España es el quinto país con más bienestar para las mujeres

DEMOS 78 es un foro abierto a todo tipo de opiniones y debates de temas de actualidad. Cualquier asunto puede ser tratado, siempre que se cumplan unas normas de cortesía y de educación, entre ellas dejar hablar y contestar, después de que el presidente le conceda la palabra.

Las reuniones se producen el último lunes de cada mes, presentando un ponente invitado un tema de actualidad, de no más de 20 minutos, para a continuación pasar el debate. Hay que resaltar que todo ello se lleva a cabo en un comedor reservado del restaurante del Real Club Mediterráneo.

Tras el debate-reunión, se inicia otro, más interesante y reposado, en el cual muchos de los componentes, exponen sus puntos de vista respecto a la cuestión tratada, admitiéndose que puedan debatirse por correo electrónico, otros temas de actualidad.

El tema de la «subvenciones contra la violencia de género» ha suscitado un completísimo y duro debate. El presidente de DEMOS 78, efectúa unas reflexiones de interés:

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En la última reunión uno de nuestros amigos asistentes, que sea él quien salga si así decide hacerlo en este foro escrito y virtual,  advirtió de que alrededor del feminismo extremo (algunos lo llaman feminazismo) o de la ideología de género, hay montado un gran negocio.  Así parece ser y aportaré datos con un enlace. Si queremos ver las cosas bajo otro enfoque, precisamente, para luchar correctamente contra esa deleznable forma de violencia, hemos de partir de un hecho: la política en España se basa, en gran medida, en la generación de redes clientelares, que es el hallazgo español (inconcebible en UK, Noruega, Dinamarca, Suiza o Suecia, por poner algunos ejemplos) sobre cómo repartir impuestos entre afines.

No me extraña que incluso en el tema de la violencia machista, de género, familiar o como quiera llamarse, pase lo mismo. De hecho es un tema perfecto, pues la técnica de generación de redes clientelares (o sea construcción de soportes electorales y financiación “indirecta” de trabajadores de los partidos y para los partidos) consiste en buscar un fin noble (qué mejor ejemplo que la igualdad de la mujer) y montar alrededor de ese fin noble e indiscutible todo un negocio de reparto de sinecuras, subvenciones y “redistribución de la riqueza” (de la riqueza de la cajera del Carrefour que ve retenido un dinero en nómina mes a mes). Para generar una conciencia social que genere viento de cola se exacerba el problema, se generan leyes demagógicas (como si estuviéramos ante una epidemia, cuando somos el quinto país del mundo mejor para la mujer según estudio de la universidad de Georgetown*).

Terminado el trabajo de “sensibilización” los repartidores de riqueza (siempre ajena, por supuesto y siempre entre los afines o/y para pagar el trabajo por el partido) claman al cielo y, en loor de santidad buenista,  incluyen millones de euros en los presupuestos para luego repartirlos entre los afines. Presupuestan 100 y a las victimas que les llega tras los sueldos o las subvenciones a los “voluntarios” ¿10, 20, 25?

Si vemos los gráficos en el estudio de Georgetown no nos reconocemos como país, pues nuestros políticos en esta materia generan nuestra propia leyenda negra de consumo interno.  ¿Con qué fin? Con el fin de que para esa causa (léase causa de la creación y/o nutrición de la red) no falte dinero en abundancia.

09.03.2018. El País. Georgetown sitúa a España como el quinto país con más bienestar para las mujeres Georgetown valora la escolarización o la seguridad. Otros organismos, como el Foro de Davos o la ONU, sitúan al país en una posición peor

Esa “técnica” extractiva conlleva, al menos, cinco problemas (1) Genera falsedades o exageraciones que no son nada buenas para la convivencia; (2) tiene un fundamento inmoral –España tiene un gravísimo problema de moralidad pública- porque extrae dinero conseguido a la fuerza (de mujeres incluidas) para repartirlo entre los propios, lo que no es distinto –desde una perspectiva estrictamente moral no jurídica, obvio es- a lo que hacía el Tempranillo; (3) Como la finalidad real es crear o nutrir la red (finalidad innoble),  la finalidad aparente (proteger a la mujer) recibe pocos fondos dado que el dinero se queda prácticamente entero entre los dedos;  (4) como consecuencia de lo anterior no soluciona el problema de la violencia contra la mujer, soluciona en realidad el problema de la colocación de los propios vía organismos oficiales o subvenciones de organizaciones afines o hostiles para apaciguarlas y (5) en realidad genera desigualdad  y hostilidad. La lucha por la igualdad, aunque este sea otro tema pero no es ajeno al tema, se resuelve sin coste. Por ejemplo, hoy hay más juezas que jueces, igualdad de médicos mujeres que hombres, etc.  Esa es la verdadera lucha por la igualdad: la igualdad de oportunidades, no los tutelajes interesados.  Disponer de “Una habitación propia” (Seix Barral) como señala ya en el título, Virginia Wolf en su corto y magnífico ensayo (de lectura muy recomendable) sobre la mujer.

Quizá el mayor problema de las redes clientelares es que es un modus operandi transversal: cuando llega otro partido, salvo algún retoque menor, lo que hace es…¡agrandarla con los suyos o para apaciguar a los hostiles!  de modo que se garantiza que no le complican la vida los anteriores y que reparte también, lo que pueda, entre los suyos. Reunión de pastores oveja muerta. La oveja es el “contribuyente”. Ya puestos era mejor lo que hacían Cánovas y Sagasta (cuando entraba uno echaba a todos los colocados por el otro y colocaba a los suyos), al menos era más sostenible y había más decencia (no sólo porque era más sincero, sino porque se miraba algo por el contribuyente).

En este enlace de abajo hay un estudio (en dos artículos al segundo se llega clicando al final de éste) que hace patente el reparto.  En el artículo del enlace hay un gráfico en que nos asombrará comprobar como hay una carrera por ver quién engorda más la red creada por ZP. Por ahora va ganando Rajoy. Se dispara el dinero a partir de 2015. Desde marzo de 2014 a noviembre de 2018 se han concedido 15.631 subvenciones por un total de 150.008.068,34 €

El artículo tiene una segunda parte (en la que se analiza cómo se distorsiona la realidad) que es pinchando al final del mismo en “aquí” Esa segunda parte es imprescindible.

Pero si el problema de las subvenciones y redes es netamente español, el problema de la exacerbación del recelo es universal y muy propio de nuestra moderna civilización.  La  vicepresidenta (¡la vicepresidenta!) , la que nos ilustró con su pensamiento mágico diciéndonos que el dinero público no es de nadie y recientemente nos ha dicho que Sánchez (usted lo ha dicho: Pedro Sánchez, antes de ser presidente) es distinto al presidente (porque yo ya no soy yo/ni mi casa es ya mi casa/ compadre vengo sangrando/desde los puertos de Cabra**).  Pues bien, ahora Dña. Carmen Calvo ha dicho que las víctimas de delitos sexuales deben ser creídas siempre.  Y digo ¿Cómo sabe ella que son víctimas*** sin que haya una sentencia firme que lo declare? Entonces, en realidad,  qué quiere decir ¿Que a las denunciantes (sic) de violencia de género siempre hay que creerlas? ¿Quiere establecer la prueba de valoración tasada en el proceso penal? Si es así dicha señora, que es jurista, se acaba de cargar dos pilares fundamentales de la justicia (ni siquiera moderna: de la justicia incluso del Código de Hamurabi, año 1760 a de C.): la apreciación libre de la prueba por el juez . Sí pues entonces ¿para qué sirve el juez? Que la denunciante vaya a prisión le diga al director quién le ha pegado relate los hechos fijados, los firme y el director lo ingrese directamente a falta de que un juez cualquiera haga un ejercicio académico de calificar los hechos fijados. El otro pilar es la presunción de inocencia. A partir de ahora siempre me acordaré de Hércules cuando piense en Calvo. A que procurar por todos los medios que se aleje de las columnas de los palacios de justicia.

Esta “filosofía” es peligrosísima, tan peligrosa como decir que las denuncias de los rubios con ojos azules –por ejemplo- son prueba de cargo tasada. Exactamente igual, aunque en una reflexión somera no lo parezca: igual.

Parece mentira que una señora que es jurista y profesora titular de derecho constitucional (sí, constitucional) sea capaz de hacer semejante afirmación. Si algún día es acusada de algo o demandada civilmente se dará cuenta de lo importantísimo que es esa venda que tiene la justicia en los ojos y esa balanza vacía.

En este magnífico artículo cuyo enlace pongo abajo, titulado ¿Evitar las mujeres a toda costa?,  Javier Marías trata el problema que supone para el hombre y para la mujer esta moda (¿fantasma?) que recorre el mundo.

30.12.2018. El País. ¿Evitar a las mujeres a toda costa? Javier Marías

Saludos,

JSG

 14.11.2017. Redacción El HuffPost. Los mejores y los peores países para ser mujer: Islandia en cabeza, Siria en la cola y España, en el quinto puesto mundial Un estudio del Instituto Georgetown para la Mujer, la Paz y la Seguridad y el Instituto de Investigación sobre la Paz de Oslo analiza su grado de inclusión, justicia y seguridad en las sociedades de 153 estados.

**La ministra, como es sabido, es oriunda de Cabra.

*** El tema es tan grave que se ha incurrido en populismo generalizado (todos los partidos) a nivel legislativo, pues la ley llama a las denunciantes “víctimas” y siempre que se refiere a ellas en el curso de la investigación se las llama víctimas cuando lo imparcial sería llamarlas denunciantes. En ejecución de sentencia si cabría que la ley las llamara víctimas. Esa nomenclatura torticera aunque parezca inocente (que no lo parece en absoluto) genera un “sentimiento” proclive a una de las partes,  la denunciante (sentencia tiene la misma raíz etimológica que sentimiento, no se olvide) y elimina en el plano del lenguaje la igualdad de armas.

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Muy bien,  por abordar un tema de tanto calado como es la Ideología de Género, brindándonos la oportunidad de debatir sobre un asunto de tanta trascendencia, mucha más de la que estamos dándole. Y aunque hayas incidido solo en dos de sus vertientes, -tiene muchísimas más, como conoces sobradamente-, muy importantes, por supuesto, la económica y la jurídica, esta última imposible de ignorar ante declaraciones como la de  la Sra, Calvo, es un buen punto de partida como invitación al debate. Efectivamente: los españoles somos especialistas en inventar negocios, muchas veces a cuenta de los más bellos ideales, negocios con el dinero ajeno, ese dinero «que no es de nadie», pero que pertenece a todos. Y en el caso que nos ocupa, el negocio surgió aprovechando la implantación de la Ideología de Género en nuestro país, una ideología utilizada como herramienta fundamental para establecer el Nuevo Orden Mundial, exenta de toda base científica, pero ya implantada, que no arraigada, en la mayoría de los países occidentales. Y no estamos ante una teoría más de las tantas TEORÍAS DE LA CONSPIRACIÓN, existentes, sino ante una realidad plasmada en la legislación de los países que la han asumido. En el  nuestro, que conozca, además del Estado, en 13 de las autonomías  tienen también su propia legislación sobre Ideología de Género, consagrando con multas y penas de cárcel, con la excusa de «extender derechos y por la igualdad», aberraciones como que unos padres no puedan reconducir a un niño que tenga dudas sobre su identidad sexual, hecho relativamente frecuente que se resuelve de forma espontánea en el 95 % de los casos y abriendo de par en par la puerta para hormonar y operar de forma irreversible a adolescentes que precisan la firma de sus padres para ir de excursión con el colegio, prácticas hormonales y quirúrgicas ya abandonadas en el prestigioso Instituto Jolms Hopkins, de EEUU, que fue pionero y con el mayor prestigio del mundo en intervenciones de cambio de sexo. El tema es muy extenso e intenso, como para  ser tratado vía telemática, por lo que me brindo a desarrollarlo cumplidamente en otro espacio.

Esta ideología está siendo utilizada como ariete por el Marxismo Cultural y, en este mar revuelto en que nos ha sumido, ganancia de los pescadores fraudulentos a través de ongs, asociaciones, foros, plataformas y observatorios generosamente regados con nuestros impuestos, grupos que quieren hacernos creer que lo masculino y femenino son inventos culturales del heteropatriarcado para esclavizar a la mujer, iniciando una guerra de sexos «al ser hombres y mujeres antagónicos, no complementarios».

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Veo que el espinoso tema que propuse (que no es la mujer, sino la industria alrededor de la mujer) aconseja prudencia. Sin embargo es un tema idóneo para hacer patente que el saqueo no soluciona los problemas reales que le sirven de excusa. ¡Ojalá los solucionara, sería caro pero al menos serviría para una causa justa! ¡Ojalá sirviera para erradicar la violencia y ayudara a la igualdad!

Pero ese (mujer, violencia, igualdad) no es el tema que propuse. El tema precisamente hacer posible una lucha decente contra la violencia y que esa lucha no se perjudique con intereses espurios (crematisticos y de otra índole). El tema, mi propósito al proponerlo, es desvelar los verdaderos fines de esas causas, si son las causas en sí o, por el contrario, son formas de extracción del fruto del trabajo de los demás para quedárselo.

La cosa va por 200.000.000 €

https://www.google.es/amp/s/amp.europapress.es/epsocial/igualdad/noticia-decenas-mujeres-piden-montserrat-dimita-reclaman-200-millones-pactados-contra-violencia-machista-20180425193002.html

¿De ese dinero que parte va realmente a las víctimas?  Ese dato nos dará la clave de cuál es el verdadero fin perseguido. Falta un estudio definitivo que (como el niño del cuento de Andersen) diga: «¡el rey está desnudo!»  y podamos dedicarnos a la verdadera lucha por la igualdad y contra la violencia.

Los derechos deben protegerse y/o tutelarse desde las instituciones del estado (más medios a la justicia, más jueces, más fiscales especialistas,  servicios de asesoramiento técnico prestados por funcionarios de carrera (sic), intervención multidisciplinar de expertos universitarios, etc) no desde organizaciones paraestatales. Una cosa son los foros de reflexión o las asociaciones privadas (financiadas por la sociedad civil, independientes) y otra muy distinta son las paraestatales  (pagadas por el estado y elegidas por los políticos sea por amiguismo, sea  para protegerse). Las organizaciones paraestatales siempre son terreno resbaladizo en cuanto a sus verdaderos fines (sean paramilitares, parapoliciales, etc.). En temas como éste funcionarios de carrera (sic) expertos, por favor.  Los demás que sean voluntarios de verdad (sin cobrar y mucho menos de dinero público) o que se busquen un puesto de trabajo. Otro artículo, muy ilustrativo, que contiene un clasificador vídeo (la señora tuvo que irse del país) y dos referencias bibliográficas sobre feminismo liberal (frente al dominante)

https://www.google.es/amp/s/www.libremercado.com/2018-02-12/la-mujer-hecha-negocio-sin-dinero-publico-no-habria-feministas-1276613471/amp.html

Confundir intereses crematísticos o ideológico-crematísticos con objetivos solidarios es torticero. La solidaridad nunca se cobra y cuando consiste en pagar tiene que ser con dinero propio, nunca ajeno.

La gran perjudicada de esa confusión es, precisamente, la mujer (como ya dije en el correo inicial). Un tuit de Alvise Pérez (34.345 seguidores en Twitter y 13.476 en Facebook, afiliado a C,s desde 2017)

La cifra que da Alvise Pérez hace patente mi hipótesis de los fines real y oculto, noble y espurio, decente e indecente, (los segundos, ocultos, son los fines reales, los primeros, los declarados, son fines coartada) que mueve la actividad política española y que no es sino una forma (quizá más innoble que otras) de saqueo. Dejarle a la excusa/coartada sólo un 2,8% de lo extraído en su nombre es escandalosamente indecente.

Saludos,

JSG

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El ‘evangelio andaluz’ de las políticas de género

Las políticas de género en Andalucía, vinculadas pero no necesariamente coincidentes con la normativa de protección de la mujer ante la violencia de los hombres, han sido desde hace lustros el evangelio de la administración socialista. Una doctrina transversal. Una cuestión intocable. Una bandera. Desde 2010 existe en Andalucía un plan estratégico para conseguir la igualdad entre mujeres y hombres. Los presupuestos regionales son evaluados desde la perspectiva de género. Hay una comisión autonómica de igualdad, unidades de género y un consejo regional de participación para las mujeres. Las asociaciones feministas cuentan con el máximo apoyo institucional y recursos financieros públicos. El Parlamento tiene un grupo de evaluación de políticas de igualdad. Y tres de cada cuatro euros del último presupuesto autonómico –18.896 millones de euros, el 74% de las cuentas– se dedicaron a esta cuestión.

En los casi cuarenta años de autogobierno los socialistas han dejado de ejercer sus competencias en materia económica, laboral o social, pero a cambio han incorporado a su núcleo de poder a los movimientos feministas, que gozan de una extraordinaria influencia en el Sur. El feminismo es el catecismo político de la Junta. Y la razón del frondoso tejido legislativo e institucional que, al cobijo de una determinada idea de igualdad, ha convertido en normas las propuestas y análisis feministas. Buena parte de estos programas han sido asumidos por muchas otras fuerzas parlamentarias debido a su vinculación con los casos de violencia contra la mujer, un asunto que sin embargo ya no es una reivindicación exclusiva del feminismo, sino –por fortuna– se trata de una preocupación general.

El cuestionamiento de estas políticas por parte de Vox –que exige su derogación para apoyar a PP-Cs– las devuelve otra vez al primer plano. Para algunos, los programas de género en Andalucía son pioneros. Para otros son doctrinales. Unos los consideran progresistas. Otros hablan de “dictadura de género”. Lo que sigue es una hoja de ruta para entender las razones por las que esta cuestión se ha convertido en la controversia del cambio político en Andalucía.

Dos leyes

El Parlamento de Andalucía aprobó en 2018 dos normas distintas sobre género que modificaron el marco legislativo previo sobre esta materia, fijado en sendos textos aprobados hace más de una década. La primera ley de género (Ley 7/2018, de 30 de julio) versa sobre la violencia a las mujeres. La segunda (Ley 9/2018, de 8 de octubre) trata sobre la igualdad de género. A la primera aluden PP y Cs en su acuerdo de gobierno. Es la que Vox pretende eliminar. La segunda, no mencionada en el pacto del cambio en Andalucía, es la que plantea un debate más amplio, e incluso dudas, en determinados ámbitos jurídicos y políticos.

Igualdad versus feminismo

Que el enfoque de las leyes de género en el Sur es feminista no es un secreto. Se trata de un hecho. El preámbulo de la ley contra la violencia contra las mujeres hace un alegato en favor “del movimiento feminista, motor de un cambio social que desde hace ya varios siglos viene generando olas de avances democráticos con efectos muy positivos”. Para la Junta no hay más enfoque posible de las políticas en favor de la mujer que el que preconizan este movimiento social que, en el caso de Andalucía, está institucionalizado. Las políticas autonómicas obvian o apenas si contemplan otros tipos de desigualdades sociales que no sean por razón de sexo y afecte a las mujeres.

Ley contra la violencia

La ley 7/2018 amplió el concepto de “víctima de violencia de género” para incluir casos no contemplados en la legislación estatal. Se considera así a las mujeres, los menores, los mayores, los discapacitados, los dependientes, los tutelados y los custodiados por una persona que sufra esta lacra. El concepto de violencia de género se torna universal: la ley habla de violencia física, psicológica, económica y sexual, feminicidio, agresiones, abusos, acoso, trata de mujeres y niñas, explotación sexual, mutilación genital femenina, matrimonio precoz o forzado, violencias “por tradiciones culturales”, por “conflictos armados”, ciberviolencia y cualquier otra conducta que lesione la dignidad de la mujer. Crea además un Observatorio para establecer los métodos de análisis, validar las fuentes y establecer las conclusiones de los estudios oficiales sobre la materia, además de proponer planes de “reeducación” para “agresores potenciales” y programas obligatorios y permanentes de formación en género para los empleados y funcionarios públicos.

Ley de igualdad

Más controvertida es la segunda norma de género de Andalucía. Básicamente equipara las políticas de igualdad y las de género, como si fueran equivalentes. Uno de los aspectos cuestionados por sus detractores es la inclusión de los contenidos de género en el ámbito educativo como parte del currículum escolar. La Junta decide qué principios sobre coeducación –éste es el término oficial– deben ser impartidos en los colegios andaluces con el asesoramiento de “expertos” de libre designación. La integración curricular es obligatoria en “todas las áreas y materias de las diferentes etapas educativas”, donde debe promoverse “la eliminación de los prejuicios, estereotipos y roles construidos según los patrones de conducta asignados en la cultura patriarcal”.

El feminismo se convierte en asignatura obligatoria, cuya valoración debe ser positiva. Por contra, estos contenidos de género “deben hacer un análisis crítico del modelo de masculinidad hegemónica y la existencia de androcentrismo”. Literalmente la ley dice que los docentes deben “seguir sus instrucciones” sobre esta materia, crea un órgano de vigilancia y obliga al profesorado a impartir estos programas “desde un enfoque feminista, que deberá desarrollarse con una metodología vivencial y no basándose en la mera impartición de contenidos teóricos”. El evangelio de género se extiende también a las universidades, que deben incluir “enseñanzas obligatorias en materia de igualdad en los planes de estudios” y valorar frente a otros méritos académicos los ciclos formativos en coeducación para acceder a la función docente. La ley obliga a que cada universidad tenga una unidad de género, así como “consolida los estudios de género en los ámbitos de la docencia y la investigación” y exige crear cátedras sobre estudios de género en facultades, escuelas técnicas superiores y escuelas universitarias”. La Junta busca con esta medida facilitar el acceso al espacio académico “de las entidades y asociaciones de carácter privado” que trabajen por la igualdad.

La policía de género

Quizás la medida más arriesgada de la ley de igualdad es la que otorga al Instituto de la Mujer (IAM), cuyo presupuesto asciende a 42 millones de euros, la potestad de ejercer como policía de género con independencia de cualquier instancia judicial. Este organismo autonómico puede “practicar investigaciones, tanto de oficio como a instancia de parte, para el esclarecimiento de posibles situaciones de discriminación”. Su conclusiones darán lugar a sanciones contra personas, empresas e instituciones que podrán difundirse sin permiso judicial. El papel de policía de genero del IAM está fuera de duda: la ley dice que “todas las personas físicas y jurídicas sometidas a investigación tienen el deber de facilitarle los datos, documentos, informes o aclaraciones que les sean solicitados y facilitar el acceso a sus dependencias”. El IAM goza asimismo de la potestad para imponer multas cuando a su juicio “las infracciones (de género) pudieran ser constitutivas de delito”. En los supuestos penales debe remitir los expedientes al Fiscal. Pero si un juez no fija una condena, el IAM sí puede imponer multas propias basándose en hechos probados, aunque éstos no hayan sido sancionados por la justicia ordinaria. La normativa califica como infracción “la insuficiente o parcial colaboración con el IAM durante su acción investigadora” y establece multas que van de 6.000 a 120.000 euros. La política de género en Andalucía, mucho más amplia que la que específicamente protege a las mujeres contra la violencia, oscila entre el feminismo militante del PSOE y el negacionismo de Vox. Sin opción a los grises. Sin puntos intermedios.

05.01.2019. La Vanguardia. Un artículo de Carlos Mármol

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En relación a la ideología de género

En relación a la Ideología de Género, adjunto dos enlaces, con registros oficiales sobre el alcance real de la mal llamada violencia de género, denominación tendenciosa y partidista, ya que la violencia no tiene género. En la consulta he tenido bastantes pacientes a los que les zurraba la mujer. Recuerdo a uno de ellos que se quejaba diciendo: «D. Joaquín, lo que peor me sienta es que me dé con el palo de la fregona y encima delante de nuestro hijo…». Para que ahora vengan las feministas diciendo que la violencia es exclusivamente unidireccional del hombre hacia la mujer.

En mi opinión, todo este proceso de derrumbe de los conceptos de familia, patria y religión, es consecuencia directa del marxismo cultural de la Escuela de Frankfurt, uno de cuyos miembros más  destacados, Herbert Marcuse, al contestar a la pregunta sobre quienes podrían ser los nuevos agentes revolucionarios, ya que la clase obrera, «contagiada por el capitalismo», había dejado de serlo, dijo textualmente: «Hay que buscar referentes, ya sean los estudiantes, los negros, las mujeres, los homosexuales o lo que sea que fuere». Estos colectivos están siendo financiados y manipulados para establecer el Nuevo Orden Mundial, encontrándonos en pleno proceso de la necesaria ingeniería social para alcanzar ese objetivo. En esa nueva sociedad que se nos impone, la reproducción será extracorpórea, algo que inevitablemente llegará en dos-tres generaciones. ¿Qué pareja podría negarse a que sus hijos vengan al mundo sin aquellos genes que predisponen a las enfermedades metabólicas, vasculares, degenerativas, psiquiátricas, etc.? Uno de los peligros de esto es que también se podrán manipular los embriones con fines menos confesables. El «Mundo Feliz» de Huxley lo tenemos ya a la vuelta de la esquina, sin que nos hayan invitado al debate.  Lo paradójico del caso es que los postulados de esa  Escuela, están siendo utilizados por los financieros más ricos del planeta: Soros, los Rothschild, Rockefeller…miembros del Clud de Bilderberg. Pero no existe tal  paradoja. A esos niveles no llega a salpicar el marxismo cultural; eso queda para el pueblo llano.

Saludos afectuosos.

https://www.libertaddigital.com/opinion/manuel-llamas/no-la-violencia-no-tiene-sexo-86772/?

https://confidencial.com/20181105-luces-y-sombras-de-la-prevencion-de-la-violencia-de-genero/?

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El tema tal y como lo propone Joaquín  es mucho más complejo de lo que contenía mi propuesta, de hecho los trasciende considerablemente.

Yo me refiero esencialmente al aspecto o perspectiva «presupuestario» si se me permite la expresión y dado que está en el candelero me ha parecido un tema muy adecuado para analizar la técnica extractiva al uso en España. Se coge un fin noble (yo considero que la igualdad de la mujer y la lucha contra la violencia, cualquier violencia, son fines nobles, exista o no Marcuse) que nadie discuta y a partir de ahí se acentúa la necesidad (en muchos casos mintiendo o tergiversando los datos, los enlaces que nos envía Sama son también muy ilustrativos al respecto), se crea un clima de discurso único (quién está en contra carece de corazón, incluso no es un buen cristiano)  y a partir de ahí se consigue tomar los ingresos provenientes de los impuestos para montar un chiringuito que consume (según el tuit que remití en anterior correo) el 97,2% de la dotación que queda para el fin innoble (extraer riqueza de los los demás para sí mismos y hacerlo impositivamente, de ahí que sea innoble) y un 2,8 % para el fin noble o excusa extractiva.

Y decía que además eso perjudica la causa noble y la convivencia social hasta el punto (digo ahora) que sería casi mejor darles el dinero directamente a cambio de no engordaran el problema para «justificar» la extracción. Sí, porque al financiarlos no sólo no se soluciona el problema (ver gráficos al uso sobre la incidencia en la solución del problema), sino que se enturbia la paz (por ejemplo, adjudicando a todo un género actuaciones concretas de ciertos indeseables muy minoritarios por lo demás).

Por supuesto las reformas reguladoras que atentan contra la igualdad no me gustan. Creo en la capacidad de obrar de los adultos,  en su libertad y en su responsabilidad. No me gusta que si dos personas se empujan una cometa delito y la otra no (distinto sería un tratamiento agravado genérico, sin atender en general al sexo). En cuanto al dinero extraído por los grupos bien organizados (a tal fin) con esa excusa noble referida preferiría que se destinara, por ejemplo, a más recursos para la justicia.

Por ejemplo ¿por qué no hay un juez de familia, o mejor civil, de guardia? En España si alguien (por ejemplo una mujer) quiere medidas cautelares civiles debe esperar uno o dos meses para obtenerlas ¿es esto presentable? ¡No! Sin embargo, si va al juez de violencia (vía juzgado de guarda) las puede obtener sobre la marcha, con el efecto colateral de que el marido pasa al menos un día en el calabozo (según el contenido de la denuncia es protocolario).

He defendido en ponencias y mesas redondas en el Colegio de Abogados que debe haber un juez civil (primera instancia) de guardia para medidas cautelares civiles y especialmente de familia y que eso evitaría muchas denuncias. Claro que eso cuesta dinero. Prefiero que el dinero de mis (nuestros) impuestos vaya destinado a que una medida cautelar se obtenga sobre la marcha (o a lo sumo un par de días y puede hacerse porque se hace en los juzgados de instrucción, «penales», de guardia) evitando así «penalizar» lo que debe ser enteramente civil. Es mas para eso pago besados mis impuestos (para transferirlos a grupos organizados especializados en extraerlo no).

Otra cuestión que evitaría problemas es tratar a la sociedad de gananciales como lo que es: una sociedad y a la vivienda como lo que es: sólo una vivienda como puede ser cualquier otra. Dijo Woody Allen en una de sus geniales películas que el amor es primero química, luego física y finalmente matemáticas. Dado que me refiero a supuestos de divorcio estamos en las matemáticas (hay muchas parejas que no llegan a esa fase). Pues bien, la vivienda familiar si es privativa debe ser adjudicada a su propietario, simplemente, y si es ganancial debe ser tratada como un bien a liquidar. Los hijos no se traumatizan por cambiar de vivienda (esa tesis nos llevaría al trauma de tantos hijos de funcionarios de los cuerpos nacionales y no digamos de diplomáticos o empleados de multinaciones,  que se han mudado muchas veces de vivienda y no parece que sea así) y en cualquier caso es un hecho de sus vidas la ruptura de sus padres y que eso produce cambios. Es más, ocurre en supuestos de alquiler que normalmente se reajustan a una vivienda más pequeña (una persona menos: vivienda más pequeña). ¿Por qué no ocurre eso con la vivienda en propiedad?

Obviamente dentro de los alimentos de los hijos está su derecho a vivienda que sería satisfecho con una pensión mayor (si quedan, por ejemplo, al cuidado de la madre y el piso es del padre y han tenido que mudarse). La «incautación» por un par de decenas de años de un bien tan importante beneficiando a uno contra otro es un gravísimo error legislativo que produce verdaderas situaciones de injusticia y muchos problemas de convivencia. Esto se agrava cuando hay hipoteca y el desahuciado (valga la expresión) tiene que seguir pagando hipoteca y además alquilarse un piso con, normalmente, escasos recursos. La regulación actual parte de la ficción económica (en cuanto a vivienda) que todo sigue igual y eso es mentira: en una vivienda sobra una habitación y a uno (el que se ha ido) le falta una vivienda que tiene que añadir (con el mismo presupuesto). Cuando la regulación se basa en hipótesis falsas y contrarias a la lógica económica produce monstruos. Hay formas inteligentes y modernas de solucionar problemas antiguos. El problema de la política es que no siempre, incluso generalmente, se rige por la mejor solución sencillamente porque la política (y sobre todo hoy en día) consiste en cohonestar intereses y, generalmente, darle la razón a los grupos mejor organizados (siempre en perjuicio de los no organizados o de otros grupos como nos advirtió Mancur Olson en la Lógica de la acción colectiva. En materia de dinero público sí hay suma cero: lo que le dan a un grupo  no se lo dan otro, la subvención que recibe una asociación le ha sido detraída previamente de sus salarios a muchas personas).

En fin, quiero decir con esto que hay toda una panoplia de problemas en la legislación que coadyuvan al surgimiento de problemas «penales» (eso no quiere decir que haya otros también, por supuesto) y que tienen solución jurídica si se trata el problema desde el respeto de los principios de igualdad y libertad y se sabe distinguir las cuestiones afectivas de las económicas tratando a la sociedad de gananciales como lo que es una sociedad.

La contaminación de lo económico con lo afectivo siempre es manipuladora. Una vez me dijo un cliente varón: «tengo mi piso en venta por 10 mill de pesetas y mi hermano me dijo que me lo compraba,  le dije que por supuesto, que para mí era una alegría, pero…. don José, creo que quiere aprovecharse mi porque aunque al principio aceptó el precio día a día, firmaremos la escritura pronto, me dice una y otra vez ¿me vas a vender a mi que soy tu hermano el piso por lo mismo que a un desconocido? ¡déjamelo en 900 mil que soy tu hermano!»  El hombre estaba azorado, no quería rebajarlo, necesitaba el dinero,  pero no sabía que decirle a su hermano-comprador. Le contesté: Dígale ¿me vas a pagar por el piso lo mismo que me pagaría un desconocido? ¡págame 10 mill cien mil que soy tu hermano!

Obviamente distinto sería que hubiera partido del vendedor ofrecerle una rebaja por ser su hermano (la solidaridad  lo es cuando se da, no cuando se pide en su nombre… en éste caso siempre es artimaña consciente o inconsciente).

Y es que el argumento emocional, en materia económica, cuando con él se pretende una ventaja, siempre es tramposo. Desgraciadamente las emociones hoy son vilmente utilizadas para conseguir fines meramente crematísticos y si desvelas esa realidad corres el riesgo de ostracismo.

Si queremos un mundo mejor y más justo necesitamos reflexión sincera y honesta y legisladores despiertos, con buena asimilación de las ideas básicas que sostienen la democracia liberal, para evitar derivas totalitarias (generalmente muy mezcladas con el uso publico de las emociones).

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No quiero renunciar a la oportunidad de opinar. TODOS los que gobiernan subvencionan, es decir pagan con el dinero de todos, lo que les gusta y sobre todo lo que les conviene. COMPRAN disimulada o  descaradamente los votos de los subvencionados. También, sin ánimo de ofender, los votos de colectivos numerosos, por ejemplo el de las mujeres, 50% de la población. Claro está que todo voto comprable esta supeditado a dejarse comprar.. Así que hay dos obscenidades éticas complementarias. Intentar la una se sigue de aceptarla o  rechazarla. Se podría ser estricto y considerar que ante una proposición tan insultante para el que la recibe solo el respeto a si mismo no acaba en sonora bofetada de rechazo. O denuncia, si  considera que es un delito de chantaje. Asociado al tema de la  mujer esto que he escrito se puede interpretar como que eludo la violencia hacia las mujeres ejercida por los hombres, ambos por su condición de tales. Ni mucho menos Y tampoco eludo que el SISTEMA gasta, el dinero expropiado a los contribuyentes en subvenciones espurias y como no puede fabricarlo en el éter ese dinero está en el Presupuesto General del Estado,  curioso nombre porque ser un pre-supuesto es estupendo para ser previo a un supuesto, y el supuesto un arcano imprevisible. O sea, un suponer.

Me he preguntado por mi inveterada costumbre de ver, siempre que la ponen en tv,  Pretty Woman. Con el trasiego del carteo que nos ocupa, ya lo sé. Es un ejemplo de todo: Primero de la indignidad de un drama edulcorado en Hollywood. Veamos…  .Hay una mujer comprable por ser mujer por un hombre, comprador   por ser hombre,  que pide a la mujer que le haga un favor.  Se lo compra con una subvención que le entrega a favor hecho. Como valora mucho el surtido de los favores recibidos  agranda  la subvención  provocando un atisbo de dignidad ofendida en ella pero acepta pues ella, en cierto modo vive de las subvenciones que recibe de  unos y de otros. Este uno es especial.  Joven,  guapo,  limpio y educado al que acaba de favorecer de forma harto generosa y él, también generoso, se lo  agradece con una subvención adicional, prorrogable en el tiempo y con evidente amago de respeto hacia la persona y no a la mujer subvencionada… Si la historia acabara aquí,  ella seguiría siendo puta, el depredador urbano de mujeres comprables,  con subvenciones que saldrían de la caja empresarial (PGE) como gastos deducibles,  hábilmente sustraídos de los ciudadanos accionistas.( Ver ERES, puticlubs incluidos).  Claro está que mi pasión por esta película no responde solo a mi gusto por los finales felices aunque sean inverosímiles, o porque son inverosímiles. Influye la increíble belleza de Julia Robert, el excelente trabajo de dos actores secundarios de lujo, Hector Elizondo y  Laura San Giácomo  y Gere que borda el papel de Gere..

En resumen la técnica extractiva, que llama Soldado, no es de los estados contra los contribuyentes. Es el único sistema de contribuir todos al bienestar de todos. El culpable es el Estado que subvenciona, el que se deja subvencionar y la reata de corruptos que se arriman a este mal endémico. Pero creo en el tratamiento y, que Dios me oiga,  se puede curar.

.    Me voy a inventar un final “ad hoc” para “Pretty”. Cuando se despide de ella en el hotel le dice Gere   – Bueno, adiós. Piensa en lo que te dije del pisito. Y, no olvides que me presento a Gobernador.  Vótame, “porfis”, y nos seguiremos viendo.

STS 08.01.19 AGRESIONES RECÍPROCAS HOMBRE-MUJER PAREJA O EXPAREJA