Se celebra en Málaga el Congreso mundial de las aguas subterráneas

El agua subterránea almacenada en los acuíferos es el mayor volumen de agua dulce al que la humanidad puede tener acceso. Según el director del Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga (CEHIUMA), Bartolomé Andreo, constituye un recurso de primera necesidad, imprescindible para el abastecimiento de la población, para regadío e industria, y para el sostenimiento de muchos ecosistemas del planeta.

Consciente de su importancia, la Asociación Internacional de Hidrogeólogos (AIH), que cuenta con más de 4500 asociados de 145 países diferentes, celebra todos los años el congreso más importante del mundo en materia de aguas subterráneas. En esta ocasión, el Grupo Español de la AIH y CEHIUMA han organizado la 46º edición, que ha sido inaugurada esta mañana en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga, con un acto presidido por el vicerrector de Investigación y Transferencia, Teodomiro López, acompañado por el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y otros representantes de la UNESCO, el Ministerio para la Transición Ecológica, el Ayuntamiento de Málaga, el Instituto Geológico y Minero de España y AIH.

“En un contexto de cambio climático, en el que la escasez de recursos hídricos es cada vez más patente, la hidrogeología -ciencia que estudia las aguas subterráneas- está llamada a aportar soluciones para cuantificar adecuadamente los recursos disponibles y caracterizar, e incluso modelizar, el funcionamiento de los acuíferos. Solo así se podrá llevar a cabo una adecuada gestión y protección de las aguas subterráneas compatible con un desarrollo sostenible”, afirma el catedrático Andreo.

Así, algunos de los temas que se abordarán hasta el próximo viernes, 27 de septiembre, son la evaluación, gestión y gobernanza del agua, las técnicas de investigación y modelización, la calidad y contaminación, los humedales y el patrimonio natural, la hidrogeología kárstica, la hidrogeología urbana o las aguas subterráneas y el desarrollo socio-económico en Latinoamérica, entre otros.

Este congreso, que es la segunda vez que se celebra en España, cuenta con cerca de 800 inscritos, de más de 80 países de los cinco continentes. En el marco de la cita científica, tendrá lugar también la entrega de los premios del Grupo Español de la AIH, correspondientes al año 2019, y de los galardones Carlos Ruiz Celaá.

40 instituciones y empresas, entre ellas, la Universidad de Málaga, UNESCO, OIEA, IGRAC y los principales servicios geológicos de países europeos: España (IGME), Reino Unido (BGS), Francia (BRGM) y Alemania (BGR) participan como colaboradoras del encuentro.

Más información: http://www.iah2019.org/

 

24.09.2019. La Vanguardia. Expertos de 80 países debaten sobre la gestión de las aguas subterráneas

24.09.2019. El Mundo. 800 investigadores de 80 países se reúnen en Málaga para buscar soluciones a las principales amenazas para las aguas subterráneas. La capital de la Costa del Sol acoge el 46º Congreso Mundial de Aguas Subterráneas, organizado por la Asociación Internacional de Hidrogeólogos y el Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga

23.09.2019. Diario Sur. El agua subterránea, un tesoro en tiempos de escasez. Málaga recibe a más de 700 profesionales en la materia en el marco del 46 congreso Internacional sobre la gestión de este recurso «fundamental»

23.09.2019. Universidad de Málaga. La UMA organiza la 46 edición de este encuentro de la Asociación Internacional de Hidrogeólogos, que se celebra hasta el viernes en el Palacio de Ferias

La migración: una realidad y un problema mundial.

NOTA DE LA REDACCIÓN

La emigración, los refugiados, los desplazados, etc. es en definitiva una «migración» voluntaria o forzada. Lingüísticamente la «migración» a sufrido cambios en su concepto. En la actualidad y según la consulta efectuada en el diccionario de la RAE, edición electrónica, se refiere a «Desplazamiento geográfico de individuos o grupos, generalmente por causas económicas o sociales». Sin embargo el diccionario RAE en su decimonovena edición (1970), la identifica «emigración»; como segunda acepción, como «acción o efecto de pasar de un país a otro para establecerse en él. Dícese hablando de las históricas que han hecho las razas o los pueblo enteros».

Es decir que la diferencia es la «voluntariedad», obligado a desplazarse por causas endógenas o exógenas al grupo humano o a las personas individuales.

Ideas nº 60, verano de 2019. #Afkar60: Migrantes en el mundo árabe: el reto de la permanencia

Afkar/Ideas nº 60. Trabajadores migrantes en los países del Golfo, por CLAIRE BEAUGRAND, Profesora de Sociología del Golfo y de la Península arábiga en la Universidad de Exeter.

 

La Nueva Ruta de la Seda, el gran plan estratégico de China

 

Afkar/Ideas nº 60 verano 2019. La Ruta de la Seda Marítima se hace grande en el Mediterráneo, por ÁGUEDA PARRA PÉREZ

 

La Nueva Ruta de la Seda, el gran plan estratégico de China

Para sus críticos, es un proyecto para dominar el mundo; para sus defensores, facilita el desarrollo de regiones olvidadas

LOS CAMINOS CONTEMPORÁNEOS

Fuente: MERICS (Instituto Mercator para estudios sobre China).

N.CATALÁN (EL PAÍS)

MACARENA VIDAL LIY

Pekín 01 12 18

30.11.2018. El País

Un puerto en Portugal, el de Sines. Una ruta de tren a Madrid. Un gasoducto en Kazajistán. Una urbanización en Malasia. Una exposición artística en Dunhuang, en el oeste de China. Todos son proyectos integrados en la Nueva Ruta de la Seda, la ambiciosa red china de infraestructuras repartida por los cinco continentes que puede costar hasta un billón de dólares. Un plan estratégico de ramificaciones geopolíticas y económicas, criticado por algunos como un instrumento para dominar el mundo y alabado por otros como un plan Marshall del siglo XXI que ayudará a desarrollar regiones olvidadas. Y al que China asigna una importancia vital; tanta, que desde el año pasado la ha incluido en la Constitución del Partido Comunista.

En sus comienzos, cuando el presidente chino Xi Jinping presentó la idea en sendas cumbres en Astaná (Kazajistán) y Yakarta (Indonesia) l Paísen 2013, la propuesta se ceñía a los países vecinos, y su propósito era principalmente la construcción de infraestructuras. Pero ha ido expandiéndose geográfica y sectorialmente, a medida que ha ido creciendo la asertividad de China en el exterior. Actualmente, según Pekín, están adheridos más de cien países en todo el mundo. Y abarca casi cualquier área: tiene componentes comerciales, financieros, de seguridad y culturales.

El interés geográfico principal sigue siendo Asia. Pero “de acuerdo con las comunicaciones oficiales chinas, todos los países y continentes pueden incluirse, desde el Ártico a América Latina”, precisa Alice Ekman, investigadora sobre China del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI). Y “ya no solo incluye carreteras, rutas ferroviarias, puertos, aeropuertos e infraestructuras de transporte. También incluye normas y estándares, aduanas, tribunales, comercio electrónico… Básicamente, es una etiqueta que se puede pegar en todo un abanico de proyectos”.

Desestimada en sus comienzos por algunos como un plan imposible, la Nueva Ruta de la Seda, o “Iniciativa de la Franja y la Ruta” (“yi dai yi lu” en mandarín, BRI por sus siglas en inglés) ha cambiado realidades sobre el terreno y va a continuar durante décadas. A través de uno de los proyectos estrella, el Corredor Económico China-Pakistán, tendrá acceso desde su oeste a través del puerto pakistaní de Gwadar al mar. En Yibuti, en el cuerno de África, ha establecido su primera base militar.

  LAS CONEXIONES EN EUROPA

Fuente: MERICS (Instituto Mercator para estudios sobre China). N. CATALÁN (EL PAÍS)

Para China, los beneficios del plan son claros: ampliar vías hacia el oeste le permite desarrollar sus regiones occidentales, más empobrecidas; estimula sus sectores industriales en momentos en los que su economía entra en una etapa de menor crecimiento; abre mercados para sus productos; facilita que otros países adopten sus estándares tecnológicos, por ejemplo en telefonía 5G; y, en general, expande su presencia e influencia internacional.

La guerra comercial con Estados Unidos

El plan ha adquirido una importancia estratégica aún mayor para Pekín ante su guerra comercial con Estados Unidos. Si continúan las tensiones, necesitará diversificar sus importaciones y exportaciones. “Pekín recurrirá a los canales construidos a lo largo de la Ruta, especialmente en los sectores agrícola y energético. En los márgenes, cierta producción adicional china puede trasladarse al sureste asiático”, apuntaba la consultora Eurasia Group esta semana en una nota.

Para los países beneficiarios, las ventajas son también obvias. Asia necesitará cerca de 1,7 billones de dólares (1,5 billones de euros) en inversiones en infraestructuras hasta 2030 para mantener su crecimiento, según el Banco Asiático de Desarrollo. Y las inversiones de China llegan sin preguntas sobre derechos humanos o la naturaleza del gobierno en el poder.

PROYECTOS FINANCIADOS POR CHINA EN EL MUNDO

Fuente: NYT. A. ALONSO (EL PAÍS)

Hasta el momento, China asegura haber desembolsado 53.000 millones de euros; el Instituto Mercator de Estudios sobre China (MERICS) calcula esa cifra en 22.000 millones en su base de datos sobre la iniciativa. Esos montos seguirán aumentando. El número de proyectos supera con holgura el millar, y aunque Pekín ha restringido el flujo de capitales al exterior ante su ralentización económica, las propuestas con la etiqueta BRI siguen encontrando una financiación generosa. Y algunos países, especialmente aquellos que encuentran acceso más difícil a los mercados internacionales, han aceptado con entusiasmo la chequera china.

Lo que ha generado críticas de algunos países. Por boca de su secretario de Estado, Mike Pompeo, y de su vicepresidente, Mike Pence, Estados Unidos -inmerso en su guerra comercial con la potencia asiática- ha acusado a Pekín de llevar a cabo una política exterior de “trampa de la deuda”.

Una deuda que -según los acusadores- puede utilizarse para evitar críticas sobre los derechos humanos en China o para conseguir decisiones favorables, por ejemplo en torno a nombramientos en puestos internacionales o sobre disputas territoriales, como la que mantiene en el mar del Sur de China. Pekín es el acreedor de más del 50% de la deuda de ocho países incluidos en la BRI: Kirguistán, Laos, Maldivas, Mongolia, Montenegro, Pakistán, Tayikistán y Yibuti.

Varios países de Europa Occidental -incluida España- o Japón mantienen también sus reservas sobre la BRI, aunque se muestran dispuestos a colaborar en proyectos puntuales. El primer ministro nipón, Shinzo Abe, suscribió el mes pasado un memorando de entendimiento para colaborar en terceros mercados, un documento similar al que ha suscrito España esta semana. Pero estos países insisten en que, aunque el plan cuenta con un enorme potencial, China tiene que mostrar una transparencia en los contratos y los créditos que ha sido esquiva hasta el momento.

“Hay que cumplir los estándares internacionales. Si se respetan, entonces hay potencial para la cooperación”, apuntaba el mes pasado un funcionario del Gobierno nipón durante la visita de Abe a Pekín.

En Bruselas y Tokio, en Berlín, París y Madrid se subraya la necesidad de demostrar que esos proyectos no perjudican al medioambiente, son viables, beneficiosos para sus destinatarios y el país receptor puede pagarlos.

Estas capitales han rechazado firmar, pese a las sugerencias chinas, memorandos de entendimiento generales de respaldo a la BRI. “Los términos de estos memorandos son a menudo muy generales, vagos en algunos casos, e incluyen expresiones oficiales chinas que Pekín quiere promover pero cuyo significado aún no está claro, como ‘comunidad de destino compartido’”, explica Ekman.

Sri Lanka, un caso emblemático

El caso de Sri Lanka es emblemático de estas críticas. Este país ha recibido créditos chinos por valor de unos 9.000 millones de euros, lo que le convierte en el tercer receptor de fondos de la BRI, solo por detrás de Pakistán y Rusia. Su fuerte endeudamiento -no solo con Pekín- le ha llevado a ceder a una empresa china el uso de su puerto de Hambantota y ha colocado en una situación de gran debilidad a su Gobierno.

El peso de la deuda y lo gigantesco de los proyectos ha llevado a echarse atrás, en algunos casos, a los países. El nuevo primer ministro malasio, Mahatir Mohamed, anunció poco después de su llegada al poder la suspensión de una línea de tren, la Línea de Ferrocarril de la Costa Este, y de una serie de gasoductos. Durante la campaña electoral que le llevó al poder este verano, y ante la abultada deuda de su país, el flamante jefe de Gobierno en Pakistán, Imran Khan, prometía revisar las cuentas del Corredor Económico, donde China ha prometido invertir cerca de 40.000 millones de euros.

En otros casos, las quejas vienen de la falta de resultados. La línea Madrid-Yiwu sigue sin arrojar beneficios en su trayecto de regreso a la ciudad costera china. En 2016, Filipinas desestimó el fallo a su favor de una corte internacional en su disputa territorial con Pekín en el mar del Sur de China y su entonces nuevo presidente, Rodrigo Duterte, anunció un giro hacia la gran potencia asiática; a cambio, recibió 14 memorandos con promesas de jugosas inversiones. Pero dos años más tarde, apenas se ha materializado ninguna.

China replica que sus proyectos generan empleo en los países y favorecen el desarrollo. Y que sus créditos no son los causantes de los problemas de deuda de los países en problemas. “China ha llegado más tarde. No es el principal país acreedor”, sostenía en septiembre Ning Jizhe, el vicepresidente de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, el principal órgano de política económica en Pekín.

Un cambio de marcha

Pero también ha aceptado que, sobre todo en los primeros años, cuando todos -empresas, provincias y Gobierno central- se lanzaron a toda prisa a poner en marcha la BRI- pudieron cometerse errores por desconocimiento o precipitación.

El propio Xi Jinping, en una serie de actos para conmemorar el quinto centenario de la iniciativa, ha instado a cambiar de marcha y no tanto firmar proyectos por firmar sino “priorizar las necesidades de los otros socios y poner en marcha proyectos que beneficien a los residentes locales”. La asociación con otros socios que aporten fiabilidad -Japón o países europeos como España- parece parte de ese cambio de estrategia.

Xi también ha rechazado otras acusaciones contra un plan que lleva su sello personal. La BRI no tiene, asegura, ni fines geoestratégicos ni militares, como han denunciado algunos críticos, ni tiene como objeto lograr la hegemonía de China. “No es un club de China”, subrayaba en agosto.

Y, si bien es cierto que una serie de proyectos han resultado problemáticos, la consultora RWR Advisory Group, en Washington, calcula esa proporción en solo un 14%, una cifra relativamente reducida dadas las dimensiones del plan.

Incluso en los casos en los que los Gobiernos receptores han protestado -Mahatir llegó a hablar de “nuevo colonialismo”-, más que una cancelación absoluta de los proyectos polémicos, se ha buscado una renegociación. En el caso malasio, la línea de tren a la que se ha puesto en pausa interesa a los dos países; los oleoductos, al parecer, solo están suspendidos mientras Kuala Lumpur resuelve sus “problemas fiscales internos”. El primer ministro ha insistido en la importancia de la inversión china para su país.

En el caso de Pakistán, que trata de renegociar su deuda, el primer ministro Khan acordó, en una visita a Pekín este mes, la creación de un grupo de trabajo sobre “desarrollo socioeconómico”. También suscribió un comunicado conjunto en el que los dos Gobiernos “rechazan la creciente propaganda negativa” contra el Corredor.

En otros países, el futuro de la ruta está aún sujeto a incertidumbres. Tailandia e Indonesia tienen previstas elecciones que pueden alterar la actitud de sus respectivos Gobiernos. En Filipinas, pende un interrogante sobre la salud de Duterte.

Aunque sobre la mesa no hay grandes alternativas para satisfacer las necesidades de infraestructura asiáticas. El BAD no puede competir contra las arcas chinas. El plan japonés de ayuda a las infraestructuras, lanzado en 2015 y dotado con casi 100.000 millones de euros para cinco años, es mucho más modesto, en alcance geográfico y en fondos, que el chino. Europa solo ha propuesto su propio programa muy recientemente, y para empezar en 2021. Estados Unidos ha anunciado este año unos meros 113 millones de dólares (unos 100 millones de euros) en nuevas inversiones en la región Indo-Pacífico.

En cambio, China mantiene su fuerte apuesta por la BRI. Y al incluirla en la constitución del Partido Comunista, ha dejado claro que la iniciativa continuará durante décadas.

El año próximo celebrará su segunda Cumbre de la Ruta de la Seda. Si a la primera, en 2017, acudieron delegaciones de 110 países y 29 jefes de Estado o de Gobierno, Pekín no se conformará con menos. Será una cita clave para determinar la evolución de este proyecto, que comenzó como una mera propuesta de infraestructuras y ha evolucionado a un gigantesco plan estratégico.

LOS CAMINOS CONTEMPORÁNEOS

Fuente: MERICS (Instituto Mercator para estudios sobre China).

 

N.CATALÁN (EL PAÍS)

MACARENA VIDAL LIY

Pekín 01 12 18

 

Un puerto en Portugal, el de Sines. Una ruta de tren a Madrid. Un gasoducto en Kazajistán. Una urbanización en Malasia. Una exposición artística en Dunhuang, en el oeste de China. Todos son proyectos integrados en la Nueva Ruta de la Seda, la ambiciosa red china de infraestructuras repartida por los cinco continentes que puede costar hasta un billón de dólares. Un plan estratégico de ramificaciones geopolíticas y económicas, criticado por algunos como un instrumento para dominar el mundo y alabado por otros como un plan Marshall del siglo XXI que ayudará a desarrollar regiones olvidadas. Y al que China asigna una importancia vital; tanta, que desde el año pasado la ha incluido en la Constitución del Partido Comunista.

En sus comienzos, cuando el presidente chino Xi Jinping presentó la idea en sendas cumbres en Astaná (Kazajistán) y Yakarta (Indonesia) en 2013, la propuesta se ceñía a los países vecinos, y su propósito era principalmente la construcción de infraestructuras. Pero ha ido expandiéndose geográfica y sectorialmente, a medida que ha ido creciendo la asertividad de China en el exterior. Actualmente, según Pekín, están adheridos más de cien países en todo el mundo. Y abarca casi cualquier área: tiene componentes comerciales, financieros, de seguridad y culturales.

El interés geográfico principal sigue siendo Asia. Pero “de acuerdo con las comunicaciones oficiales chinas, todos los países y continentes pueden incluirse, desde el Ártico a América Latina”, precisa Alice Ekman, investigadora sobre China del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI). Y “ya no solo incluye carreteras, rutas ferroviarias, puertos, aeropuertos e infraestructuras de transporte. También incluye normas y estándares, aduanas, tribunales, comercio electrónico… Básicamente, es una etiqueta que se puede pegar en todo un abanico de proyectos”.

Desestimada en sus comienzos por algunos como un plan imposible, la Nueva Ruta de la Seda, o “Iniciativa de la Franja y la Ruta” (“yi dai yi lu” en mandarín, BRI por sus siglas en inglés) ha cambiado realidades sobre el terreno y va a continuar durante décadas. A través de uno de los proyectos estrella, el Corredor Económico China-Pakistán, tendrá acceso desde su oeste a través del puerto pakistaní de Gwadar al mar. En Yibuti, en el cuerno de África, ha establecido su primera base militar.

 

 

LAS CONEXIONES EN EUROPA

 

Fuente: MERICS (Instituto Mercator para estudios sobre China). N. CATALÁN (EL PAÍS)

Para China, los beneficios del plan son claros: ampliar vías hacia el oeste le permite desarrollar sus regiones occidentales, más empobrecidas; estimula sus sectores industriales en momentos en los que su economía entra en una etapa de menor crecimiento; abre mercados para sus productos; facilita que otros países adopten sus estándares tecnológicos, por ejemplo en telefonía 5G; y, en general, expande su presencia e influencia internacional.

La guerra comercial con Estados Unidos

El plan ha adquirido una importancia estratégica aún mayor para Pekín ante su guerra comercial con Estados Unidos. Si continúan las tensiones, necesitará diversificar sus importaciones y exportaciones. “Pekín recurrirá a los canales construidos a lo largo de la Ruta, especialmente en los sectores agrícola y energético. En los márgenes, cierta producción adicional china puede trasladarse al sureste asiático”, apuntaba la consultora Eurasia Group esta semana en una nota.

Para los países beneficiarios, las ventajas son también obvias. Asia necesitará cerca de 1,7 billones de dólares (1,5 billones de euros) en inversiones en infraestructuras hasta 2030 para mantener su crecimiento, según el Banco Asiático de Desarrollo. Y las inversiones de China llegan sin preguntas sobre derechos humanos o la naturaleza del gobierno en el poder.

 

PROYECTOS FINANCIADOS POR CHINA EN EL MUNDO

Fuente: NYT. A. ALONSO (EL PAÍS)

Hasta el momento, China asegura haber desembolsado 53.000 millones de euros; el Instituto Mercator de Estudios sobre China (MERICS) calcula esa cifra en 22.000 millones en su base de datos sobre la iniciativa. Esos montos seguirán aumentando. El número de proyectos supera con holgura el millar, y aunque Pekín ha restringido el flujo de capitales al exterior ante su ralentización económica, las propuestas con la etiqueta BRI siguen encontrando una financiación generosa. Y algunos países, especialmente aquellos que encuentran acceso más difícil a los mercados internacionales, han aceptado con entusiasmo la chequera china.

Lo que ha generado críticas de algunos países. Por boca de su secretario de Estado, Mike Pompeo, y de su vicepresidente, Mike Pence, Estados Unidos -inmerso en su guerra comercial con la potencia asiática- ha acusado a Pekín de llevar a cabo una política exterior de “trampa de la deuda”.

Una deuda que -según los acusadores- puede utilizarse para evitar críticas sobre los derechos humanos en China o para conseguir decisiones favorables, por ejemplo en torno a nombramientos en puestos internacionales o sobre disputas territoriales, como la que mantiene en el mar del Sur de China. Pekín es el acreedor de más del 50% de la deuda de ocho países incluidos en la BRI: Kirguistán, Laos, Maldivas, Mongolia, Montenegro, Pakistán, Tayikistán y Yibuti.

Varios países de Europa Occidental -incluida España- o Japón mantienen también sus reservas sobre la BRI, aunque se muestran dispuestos a colaborar en proyectos puntuales. El primer ministro nipón, Shinzo Abe, suscribió el mes pasado un memorando de entendimiento para colaborar en terceros mercados, un documento similar al que ha suscrito España esta semana. Pero estos países insisten en que, aunque el plan cuenta con un enorme potencial, China tiene que mostrar una transparencia en los contratos y los créditos que ha sido esquiva hasta el momento.

“Hay que cumplir los estándares internacionales. Si se respetan, entonces hay potencial para la cooperación”, apuntaba el mes pasado un funcionario del Gobierno nipón durante la visita de Abe a Pekín.

En Bruselas y Tokio, en Berlín, París y Madrid se subraya la necesidad de demostrar que esos proyectos no perjudican al medioambiente, son viables, beneficiosos para sus destinatarios y el país receptor puede pagarlos.

Estas capitales han rechazado firmar, pese a las sugerencias chinas, memorandos de entendimiento generales de respaldo a la BRI. “Los términos de estos memorandos son a menudo muy generales, vagos en algunos casos, e incluyen expresiones oficiales chinas que Pekín quiere promover pero cuyo significado aún no está claro, como ‘comunidad de destino compartido’”, explica Ekman.

Sri Lanka, un caso emblemático

El caso de Sri Lanka es emblemático de estas críticas. Este país ha recibido créditos chinos por valor de unos 9.000 millones de euros, lo que le convierte en el tercer receptor de fondos de la BRI, solo por detrás de Pakistán y Rusia. Su fuerte endeudamiento -no solo con Pekín- le ha llevado a ceder a una empresa china el uso de su puerto de Hambantota y ha colocado en una situación de gran debilidad a su Gobierno.

El peso de la deuda y lo gigantesco de los proyectos ha llevado a echarse atrás, en algunos casos, a los países. El nuevo primer ministro malasio, Mahatir Mohamed, anunció poco después de su llegada al poder la suspensión de una línea de tren, la Línea de Ferrocarril de la Costa Este, y de una serie de gasoductos. Durante la campaña electoral que le llevó al poder este verano, y ante la abultada deuda de su país, el flamante jefe de Gobierno en Pakistán, Imran Khan, prometía revisar las cuentas del Corredor Económico, donde China ha prometido invertir cerca de 40.000 millones de euros.

En otros casos, las quejas vienen de la falta de resultados. La línea Madrid-Yiwu sigue sin arrojar beneficios en su trayecto de regreso a la ciudad costera china. En 2016, Filipinas desestimó el fallo a su favor de una corte internacional en su disputa territorial con Pekín en el mar del Sur de China y su entonces nuevo presidente, Rodrigo Duterte, anunció un giro hacia la gran potencia asiática; a cambio, recibió 14 memorandos con promesas de jugosas inversiones. Pero dos años más tarde, apenas se ha materializado ninguna.

China replica que sus proyectos generan empleo en los países y favorecen el desarrollo. Y que sus créditos no son los causantes de los problemas de deuda de los países en problemas. “China ha llegado más tarde. No es el principal país acreedor”, sostenía en septiembre Ning Jizhe, el vicepresidente de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, el principal órgano de política económica en Pekín.

Un cambio de marcha

Pero también ha aceptado que, sobre todo en los primeros años, cuando todos -empresas, provincias y Gobierno central- se lanzaron a toda prisa a poner en marcha la BRI- pudieron cometerse errores por desconocimiento o precipitación.

El propio Xi Jinping, en una serie de actos para conmemorar el quinto centenario de la iniciativa, ha instado a cambiar de marcha y no tanto firmar proyectos por firmar sino “priorizar las necesidades de los otros socios y poner en marcha proyectos que beneficien a los residentes locales”. La asociación con otros socios que aporten fiabilidad -Japón o países europeos como España- parece parte de ese cambio de estrategia.

Xi también ha rechazado otras acusaciones contra un plan que lleva su sello personal. La BRI no tiene, asegura, ni fines geoestratégicos ni militares, como han denunciado algunos críticos, ni tiene como objeto lograr la hegemonía de China. “No es un club de China”, subrayaba en agosto.

Y, si bien es cierto que una serie de proyectos han resultado problemáticos, la consultora RWR Advisory Group, en Washington, calcula esa proporción en solo un 14%, una cifra relativamente reducida dadas las dimensiones del plan.

Incluso en los casos en los que los Gobiernos receptores han protestado -Mahatir llegó a hablar de “nuevo colonialismo”-, más que una cancelación absoluta de los proyectos polémicos, se ha buscado una renegociación. En el caso malasio, la línea de tren a la que se ha puesto en pausa interesa a los dos países; los oleoductos, al parecer, solo están suspendidos mientras Kuala Lumpur resuelve sus “problemas fiscales internos”. El primer ministro ha insistido en la importancia de la inversión china para su país.

En el caso de Pakistán, que trata de renegociar su deuda, el primer ministro Khan acordó, en una visita a Pekín este mes, la creación de un grupo de trabajo sobre “desarrollo socioeconómico”. También suscribió un comunicado conjunto en el que los dos Gobiernos “rechazan la creciente propaganda negativa” contra el Corredor.

En otros países, el futuro de la ruta está aún sujeto a incertidumbres. Tailandia e Indonesia tienen previstas elecciones que pueden alterar la actitud de sus respectivos Gobiernos. En Filipinas, pende un interrogante sobre la salud de Duterte.

Aunque sobre la mesa no hay grandes alternativas para satisfacer las necesidades de infraestructura asiáticas. El BAD no puede competir contra las arcas chinas. El plan japonés de ayuda a las infraestructuras, lanzado en 2015 y dotado con casi 100.000 millones de euros para cinco años, es mucho más modesto, en alcance geográfico y en fondos, que el chino. Europa solo ha propuesto su propio programa muy recientemente, y para empezar en 2021. Estados Unidos ha anunciado este año unos meros 113 millones de dólares (unos 100 millones de euros) en nuevas inversiones en la región Indo-Pacífico.

En cambio, China mantiene su fuerte apuesta por la BRI. Y al incluirla en la constitución del Partido Comunista, ha dejado claro que la iniciativa continuará durante décadas.

El año próximo celebrará su segunda Cumbre de la Ruta de la Seda. Si a la primera, en 2017, acudieron delegaciones de 110 países y 29 jefes de Estado o de Gobierno, Pekín no se conformará con menos. Será una cita clave para determinar la evolución de este proyecto, que comenzó como una mera propuesta de infraestructuras y ha evolucionado a un gigantesco plan estratégico.

Ejército, Sociedad y Cultura de Defensa 27.09.2019, por el General Jefe de la Fuerza Terrestre

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La Cultura de Defensa, según el Ministerio de Defensa del Reino de España

La Cultura de Defensa en España, por Joel Díaz Rodríguez. IEEE. Documento de Opinión 121/2017

12.05.2018 La promoción de la cultura de defensa en las universidades españolas: Evaluación de diseño del Programa de Colaboración del Ministerio de Defensa Alberto Bueno. Cuadernos de Gobierno y Administración Pública. Ediciones Complutense

 

 

TRUMP Y SUS TALONES DE AQUILES, por F. Javier Blasco, Coronel retirado

 

La expresión “Talón de Aquiles”, es una de las más famosas entre los dichos populares; suele emplearse en diferentes contextos al referirse al punto más vulnerable o débil de un individuo, cosa, organización, proyecto, texto, etcétera.

Procede de la mitología griega según la narración que escribió Estacio en el siglo I referente al nacimiento de uno de los guerreros más importantes y prácticamente inmortal de Troya, Aquiles «el de los pies ligeros»; hijo del rey Peleo y de Tetis, la diosa griega del mar. La narración dice que, al nacer, su madre para preservarlo de los peligros y amenazas de la época, trató hacerle inmortal sumergiéndole en las aguas del río Estigia ya que, según la leyenda, otorgaba tal propiedad.

Para la inmersión, obligatoriamente, debía sostenerlo de alguna parte mínima de su cuerpo; y eligió para hacerlo el talón derecho por lo que tal pequeño punto de su cuerpo, al no mojarse, se mantuvo vulnerable por ser la única zona donde podía ser herido tal y como, según el relato, sucedió en la Guerra de Troya, cuando tras matar a Héctor; París, el hermano de este; conociendo la existencia de dicho punto, le lanzó un dardo sobre él, lo que provocó que posteriormente muriera desangrado[1].

Es una expresión que, con el tiempo, se ha hecho muy popular al confirmarse que todos tenemos uno o varios talones de Aquiles. Debilidad, que aunque no sea siempre física, suele ser fatal para muchos -sin necesidad de llegar a causarle la muerte- y que se muestra de muchas formas: física, mental, sobre el carácter, la inteligencia, habilidades o cualquier otra capacidad inherente del ser humano.

Cómo suelen ser bastante patentes y llegan hasta atenazar en algunos casos, muchos conocen bien sus propias debilidades; por ello, hacen lo posible para vencerlas o, al menos, tratar de ocultarlas a los demás. Principalmente, aquellos que se dedican a la vida pública o están expuestos a constante observación.

Centrando la atención en Donald Trump; se puede decir que el muchos años “eficaz empresario” y hoy presidente de EEUU, ha demostrado ser un hombre con cierto grado de éxito a pesar de la animadversión y el alto número de detractores que genera dentro y fuera de su país. El cargo que ocupa le brinda la oportunidad y obligación de verse involucrado en la mayoría de las situaciones graves del mundo como pieza clave para su resolución. Sin embargo, en su caso, no sólo está presente, demasiadas veces ha sido el motor u origen de situaciones complejas, abiertas o cerradas en falso, todas ellas, dispuestas a explosionar en cualquier oportunidad.

Por lo que se conoce de su vida anterior; puede que, su forma de actuar y presionar permanentemente a los demás, le haya allanado el camino a proyectarse como un experto y arriesgado hombre de negocios con éxito variable. Trasladar la misma estrategia a la política de altura puede que no sea buena idea; supone una especie de ruleta rusa con bastantes riesgos o dificultades para salir airoso o cerrar bien, situaciones comprometidas.

Transcurridos algo más de dos años como Presidente, se puede afirmar que no es difícil quitarle la careta y que pronto, tras ella, aparecen varios talones de Aquiles. De entre los resaltan: su firme creencia y convicción de ser omnipotente, a la par, que inmune a todo ataque, queja o demanda; su poco tacto e incapacidad de Liderazgo para elegir y mantener cohesionado un Equipo apropiado al cargo y conservarlo contento e ilusionado durante el tiempo suficiente; su tendencia a la rápida e intrépida amenaza o al vulgar desprecio a los demás y, al mismo tiempo, y no sé qué será peor, su incapacidad e indecisión para ejecutarla o mantenerla tras lanzarla pública y oficialmente.

En su caso, no puede alegar falta de: medios, capacidades nacionales o asesores bien formados a su disposición para ejercer su cargo con facilidad, sin contratiempos, menos embrollos y constantes rectificaciones tal y como viene sucediendo desde el minuto uno de su llegada a la Casa Blanca.

Todo apunta, a que su comportamiento se acerca mucho más a una especie de, llamémosle cautela supina, rayana con lo tiránico o dictatorial y muy lejana del empático Liderazgo. En el que sus constantes vaivenes, gran volatilidad y sucesivos cambios de decisión se deben a una innata desconfianza en la eficiencia de los resultados o, lo que es aún peor, en sí mismo como máximo responsable; lo que supone una gran incapacidad para mantener su postura y decisión. A todo ello hay que añadir, su tendencia a no creer firmemente en qué y quien le aconseja, grandes vacilaciones a la hora de tomar decisiones y el miedo patético -siempre disimulado con banales excusas – a sostener el pulso tras haberlas adoptado.

El acervo popular, erróneamente, sostiene que “rectificar es de sabios”. Pienso que es erróneo, porque se dice lisa, llanamente y sin explicación aparente; no especifica ni considera el grado de oportunidad en el momento de hacerlo, la influencia de la repetición en dicho proceder y las circunstancias que puedan obligar a ello.

En realidad, el aforismo no es completo tal y como se conoce, ya que, al parecer de varios autores, forma parte de una expresión más amplia, atribuida al poeta británico del sigo XVIII Alexander Pope -célebre por sus frases lapidarias- según la cual se dice que aseveró «errar es humano, perdonar es divino y rectificar es de sabios». Expresión muy rimbombante e incompleta ya que, realmente sería cierta, si dicha rectificación se produjese de forma libre, tras cierto raciocinio y el implícito reconocimiento de dicha equivocación; sin ser forzada por cualquier temor, complejo o circunstancia de presión y nunca válida, sí se realiza habitualmente.

Sin necesidad de analizar con todo detalle el comportamiento del individuo en cuestión, se puede decir que ya desde su campaña presidencial, se comprometió con su electorado a muchas cosas que no cumplió. Entre ellas, llevar ante los tribunales a Hillary Clinton por, según él, sus mentiras, escuchas ilegales, confabulaciones e implicaciones con cierta trama rusa para desacreditarle; cosa que al parecer, fue así; pero, totalmente al revés.

Habló y mucho, del levantamiento del famoso muro en la frontera con México y sobre quien iba a costear su construcción. Casi dos años más tarde, hemos visto que el tema aún colea y ni siquiera para él es fácil lograr la bendición legal y material; se dilatará en el tiempo y su coste irá contra los propios presupuestos, siendo el de Defensa el que más va a sufrir las consecuencias de una idea muy manida, empleada anteriormente y usada por Trump como auténtica fanfarronada, sin considerar los perjuicios sociales y humanos ya creados en la región fronteriza, en los países más al sur -los mayores productores de inmigración- y en los propios inmigrantes y familias tal y como hemos visto denunciar.

Sus amenazas y bravatas fueron in crescendo con las anunciadas sanciones a Corea del Norte (CN)  y en los dispares comportamientos, reacciones, desplantes y en los vacuos o cosméticos acuerdos logrados tras sus encuentros con Kim Jong-un. El mundo ha sido testigo de tres fases -con diferente grado de intensidad- cambiando de amor-odio-amor con mucha facilidad.

Han pasado de declaraciones cuasi de guerra y destrucción total, a amores cara la galería, abrazos, aplazamientos de sanciones y otras trilerias que no han servido más que para que el tirano norcoreano saliera reforzado ante su pueblo por presentarle bajo el retrato de una persona capaz de marear la perdiz, continuar con sus programas nucleares y de misiles con impunidad, atraer la atención internacional y hasta plantarle cara al propio Trump.

Como daños colaterales a esta sucesión de desencuentros de diverso pelaje y sin resultados palpables, se ha sabido que las condiciones de las veteranas y férreas alianzas en la zona para lidiar con el tema norcoreano entre Corea del Sur, Japón y EEUU han sufrido cierta alteración y  bajado su intensidad y efectividad.

Este año, se han reducido mucho las potentes maniobras militares bilaterales anuales en los mares circundantes a la península de Corea, lo que ha originado el enfado surcoreano al proporcionar una señal de debilidad y cesión hacia Pyongyang. Cómo daño mucho mayor, por cierto muy poco conocido, citar que este año han dejado de funcionar los fuertes intercambios de información e inteligencia entre Corea del Sur y Japón sobre CN.

En su inagotable camino hacia el follón, Trump se empeñó con el tema de “enmierdar” los muchos Mercados y acuerdos comerciales en los que EEUU participa con sus vecinos por sus cuatro costados; los aranceles e impuestos que gravan los productos de uno y otro lado y los límites al equilibrio entre importación y exportación.

De la mayoría de todos estos descalabros por él propiciados, aún no se sabe quién sale ganando, si EEUU o alguno del exterior. Ha creado una maraña de amenazas, cambios de posturas y decisiones finales así cómo dilaciones en la adopción de medidas que, en definitiva, es tal la fuerte confusión que, finalmente, todos sufrimos las consecuencias. Temas, que se traducen en cambios en la predicción y en la valoración de los mercados con fuertes subidas o bajadas de las Bolsas, que afectan mucho a su rentabilidad y cotización.

No contento con disparar hacia todos sus flancos, centró algo más el tiro en China y su gran emporio de exportación que resalta por la gran diferencia en su balanza comercial, contagiando al mismo tiempo a Europa y a sus productos de calidad y gran exportación cómo los buenos vinos, muchos productos agrícolas y los vehículos fiables o de lujo que influyen en su cartera de importación. Medidas todas ellas, que han sido acompañadas con variaciones y dilaciones en su aplicación o el anuncio de medidas compensatorias por ambos lados, que agravan mucho la situación.

Con tanto cambio de opinión, variación en las medidas a aplicar y aplazamientos en su ejecución, nadie puede hacerse una idea real de la situación económica a corto y medio plazo al no saber qué va a pasar con temas que aparecen a diario o desaparecen del dietario con un simple cambio de ideario; producto siempre, de su extravagante forma para la negociación. Problemas que no son nimios, porque como todos sabemos, no hay nada más peligroso y dañino para una empresa o para la marcha y el futuro de un país e incluso del mundo entero, que estar sumido en la política y económica indefinición.

También habló del Cambio Climático y decididamente mostró que él no cree que todo ese tejemaneje y alarmismo sea cierto; por lo que, por su parte, no va a hacer nada al respecto. Según su más que interesado criterio y a pesar de que lo ve en su propia casa, es mentira que el mundo se caliente y que por ello suframos grandes y graves inundaciones o incendios; que el cambio climático ha provocado: la muerte o desaparición de millones de pájaros, el deshielo de grandes masas de hielo polares, la consiguiente subida del nivel de las aguas del mar, el calentamiento continuo de estas y los tornados, huracanes y grandes borrascas asociadas que, aunque ahora les llamemos DANAs, son peores que las que antes entraban en acción.

Lo peor del caso, es que todo apunta a que su modo de pensar, no es por llevar simplemente la contraria al mundo civilizado, sino consecuencia del gran miedo a una revolución interna debido a la necesaria drástica reducción en la producción energética propia sobre la que descansa un alto porcentaje de su economía nacional; por ello, sigue apostando en incrementar el consumo del petróleo y del carbón ahora que de hecho, por diversos factores, ha aumentado su propia extracción.

Le dan igual las cumbres y acuerdos alcanzados en Kioto, Paris o a los que se deriven de la que se ha celebrado estos días en la ONU para parar la polución; los desprecia todos y hasta trata de ningunearlos con temas nimios o de su propia invención[2]. No hace caso a nada, se ríe de las “agoreras previsiones”, evita aplicar los necesarios cambios en su industria y hábitos y busca el apoyo de otros grandes productores de polución, entre los que destacan China y la India; casualmente, los tres países con mayor cantidad de contaminación[3].

Al poco de tomar su cetro, se celebró la última Cumbre de la OTAN de julio del 2018 en Bruselas; donde apareció cual elefante en cacharrería, despreciando y amenazando a diestro y siniestro con el tema de la responsabilidad compartida y cuánto gasta en defensa cada nación. España, en el culo de Sánchez, recibió un varapalo y el intrépido mandatario español tuvo que recular y, en menos de 24 horas, cantar su primera gran rectificación.

Su amenaza a la Organización no es plástica ni de mera apariencia, su potencial abandono se incrementa día a día y ya se perfilan una serie de acuerdos bilaterales con el Reino Unido una vez se haga oficial y efectivo su Brexit con salida de la Unión.

El tema no es nimio ni banal; algunos de entre los recién llegados a la política, los llamados “paracaidistas”, expertos en falacias como Macron y Sánchez, quieren pensar y hacernos creer que Europa ya no necesita la OTAN y que en breve sabrá y podrá defenderse por sí misma sin necesidad de aguantar los gritos y exigencias del Tío Sam.

Imberbes, poco versados o mal aconsejados; no se dan cuanta que están favoreciendo sus delirios de grandeza y al mismo tiempo, le proporcionan las excusas para abandonar la Alianza, arrastrar al Reino Unido y que se dedique a meter sus narices donde realmente le interesa ahora desplegar; Asía-Pacifico, el Ártico y la Guerra Espacial. Necesita medios, recursos y personal para ello y con lo que se ahorre de este ruinoso negocio de la OTAN, le servirá para abarcar parte del nuevo y potente despliegue, costoso sin par.

Es ampliamente patética y conocida su obsesión con Europa; a pesar de ser descendiente y nieto de europeos, nos considera engreídos, poco responsables, aprovechados y bastante holgazanes; su odio y ojeriza, no solo se manifiesta en el tema de la OTAN. Para él y sin haber sido invitado a hablar, el Brexit es un tema bueno y primordial por el daño que pueda propiciar. Al ser proclive a facilitarlo, son notorias sus intenciones y declaraciones para animar a los británicos a seguir adelante y así hacernos un roto en la economía, el Euro, la cohesión y bajar nuestros humos, arrogancia y desprecio frente al cateto y palurdo norteamericano, cosa que Trump, lleva muy mal.

Por aquello de auto reforzar su ego; apoya a todo aquel que le alaba y favorece aunque dicha  causa no sea justa, esté fuera de límites o levante ampollas entre propios y extraños. Son muchos los ejemplos de ello, pero solo resaltar dos: los fabricantes y amigos de las armas e Israel con toda su vecindad.

Aunque los magnicidios con armas cortas y largas sean cada vez mayores e impactantes entre los jóvenes estudiantes norteamericanos y que el efecto más notorio del nuevo curso sea una mochila antibalas que los niños deben llevar; no deja de apoyar la fabricación, fácil venta y uso de armas por las fuertes sumas que recibe de aquellos que las venden, ampliamente implicados en el apoyo a su campaña electoral.

Con respecto a Israel y a su maltrecho gobierno, no para de reconocer, antes que nadie, hechos notorios que no todos siguen o aplauden igual: la capitalidad de Jerusalén, el traslado de su Embajada a dicha ciudad y la nacionalidad hebrea de los Altos del Golán; tierras polémicas arrebatadas a Siria en la guerra árabe-israelí de 1967. Decisiones todas ellas, que pueden desencadenar, cada una por separado, una nueva oleada de tensiones en Oriente Medio y en Turquía de rebote, a cuyo emir, Erdogan, por cierto las cosas van muy mal por aquello de la compra a los rusos de los misiles antiaéreos S-400[4].

EEUU y la Unión Soviética primero, y Rusia después, fueron y son los mayores poseedores y fabricantes de armas y cabezas nucleares; así como de vectores de proyección. También y en función de tales, son los que más han impulsado Acuerdos y Tratados bilaterales o abiertos al mundo exterior para limitar su posesión, amenaza, uso, ensayo y transferencia al resto del mundo de tecnologías relacionadas con tal.

Contrariamente a lo que se piensa, han sido los rusos los principales impulsores de la mayoría de ellos, su continuidad y puesta al día; sin embargo, los norteamericanos, casi siempre, han ido a remolque de aquellos y, sin embargo, son los primeros en estar dispuestos a su abandono, cese o finalización cuando les interesa, no le gustan las consecuencias intrínsecas o si les impiden introducir algo nuevo en seguridad y defensa[5].

Trump, como no podía ser menos, y por aquello de buscarse líos con alguien que a veces aparece y presenta como su mayor amigo y otras como el peor contrario, Putin; ha aportado también su granito de arena a este punto. Así el pasado 2 de agosto, Washington formalizó su salida del Tratado INF, que firmado durante la guerra fría, prohibía estacionar misiles balísticos y de crucero con alcances de entre 500 y 1.500 kilómetros en Europa. Decisión, poco limpia y nada clara[6], que aviva el temor y el peligro hacia una, más que segura, nueva carrera armamentística.

Otro de los países con los que Trump sueña y tiene pesadillas a menudo, es Irán; tanto como país, por haber osado en 1979 ocupar su Embajada y retener a varios cientos de ciudadanos durante más de 400 días, como por su oculto y engañoso programa nuclear. En mayo de 2018, y en cumplimiento de una promesa electoral, abandonó el nefasto y engañoso[7] Acuerdo sobre el Programa Nuclear iraní que fue gestado durante muchos meses de tiras y aflojas en las cloacas de la Administración Obama y Teherán, que vio la luz en julio de 2015.

Desde entonces, ha impuesto una maraña de penalizaciones, restricciones y limitaciones sobre: el movimiento de ciertas personas; el libre comercio de muchos productos y repuestos, en especial el petróleo; el rescate del dinero depositado en entidades bancarias; la importación de armas potentes y misiles y al empleo del dólar en sus, de por sí, muy limitadas transacciones. Todo ello, sin duda, ha provocado repulsas por parte de países occidentales de la UE, Rusia y China quienes permanecen ávidos de explotar libremente y pingues beneficios el gran mercado y las capacidades iraníes y, también, del propio Irán; un país sumido en una grave crisis social y económica por el nocivo efecto de tales restricciones.

Tan grave ha sido el tema, que el famoso estrecho de Ormuz y el paso por el mismo de los muchos petroleros, que transportan el petróleo desde Oriente Medio hacia Occidente, se ha convertido en un auténtico avispero en ebullición con garantías de expansión a países como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Situación, que ha ocasionado inseguridad y fuertes cambios de precio del crudo con el consiguiente revuelo internacional.

Como derivadas fundamentales de todo este maremágnum aparecen iniciativas de dialogo, aunque sin muchas esperanzas  de éxito y también, cruces de amenazas entre Trump y Rohani (Primer Ministro iraní). Amenazas, graves y próximas al encuentro bélico con las consecuencias que ello traería al mercado del petróleo y al mundo en general.

En uno de estos encontronazos, Trump hizo efectiva una orden de ataque selectivo sobre instalaciones militares y minutos más tarde, en plena ejecución, la anuló sin más[8]. En cualquier caso, si en este punto también sigue el mismo camino de sus amenazas a Corea del Norte, todo quedará, de nuevo, en agua de borrajas y ya serán muchas veces que amaga y no da o, retira el golpe justo antes de alcanzar el rival.

De sus famosas escuchas, conversaciones, amistades peligrosas, tejemanejes y chapuzas con Rusia y Ucrania se han conocido muchas de ellas; pero últimamente ha saltado a la prensa una importante filtración. Un tema de presión sobre Ucrania que, finalmente, no creo le llegue a costar el cargo, aunque, sin duda, dejará huella en su prestigio y le será muy difícil salir bien parado. Aunque, quien sabe; a lo mejor, cual superviviente innato, puede que salga mejorado.

En definitiva, un hombre lleno de complejos, traumas, miedos y sobresaltos; presumido, engreído y, al mismo tiempo, avergonzado. Alguien que quiere estar siempre arropado y vencer sus complejos con insultos, amagos, mentiras y retos que le hacen más peligroso por el puesto que ocupa. Un hombre, al que los despidos y ceses a su lado se cuentan por decenas, lo que le hace difícil llevar una vida pública normal, máxime para ser el Presidente de EEUU por el ejemplo que debiera dar; también en su vida privada; baste observar, sus cortes de manga en entrevistas y los indisimulados desplantes en público de su esposa, Melania.

 

[1] https://www.significados.com/talon-de-aquiles/   y varias fuentes menores más

[2] https://www.abc.es/sociedad/abci-trump-planton-cumbre-clima-201909230138_noticia.html

[3] https://yotura.com/paises-que-mas-contaminan-del-mundo-emisiones-co2-130219/

[4] https://atalayar.com/content/el-futuro-de-turquia-en-la-otan-esta-en-juego

[5] https://elpais.com/diario/2001/12/14/internacional/1008284418_850215.html

[6] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/el-final-del-tratado-inf-verdades-y-mentiras

[7] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/iran-orientaciones-desviaciones-y-problemas-derivados-des-su-programa-nuclear

[8] https://es.euronews.com/2019/06/21/trump-ordeno-atacar-iran-tras-el-derribo-del-dron-estadounidense