una labor de autocontrol de la profesión efectiva. Pero jamás podremos acabar con el deseo primigenio que mueve la creación de esta intoxicación.

Mira Milosevich-Juaristi | Investigadora principal para Rusia y Eurasia de Real Instituto Elcano. @MIRAMILOSEVICH1

Es necesario distinguir los conceptos de “noticias falsas” y “desinformación”. Cuando hay una estrategia política, un objetivo político en divulgar las noticias falsas, podemos y debemos hablar de la desinformación. Las noticias falsas en sí mismas no son una amenaza, lo son las campañas políticas que están detrás de ellas.

Seguramente habrá campañas de noticas falsas en las próximas elecciones europeas, tal como las hubo en las elecciones previas. No obstante, creo que la gran diferencia entre las elecciones previas y las próximas reside en que tanto las instituciones europeas como los ciudadanos de los Estados miembros están mucho más preparados. A nivel comunitario y estatal se han adoptado diversas medidas legislativas. Por ejemplo, en septiembre de 2018 la Comisión Europea publicó el Código de Prácticas sobre Desinformación. En España, en febrero de 2019, el Centro Criptológico Nacional ha publicado el documento Desinformación en el ciberespacio. Esto es un gran avance en comparación con los años previos.

En lugar de centrarnos en acabar con los productores de noticias falsas, que se multiplican con la velocidad de crear cuentas en Twitter o Facebook, o del uso de boots y trols,  debemos centrarnos en la responsabilidad individual de cada ciudadano. Nadie puede esperar de un Estado o de las instituciones europeas que le proteja de ser tonto. Cada uno debe tener criterio de distinguir entre las noticias falsas y la información verosímil. Para esto existe la posibilidad de contrarrestar una noticia. No debemos confundir el conocimiento con la información. El conocimiento nos ayudara de distinguir una información falsa de la verdadera.

Javier Morales | Profesor de Relaciones Internacionales e investigador del Grupo de Estudios de Europa y Eurasia (GEurasia). @JMORALESHDEZ

Cuando el término fake news sirve tanto a Trump para descalificar a los periodistas que le critican como a la UE para alertar contra la propaganda extranjera, quizás esté perdiendo utilidad explicativa. El problema de fondo es que las manipulaciones no consisten solo en la falsificar datos, sino también en tergiversarlos. Informar sobre hechos ciertos, pero desde una perspectiva basada en sentimientos, estereotipos o analogías inexactas, puede ser igual de perjudicial que las mentiras propiamente dichas.

El alarmismo en torno a los medios rusos, exagerando su influencia desestabilizadora en las elecciones europeas, no se corresponde con una evaluación realista de su capacidad para cambiar las opiniones del electorado. En la campaña de Trump, el Brexit o el referéndum separatista catalán, los discursos nacionalistas autóctonos eran muy anteriores y tuvieron un impacto abrumadoramente superior a las noticias difundidas por RTSputnik o los supuestos bots rusos. Nacionalismos que también han aumentado de forma visible en sociedades poco receptivas a los mensajes de Moscú, como Polonia o Ucrania. Los intentos de Rusia por influir en la opinión pública europea (que existen) no pueden hacernos olvidar las causas internas de nuestros problemas.

La ironía es que esta percepción de la propaganda rusa como una ofensiva cuasi-militar reproduce el discurso paranoico del Kremlin sobre los medios occidentales, acusados de ser agentes de la “injerencia” de los gobiernos de la OTAN. ¿Cómo condenar las graves violaciones de la libertad de expresión en Rusia, si al mismo tiempo nos planteamos impedir el trabajo de los corresponsales rusos en nuestro territorio? En lugar de bloquear el acceso a informaciones sesgadas, debemos educar a la ciudadanía para que se forme su propio sentido crítico y aprenda a detectar sin ayuda posibles manipulaciones informativas. Incluso aquellas que no proceden del extranjero.

NATO announces nomination of General Tod D. Wolters as Supreme Allied Commander Europe

The North Atlantic Council has approved the nomination of General Tod D. Wolters, United States Air Force, to the post of Supreme Allied Commander Europe.

 

General Wolters is currently serving as Commander, United States Air Forces Europe; Commander, United States Air Forces Africa; Commander, Allied Air Command; and Director, Joint Air Power Competence Centre.

 

Upon completion of national confirmation processes, he will take up his appointment as the successor to General Curtis M. Scaparrotti, United States Army, at a change of command ceremony at the Supreme Headquarters Allied Powers Europe in Mons, Belgium, expected in the spring of 2019.

Descargar notificación de la OTAN

Biografía:

Tod Daniel Wolters [1] (nacido c. 1960), antes de convertirse en Comandante de las Fuerzas Aéreas de EE. UU. En Europa y en las Fuerzas Aéreas de África, fue Director de Operaciones (DJ-3), Estado Mayor Conjunto, Washington, DC Asistió al Presidente del Estado Mayor Conjunto en el cumplimiento de sus responsabilidades como principal asesor militar del Presidente y el Secretario de Defensa. El General desarrolla y proporciona orientación estratégica para los comandos de combate y transmite las comunicaciones entre el Presidente y el Secretario de Defensa a los comandantes de combate con respecto a las operaciones y planes actuales.

El hijo del General de Brigada de la Fuerza Aérea Thomas E. Wolters , [2]Wolters recibió su comisión en 1982 como graduado de la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Él ha mandado al XIX Escuadrón de Combate, Elmendorf AFB, Alaska; el 1er Grupo de Operaciones, Langley AFB, Virginia; la 485a Ala Expedicionaria Aérea, Arabia Saudita; el 47.o Ala de entrenamiento de vuelo, Laughlin AFB, Texas; el 325o Ala de Combate, Tyndall AFB, Florida; la 9ª Fuerza de Tareas Expedicionarias de Aire y Espacio – Afganistán; y la 12ª Fuerza Aérea, Base de la Fuerza Aérea Davis-Monthan, Arizona. Ha luchado en las operaciones Tormenta del desierto, Vigilancia del sur, Libertad iraquí y Libertad duradera. El General Wolters también se desempeñó en la Oficina del Secretario de la Fuerza Aérea, como Director de Enlace Legislativo, y en los puestos de personal de la Sede en el Comando del Pacífico de los EE. UU., La Fuerza Aérea de los EE. UU. En su última tarea,

General Wolters es un piloto de comando con más de 4,990 horas de vuelo en los aviones F-15C, F-22, OV-10, T-38 y A-10.

  • 1982 Licenciatura en Ciencias, Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, Colorado Springs, Colorado.
  • 1990 Curso de Instructor de Armas de Combate, Escuela de Armas de Combate de la Fuerza Aérea de los EE. UU., Nellis AFB, Nev.
  • 1995 Comando Aéreo y Colegio de Personal, por correspondencia.
  • 1996 Colegio de Personal de las Fuerzas Armadas, Norfolk, Virginia.
  • 1996 Máster en tecnología de la ciencia aeronáutica, Embry-Riddle Aeronautical University
  • 2001 Maestría en estudios estratégicos, Army War College, Carlisle Barracks, Pa.
  • 2004 Senior Executive Fellow, Escuela de Gobierno John F. Kennedy, Universidad de Harvard, Cambridge, Mass.
  • Curso de Comandante del Componente Aéreo de la Fuerza Conjunta 2007, Maxwell AFB, Ala.
  • Curso conjunto de guerra de oficiales de bandera 2010, Maxwell AFB, Ala.
  • Curso del Comandante del Componente de la Tierra de Fuerza Combinada 2010, Cuartel de Carlisle, Pa.
  • 2014 Fellow, Pinnacle Course, Universidad de la Defensa Nacional, Fort Lesley J. McNair, Washington, DC

Los «males de Europa» en Política Exterior

El mundo no espera

La Unión Europea celebra elecciones en mayo. Se perfila una batalla existencial: proeuropeos versus antieuropeos. Los sondeos apuntan a que la extrema derecha podría lograr un quinto de los escaños del Parlamento Europeo. Una fuerza dispar unida por un enemigo común: el federalismo europeo, encarnado en una Merkel que ya aterriza y un Macron que no despega. La UE, ¿cuándo pasó de ser hoja de ruta a chivo expiatorio? Editorial

Europa del Este, imitación y repugnancia, Ivan Krastev y Stephen Holmes

Dos estrategias para la extrema derecha, Guillermo Fernández Vázquez

Francia ante el reto europeo, ¿’chevalier seul’?, Dídac Gutiérrez-Peris

Brexit sin acuerdo. ¿Está preparada la UE?, Guntram B. Wolff

¿Democracias capitalistas diversas en la UE?, Aidan Regan

Populismos identitarios y política exterior, Enrique Mora

Política de seguridad del Kremlin, Alberto Priego

América Latina tras el socialismo del siglo XXI, Manuel Alcántara

Los primeros pasos de Bolsonaro en Brasil, Esther Solano Gallego

Manual de autoayuda para independentistas, Jon B. Alterman

El futuro de los kurdos, Marc Saurina

Un feminismo para el 99%, Clara Serra y Alba Pez

Estado de emergencia en EEUU, Jaime de Ojeda

Cuarta dimensión de la política exterior española, Eugenio Bregolat

Ruanda: entre la prosperidad y la represión, Antoni Castel

LIBROS: ¿Sigue siendo útil el PIB?, Lídia Brun

El avispero venezolano

NOTA DE LA REDACCIÓN: Venezuela no es solo un problema interno de un país soberano, sino que ha pasado a ser el escenario del nuevo conflicto bélico mundial, en donde se producen guerras: económicas, por la energía, por las zonas de influencia.

Ceder en Venezuela sería el inicio de un nuevo orden mundial, plagado de inseguridad y con fuerte impacto económico de Rusia y China.

Algunas consideraciones.

VENEZUELA DEMOCRÁTICA Vocento, editorial de 05.02.2019

04.02.2019. El Mundo, por MARISOL HERNÁNDEZ

Vídeo

Pedro Sánchez reconoce a Guaidó como presidente de Venezuela y Maduro le llama «pelele de Trump»

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha dicho este lunes que ha enviado una carta al papa Francisco para pedirle su ayuda en un proceso de diálogo para resolver la crisis creada por la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente y su reconocimiento por muchos países.

«He enviado una carta al papa Francisco, espero que esté llegando o que ya esté en Roma, en el Vaticano, diciendo que yo estoy al servicio de la causa de Cristo. Y con este espíritu le he pedido ayuda en un proceso de facilitación y de reforzamiento del diálogo», ha señalado Maduro, en declaraciones a la televisión Sky24.

Ha declarado que le ha pedido a Francisco que haga sus mejores esfuerzos para contribuir en el camino del diálogo. «Esperamos una respuesta positiva», ha añadido Maduro, que no es la primera vez que solicita la mediación del Pontífice en la crisis política que vive su país.

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GUAIDÓ, URGENTE

El desmoronamiento de Maduro puede dar lugar al vacío antes de que el presidente de la Asamblea se haga cargo de la situación

La negativa de Nicolás Maduro a modificar un ápice su posición sobre el futuro inmediato de Venezuela y la democratización de sus instituciones no deja a los países libres otra salida que la del reconocimiento de Juan Guaidó como responsable de ordenar unas próximas elecciones con garantías, en su calidad de presidente de la Asamblea Nacional. El gobierno de Pedro Sánchez y otros de la Unión Europea –empezando por Francia, Alemania y Reino Unido– procederán a partir de hoy a reconocer a Guaidó y su institucionalidad. Una medida que no está exenta de incógnitas en cuanto a su operatividad real y plena, puesto que mientras Maduro siga ocupando el palacio de Miraflores y los responsables gubernamentales del chavismo continúen detentando resortes de poder, el paulatino reconocimiento internacional de Guaidó tardará en cuajar en el interior de Venezuela. Aunque por de pronto el régimen chavista no podrá seguir personado ante los gobiernos que, reconociendo a Guaidó, retiren credenciales diplomáticas a los representantes anteriores, a no ser que estos pasen a formar parte de la nueva administración venezolana. Pero el desenlace más inquietante de esta imposible cohabitación entre dos poderes que reivindican su respectiva legitimidad en Venezuela no está tanto en su ineludible colisión como en la forma en que acabe desmoronándose el régimen chavista. Puesto que si ya los liderazgos y los espacios de influencia reflejaban la existencia de un poder cuarteado entre intereses y lealtades muy diversas, es lógico pensar que cada día que pasa será más difícil contar con un chavismo jerarquizado que eventualmente pudiera estar en condiciones de admitir unánimemente el final de su dominio. La irresponsabilidad de años de la que han dado muestra los cargos al mando de Maduro permite más bien pronosticar una situación de vacío en la administración de los asuntos públicos, que algunos grupos de poder podrían tratar de aprovechar para el vaciamiento de un país ya esquilmado. Es por ello determinante la postura que en los próximos días adopten las Fuerzas Armadas; no ya de cara a la retirada de Maduro, sino para impedir que una crisis tan al límite conduzca a mayor violencia. Frente a la advertencia del todavía inquilino de Miraflores de que «el pueblo se está armando», resulta urgente atajar tal eventualidad y promover el desarme voluntario de la sociedad civil. Cuestión que el Grupo de Contacto europeo no debería desatender.

03.02.2019. Vocento. Editorial

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Transición legítima y necesaria en Venezuela

Lo que sigue es convencer a fuerzas militares y policiales que desistan de sostener el régimen de Nicolás Maduro y ayuden en el proceso de transición

31.01.2019. La Nación. Bryan Acuña Obando

Para el profesor de Relaciones Internacionales Bryan Acuña, en Venezuela  se debe convencer a las fuerzas militares y policiales para que dejen de sostener al régimen de Nicolás Maduro y ayuden en el proceso de transición. Bryan analiza el paso que dio Juan Guaidó, al activar los mecanismos de la Constitución, diseñada por los chavistas, para declararse presidente en transición, lo que le ha permitido ganar el respaldo de muchos países de Occidente, entre ellos Estados Unidos.

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GUERRA FRÍA Y CARIBE CALIENTE, por Francisco J. Carrillo Montesinos, exembajador de la UNESCO y Vicepresidente de la Academia Europea

31.01.2019. Diario Sur. Opinión

No debería sorprender que países con fuertes regímenes autoritarios, como es el caso de Rusia y China, se opongan a una ‘presión internacional’ contra el régimen del dictador Maduro

Maiquetía es el nombre del aeropuerto de Caracas, a ras del mar Caribe caliente en clave musical. Tras tres intentos de aterrizaje en medio de ‘vientos cruzados’ se posa en una pista ardiente y el avión se desliza zarandeado sin cesar. Caracas era una escala para encontrar a la ministra Ruth Lerner, de profesión educadora y a la sazón recién elegida en Ginebra presidenta del Consejo de la Oficina Internacional de Educación de la Unesco, cuya coordinación estructural y programática formaba parte de mis funciones como director del Gabinete de Coordinación. La ministra lo era de un gobierno socialdemócrata. Ella estaba obsesionada por la educación y recitaba con frecuencia a grandes escritores como Rómulo Gallego y Uslar Pietri. También le obsesionaba la generalización de la educación musical. Todo ello es fondo de memoria. Mi escala fue breve, ya que el objetivo de mi misión era Santa Fe de Bogotá, la capital de Colombia, cuyo presidente Belisario Betancur había optado por un modelo de ‘Escuela Nueva’ como instrumento de convertir en universal la enseñanza primaria al tiempo que soplaban aires nacionales de una gran campaña de alfabetización en multitudes de veredas de los Cien años de soledad. Abundante desigualdad regional, pobreza, narcotráfico, guerrillas con fondo de corrupción estructural con sus no menos meritorias excepciones. Ambos países se regían por una democracia formal con pluripartidismo y separación de poderes. Ambos países comparten hechos históricos relacionados con Simón Bolívar quien, a pesar de Chaves y Maduro, es una realidad que agonizó en la ciudad colombiana y caribeña de Santa Marta.

Hoy Venezuela está bajo un régimen autoritario que mantiene un aparente mecanismo de funcionamiento democrático sometido a una estricta vigilancia, control y manejo desde el palacio presidencial. Hace unos días, con la legitimidad parlamentaria (mayoría de oposición) se ha reconocido por numerosos países al autoproclamado presidente interino, Juan Guaidó. El vaso se desbordó. Y, también hace unos días, en el Consejo de Seguridad de la ONU el debate sobre el «régimen» dictatorial que impera en Venezuela se encontró con el veto de Rusia, China y Siria como acólito. El argumento: la «no intervención» en asuntos internos de un Estado miembro y que «la paz y la seguridad internacional» no estaban amenazadas. La Unión Europea ha fijado el plazo de ocho días para que se convoquen elecciones democráticas, lo que ha sido rechazado rotundamente por el dictador Maduro. (Es preciso recordar que durante los mandatos de los presidentes Chaves y Maduro, los Estados Unidos –según fuentes aparentemente fiables– compraban el 30% del petróleo venezolano).

Con los vetos en la ONU, Venezuela se ha convertido en un asunto ‘estratégico’ propio de la nueva Guerra Fría (como lo fue Cuba con los misiles soviéticos). No debería sorprender que países con fuertes regímenes autoritarios, como es el caso de Rusia y China, se opongan (incluso se es necesario con las armas, de ahí la amenaza propia de la nueva Guerra Fría) a una ‘presión internacional’ contra el régimen del dictador Maduro, ya que constituiría un precedente en la ONU que podría en el futuro tener a ellos como objetivos, incluidos Turquía y el régimen sirio de El Asad, sostenido por Rusia, que también apoyan al dictador venezolano. Para estos países, todo está permitido en la esfera de las relaciones económicas y financieras (en el caso de Venezuela, el petróleo). Se habló incluso de un proyecto de base militar de Rusia en Venezuela en el marco de la relaciones bilaterales, lo que significaría poner un pie en una región que hasta ahora fue ‘área de influencia’ de los Estados Unidos. (Véase mi artículo ‘2019: Tensiones y pasiones’, en SUR 05/01/2019). ¿Quién podría controlar el tipo de armamento de esa hipotética base militar con probables misiles apuntando a Estados Unidos? La carrera armamentística ha sido potenciada por Trump, con un nuevo ejército espacial que relanza el programa de la ‘guerra de las galaxias’ (en el que avanzan también Rusia y China).

E n realidad, ¿cuál es la cuestión de fondo del veto de Rusia y China en la ONU sobre el ‘asunto venezolano’? El petróleo, el mercado latinoamericano en donde los chinos están muy presentes, –sin olvidar la compra de parte de la deuda de Venezuela–, así como el desmontaje de las antiguas ‘áreas de influencia’, es decir, de la influencia de los Estados Unidos, esgrimiendo la globalización y la libertad de mercado. Por ello, la línea roja de Rusia y China se concreta en una estricta política de ‘no intervención’ exterior en los asuntos políticos de un Estado, quedando excluida toda ética en las relaciones internacionales (abundan los ejemplos con petróleo o sin petróleo). Esta posición también es compartida por la Turquía de Erdogan y por Cuba (es una constante de su política continental, nacida del bloqueo que resultó ineficaz e insostenible). La mayoría de los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos han reconocido al presidente interino.

El trasfondo de guerra comercial globalizada aparece con toda evidencia, modulada según los recursos naturales de los países y según sus posiciones ‘estratégicas’, que suelen ir unidas. Este panorama es real (miremos al Oriente Medio, al Extremo Oriente y ahora a América Latina y Caribe, a título de ejemplos). El contexto internacional es de nueva e impredecible Guerra Fría, que hoy toca al Caribe caliente.

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MADURO, EN CAÍDA LIBRE

Venezuela ha de transitar hacia la democracia plena mediante elecciones presidenciales libres y supervisadas por observadores

31.01.2019. Editorial de Vocento

Las dos últimas respuestas que Nicolás Maduro y el régimen chavista han dado a la profunda crisis que atraviesa Venezuela y a la proclamación parlamentaria de Juan Guaidó como «presidente encargado» muestran el carácter dictatorial de su poder y, al mismo tiempo, las dificultades que presenta el tránsito a un sistema de libertades. La orden judicial prohibiendo que el presidente del Parlamento abandone el país, haciéndose cargo de sus bienes y congelando sus cuentas bancarias, confirma la naturaleza antidemocrática del poder que irradia el Palacio de Miraflores. La disposición de Maduro a dialogar sobre una disolución del Parlamento para dar paso a nuevas elecciones legislativas, refleja hasta qué punto la tenacidad autoritaria puede llegar a confiarse en su propio cinismo. Las movilizaciones de ayer evidenciaron que la situación es insostenible para Maduro y los suyos. Pero ello no significa que los reconocimientos de Juan Guaidó como presidente –tanto los expresados hasta la fecha como el anunciado por parte de los países de la UE, comenzando por España– comporten la inmediata caída de su régimen. El autoritarismo populista y violento con el que Maduro insiste en perpetuar el chavismo como opción única de gobierno, haciéndose con el poder judicial y ninguneando al legislativo, solo puede venirse abajo por implosión. No es casual que el propio Guaidó se haya empeñado en erigirse en «presidente encargado» en virtud de las previsiones contenidas en una Constitución promovida por el chavismo; o que tras las medidas impuestas por el Supremo contra la libertad y los derechos personales del presidente del Parlamento de la República, él mismo advirtiera de que el chavismo es una fuerza política ineludible para dibujar el futuro próximo del país. Maduro se atrinchera, consciente de que la soberanía territorial le asegura la permanencia en el poder frente a la presión internacional, y de que la aguerrida defensa que los afectos al régimen harán del mismo –y de sus particulares privilegios– le concede algún margen de ventaja frente a los requerimientos de unas elecciones presidenciales inmediatas. Es imprescindible que la comunidad internacional comprometida con la democracia no deje duda alguna respecto a la condena sin paliativos de su ejecutoria y del régimen en su conjunto. Pero el objetivo inmediato ha de ser la convocatoria de elecciones presidenciales libres y supervisadas por observadores, para pasar página de casi tres décadas de autoritarismo y de corrupción gubernamental anterior en Venezuela.

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Asentar las bases del futuro de Venezuela

31.01.2019. COPE. Línea Editorial

31.01.2019. COPE. Archivo audio

El Parlamento Europeo ha reconocido hoy a Juan Guaidó como “legítimo presidente interino” de Venezuela con el voto afirmativo de 439 diputados. La expresión usada trasluce muy bien la posición europea: reconocimiento de las funciones constitucionales del Presidente de la Asamblea Nacional durante el período necesario para convocar unas nuevas elecciones.

Como era de esperar, Maduro se ha apresurado a apelar a la independencia nacional olvidando que en Venezuela hay destacados 30.000 castristas, amén de los rusos que han llegado en los últimos días. Los mejores pronósticos pueden hacer pensar que se trata del canto del cisne, pero en las próximas horas el régimen puede intensificar la represión. Nada está siendo fácil en el proceso iniciado hace ocho días. La Venezuela heredera del chavismo era, y sigue siendo, un paradigma que Cuba y Rusia no pueden permitir que desaparezca sin más.

Por eso es conveniente que  la Unión Europea actúe para facilitar la salida. A la violencia que el chavismo ha ejercido de manera indiscriminada contra la oposición y el pueblo de Venezuela, no puede sumarse más violencia. La estrategia del propio Guaidó, al lanzar una propuesta de amnistía para los militares, es precisamente esta. Apoyar internacionalmente el proceso de transición venezolano exige mesura y realismo para asentar las bases del futuro.

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El Papa y Venezuela

30.01.2019. COPE. Línea Editorial

La ayuda más importante que puede prestar el Papa es la de sembrar el camino de la reconciliación.

Con demasiada frecuencia se escuchan los últimos días voces que acusan al Papa Francisco de mantener una posición equidistante ante la crisis de Venezuela. En muchas ocasiones estas críticas se basan en prejuicios ideológicos o en la ignorancia de lo que significa el ministerio del Papa y su relación con los obispos de un determinado país.

Algunos parecen negar u olvidar lo evidente: que la Iglesia ha estado en primera línea en defensa de la libertad, arriesgando su propia seguridad y proporcionando esperanza y estabilidad, aparte de ayuda básica de alimentación, medicinas, etc…, a través de Cáritas.

Francisco ha insistido repetidamente en que él dice lo mismo que los obispos venezolanos, que hace pocos días dejaron claro en una declaración colectiva que el gobierno de Maduro es ilegítimo y que Guaidó representa una puerta abierta a la esperanza. Naturalmente, el Papa no puede pronunciarse con el mismo tono que los obispos del país, no es esa su misión. Pero sí ha pedido algo que hace falta estar muy ciego, o ebrio de ideología, para no desear: una solución justa y pacífica, que respete los derechos humanos y evite el derramamiento de sangre.

La ayuda más importante que puede prestar el Papa es la de sembrar el camino de la reconciliación, que será la clave del futuro para una nación hoy aniquilada

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El Ejército y el futuro de Venezuela

Los días de Maduro en el poder están contados y lo que se impone es una transición que debe ser pacífica

27.01.2019. El Periódico

Mientras la situación en Venezuela aparece enrocada entre dos facciones antagónicas que claman por la legitimidad de unas urnas que les dio la victoria, limpia o fraudulenta, y mientras la diplomacia internacional se divide en dos bloques también  antagónicos, el Ejército aparece en estos momentos como la fuerza clave que puede decidir el futuro inmediato del mayor responsable, aunque no único, de la catastrófica situación económica del país, el incompetente Nicolás Maduro. Las Fuerzas Armadas no son un agente objetivo ni están por encima de las partes

Los militares son parte del problema. Han sabido aprovechar la debilidad de quien ha sido presidente desde el 2013, tras la muerte de Hugo Chávez, para asegurar una larga serie de privilegios económicos, entre ellos el control de la primera empresa del país, Petróleos de Venezuela SA (aunque ello no implica que sean capaces de gestionarla), así como grandes intereses en otros sectores como la minería o la construcción. En las presentes circunstancias puede resultarles más conveniente mantener a Maduro en el poder, pero el Ejército no es una entidad monolítica. La propia avidez de los altos mandos ha marcado una gran diferencia con los mandos intermedios y con la tropa, que tienen que lidiar diariamente con la carestía y la escasez como la mayoría de la gente. Los días de Maduro en el poder están contados y lo que se impone es una transición que debe ser pacífica en la que no debe haber lugar para el ruido de las armas.

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«El Gobierno de Nicolás Maduro cuida de mí y yo soy agradecida». Por JON G. ARAMBURU

Diario Sur de Málaga, 17.02.2019

El chavismo incondicional tiene su reducto más combativo en el cordón de miseria que rodea Caracas

La autopista Francisco Fajardo recorre Caracas de este a oeste, una atalaya privilegiada desde donde ver realidades opuestas que a menudo se solapan. Uno emplea apenas media hora en recorrer la distancia que separa el centro financiero, el deslumbrante Meliá o las oficinas del Gobierno, del pretencioso Aladdin, un picadero de cúpulas bulbosas, y las barriadas de chabolas que aquí llaman cerros y que conforman el cordón de miseria que envuelve la capital de Venezuela. Este periódico ha tratado también de pulsar esta realidad, la que anida en las laderas más desfavorecidas, auténtico granero del chavismo recalcitrante, donde la delincuencia y el narcotráfico campan a sus anchas bajo un paisaje de casas de cinc y cemento agrietado, los coches despojados de sus ruedas se pudren a la intemperie y cada muro devuelve la mirada mesiánica de Chávez y Maduro.

Petare, el barrio más grande de Caracas, muere al pie del cerro José Félix Ribas, al que se accede por cuestas imposibles entre postes de luz donde la maraña de cables ha terminado casi por ocultar el cielo. No encontrarán este lugar en ninguna guía turística, ni a nadie que le quiera bien que le aconseje llegarse hasta allí. Los carajitos -como llaman en este país a los niños- juegan en las aceras a béisbol a la vista de adolescentes patibularios de mirada desafiante, que radiografían a los intrusos en busca de móviles, cámaras fotográficas, relojes, efectivo o la alianza. Todo vale para procurarse un tiro de perico -«15 dólares el gramo, tremenda noche, mi pana»-; o un desahogo en cualquiera de los burdeles que recorren ese eje que forman Plaza Venezuela-Sabana Grande-Chacaíto, a 3.000 bolívares el asalto. Un dólar. Aquí vive Carmen Mijares, una peluquera de 62 años a la que la vida ha bendecido con el conformismo de los mansos y poco más. Le acompaña su cuñado, Enrique, que no dirá una palabra durante las dos horas largas que pasamos en su casa, entre cuadros de la Última Cena y fotografías de Hugo Chávez, «el hombre que más ha amado a Venezuela», precisa la mujer. «Casada ni Dios lo quiera», aunque con un hijo que le ha dado ya dos nietos.

«Hay que ser solidaria»

En el cuarto de la entrada se amontonan secadores, planchas y bigudíes. «A las mujeres que tienen el pelo enroscadito, chichito, las pongo más bellas de lo que son», dice. Por su ‘salón de beauté’ pasan menos de diez clientas por semana, lo que supone unos 30.000 bolívares al mes (10 dólares), casi el doble del salario mínimo que también cobra en concepto de pensión y la mitad que una carrera en taxi hasta el centro. «Hay que ser solidaria, me da cosa pedirles más», dice.

Carmen llegó al José Félix Ribas hace más de medio siglo y el decorado entonces no difería mucho del actual. Aquí viven hacinadas 80.000 personas. «Los cerros ya existían antes de que llegara Chávez», recuerda con malicia cuando se le pregunta por las penurias económicas que pasan los venezolanos. Y no le falta razón, si bien veinte años de promesas no sólo no han mitigado la pobreza sino que han disparado la corrupción y el crimen. Cuando se le pregunta cómo sale adelante, la mujer habla de la bolsa ‘clap’ -una veintena de artículos importados que son el gran sostén de las familias- y el carné patriótico, que garantiza bonos -dinero en efectivo- en fechas señaladas como la Navidad, la Semana Santa o los carnavales. Una ayuda que compra voluntades a lo largo y ancho del país. «El Gobierno de Maduro cuida de mí y yo soy agradecida», dice sin empacho.

A Carmen, chavista desde 1992, cuando Hugo Chávez acabó en la cárcel antes de saltar a la palestra política convertido en un héroe, se le humedecen los ojos cada vez que habla del comandante. Por Chávez, siente «un amor sin fisuras» y confiesa que prefiere a Maduro, «al que no han dejado gobernar bien». ¿Pero quién? «La oposición, los empresarios, -dice- y también gente de su propio partido, chamos de su confianza que le han traicionado». Desde que Maduro está al mando, Carmen reconoce que «las cosas no van bien». Pero no cree que la solución pase por una elecciones libres, «ni Estados Unidos ni Europa ni ustedes, los españoles, son quién para meter las narices en Venezuela -dispara de corrido-. ¿Por qué no se van a ayudar a Haití o a Ruanda? Yo le diré por qué, porque allí no hay petróleo ni metales. Todo el mundo mira por su bolsillo».

El discurso de Carmen rezuma la fe de los conversos. Corrupción, desabastecimiento, hundimiento económico… son todos consecuencia de la política de acoso y derribo del capitalismo. El suyo es un tren que avanza en línea recta, sin distracciones. Sólo hay una plaga de la que no culpa al presidente Juan Guaidó o a Donald Trump, «ese coño de su madre que se cree el dueño del mundo, y eso sólo lo es Dios». «La inseguridad aquí es horrible y la Policía no hace mucho por atajarla», concede. «Los culpables somos los propios venezolanos, todos. El problema empieza por la casa de cada uno. Si tengo un familiar que ha sido preso, hago todo lo posible por sacarle, sea o no culpable. Lo mismo vendo el televisor que el techo que me protege y como ‘el sistema’ es corrupto, me acepta la plata», brama sin encontrar contradicción alguna en lo que dice.

«El barrio ya no es el de antes»

Carmen está convencida de que Venezuela va a salir adelante, «con la ayuda de Dios, no de la Iglesia», puntualiza. Admite que «hay gente en el poder que está chupando, pero los que vienen sólo quieren ocupar su sitio», se enculebra. El sol entra a chorros por el patio donde cuelga la ropa. «El barrio ya no es el de antes, ya no están todos con Maduro -suspira-. El presidente estuvo aquí y prometió seguir con el legado de Chávez, pero las cosas están complicadas. Y este país no debería pasar por lo que está pasando», se desgañita.

Su queja se suma a muchas otras que salpican el día a día del vecindario, siempre sometido a la tiranía de los cortes de abastecimiento. «Pueden pasar ocho días sin que tengamos agua los de esta acera, pero los de enfrente no tienen problema», se cruza de brazos como un niño enfurruñado. «¿Y el gas, Carmen?». «Está desastroso, mi chamo. No vino la semana pasada y tampoco esta», explica mientras mira la bombilla encendida que preside el cuarto, como temiendo que se vaya a fundir en cualquier momento. En ese momento entran Marina y su hijo Usiel, «a muerte con el Magallanes de béisbol», recita su madre, harta y orgullosa a partes iguales. El barrio se empieza a animar y los ‘colectivos’, como se conoce aquí a las bandas motorizadas que asaltan y desvalijan con la aquiescencia de la Policía, empiezan a salir de sus agujeros con hambre atrasada. Campana y se acabó.

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Agenda Exterior: Cuba Revista Semanal de Política Exterior

Preguntamos a los expertos por las posibilidades reales de cambio en Cuba, dada la coyuntura actual: Venezuela en crisis, América Latina virando a la derecha, y un EEUU más que agresivo. Leer más…