La xenofobia envenena a Europa

El miedo al diferente (y al pobre) ha prendido desafortunadamente en muchos ciudadanos y ciudadanas europeos, alimentado por partidos directa y simultáneamente nacionalistas, xenófobos y antieuropeos. Los vemos a lo largo y a lo ancho de la Unión. En países tan relevantes como Italia, Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia o Austria. Precisamente cuando el aumento significativo de inmigración hacia Europa que se produjo en 2015 ha decrecido de modo ostensible. Pero únicamente puede resolverse esta crisis política si hay una solución europea. Es el desafío que tiene el Consejo del 28 y 29 de junio.