¿Estamos perdiendo la batalla contra el cambio climático?

Jóvenes estudiantes de París se unen a la huelga mundial clima el pasado 15 de marzo. KIRAN RIDLEY/GETTY

Desde que Greta Thunberg, una niña sueca de 16 años, anunció en agosto que dejaba de ir a clase los viernes para protestar por el cambio climático, el movimiento Fridays for Future se ha convertido en una realidad global e imparable. Jóvenes de toda Europa se suman a esta rebelión estudiantil y se dejan ver en las calles de las principales ciudades, reclamando más y mejores medidas contra la que consideran la gran amenaza para su futuro. En este contexto, preguntamos a los expertos si estamos perdiendo la batalla contra el cambio climático.

Teresa Ribera | Ministra para la Transición Ecológica de España. @TERESARIBERA

No debemos andarnos con paños calientes. Estamos en una situación crítica. Hemos perdido demasiado tiempo y empezamos a tener dudas sobre cuál es el margen real del que disponemos para impedir la aparición de los efectos más peligrosos del cambio climático.

Tenemos margen para actuar y siempre un mal menor es mejor que un mal mayor, pero no podemos sentirnos ni satisfechos ni tranquilos.

Ha habido un avance significativo desde el Acuerdo de París. La acción climática ha salido del nicho de las políticas ambientales. Esto es clave. Si de verdad queremos transformar nuestro modelo de desarrollo necesitamos que esto ocurra. Es decir, que sean los inversores, los tecnólogos, los actores urbanos, los energéticos, los industriales o los desarrolladores de infraestructuras, entre otros, los que incorporen la variable climática a sus decisiones. Y eso está ocurriendo.

No obstante, al igual que en cualquier otro proceso, no estamos exentos de que surjan riesgos de retroceso, incluida la aparición de liderazgos cuya misión principal sea frenar la acción climática. Esto es una mala noticia siempre, porque retrasa esa acción. Pero lo cierto es que es imposible navegar contracorriente, y que se trata de una actitud que no tiene capacidad de ir más allá que hacernos perder el tiempo.

Ahora la clave es la rápida integración de respuestas coherentes en todos los frentes para maximizar los resultados. El miedo, la falta de confianza en nuestra capacidad de hacerlo, en los mecanismos de solidaridad para quienes salen perjudicados en el corto plazo en esta transición y el egoísmo. Tenemos que entender que sin solidaridad perdemos todo.

Valentina Martínez
 | Portavoz de Cambio Climático del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de España. @VALENTINAM

En el Partido Popular huimos del catastrofismo en la lucha contra el cambio climático y apostamos por una agenda en positivo. Somos conscientes de la urgencia a la que nos llama el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), por eso tenemos que hacer las cosas mejor. Además, creer que se está perdiendo la batalla contra el cambio climático es la mejor excusa para abandonar las medidas, las reformas y las acciones que son necesarias para construir juntos un país a la altura de sus retos.

Sin duda, la lucha contra el cambio climático es uno de los retos globales más importantes a los que se enfrenta España actualmente. Nuestra posición geográfica hace que seamos un país especialmente vulnerable a los desafíos que provocan, por ejemplo, el crecimiento del nivel del mar, los periodos de sequía, el aumento de la temperatura media y las migraciones climáticas.

Somos conscientes de que uno de los ejes fundamentales para avanzar en la lucha contra el cambio climático está en la transición energética, y es ahí donde nuestro esfuerzo debe ser mayor. Queremos una economía limpia, competitiva y fuerte. Estamos a tan solo un año de la entrada en vigor el Acuerdo de París, firmado y negociado por un gobierno del Partido Popular, en el que apostamos por una transición global hacia una economía baja en carbono y resiliente a los efectos del cambio climático. Estos próximos años van a ser cruciales, no podemos rendirnos, necesitamos sentar las bases sólidas para que esta transición se convierta en una gran oportunidad para España.

Apostamos por una transición financieramente sostenible, que avance con gradualidad y firmeza para no dejar a nadie atrás. Sabemos que España necesita menos incertidumbre y más incentivos económicos y seguridad jurídica para avanzar firme por el camino hacia a esa economía neutra en carbono. Apostamos, además, por liderar en Europa esta transición aprovechando todas las oportunidades que el desarrollo tecnológico permita para colocar a España en cabeza de la competitividad en Europa. El futuro de España está en juego, y la España del futuro o es sostenible o no será.

Antxon Olabe Egaña | Economista ambiental y ensayista. Asesor sobre cambio climático y transición energética de la ministra para la Transición Ecológica de España.

Las protestas de los jóvenes europeos manifestándose en contra de la deriva que está adquiriendo el problema de la alteración del clima de la Tierra están más que justificadas. La persistencia de un nivel muy elevado de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global (del orden de 50-55.000 millones de toneladas de CO2 equivalente al año), está conduciendo al sistema climático a un incremento de la temperatura media de la superficie del planeta que podría sobrepasar los 1,50C en apenas 20 años. En ese sentido, los próximos 10 años son cruciales para reconducir el problema.

Al mismo tiempo, en años recientes han ocurrido tres importantes acontecimientos que han introducido una mayor esperanza. Primero, la existencia de una arquitectura institucional internacional, el Acuerdo de París, que ha sentado las bases para una respuesta comprometida por parte de la comunidad internacional. Es importante recordar que tras el anuncio de la salida de Estados Unidos del Acuerdo ni un solo país ha seguido la estela de la Casa Blanca.

Segundo, analizando la geopolítica del cambio climático, tanto la Unión Europea como China mantienen una posición de firme compromiso con dicha agenda y considero que hay buenas razones para confiar en que atraigan a India hacia ese núcleo de responsabilidad estratégica. Estamos ante un desafío de alcance civilizatorio y confío plenamente en que los actuales depositarios de esas tres grandes civilizaciones van a estar a la altura del problema y sabrán movilizar junto a ellos a la inmensa mayoría de la comunidad internacional.

Finalmente, la transición energética mundial hacia las energías renovables ya está ocurriendo a escala masiva y su ritmo de despliegue está siendo muy superior a lo que incluso los más optimistas preveían hace apenas una década.

Héctor Tejero Franco | Bioinformático, investigador en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España y candidato por Más Madrid. @HTEJERO_

A día de hoy sí. Las emisiones de CO2 derivadas de la quema de combustibles fósiles no han dejado de crecer en las últimas décadas, incluso después de múltiples cumbres internacionales. El Acuerdo de Parísde 2015 fue considerado por muchos un éxito diplomático pero un tremendo fracaso climático, al no estar las medidas presentadas por los países a la altura del acuerdo tomado de evitar superar los 2ºC antes de fin de siglo (intentando no sobrepasar los 1,5ºC).

Sin embargo, en ningún caso es una batalla definitivamente perdida. Contamos con la tecnología y conocimiento necesarios para iniciar una transición ecológica que nos impida sufrir las peores consecuencias del cambio climático. Esencialmente se trata de una cuestión de voluntad política. El reto actual consiste en armar un proyecto ecologista democrático, progresista y de mayorías, capaz de enfrentarse a un lobby fósil y a unas élites globales que se han mostrado abiertamente opuestos o al menos incapaces de poner en marcha las medidas necesarias.

En los últimos meses han surgido dos destellos de esperanza. En primer lugar, las movilizaciones y huelgas estudiantiles siguiendo el ejemplo de la estudiante sueca Greta Thunberg, que ha sacado a decenas de miles a la calle. Necesitamos que dicho movimiento se extienda, se profundice y sume a más grupos sociales, ya que no es sólo el futuro lo que está en juego, también lo está el presente. Por otro lado, está cogiendo fuerza global un proyecto político, el Green New Deal, que puede actuar como narrativa y horizonte transformador a corto plazo, dando lugar a un nuevo paradigma económico y político.

Los últimos informes científicos señalan que nos encontramos ante una década decisiva que determinará la gravedad de las siguientes. La batalla sigue su curso.

22.03.2019. Estudios de Política Exterior

Conflictos por el agua: ríos internacionales

Salvando distancias en el conflicto por las aguas del Nilo

CRISIS GROUP

Construcción de la llamada Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD). GETTY

El conflicto a tres bandas entre Etiopía, Egipto y Sudán sobre el reparto de las aguas del Nilo sigue estancado. En abril de 2018, la transición del gobierno etíope disminuyó las tensiones entre El Cairo yAddis Abeba. Sin embargo, las partes implicadas apenas han conseguido progresos significativos en su búsqueda por una solución a la crisis, desatada por la decisión de Etiopía de construir la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), el mayor proyecto hidroeléctrico de todo el continente africano. La primera preocupación de Egipto reside en la drástica reducción que sufrirá el caudal del río abajo, lo que pondrá en peligro la seguridad interior del país. Por otro lado, Etiopía y Sudán reivindican su derecho a explotar las aguas del río para fomentar el desarrollo de sus economías. Los tres países se ven en la necesidad de prevenir una crisis mayor que se producirá cuando la planta comience a funcionar. Por eso, es preciso que los implicados desarrollen medidas inmediatas para mitigar el daño que puedan causar, particularmente durante el llenado de la reserva de la presa, ya que en ese momento el caudal del río, a su paso por la cuenca baja, podría experimentar un gran descenso. El siguiente paso consistiría en buscar, entre todos los estados ribereños, una solución a largo plazo con un acuerdo sobre el reparto transfronterizo de recursos que satisfaga las necesidades de los países de la cuenca del Nilo y ofrezca un marco capaz de evitar los posibles disputas que puedan desencadenar futuros proyectos.

Hay mucho en juego. Egipto depende del Nilo aproximadamente en un 90% para su abastecimiento de agua potable. El gobierno del país argumenta que la incursión en el curso del río dejará sin trabajo a millones de agricultores y amenazará el suministro de alimentos del país. En Etiopía, los ingenieros estiman que la GERD producirá alrededor de 6.450 megavatios de electricidad, una apuesta por la energía hidroeléctrica que lograría que el país tuviera la condición de economía de ingresos-medios para el año 2025. Las autoridades han definido el proyecto como una prioridad nacional y millones de ciudadanos etíopes compraron bonos para financiar su construcción, ayudando a incorporar la iniciativa como parte de la idiosincrasia nacional. Sin embargo, el ferviente apoyo que recibía el proyecto se ha enfriado a raíz de las denuncias por malversación de los fondos destinados a su construcción.

Entre 2011 y 2017, los líderes de Egipto y Etiopía sacaron el conflicto a la palestra con términos hipernacionalistas e intercambio de amenazas en tono belicista. Los políticos de El Cairo instaron al sabotaje de la construcción de la planta y los medios de comunicación secundaron este planteamiento y compararon las capacidades militares de los dos países como forma de anticiparse a posibles hostilidades.

Recientemente se ha producido un acercamiento que ha logrado mitigar esta subida de tono. El primer ministro de EtiopíaAbiy Ahmed, visitó en junio de 2018 El Cairo y se comprometió garantizar que el desarrollo de los proyectos etíopes no dañaría a Egipto. A su vez, el presidente egipcio, Abdelfatá al Sisi, declaró que su país descartaba la vía militar para solucionar la crisis. No obstante, a pesar de este acercamiento, no ha habido avances sustantivos para llegar a una solución.

La agitación política en los tres países implicados ha dificultado esta tarea en diferentes grados. En Sudán, el presidente Omar al Bashir, en el poder desde 1989, hace frente a una continua ola de protestas generada por su política de precarización de puestos de trabajo. Es la mayor revuelta que el país ha visto en décadas. En Etiopía, mientras es aclamado popularmente, Abiy Ahmed lucha por consolidar su permanencia en el poder. En Egipto, Al Sisi tiene relativamente asegurada su posición, pero su intento de mantenerse en el cargo hasta al menos 2034 ha causado una divergencia de opiniones en el ejército y la clase militar, considerados sus electores clave. Estas dinámicas internas revierten en que los líderes dedican menos tiempo al asunto del Nilo del que debieran. De esta forma sólo conseguirán llevar a sus países a una crisis, a no ser que consigan cerrar un acuerdo antes de que la GERD esté operativa.

Las autoridades de los tres países deberían considerar una aproximación de posturas progresiva para llegar a un acuerdo sobre el camino a seguir. La cuestión que precisa una solución más urgente es cómo de rápido se llenará el embalse. En un primer momento Etiopía propuso un plazo de tres años, mientras que el gobierno egipcio se pronunció a favor de que el proceso durara al menos 15 años. Para lograr un avance decisivo, el gobierno etíope deberá cooperar plenamente con sus socios río abajo y respaldar el desarrollo de estudios que muestren el periodo de tiempo óptimo para todas las partes implicadas. Si fuera necesario, deberían contemplar la mediación de un tercer estado, elegido de mutuo acuerdo, que consiguiera superar el impasse. De la misma manera, Etiopía deberá tener en cuenta los ciclos de lluvia abundante, y adaptar las fases de llenado a estos. De esta forma se reducirán al mínimo las perturbaciones del caudal del río.

La reducción de la desconfianza entre los tres países africanos resulta igualmente primordial. Para ello, son imprescindibles medidas que fomenten la confianza entre ellos. Sería conveniente que el primer ministro Abiy Ahmed invitara a sus homólogos egipcio y sudanés a conocer de primera mano la construcción de la GERD. Demostraría así la voluntad del gobierno etíope de tener en cuenta las preocupaciones de los países de la cuenca baja del Nilo. Esa manifestación de buena voluntad por parte de las autoridades etíopes permitiría al gobierno egipcio gozar de un poder de maniobra suficiente para introducir los ajustes que crean convenientes para mejorar la ineficiencia de los sistemas de gestión de recursos hídricos. Por su parte, El Cairo deberá dejar claro que no prestará apoyo a los grupos armados de oposición etíopes para calmar los temores del gobierno de Addis Abeba.

También socios terceros podrían ayudar a construir esa confianza. El Banco Europeo de Inversiones, percibido por los etíopes como menos proegipcio que el Banco Mundial, podría ofrecerse como inversor de la fase final de la construcción de la presa. Esta financiación sería una oportunidad, en el caso de que estuviera condicionada, para lograr una cooperación plena por parte de Etiopía en los puntos de mayor fricción (fases de llenado). La Unión Europea debe continuar sus conversaciones con los países del curso bajo del río, en cuanto a las garantías (incluídos los préstamos) y otros instrumentos que ayuden a aquellos países en los años donde la sequía y otras alteraciones amenacen la seguridad alimentaria. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, así como Qatar y Turquía, podrían ofrecer inversiones de carácter bilateral o trilateral en la agricultura etíope y/o sudanesa que garanticen el suministro ininterrumpido y estable de bienes de primera necesidad (principalmente trigo y arroz) para Egipto. Estados Unidos y China, que mantienen estrechas relaciones con países ribereños del Nilo, tendrían la oportunidad de instar a las partes a resolver sus diferencias antes de que el proyecto de la GERD se complete.

El siguiente paso consistiría en que las partes implicadas sentaran las bases para nuevas negociaciones, con el objetivo de crear un marco de gestión de las aguas del Nilo a largo plazo, capaz de evitar crisis similares en un futuro. Egipto deberá volver a ingresar en la Iniciativa para la Cuenca del Nilo, el único foro que reúne a todos los estados ribereños y, por lo tanto, el lugar propicio para debatir sobre el beneficio de aprovechar los recursos comunes. Estas conversaciones tendrían en consideración las propuestas del gobierno egipcio, que consisten, básicamente, en la consulta previa a los países de la cuenca baja cuando sus socios río arriba tengan la intención, en un futuro, de poner en marcha nuevos proyectos en el Nilo. Un marco institucional permanente haría posible que los países estuvieran preparados para los retos que se puedan presentar más adelante, incluidas las crisis medioambientales producidas por el cambio climático, y las fuertes variaciones en los ciclos de lluvia, que pueden causar una mayor escasez de agua.

Los terceros estados ribereños deben instigar a Egipto, Sudán y Etiopía a considerar el conflicto, no como una crisis existencial, sino como una oportunidad para establecer una alianza de distribución de recursos. Los retrasos en la finalización de la GERD y en la mejora de ánimos que ha supuesto el ascenso del primer ministro Abiy Ahmed, hacen este momento propicio para retomar las negociaciones. Si se decidiera esperar a que el proyecto estuviera acabado, lo cual traería consigo impactos claramente previsibles en la cuenca baja del río, el riesgo de que el conflicto se desate crecería exponencialmente.

Este artículo fue publicado originalmente, en inglésen la web de Crisis Group.

22.03.2019. Política Exterior

En el año 2006 el Director del Foro para la Paz en el Mediterráneo impartió, en la Universidad de Málaga, un curso con el título de la columna y cuyo índice es:

ÍNDICE

1 INTRODUCCIÓN

1.1 ¿QUÉ ES EL AGUA?
1.2 CONCLUSIONES

2 AMENAZAS A LA PAZ MUNDIAL

2.1 GENERALIDADES
2.2 DIFERENCIAS ÉTNICAS Y RELIGIOSAS
2.3 CONFLICTOS TERRITORIALES
2.4 TERRORISMO
2.5 NARCOTRÁFICO Y NARCOTERRORISMO
2.6 AGRESIÓN AMBIENTAL Y ECOLÓGICA Y LA BIOTECNOLOGÍA E INGENIERÍA GENÉTICA
2.7 INVASIONES ÉTNICAS Y EMIGRACIONES INDESEADAS
2.8 LOS REFUGIADOS
2.9 LA GUERRA POR EL AGUA
2.10 LAS MEGALÓPOLIS
2.11 CONCLUSIONES

3 LOS CONFLICTOS POR EL AGUA EN EL PASADO

3.1 A MODO DE INTRODUCCIÓN
3.2 LOS GRANDES IMPERIOS DE LA ANTIGÜEDAD
3.3 CRONOLOGÍA DE LOS CONFLICTOS DEL AGUA
3.4 CONCLUSIONES HISTÓRICAS

4 SITUACIÓN ACTUAL DEL AGUA EN EL MUNDO

4.1 MAR DE ARAL
4.2 ACUÍFERO GUARANÍ
4.3 LOS PROBLEMAS EN CHINA
4.4 CONFLICTO ENTRE INDIA Y BANGLADESH
4.5 EL RÍO ZAMBEZE
4.6 ÁFRICA Y EL NILO
4.7 CONCLUSIONES

5 EL AGUA Y LOS CONFLICTOS POTENCIALES

5.1 CONFLICTOS POTENCIALES
5.2 EL AGUA COMO ELEMENTOS DE CONFLICTO
5.3 CUENCAS DE POTENCIALES CONFLICTOS
5.4 CONCLUSIONES A LOS CONFLICTOS POR EL AGUA

6 LOS TRATADOS POR EL AGUA. EL DERECHO INTERNACIONAL

6.1 EVOLUCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL
6.2 PRINCIPIOS DEL DERECHO INTERNACIONAL DE AGUA
6.3 DECLARACIÓN DE PETERSBERG
6.4 RESOLUCIONES DE NACIONES UNIDAS
6.5 CONCLUSIONES AL DERECHO INTERNACIONAL

7 IV FORO MUNDIAL DEL AGUA

7.1 CONSIDERACIONES GENERALES
7.2 DECLARACIÓN MINISTERIAL
7.3 CONCLUSIONES

8 CONCLUSIONES GENERALES

Publicado íntegramente en el enlace: http://www.belt.es/expertos/agua/indice.asp

22 de marzo: Día mundial del agua

El tema del Día Mundial del Agua 2019 es “No dejar a nadie atrás”, una adaptación de la promesa central de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Cada 22 de marzo Naciones Unidas celebra el Día Mundial del Agua y, con ellos, el resto del mundo. Tras 26 años poniendo en valor la esencialidad del agua en nuestras vidas (se declaró en diciembre de 1992 y se celebró por primera vez un año después) con temas como “Aguas residuales, ¿por qué desperdiciar agua?” o “La naturaleza al servicio del agua”, ha llegado la hora de mirar hacia el futuro sin dejar a nadie atrás. Porque, al contrario de lo que muchos puedan pensar, el agua no es infinita y, los cada vez más escasos recursos hídricos del planeta merman con:

  • La sobreexplotación de acuíferos: para 2025, las extracciones de agua habrán aumentado en un 50 %, principalmente en países de bajos ingresos o en países y regiones con escasez absoluta de agua (Global Water Institute, 2013).
  • El crecimiento de la población: la tendencia sugiere que para el año 2050 la población aumentará a 10.000.000.000 de personas (Libro Blanco de la Economía del Agua).
  • El cambio climático: según ACNUR solo en 2016 más de 22 millones de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares a consecuencia de los desastres naturales ocurridos en 118 países y territorios de todo el mundo (iAgua Magazine 18).
  • Los conflictos bélicos y políticos:  numerosos conflictos en diversas regiones del mundo están teniendo al agua como protagonista, acercándonos cada vez más a la Gran Guerra Mundial por el Agua.

Según la ONUel uso del agua ha aumentado en todo el mundo en aproximadamente un 1 % por año desde la década de 1980, impulsado por una combinación de crecimiento de la población, desarrollo socioeconómico y cambios en los patrones de consumo.

Conocer y concienciar sobre las razones por las que tantas personas se quedan sin acceso al agua segura es la prioridad de este año.

No dejar a nadie atrás

“Leaving No One Behind” o “No dejar a nadie atrás” es el lema escogido este año por Naciones Unidas para recordar que el agua es un derecho humano y que, hoy en día, miles de millones de personas siguen viviendo sin acceso a agua segura o, lo que es lo mismo, sin un servicio de agua potable administrado de manera segura. Y lo hace poniendo en foco en los grupos marginados como mujeres, niños, refugiados o pueblos indígenas, que habitualmente se pasan por alto y que, a menudo, se enfrentan a la discriminación cuando tratan de acceder y administrar el agua potable que necesitan.

22.03.2019. Iagua

Fue en 1992 cuando se decidió que el 22 de marzo sería el Día Mundial del Agua

Más de 2.000 millones de personas siguen sin tener acceso al agua potable

22.03.2019. LA VANGUARDIA

22.03.2019. El País. El Día del Agua en fotos

22.’3.2019 Día del Agua. Periódicos 20 Minutos y Diario Sur de Málaga

 

 

El fin del crecimiento económico de la locomotora alemana

Preocupan las previsiones económicas de Alemania. Tras vivir el periodo de crecimiento económico más largo desde 1966, la expansión económica alemana parece tocar a su fin. El riesgo de frenazo económico es real, pues recientemente Alemania esquivó por muy poco una situación de recesión técnica. Pero, ¿cuáles son las causas que ponen en peligro el crecimiento alemán?

21.03.2019. Economipedia. Leer más