Los ritmos de la historia analizada en diversos libros actuales

Liberalismo en armas

JORGE TAMAMES

Melania y Donald Trump junto a Barack y Michelle Obama en la escalera del Capitolio tras la toma de posesión del primero como 45º presidente de Estados Unidos (Washington, 20 de enero de 2017). BILL CLARK/GETTY
Para detener la ola extremista que se avecina urge entender el malestar que la impulsa, los mecanismos que emplea y las medidas para contenerla, que difícilmente serán cosméticas.

Los cañones de agosto, la obra maestra de Barbara Tuchman sobre el estallido de la Primera Guerra Mundial, comienza en 1910 con nueve reyes europeos y una inmensa delegación diplomática rindiendo honores póstumos a Eduardo VII de Inglaterra. “Juntos representaban a setenta naciones en la concentración más grande de realeza y rango que nunca se había reunido en un mismo lugar y que, en su clase, había de ser la última. La conocida campana del Big Ben dio las nueve cuando el cortejo abandonó el palacio, pero en el reloj de la Historia era el crepúsculo, y el sol del viejo mundo se estaba poniendo, con un moribundo esplendor que nunca se vería otra vez”.

Al funeral de John McCain, celebrado el 29 de agosto en la Catedral Nacional de Washington, acudió la flor y nata del establishment político estadounidense. Barack Obama, George W. Bush, los ex vicepresidentes Dick Cheney y Joe Biden, el matrimonio Clinton y un Henry Kissinger sempiterno, entre otros, despidieron allí al veterano senador republicano. “Nunca dudamos de que estábamos en el mismo equipo”, admitió Obama en su discurso de homenaje a quien fuera su rival presidencial en 2008. Y es que, en aquella ceremonia, una sola ausencia eclipsó a todos los presentes: la del verdadero rival de McCain, Donald Trump, que tras humillar al senador repetidamente se hizo con su partido y con la presidencia de Estados Unidos.

Un mundo que muere y un mundo que nace. Al paso del segundo y en defensa del primero salen hoy politólogos destacados de la Universidad de Harvard, con dos salvas que harán mella en la opinión pública. Se trata de El pueblo contra la democracia, de Yascha Mounk; y Cómo mueren las democracias, de Steven Levitsky y Daniel Ziblatt. A su manera, los tres autores comparten un mismo objetivo: proteger al llamado orden liberal en su hora más oscura.

 

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El pueblo contra la democracia
Yascha Mounk
Barcelona: Paidós, 2018

 

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Cómo mueren las democracias
Steven Levitsky y Daniel Ziblatt
Barcelona: Ariel, 2018

 

¿Cómo de grave es la situación? Ya no podemos dar la democracia liberal por hecho, advierte Mounk. Cuando Juan Linz y Alfred Stepan ­teorizaron los procesos de consolidación democrática, los presentaron como dinámicas irreversibles en cualquier país con ingresos altos. Hoy, sin embargo, la regresión afecta a cada vez más sociedades ricas. Ausentes las condiciones que las apuntalaron en el periodo de posguerra –una calidad de vida en alza, homogeneidad étnica-cultural y un control estricto de los medios de comunicación de masas–, las democracias liberales se enfrentan hoy a retos críticos para su supervivencia.

Los escenarios que Mounk plantea siguen un patrón recurrente. El autor comienza admitiendo la naturaleza de determinados problemas, explica lo compleja –cuando no imposible– que es su resolución y, finalmente, propone reformas modestas. Así, por ejemplo, las redes sociales aumentan la polarización hasta extremos peligrosos. Pero la solución no pasa por restringir su uso o promover un modelo diferente de gobernanza digital, sino por la autorregulación de los gigantes de Internet. No queda claro por qué monopolios como Facebook renunciarían voluntariamente a su modelo de negocio; tampoco que este parche fuese a aplacar a los votantes de candidatos antisistema, a quienes Mounk intenta, pero no siempre consigue, tratar sin condescendencia.

 

Liberalismo y democracia se entrelazaron fruto de una coyuntura específica, pero en la actualidad asistimos a su bifurcación

La observación más lúcida del libro tiene que ver con la relación entre democracia y liberalismo. Mounk señala que ambas tradiciones se entrelazaron fruto de una coyuntura histórica específica, pero que en la actualidad asistimos a su bifurcación. Así, nos encontramos con regímenes democráticos que aplastan derechos y libertades individuales –como la Hungría de Víktor Orbán–, pero también con un liberalismo que no respeta las decisiones de electorados supuestamente soberanos –por ejemplo, la Unión Europea cuando laminó al gobierno griego en 2015. Es una advertencia pertinente pero deudora del trabajo de Chantal Mouffe, que en el pasado teorizó la tensión irreconciliable entre las tradiciones liberal y democrática. Una fricción que, lejos de destinar la democracia liberal al fracaso, la convertiría en un juego dinámico y abierto, siempre susceptible a articulaciones cambiantes.

El motivo por el que El pueblo contra la democracia evita citar a Mouffe no es difícil de imaginar. La filósofa belga y teórica del populismo responsabiliza del auge de la extrema derecha a la “tercera vía”, adoptada por políticos centristas como el alemán Gerhard Schröder y el británico Tony Blair, de cuyo Instituto para el Cambio Global Mounk es director ejecutivo. No deja de ser revelador que incluso los enemigos declarados del populismo recurran a las ideas de sus teóricos más destacados.

La propia Mouffe vuelve a la carga con Por un populismo de izquierdas, una lectura más breve que sus ensayos habituales y que define como “una intervención política” en vez de un ejercicio teórico. La decisión es consistente con su posición de referente para partidos como Podemos, Francia Insumisa o el laborismo de Jeremy Corbyn. Mouffe considera que vivimos en un momento populista, fruto de la desestabilización de la hegemonía neoliberal que se impuso en la década de 1980. Tras la crisis de 2008, el consenso que aunó a centro-derecha y centro-izquierda en torno a una agenda de desregulación, privatizaciones y austeridad se ha vuelto insostenible.

 

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Por un populismo de izquierdas
Chantal Mouffe
Madrid: Siglo XXI, 2018

 

El futuro depara, por tanto, un enfrentamiento entre populismos de izquierda y derecha. La diferencia entre ambos, siempre según la autora, radica en la manera en que trazan una frontera para definir a sus adversarios. Los populistas de izquierdas construyen un “pueblo” –concepto que para Mouffe es discursivo, y no una realidad preexistente– opuesto a las oligarquías y las fuerzas del neoliberalismo, pero no adoptan la agenda violenta y excluyente de sus rivales. Por eso representan la mejor oportunidad para rescatar a las democracias liberales de su actual impasse, radicalizando los compromisos de estos sistemas con la solidaridad y la libertad. Ello requiere abandonar tanto los dogmas neoliberales que han aprisionado a la socialdemocracia, como el esencialismo de clase que gripa a la izquierda heredera del comunismo.

El futuro depara un enfrentamiento entre populismos de izquierda y derecha. La diferencia radica en la manera en que trazan una frontera para definir a sus adversarios

¿Qué aspecto adoptaría entonces el proyecto populista? Mouffe recurre al ejemplo de Margaret Thatcher, imprescindible para cualquier fuerza política que se pretenda transformadora hoy. La dama de hierro no solo sepultó el consenso keynesiano de posguerra, también configuró un escenario social y afectivo favorable a la desregulación de los mercados (“la economía es el método –observó con gran inteligencia–, el objetivo es cambiar el alma”). El mayor logro de Thatcher, como llegaría a admitir, fue subordinar el laborismo británico al proyecto del Partido Conservador.

La misión del populismo de izquierdas es promover un cambio de paradigma comparable pero de signo contrario: revirtiendo los avances del mercado, incorporando las demandas del ecologismo y el feminismo, rearticulando democracia y liberalismo en un equilibrio que devuelva más poder a la primera de estas dos tradiciones. Un componente esencial de esta estrategia es lo que Mouffe denomina agonismo: un estilo político que identifique a rivales a los que combatir vigorosamente y derrotar, siempre dentro de las reglas democráticas. Mejor eso que venerar el consenso y engañarse pensando que se juega “en el mismo equipo” que los adversarios, como Obama dijo de McCain.

Para Levitsky y Ziblatt, ese es precisamente el problema. En Cómo mueren las democracias, los autores ahondan en el trabajo pionero que el primero de ellos realizó sobre autoritarismo competitivo y regímenes híbridos. Lo hacen para sonar la alarma: ahora el retroceso democrático no ocurre en Venezuela o Rusia, sino en Estados Unidos e incluso en Europa. El mecanismo, no obstante, es el mismo: “hombres fuertes” que llegan al poder mediante elecciones y subvierten las reglas del juego democrático desde dentro, vaciándolo de contenido.

Ante semejante amenaza, no basta con erigir cortapisas institucionales o defender la vigencia de una Constitución. La clave se encontraría en un ámbito más etéreo: el de las normas democráticas, el debido respeto institucional y la búsqueda de acuerdos entre partidos. Cómo mueren las democracias sostiene que la erosión de estas normas está en la raíz de fenómenos autoritarios de diferente índole. Se trata de una noción extendida en EEUU, que descarrila tan pronto los autores la aplican al Chile de Salvador Allende, donde el golpe de Estado de Pinochet queda presentado como consecuencia de un enfrentamiento descortés entre democristianos y socialistas, en vez de un desenlace previsible en el contexto de la guerra fría.

Una alternativa a equiparar a populistas de izquierda y derecha es presentar a los segundos como herederos del fascismo europeo

También en EEUU cabe preguntarse hasta qué punto las normas democráticas son el puntal de la democracia. En la estela de politólogos como Norman Ornstein y Thomas Mann, Levitsky y Ziblatt identifican –acertadamente– la radicalización del Partido Republicano como responsable de la polarización del país. Aunque los autores le culpan de responder a una oposición incondicional mediante decretos presidenciales, Obama pasará a la historia como uno de los presidentes más deferentes de EEUU, exquisitamente cortés con sus rivales. Y, sin embargo, su presidencia ha desembocado en la de Trump. Tal vez convenga plantear la pregunta inquietante que Anton Chigurh, el asesino de No es país para viejos, realiza a una de sus víctimas tras emboscarla: “Si las reglas que sigues te trajeron a esto, ¿por qué sigues esas reglas?”

La solución por la que abogan los autores es un liberalismo menos plebiscitario. Su reivindicación de cordones sanitarios y vetos legales contra los partidos “antisistema”, así como unas élites partidistas menos condicionadas por primarias, ahondan en la idea de que nos enfrentamos, de nuevo, a la rebelión de las masas. No está de más recordar que Trump ganó las elecciones pero perdió el voto popular; o que el senador socialista Bernie Sanders, cuya campaña el Partido Demócrata boicoteó –en una maniobra que Ziblatt y Levistky aprobarían– podría haber triunfado donde Hillary Clinton pinchó, a juzgar por las encuestas publicadas en 2016. Siguiendo la hipótesis de Mouffe, el mejor candidato contra Trump hubiese sido un populista de izquierdas.

Como ocurre con el libro de Mounk, la variedad temática de Cómo mueren las democracias es su principal atractivo y también su talón de Aquiles. Si Mounk emplea una brocha gorda para equiparar a partidos como Podemos, Syriza, el Frente Nacional y Alternativa para Alemania, Levitsky y Ziblatt hacen lo propio con Hugo Chávez, Pinochet, Mussolini, Rodrigo Duterte y Trump, entre otros. Una alternativa sería renunciar a esta equiparación de izquierda y extrema derecha y entender a esta última como heredera de la larga noche europea. ¿Conviene presentar a ­Matteo Salvini y su Liga como fascistas? Para responder a esta pregunta resulta esencial Contra el fascismo, el famoso ensayo del escritor italiano Umberto Eco.

 

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Contra el fascismo
Umberto Eco
Barcelona: Lumen, 2018

 

Pronunciado por primera vez en la Universidad de Columbia en 1995, el discurso de Eco, de fácil lectura, esboza 14 características del fascismo. Muchas de ellas, el machismo, la xenofobia y la obsesión con conspiraciones son también rasgos definitorios de los nuevos partidos de extrema derecha. Eco señala al mismo tiempo que el fascismo no posee una quintaesencia tangible: es una “colmena de contradicciones”, capaz de readaptar su discurso a escenarios cambiantes. Una característica que el trumpismo –merced de los bandazos que da su líder– posee en abundancia.

Con todo, no parece que llamar “fascista” a la extrema derecha sirva para frenar su auge o exponer la verdad oculta de su agenda. Para detener la ola extremista que amenaza a las democracias liberales urge entender el malestar que la impulsa, los mecanismos que emplea para avanzar y las medidas necesarias para contenerla, que difícilmente podrán ser cosméticas. Con sus errores y aciertos, los cuatro libros aquí reseñados presentan un punto de partida excelente.

Workshops de Educación Financiera

El Congreso de Educación Financiera de Edufinet “Realidades y Retos”: la hora de las conclusiones

José Manuel Domínguez Martínez, Catedrático de Hacienda Pública. Director del Proyecto Edufinet

Como se ha recogido en este mismo blog, durante los días 22 y 23 de noviembre se ha celebrado en Málaga el Congreso de Educación Financiera de Edufinet “Realidades y Retos”. En él han participado más de 60 ponentes y moderadores, y se ha contado con la asistencia de 250 congresistas.

A lo largo de dos intensas jornadas, en el Congreso se ha abordado un amplio elenco de cuestiones relacionadas con la educación financiera. Próximamente, en la página web de Edufinet (www.edufinet.com) se pondrá a disposición del público un resumen de las ponencias e intervenciones y, posteriormente, se procederá a la edición y difusión del libro de actas del Congreso.

El objetivo de adelantar un extracto de las conclusiones alcanzadas tropieza con las dificultades que se derivan de la diversidad de temas tratados, de la multitud de aspectos comentados, de la profundidad de los análisis realizados y de la existencia de aspectos controvertidos que impiden formular consensos claros en determinados apartados. En una primera aproximación, a través de estas líneas, se pretende simplemente ofrecer una apretada síntesis de las principales conclusiones que, en la apreciación subjetiva de quien suscribe estas líneas, pueden extraerse, tomando como referencia las diferentes áreas temáticas contempladas en el programa. A continuación se recogen de manera telegráfica:

  1. Aspectos generales:
    1. Reconocimiento de la educación financiera como uno de los pilares de la estabilidad financiera, junto a la regulación y a la supervisión financieras.
    2. Atribución a la educación financiera de las misiones fundamentales de combatir la información asimétrica entre oferentes y demandantes de servicios financieros, y de capacitar a los usuarios de éstos para evaluar sus elecciones.
    3. Conveniencia de precisar la definición de educación financiera y de delimitar las vertientes relativas al conocimiento, la competencia, el comportamiento y el bienestar.
    4. Reforzamiento del carácter fronterizo y multidisciplinar de la educación financiera.
    5. Énfasis en la necesidad de evaluación rigurosa y objetiva de los programas formativos.
  2. Nivel de cultura financiera:
    1. Constatación de las dificultades de la población española para responder a cuestiones económicas y financieras básicas, en un grado similar a la media de los países de nuestro entorno.
    2. Existencia de “gaps” de género y de nivel educativo.
    3. Amplio margen de mejora en el conocimiento de los productos financieros por parte de ahorradores e inversores, que, por otro lado, prestan una insuficiente atención al papel de la fiscalidad.
  3. Didáctica y metodología de la educación financiera:
    1. Presencia de una serie de mitos relacionados con la educación financiera, que pueden ser refutados mediante el uso de enfoques metodológicos apropiados.
    2. Importancia de evitar caer en la “maldición del conocimiento” (resistencia del docente a colocarse en el lugar del discente).
    3. Relevancia del sustrato económico para la impartición de contenidos financieros.
    4. Conveniencia de confrontar la idoneidad de los enfoques basados en la transversalidad y en la especialización para la impartición de los conocimientos financieros.
    5. Consideración del impacto de los impuestos como requisito fundamental para la evaluación de las decisiones financieras.
  4. Efectos económicos de los programas de educación financiera:
    1. Evidencia empírica internacional en el sentido de que el conocimiento financiero ejerce una influencia positiva en la disminución de la desigualdad de la renta y en el estímulo del desarrollo económico.
    2. Asimismo, identificación de una relación positiva del nivel de cultura financiera con los niveles de ahorro y endeudamiento de las familias, y con la inclusión y la estabilidad financieras.
    3. En el caso de España, hallazgo de una relación positiva entre el nivel de competencias financieras y la tenencia de productos financieros de ahorro, mientras que la relación es negativa entre dicho nivel y los instrumentos bancarios de financiación.
  5. Buenas prácticas en los programas de educación financiera:
    1. El desarrollo de acciones formativas útiles en el ciclo vital de los consumidores es un aspecto prioritario, pero también lo es la potenciación de tales competencias en otros agentes institucionales.
    2. Las entidades financieras desempeñan un papel preponderante como proveedores de programas de educación financiera, si bien dentro de los esquemas de la responsabilidad social corporativa.
    3. Conveniencia de combinar, mediante alianzas, la participación de las entidades financieras con la de otros agentes sociales e institucionales.
    4. El respeto riguroso del código de buenas prácticas en materia de educación financiera resulta imprescindible para superar la asimetría informativa entre oferentes y demandantes de servicios financieros.
  6. Toma de decisiones financieras: la psicología de las decisiones financieras:
    1. La Psicología Financiera aporta una perspectiva fundamental al poner de relieve la influencia de los sesgos en la toma de decisiones financieras.
    2. Un mayor conocimiento financiero puede contrarrestar la influencia de los sesgos por limitaciones cognitivas y de fuente emocional.
    3. La vertiente de las finanzas conductuales debe ser un componente básico de los programas de educación financiera.
    4. La racionalidad limitada de los individuos es un rasgo que debe ser tenido en cuenta en el establecimiento de políticas regulatorias y en la protección al consumidor financiero.
  7. Educación financiera y emprendimiento:
    1. La posesión de conocimientos financieros puede aportar algunas ventajas con vistas al aumento de las probabilidades de éxito de los emprendedores.
    2. A partir de la constatación de la importancia de la gestión financiera para el sistema de control de la gestión empresarial, se obtiene evidencia indirecta acerca del efecto positivo de la cultura financiera sobre el éxito del emprendimiento.
    3. El conocimiento financiero representa un intangible que permite a las empresas conseguir y mantener ventajas competitivas sostenibles a medio y largo plazo.
  8. Análisis económico de la eficacia de los programas de educación financiera:
    1. Las investigaciones empíricas orientadas a la evaluación de la eficacia de los programas de educación financiera se basan en distintas alternativas metodológicas que están sujetas a limitaciones y expuestas a posibles sesgos.
    2. La robustez metodológica es crucial a la hora de valorar las conclusiones obtenidas y, como premisa, la validez de los datos utilizados para las estimaciones. En particular, la certeza de que las variables representativas de las acciones formativas recibidas responden a unos contenidos adecuados y a un aprovechamiento efectivo.
    3. Existencia de un conjunto de investigaciones internacionales que apuntan una apreciable incidencia del nivel de cultura financiera en las conductas financieras.
    4. Respecto al impacto de los programas de educación financiera en el nivel de conocimientos adquiridos, los resultados son más controvertidos.
    5. Elevado grado de sobreestimación de las competencias financieras propias entre los ciudadanos españoles.
  9. Conocimientos económico-financieros en el sistema educativo: experiencia internacional:
    1. Apreciación de una desconexión bidireccional entre la enseñanza de la Economía y la formación financiera, que subsiste incluso en centros especializados de prestigio internacional.
    2. La omisión del estudio de materias financieras puede afectar incluso al proceso de formación de abogados y economistas.
    3. La comparación de la posición de los conocimientos económicos y financieros en los sistemas educativos de los países europeos refleja una notable diversidad de prácticas según países y, dentro de éstos, según la categoría de centros.
  10. La educación financiera ante el reto de la digitalización:
    1. Consenso acerca de la necesidad de ampliación del campo de la educación financiera para incluir la digitalización.
    2. El sector financiero se encuentra inmerso en un proceso de disrupción tecnológica que plantea diversos retos para los programas de educación financiera.
    3. Ante la aparición en el sistema financiero de nuevos “jugadores” no cubiertos por los paraguas de los esquemas regulatorios y supervisores aplicables a las entidades de crédito, se incrementa el papel protector que puede derivarse de la cultura financiera.
  11. Inclusión financiera:
    1. La inclusión financiera es un fenómeno que muestra grandes contrastes entre las diferentes regiones del planeta. Dentro de cada país se aprecian diferencias en función del género, el nivel educativo y la inserción en el mercado laboral.
    2. Las iniciativas encaminadas a incrementar la cultura financiera de los ciudadanos generan un efecto muy positivo en cuanto a la inclusión financiera de la población.
    3. La educación financiera, aunque no suficiente, es una condición necesaria para la promoción de instrumentos financieros sencillos, que resultan valiosos para la inclusión financiera y que han demostrado ser resortes de la prosperidad de individuos, familias y comunidades.
  12. La educación financiera y los medios de comunicación:
    1. Existen distintos puntos de vista respecto al papel que pueden asumir los medios de comunicación, especializados o no, en el campo de la educación financiera.
    2. En cualquier caso, de manera intrínseca, los medios de comunicación tienen una influencia estructural como vehículos de la información económica y financiera.
    3. De lo anterior se desprende la necesidad de diferenciar claramente entre hechos, estudios y opiniones.

Tras este rápido recorrido, especialmente al abordar la esfera de la información, no puedo dejar de evocar la reflexión del filósofo francés Jean-François Revel, cuando señalaba que “Las sociedades abiertas son a la vez la causa y el efecto de la libertad de informar y de informarse… La información en la democracia es tan libre, tan sagrada, por haberse hecho cargo de la función de contrarrestar todo lo que oscurece el juicio de los ciudadanos”.

Modestamente, en el proyecto Edufinet, desde hace más de una década, venimos tratando de aportar nuestro granito de arena para facilitar el juicio de los ciudadanos a la hora de enfrentarse a decisiones financieras. Ése y no otro es para mí el leitmotiv que me llevó a implicarme en una iniciativa de educación financiera; simplemente, tratar de ayudar a facilitar algunos elementos para evaluar y juzgar distintas situaciones. A mi parecer, el sentido concreto de cada elección y la valoración en el bienestar individual nos sitúa en una tesitura diferente que corresponde exclusivamente a cada persona. Reconociendo su trascendencia, la posible incidencia en tales ámbitos, en su caso, debe quedar adscrita a ámbitos distintos al de la educación financiera.

La celebración del Congreso “Realidades y Retos” ha permitido poner encima de la mesa un buen ramillete de cuestiones relacionadas con la cultura financiera que requieren de  profundización, análisis y reflexión. Lo que sí es palpable es el interés que concita la educación financiera. A fin de potenciar la eficacia de las numerosas aportaciones, más o menos dispersas, podría ser conveniente crear una red interactiva con tales propósitos. De hecho el sufijo “net” que figura en la denominación de nuestro proyecto, que lo sigue siendo como tal, refleja en parte esa vocación originaria. Las nuevas tecnologías permiten estar presentes en una especie de “congreso permanente”.

Sin renunciar a esa posibilidad, estamos también convencidos de que los encuentros presenciales y el contacto personal directo tienen muchos atributos valiosos y aprovechables. En este Congreso recién concluido hemos superado no sólo una “prueba de estrés”, sino un evento real sumamente exigente. Verdaderamente ahora no podemos saber si tendremos -o tendrán quienes sigan involucrados en este proyecto- “resiliencia” y “solvencia” suficientes para afrontar un nuevo reto de semejante calibre, pero seguramente lo intentaremos, o lo intentarán.

(Artículo publicado en “UniBlog”)

 

(Más información en www.edufinetcongress.com – apartado “Actividades complementarias al Congreso”)

Día: 21 de noviembre de 2018

Lugar: Centro Unicaja de Educación Financiera (Avda. Andalucía, 23, Málaga)

1er workshopPropuestas e iniciativas de educación financiera partiendo de la base de la experiencia formativa adquirida

Moderador: D. Juan F. García (Edufinet)

Hora: 9:30-10:30

workshop.  Nociones básicas de Derecho para la educación financiera

Moderador: D. Vicente Orti (Edufinet)

Hora: 10:30-11:30

Con la intervención del Decano de la Facultad de Derecho, D. Juan José Hinojosa

 

Receso: 11:30-11:45

3er workshop. La educación financiera como herramienta para el conocimiento de la realidad tributaria por los ciudadanos y las empresas

Moderador: D. Julián Muñoz (Edufinet)

Hora: 11:45-12:45

4º  workshop. La función de los medios de comunicación en la difusión de la educación financiera

Moderadora: Dª. María Eugenia Martínez-Oña López

Hora: 13:00-14:00

 

5º  workshop. Educación financiera, fondos de inversión y planes de pensiones

Moderadora: Dª. Ana Llorens (Futuro a Fondo)

Hora: 14:00-15:00

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