EL TERRORISMO YIHADISTA NO ESTÁ VENCIDO

Una corriente subterránea de antisemitismo, en su doble vertiente judía y musulmana, está aflorando en Europa. El negacionismo circula sin cesar por las redes sociales e incluso por públicas declaraciones de algunos actores. Lamentablemente no se trata de hechos aislados que se constatarán con los resultados de las próximas elecciones europeas. Tampoco se trata de un hecho nuevo. Para unos, el Holocausto de seis millones de judíos es una invención de algunos historiadores. ¿Cámaras de gas? No, dicen. Se trató de una migración estacionaria para cultivar los campos de la entonces Alemania nazi, de donde no regresaron. Los pogromos antijudíos que precedieron a esta ‘migración rural’ fueron simples enfrentamientos urbanos. El gueto de Varsovia fue una simple controversia ciudadana que no pudieron controlar las fuerzas del orden. La Torres Gemelas de Nueva York se desplomaron a causa de un movimiento tectónico  que algunos descerebrados afirman fue teledirigido por el movimiento sionista mundial. El ‘terrorismo blanco’ que mata en dos mezquitas de Christchurch (Nueva Zelanda) a 51 musulmanes no fue tal sino debido a la explosión de sendos depósitos de gas. La guerra de Irak fue el escenario de unas maniobras militares así como el bombardeo de Libia. Los sátrapas-dictadores Sadam Husein y Mohamed Gadafi murieron a causa de los llamados efectos colaterales. El genocidio armenio atribuido a los turcos se debió al guión de una película de ficción. La masacre de Atocha no la perpetró el terrorismo yihadista sino que fue debido al de consumo interno… Y me paro aquí.

Hay un gravísimo problema de conocimiento de la historia protagonizada por nuestros antepasados e, incluso, por nuestros coetáneos. Las redes sociales sustituyen al maestro o a la maestra de escuela y, sin duda, también, a los docentes universitarios que han quedado marginados en una caja que ya no es resonante, a no ser que  descubran el elixir de la inmortalidad. Estamos atrapados por unas redes de patrañas y de bulos que logran, a nivel global, distorsionar los hechos y confundir a los internautas.

Los teletipos han saltado, en rojo subrayado, para anunciarnos que el autodenominado Califato-Estado Islámico (Dáesh) –algunos añaden incluso Al Qaeda– ha sido definitivamente derrotado con la caída de Baghuz en Siria. Cierto es que territorialmente hubo derrota. Pero también es cierto que antes de los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, y antes de la guerra de Irak, el terrorismo yihadista de Al Qaeda y después del Dáesh no estaba territorializado, excepto en algunas zonas de Afganistán en donde continúan. Cierto es también que los kurdos del noroeste de Siria, ayudados por Estados Unidos, contribuyeron a la unificación territorial siria y exigen una autonomía, a lo que se opone el presidente turco Erdogán que los considera ‘terroristas’. Por ello, aunque Erdogan, con Irán, dan apoyo al todavía presidente sirio El Asad, los kurdos  del noroeste de Siria no desean que los Estados Unidos abandonen Siria pues para ellos podría significar una masacre. Otra cara oscura de la moneda la constituye aquellos terroristas yihadistas de Al Qaeda que se incorporaron a las filas militares de El Asad con el conocimiento de Rusia.

Puede hoy afirmarse, sin demasiado riesgo a error, que, tras la anunciada derrota del yihadismo en Siria, no existe un plan para ese después que es ya hoy, a semejanza de lo ocurrido en Irak y en Libia. (Comparto la opinión que los sátrapas-dictadores Sadam Hussein y Mahamed Gadafi ‘tenían un precio’, que no era la muerte, El Asad, también, como bien lo sabe el pueblo sirio con 500 mil muertos y la mitad de su población desplazada, así como sus infraestructuras básicas destruidas). Rusia es el gran vencedor. Logró con esta guerra imponer sus objetivos políticos y de anexión territorial en Crimea, así como una estratégica base militar en Latika (Siria), con presencia en el Mediterráneo.  ¿La realpolitik rusa dejará que el presidente Erdogan liquide a los kurdos del noroeste sirio que contribuyeron a la victoria contra el yihadismo como fue y es el caso  de los kurdos de Irak? ¿Se marcharán los Estados Unidos de Siria dejando desprovistos a los kurdos? Y a ello, ya a escala de Oriente Próximo, hay que añadir la ruptura por el presidente Trump del statu quo de Jerusalen y su reciente declaración en favor de la anexión por Israel de los Altos del Golán, que es territorio sirio.

No existe ningún plan de diseño constitucional de Siria, con sus diversas poblaciones llamadas ‘minorías’. Ni tampoco un plan de reconstrucción material del país. Ni un debate político sobre una alternativa democrática a la ‘dinastía’ de El Asad. (Plan que la ONU, que ha estado al margen de la guerra en Siria, lo diseñó para Irak sin grandes resultados).

El terrorismo yihadista renació, con nombre de Al Qaeda, tras la guerra de Irak. En la actual situación, tanto para Al Qaeda como para el Dáesh, el nuevo territorio estará en ‘la base’ de Internet y el norte de África, con los objetivos más dirigidos al Occidente ‘cruzado’ que a sus hermanos musulmanes de los países árabe que consideran ‘herejes y heterodoxos’. El terrorismo yihadista no está vencido. Eso lo saben Putin , Trump y los servicios de inteligencia. Hubo guerra pero no hubo ni hay programa de reeducación, tanto para el yihadismo como para el ‘terrorismo blanco’.

30.03.2019. Diario Sur de Málaga. Tribuna

Noticias económicas de Europa (Economipedia de 29.03.2019)

 

El mito de la prosperidad escandinava

El pasado mes de enero las negociaciones para formar gobierno en Suecia finalmente llegaron a su fin, después de meses marcados por la incertidumbre a raíz de las últimas elecciones generales que habían dado lugar a un parlamento fragmentado. El resultado ha sido el mantenimiento de los socialdemócratas en el poder con el apoyo de centristas y liberales, aunque a cambio de ello el nuevo ejecutivo ha tenido que hacer concesiones a sus aliados parlamentarios como bajar impuestos, liberalizar el sector de la vivienda y flexibilizar el mercado laboral.

El BCE ve poco probable un escenario de recesión

La economía europea parece mostrar ciertos signos de desfallecimiento y todos temen caer en una recesión. Sin embargo, Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), tras valorar los riesgos, cree que la posibilidad de volver a caer en una recesión es bastante baja. A pesar de todo, continúan preocupando la caída en las cifras de crecimiento y el desplome del comercio global. ¿Tendrá razón Draghi o realmente hay una verdadera amenaza de recesión?

La fusión de Deutsche Bank y Commerzbank: ¿Problema o solución?

Todo parece apuntar a que dos grandes bancos alemanes como el Deutsche Bank y el Commerzbank unirán sus fuerzas a través de una fusión. Los objetivos de esta operación son: crear un banco más fuerte en capital, alcanzar mejores rentabilidades y reducir costes. No obstante, toda fusión tiene sus inconvenientes, pues puede conllevar la destrucción de puestos de trabajo. Por otra parte, no hay que olvidar que, si un gran banco necesita ser rescatado, exigiría esfuerzos mucho mayores para el estado..

El comercio global crece a su peor ritmo desde la gran crisis

El comercio global se desacelera a mayor ritmo desde la gran crisis financiera. La guerra comercial acecha al mayor motor de crecimiento global. El informe de la OMC arroja un sentimiento negativo para el 2019 de no revertirse la situación.

“Fake news”, antes llamada “desinformación”

En el arte de la guerra, las fake news son tan antigua como las propias armas y a lo largo de la historia ha sido empleada la desinformación para perturbar los criterios de decisión del mando contrario.

Hoy la guerra por la información es multisectorial, no queriéndose llegar hasta los centros de decisión política, sino precisamente sobre las mentes de los que de forma democrática creen que eligen a los mejores decisores.

La Agenda de Política Exterior de 28.03.2019, acierta plenamente:

¿Qué grado de amenaza supondrán las noticias falsas en las próximas elecciones europeas?

¿Es posible acabar con los productores de ‘fake news’?

La información es poder, en todos los sentidos. El periodismo de la desinformación y las noticias falsas parece ganar posiciones en la agenda mediática. La proliferación de fakes news es un fenómeno al que la clase política recurre cuando busca intereses estratégicos poco lícitos que el ciudadano seguramente no aprobaría. En este contexto, preguntamos a los expertos cómo este fenómeno puede condicionar las próximas elecciones europeas y si es posible acabar con quienes producen este tipo de contenido. Leer más

Desinformación en la Unión Europea. Susana de la Sierra

De un tiempo a esta parte la expresión fake news se ha consolidado en el lenguaje público y se ha ido integrando en la agenda institucional y normativa. Su traducción literal, noticias falsas, no apela a nada novedoso. Así, la protección de la libertad de información contemplada en el artículo 20 de la Constitución partía y parte de la noción de veracidad, exigiéndose una diligencia mínima que ha ido definiéndose a golpe de sentencia. Y todo ello con la máxima cautela, dado que la libertad de prensa forma parte del núcleo duro del Estado democrático. Leer más

Fake news’ 2.0: ¿Cómo se crea una realidad alternativa?Luis Esteban G. Manrique

No diga ‘fake news‘, diga ‘desinformación‘,  Silvia Majó

Hackear’ las elecciones de WhatsApp en WhatsApp, Alberto Fernández Gibaja 

Fake news’, una nueva arma de destrucción masiva, Ángela Bethencourt Linares

Agenda de Política Exterior de 30.03.2019

David Alandete | Periodista. Autor del libro Fake News: la nueva arma de destrucción masiva. @ALANDETE

La desinformación es un problema muy grave que ya afecta a las instituciones europeas a través de la proliferación de noticias falsas o exageradas que tratan de agravar divisiones y reforzar a partidos contrarios al proyecto común de integración del continente. No es un problema nuevo y sus efectos ya se han dejado sentir en crisis como la del Brexit en Reino Unido, el independentismo catalán en España o los chalecos amarillos en Francia. El problema es que de momento la Comisión Europea ha decidido confiar en la autorregulación del sector y en programas de educación, medidas a todas luces insuficientes cuando hay pruebas de que existen enemigos de la Unión Europea, como el gobierno ruso, que invierten cientos de millones de euros en financiar portales como RT y Sputnik, con un claro sesgo “eurófobo”, y en cuyas publicaciones se suele retratar a Bruselas como centro de un poder decadente, burocrático, autoritario e inútil.

En esta estrategia de dinamitar las instituciones europeas entra el apoyo de Rusia a partidos extremistas como el Frente Nacional francés -ahora Agrupación Nacional (AN)- La Liga italiana, UKIP en Reino Unido y Vox en España. Si esos partidos pueden formar un grupo que impida una mayoría bipartidista —de centro derecha y centro izquierda— podemos tener por delante cinco años de parálisis y desgobierno en la Unión Europea, con un Parlamento Europeo directamente antieuropeo.

En este momento hay en el seno de la Comisión un intenso debate sobre si la desinformación debe atajarse por la parte de la oferta —quienes producen noticias falsas— o la demanda —quienes las consumen—. Lo cierto es que, más allá de los debates teóricos, ya hay países como Estados Unidos, Reino Unido o Francia que han puesto coto a las actividades subversivas de los medios de desinformación rusos, limitando su acceso a fuentes de información y obligándoles a registrarse como agentes propagandísticos. Creo que esas son, de momento, las medidas más efectivas para luchar contra las noticias falsas sin menoscabar la libertad de expresión.

Clara Jiménez Cruz | Periodista. Confundadora de Maldita.es@CJIMENEZCRUZ

Es prácticamente imposible medir empíricamente el impacto que la desinformación tiene en el voto de los electores, lo que sí podemos decir es que en periodo electoral la proliferación de bulos es mayor. Es importante que la ciudadanía esté, si cabe, más alerta que nunca en épocas como esta porque por un lado se la van a intentar colar con desinformación fabricada, pero también pendiente de que los políticos en campaña tampoco lo consigan.

De cara a las elecciones europeas nos enfrentamos a dos factores: la desinformación del discurso público pero también al discurso político. En el debate de la lucha contra la desinformación yo creo que hay que tener claro que la línea entre una legislación antibulos y la censura es excesivamente delgada. Además, no conocemos suficientemente el fenómeno: necesitamos estudiarlo más si pretendemos hacer una legislación realmente efectiva. A día de hoy, además de invertir en educación digital en todos los estratos de la sociedad se están estudiando diferentes vías tecnológicas para intentar minimizar su impacto pero la solución tiene que ser colectiva: las plataformas tienen que implementar mecanismos que disminuyan su difusión y ser mucho más transparentes a la hora de compartir datos; el periodismo tradicional necesita encontrar un modelo de negocio que no fomente la publicación y difusión de noticias sin contrastar; la política tiene que asumir también su responsabilidad y rectificar cuando utiliza un dato falso; y por último los ciudadanos tienen que ser conscientes de que esta amenaza existe y de que ellos son una parte involucrada porque actúan como vectores de viralización de la mentira al compartir desinformaciones no contrastadas y de las que no están seguros que sean reales.

Antonio Maestre | Periodista y colaborador en La MareaLaSextaTelemadridTelecincoRadioEuskadi y Jacobin@ANTONIOMAESTRE

Las noticias falsas son un problema consustancial al periodismo. Insistimos en asociar al problema a nuestros días, como si la opinión pública antes fuera un vergel de información fidedigna que Rusia ha convertido en un páramo. Es innegable que las nuevas tecnologías y la posibilidad de segmentar nuestros intereses, miedos y temores han provocado que la dispersión e impacto de noticias falsas sea más eficiente y selectiva a la hora de alimentar nuestros sesgos. No se puede negar la capacidad de la Internet Research Agency para perturbar asuntos de debate en redes desde San Petersburgo. Pero también tenemos a nuestra disposición las herramientas para crearnos una conciencia crítica y acceso a la información eficiente.

¿Es más o menos peligrosa esta situación que el sistema preexistente de intoxicación que tenían los medios tradicionales, órganos de propaganda y gobiernos? Estados Unidos creó una realidad paralela ayudándose de la agencia de relaciones públicas Hill and Knowlton para justificar su intervención en Kuwait, acusando falsamente al régimen de Saddam Hussein de asesinar a bebés en incubadoras de un hospital. Los nazis consiguieron culpar al dramaturgo Erich Müsham de unos inexistentes fusilamientos durante la revolución espartaquista para justificar su internamiento en los campos de Oranienburg. Se llegó a utilizar una campaña de protomemes, repartiendo fotografías con la acusación para justificar el arresto del creador de teatro anarquista. En la pasada campaña electoral en España el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, utilizó a una “policía patriótica” para inculpar a rivales con noticias falsas que distribuían a sus contactos en medios de comunicación tradicionales. La amenaza que tendremos en estas elecciones europeas es la misma que ha existido siempre, pero con otros medios y formas.

Acabar con las noticias falsas sería posible siempre que los intereses existentes tras su creación fueran diferentes a los de los poderes económicos, políticos y empresariales que han existido siempre. Se crean noticias falsas para influir, se influye para tener el poder, se quiere el poder para obtener intereses económicos, geoestratégicos o políticos. Eso jamás desaparecerá, por lo que tampoco lo harán aquellas noticias que tratan de influir en la opinión pública para lograr esa preeminencia.

Podemos crear contrapesos de gente con escrúpulos que, ejerciendo de forma honesta su profesión, intente matar moscas a cañonazos y paliar un problema sistémico de la era moderna. Podemos dejar de considerar periodistas a aquellos que montan medios de intoxicación masiva. Las asociaciones de prensa pueden dejar de ser un cementerio de elefantes y ejercer una labor de autocontrol de la profesión efectiva. Pero jamás podremos acabar con el deseo primigenio que mueve la creación de esta intoxicación.

Mira Milosevich-Juaristi | Investigadora principal para Rusia y Eurasia de Real Instituto Elcano. @MIRAMILOSEVICH1

Es necesario distinguir los conceptos de “noticias falsas” y “desinformación”. Cuando hay una estrategia política, un objetivo político en divulgar las noticias falsas, podemos y debemos hablar de la desinformación. Las noticias falsas en sí mismas no son una amenaza, lo son las campañas políticas que están detrás de ellas.

Seguramente habrá campañas de noticas falsas en las próximas elecciones europeas, tal como las hubo en las elecciones previas. No obstante, creo que la gran diferencia entre las elecciones previas y las próximas reside en que tanto las instituciones europeas como los ciudadanos de los Estados miembros están mucho más preparados. A nivel comunitario y estatal se han adoptado diversas medidas legislativas. Por ejemplo, en septiembre de 2018 la Comisión Europea publicó el Código de Prácticas sobre Desinformación. En España, en febrero de 2019, el Centro Criptológico Nacional ha publicado el documento Desinformación en el ciberespacio. Esto es un gran avance en comparación con los años previos.

En lugar de centrarnos en acabar con los productores de noticias falsas, que se multiplican con la velocidad de crear cuentas en Twitter o Facebook, o del uso de boots y trols,  debemos centrarnos en la responsabilidad individual de cada ciudadano. Nadie puede esperar de un Estado o de las instituciones europeas que le proteja de ser tonto. Cada uno debe tener criterio de distinguir entre las noticias falsas y la información verosímil. Para esto existe la posibilidad de contrarrestar una noticia. No debemos confundir el conocimiento con la información. El conocimiento nos ayudara de distinguir una información falsa de la verdadera.

Javier Morales | Profesor de Relaciones Internacionales e investigador del Grupo de Estudios de Europa y Eurasia (GEurasia). @JMORALESHDEZ

Cuando el término fake news sirve tanto a Trump para descalificar a los periodistas que le critican como a la UE para alertar contra la propaganda extranjera, quizás esté perdiendo utilidad explicativa. El problema de fondo es que las manipulaciones no consisten solo en la falsificar datos, sino también en tergiversarlos. Informar sobre hechos ciertos, pero desde una perspectiva basada en sentimientos, estereotipos o analogías inexactas, puede ser igual de perjudicial que las mentiras propiamente dichas.

El alarmismo en torno a los medios rusos, exagerando su influencia desestabilizadora en las elecciones europeas, no se corresponde con una evaluación realista de su capacidad para cambiar las opiniones del electorado. En la campaña de Trump, el Brexit o el referéndum separatista catalán, los discursos nacionalistas autóctonos eran muy anteriores y tuvieron un impacto abrumadoramente superior a las noticias difundidas por RTSputnik o los supuestos bots rusos. Nacionalismos que también han aumentado de forma visible en sociedades poco receptivas a los mensajes de Moscú, como Polonia o Ucrania. Los intentos de Rusia por influir en la opinión pública europea (que existen) no pueden hacernos olvidar las causas internas de nuestros problemas.

La ironía es que esta percepción de la propaganda rusa como una ofensiva cuasi-militar reproduce el discurso paranoico del Kremlin sobre los medios occidentales, acusados de ser agentes de la “injerencia” de los gobiernos de la OTAN. ¿Cómo condenar las graves violaciones de la libertad de expresión en Rusia, si al mismo tiempo nos planteamos impedir el trabajo de los corresponsales rusos en nuestro territorio? En lugar de bloquear el acceso a informaciones sesgadas, debemos educar a la ciudadanía para que se forme su propio sentido crítico y aprenda a detectar sin ayuda posibles manipulaciones informativas. Incluso aquellas que no proceden del extranjero.

Unicaja Banco colabora en la publicación del cómic que invita a viajar en la Nao Victoria en la primera vuelta al mundo

26.03.2019 2º noticiario. Canal Málaga.

 

Unicaja Banco colabora con su patrocinio en la publicación de un cómic con el que el Foro para la Paz en el Mediterráneo quiere difundir las figuras de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano y conmemorar el quinto centenario de la primera vuelta al mundo. Para ello, se invita al lector a viajar a bordo de la Nao Victoria, denominada así en honor a la Patrona de Málaga, la Virgen de la Victoria

Este cómic, que cuenta también con una edición digital accesible desde la página web del Foro para la Paz en el Mediterráneo, es la primera parte de una serie con la que se conmemora el quinto centenario de la que es una de las mayores aventuras de la historia de la navegación, llevada a cabo en el siglo XVI

Unicaja Banco apoya la publicación del cómic ‘La Nao Victoria. Una vuelta al mundo con nombre de Málaga (1519-1522)’ atendiendo al ejercicio de su Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y a su interés por fomentar la cultura y la divulgación de hechos históricos

Unicaja Banco colabora con su patrocinio en la publicación de un cómic con el que el Foro para la Paz en el Mediterráneo quiere difundir las figuras de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano y conmemorar el quinto centenario de la primera vuelta al mundo. Para ello, se invita al lector a viajar a bordo de la Nao Victoria, denominada así en honor a la Patrona de Málaga, la Virgen de la Victoria.

Esta publicación se enmarca en la programación oficial de la Comisión Nacional para la conmemoración del quinto centenario de esta hazaña, llevada a cabo en el siglo XVI. En concreto, se trata de la primera parte de una serie con la que se pone en valor una de las mayores aventuras de la historia de la navegación.

Unicaja Banco apoya la publicación de este cómic sobre la Nao Victoria y la primera vuelta al mundo marítima atendiendo al ejercicio de su Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y a su interés por fomentar la cultura y el conocimiento de hechos históricos en su ámbito de actuación.

El título de este cómic, también accesible desde la página web del Foro para la Paz en el Mediterráneo, es ‘La Nao Victoria. Una vuelta al mundo con nombre de Málaga (1519-1522)’ y cuenta con dibujos de José Pablo García y guion de Rafael Vidal, quien se ha basado en su libro ‘Los primeros de Filipinas y Málaga’.

La Nao Victoria realizó la que hasta entonces era la mayor hazaña marítima de todos los tiempos: la primera vuelta al mundo, al mando de los capitanes Fernando de Magallanes, al inicio del viaje, y Juan Sebastián Elcano, al regreso. Una expedición que por primera vez en la historia consiguió circunnavegar el planeta y conocer toda su dimensión.

El 8 de septiembre de 1522, bajo el mando de Juan Sebastián Elcano y a bordo de la Nao Victoria, una veintena de hombres lograron el mayor hito de la historia de la navegación, convirtiéndose en los primeros, tras tres años de sufrimientos, en cruzar los grandes océanos y dar a conocer el tamaño real de la Tierra.

En esta primera parte el lector podrá profundizar, de forma amena y rigurosa, no solo en la Historia, sino también en las técnicas de navegación empleadas siglos atrás o en la influencia de las corrientes oceánicas y de los vientos en la derrota de las embarcaciones, que condicionaron la partida, por ejemplo, del galeón de Manila.

Foro para la Paz en el Mediterráneo

El Foro para la Paz en el Mediterráneo, del que Unicaja Banco forma parte, fue constituido formalmente en Málaga como asociación en noviembre de 2018, aunque sus acciones comenzaron hace años. Tiene como objetivo promover actividades que fomenten en este ámbito geográfico el diálogo y la cooperación a todos los niveles.

De igual modo, persigue crear entre la sociedad una conciencia de defensa y establecer los pilares que posibiliten un mayor entendimiento, conocimiento y confianza, no sólo entre los estados ribereños del Mediterráneo, sino entre las poblaciones de ambas orillas. En suma, su finalidad es ganar la paz y, para conseguirlo, establece tres pilares: diálogo político, cooperación económica y seguridad.

El Foro ha publicado con anterioridad otros cómics, que han tenido como protagonistas a figuras como Miguel de Cervantes, Blas de Lezo o Ruy López de Villalobos y sus respectivas épocas y vivencias.

19.03.2019. Unicaja Banco

19.03.2019. Europa Press

19.03.2019. La Vanguardia

19.03.2019. Malaga Hoy. Un cómic reivindica la huella malagueña de la primera vuelta al mundo

19.03.2019. Tele Prensa. Periódico digital de Málaga

TBO Los primeros españoles en Filipinas. Descarga completa

TBO: La Nao “Victoria”: una vuelta al mundo con nombre de Málaga (1519-1522). Descarga completa. Patrocinado por UNICAJA Banco