Muros. La civilización a través de las fronteras. Autor: David Frye (Geopolítica de las murallas, por MARCOS SUÁREZ SIPMANN)

El historiador David Frye profundiza en Muros en el vínculo entre civilización y fronteras. Desde la Siria de hace 4.000 años hasta la actualidad los pueblos avanzados trataron de defenderse frente a los bárbaros mediante la edificación de barreras. Sostiene el autor, profesor de Historia antigua y medieval en la Universidad Eastern Connecticut (Estados Unidos), que esa correlación entre civilización y murallas todavía no había sido estudiada. Para exponer de forma clara cómo ha evolucionado la idea de levantar fronteras entre los pueblos, Frye divide su libro en cuatro partes.

En “Contructores y bárbaros” enumera ejemplos de la Antigüedad. Comienza con Oriente Próximo donde entre otros destaca a los constructores de murallas de Mesopotamia. Cita el ejemplo de Egipto explicando que también fortificaban las fronteras. Sus ciudades no eran abiertas –como solía creerse– sino que al igual que las mesopotámicas estaban amuralladas con ladrillos de adobe.

En Grecia tras la civilización micénica (1.600-1.000 a.C.) se detiene en el periodo clásico (479-338 a.C.) y el extraordinario caso de Esparta. Los espartanos consideraban –a diferencia de cualquier otra ciudad del mundo–la costumbre de vivir protegidos por una muralla como una muestra de cobardía. Preparándose constantemente para guerrear no disfrutaron de libertad ninguna. La ironía es que sus rivales, los atenienses (los mayores constructores de murallas de toda Grecia), fueron un pueblo mucho más libre. Protegidos, discutían de política y filosofía, desarrollaban las ciencias y las matemáticas, el arte y el teatro.

En China, Qin Shi Huang, el tiránico ‘Primer Emperador’ (221-210 a.C.) mandó erigir el Muro Largoexigiendo un titánico esfuerzo a su pueblo. Junto a muchas otras edificaciones defensivas fue un temprano predecesor de la Gran Muralla.

Frye explica en Muros que en Eurasia, en las dos naciones que sucedieron a los hunos en la estepa –turcos y mongoles– nunca hubo una palabra específica para ‘soldado’. Con la palabra ‘hombre’ era suficiente. Los varones de las sociedades sin muros solo aprendían a hacer la guerra.

En “La gran era de las murallas” afirma que casi todos los espacios abiertos a lo largo de los 8.000 kilómetros que separaban la estepa euroasiática al norte de la zona de civilización urbana al sur estuvieron, en un momento u otro, protegidos por muros. Gracias a ellos pudieron desarrollarse las tres vastas regiones China, mundo islámico y Occidente. Ciudades-oásis amuralladas como Balj, Bujará, Merv, Samarcanda, Tashkent… al sur de la estepa conectaron Eurasia convirtiéndose en escalas de la famosa Ruta de la Seda.

En el siglo II y tras la política expansionista del agresivo Trajano, en 117 su sucesor inició un programa a gran escala de construcción de murallas en el imperio romano. En menos de dos décadas, Adriano colocó barreras en tres continentes. El muro más conocido es el que mandó levantar al norte de Inglaterra. Sus murallas, empalizadas y fosos protegieron razonablemente bien el imperio permitiendo prosperidad y creatividad, pero no resistieron mucho. Sin embargo, al final del reinado de Marco Aurelio (161-180) sus confines eran más vulnerables que nunca. Influyó asimismo la peste llegada de China por la que al cabo de pocos años, murieron cinco millones de personas. No pocos de ellos, soldados que vigilaban las fronteras. En el siglo III se sucedieron invasiones y saqueos mientras Roma reclutaba cada vez más mercenarios foráneos cuyos cabecillas acababan por rebelarse contra el imperio que a finales del IV había consumido toda su fuerza.

Los muros en la Alta Edad Media

Durante la Alta Edad Media, al tiempo que Europa se militarizaba, China se adentraba aun más en el mundo civilizado de los obreros y constructores de murallas. Hasta el siglo XIII no llegó una amenaza que pusiera en peligro su propia existencia. A comienzos de esa centuria los chinos –incapaces de imaginar que hubiera algo peor que la tiranía del emperador– abrieron las puertas a los mongoles de Gengis Khan. Uno de los mayores errores de cálculo de la historia de la humanidad. Tras décadas de masacres, la población de China pasó de 120 millones en 1209 a menos de 60 en 1290. En 1449 los mongoles volvieron a invadir China. Tras esta derrota la Gran Muralla fue cobrando forma.

Por su parte, los persas fueron víctimas de un absurdo fracaso de sus murallas. En el siglo VI a.C. habían arrasado las defensas del imperio babilónico. Posteriormente en el IV a.C. cayeron en manos de Alejandro Magno cuyo mundo greco-asiático duró muy poco. Más tarde al irrumpir los hunos en Asia occidental los antiguos enemigos Roma y Persia se aliaron. La estrategia persa se centró en amurallar –con dinero romano– los límites de la estepa. Sin embargo, el enemigo que destruyó una Persia agotada fue muy distinto. En el siglo VII la conquistaron desde el sur los ejércitos del islam casi sin encontrar resistencia. Califas y sultanes adoptaron enseguida la costumbre de fortificar las fronteras del norte.

Cuando en 1219 Gengis Khan centró su atención en Asia Central (Transoxiana) sus ciudades fueron cayendo una a una. En la culta Bagdad los mongoles llegaron a la cima de su ansia destructora.

El súbito acceso de Europa al dominio global se debió a dos factores. Uno, el giro decisivo que marcó el fracaso de las murallas de Asia Central y Oriente Próximo. El otro, el repliegue de la era Ming (1368-1644) cuyo gigantesco proyecto de la Gran Muralla impidió a los chinos participar en la exploración del mundo iniciada en el siglo XV. Es decir, Occidente simplemente logró durar más que sus dos principales competidores.

La caída de Constantinopla

La tercera parte, “El mundo en transición”, trata de la caída de Constantinopla. El 29 de mayo de 1453 supone un punto de inflexión en la historia del mundo. El imperio romano –transformado en bizantino– llegó a su fin. Los turcos se convirtieron en potencia mundial y el islam se establecía en Europa de forma permanente. Y lo más trascendental: la pólvora, que desde China y el mundo islámico pasó a Europa. Un fundidor húngaro se propuso fabricar cañones capaces de destruir las defensas de Constantinopla revolucionando no solo la artillería sino la forma en que los pueblos civilizados llevaban viviendo durante miles de años. No obstante, durante el periodo de decadencia de las murallas se levantaron incluso más.

A mediados del siglo XVII, cuando Occidente vivía su revolución científica, Rusia se dedicaba a levantar cientos de kilómetros de murallas en apariencia anacrónicas. La servidumbre creada a causa de ese tardío impulso constructor fue una de las más duraderas del mundo. Los zares decretaron la emancipación de los siervos en 1861, solo dos años antes que la de los esclavos en EEUU. Durante siglos los campesinos rusos intentaron huir buscando la libertad. Los que lo consiguieron adoptaron un nuevo nombre: cosacos. Pedro el Grande por fin pudo someterlos y les mandó limpiar la estepa de tribus nómadas. Una serie de líneas fortificadas marcaron también el avance a Siberia.

En la cuarta parte, el “Choque de símbolos”, Frye presenta tres casos puntuales del siglo XX. El final de la carrera militar de la Gran Muralla. En 1931 los generales japoneses, desobedeciendo órdenes de Tokio, habían invadido Manchuria. En 1933 avanzaron contra la frontera china. Jubilada desde hacía muchísimos años, la Muralla resistió una semana antes de sucumbir ante el mecanizado e industrializado ejército japonés.

En la Europa de entreguerras, en la que el injusto y punitivo Tratado de Versalles fue incapaz de garantizar la seguridad, Francia decidió blindarse con la Línea Maginot. Una defensa formada por alambradas, barreras para impedir el paso de los tanques y una red de búnkeres blindados y nidos de ametralladoras. En mayo de 1940 los alemanes la evitaron irrumpiendo por las Ardenas. La Línea Maginot ha quedado como símbolo universal del disparate y ejemplo de lo que pasa si se ignoran las lecciones de la historia.

El Muro de Berlín (13 de agosto de 1961/9 de noviembre de 1989) que hizo su aparición en el apogeo de la Guerra Fría cayó de forma espectacular dando fin a ese periodo. Llama la atención que se convirtiera en símbolo de ‘todos’ los muros fronterizos, justo cuando estos estaban a punto de retornar por doquier. Aunque no siempre los reconozcamos como tales.

Los muros de hoy

El epílogo encierra la gran lección del libro. Han pasado casi 30 años de la caída del Muro de Berlín y las murallas han vuelto a reaparecer con inusitada velocidad generando nuevos miedos. Según Frye “por cada persona que ve en los muros una forma de opresión, hay otra que exige una barrera más alta y mejor equipada”. Con detectores, vallas electrificadas, bloques de hormigón y concertinas hemos entrado en la Segunda Era de las Murallas, que ya ha eclipsado la primera en todos los sentidos.

En EEUU, las primeras iniciativas correspondieron a la administración Clinton. Seguidas por las de Bush y Obama. Usaron eufemismos al referirse a la frontera meridional. Si bien su campaña electoral explotó la cuestión con fines sensacionalistas, el muro no fue un invento de Trump.

Dos factores –inmigración masiva y ascenso del terrorismo islámico– han sido la causa inmediata de esta fase. Oriente Próximo, donde empezó todo, ha vuelto a convertirse en una maraña de vallas y muros. Vallas de seguridad de alta tecnología separan Arabia Saudí de Yemen al sur y de Irak al norte. Emiratos Árabes Unidos han fortificado su frontera con Omán. Naciones Unidas ayudaron a Kuwait a fortificar la suya con Irak. Egipto levantó un muro de acero con Gaza. EEUU prestó millones de dólares y suministró ayuda técnica a Jordania para proteger su frontera con Siria con una muralla.

Israel se ha rodeado por completo de muros. Para las empresas del país descrito como “el mayor exportador de jaulas del mundo” la vigilancia fronteriza se ha convertido en un negocio internacional que factura cien millones de dólares al año.

En el sur de Asia, India ha edificado miles de kilómetros de vallas y alambradas. El colmo del desatino: una verja de cuatro metros parcialmente electrificada en las alturas del Himalaya donde apenas hay oxígeno para proteger la frontera con Pakistán. Hace lo mismo con Bangladesh. Tailandia y Malasia imitan a India.

En África pueden citarse entre otras muchas, la valla de 700 kilómetros que separa Kenia de Somalia. En Latinoamérica, el muro de 1.500 kilómetros que construye Ecuador para separarse de Perú.

Los nuevos muros han tenido un profundo impacto en Europa. Al no poder utilizar ya las vías terrestres para entrar en los países vecinos en situación algo menos mala, los inmigrantes buscaron alternativas. Una fue cruzar Turquía para llegar a los Balcanes y de allí al norte de Europa. En nuestro continente volvieron a levantarse a toda prisa muros y vallas electrificadas. No solo en los Balcanes. En la denominada Jungla de Calais en el norte de Francia, un muro de hormigón de diez metros de altura trata de defender el tráfico que va a cruzar el Canal de la Mancha de los inmigrantes acampados allí. La otra opción consiste en la peligrosa travesía del Mediterráneo presionando a Italia y España.

A todo lo anterior debemos añadir la proliferación de urbanizaciones y barrios cerrados. Además de EEUU esa clase de complejos residenciales son habituales en muchos países.

El poder del miedo deriva de su estrecha vinculación con el instinto de supervivencia. En su forma extrema se convierte en pánico pero si se mantiene en su estado crónico –la inseguridad– el miedo permite cierto grado de reflexión y planificación. Es una poderosa influencia en nuestra toma de decisiones y Muros constituye una lúcida guía para estudiar su evolución en la historia.

01.06.2019. Política Exterior

 

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Presentación del 1º tomo de las XII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación

El 1º tomo del libro de actas se presentó en la Universidad Internacional de Andalucía, patrocinadora de la edición y en Unicaja Banco, organizadora de la jornada de cooperación económica.

Descarga gratuita del libro en el siguiente enlace:

Actas de las XII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación. Tomo I

XII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación: Geoeconomía. Infraestructuras Críticas

 

El papel de España en el Mundo (Política Exterior)

El horizonte político español se presenta fragmentado y polarizado, como sucede en otras latitudes. La campaña electoral permanente en que se ha convertido la vida pública dificulta un diálogo franco sobre cuestiones esenciales. En el caso del papel de España en el mundo, la ausencia de un debate público de calidad viene de lejos.

Política Exterior sale al paso de esta última omisión. Nuestro objetivo es promover un debate informado sobre asuntos internacionales y un mayor protagonismo de España en esta reflexión. Para ello hemos preguntado a los líderes políticos españoles sobre los retos exteriores del país, con las elecciones generales y europeas a la vista. Editorial

Política exterior comprometida con España, Pedro Sánchez

Europa ante un momento decisivo, Pablo Casado

Justicia social para revolucionar Europa, María Eugenia Rodríguez Palop

El invierno se acerca, José Antonio Sabadell

¿Quién gobernará la fragmentación europea?, Carme Colomina

Israel-Palestina, una realidad distópica, Itxaso Domínguez de Olazábal

¿Se retira EEUU de Oriente Próximo?, Mariano Aguirre

Los siete pilares que sostienen Jordania, Laila M. Rey

EEUU, China, Europa y el orden mundial, Eugenio Bregolat

Latidos de Tiananmen, Xulio Ríos

Advertencias desde Versalles, Margaret MacMillan

Exilio republicano: hay futuro en este pasado, Mari Paz Balibrea

Museo del Prado: más allá de España, Miguel Falomir

Trump: ¿de la exoneración a la reelección?, Jaime de Ojeda

Japón y su ‘tennô’: de la era Meiji a la Reiwa, Salvador Rodríguez Artacho

LIBROS: Repensar la identidad, Berta Barbet

Russian intelligence operations shifting tactics not goals (NATO Review Magazine de 26.04.2019)

Russia’s intelligence services – well-funded, aggressive and politically protected – remain at the heart of Moscow’s wider political war against the West, intended to disrupt, distract, and demoralise. Although many different instruments are used, from disinformation and corruption to diplomacy to economic pressure, the intelligence services are committed to not just gathering information but active operations, and thus they play a crucial role in their use. The lesson for NATO is not just of the need for continued vigilance but also that the solidarity embodied by the Alliance is as important in dealing with non-military as military threats.

A year of living dangerously

There was no let-up in Russia’s aggressive intelligence campaign against the West in 2018. In March, an attempt was made to kill Sergei Skripal – a former officer of Russia’s military foreign intelligence service (GRU) turned British agent – with a rare nerve agent, Novichok. Skripal, his daughter and a first responder survived but a passer-by, who later discovered the vial in which the poison was carried, died.

Greece threw out two Russian diplomats and banned two others in July 2018, citing attempts to interfere with the historic vote in (what is now formally known as) the Republic of North Macedonia over changing the country’s name.

26.04.2019 NATO Review

 

Atentado en Sri Lanka: desestabilización en la zona enfrentando a las distintas confesiones religiosas. ¿El resurgir del estado islámico? ¿DAESH o Al-Qaeda?

 

Objetivos previstos con los atentados:

  1. El National Thowheed Jama’ath, principal sospechoso del ataque terrorista apoyado por una red terrorista internacional para provocar un conflicto interreligioso para despertar la influencia islamista en un país budista y en un área estratégica
  2. Grupo terrorista local actuó contra la comunidad cristiana para despertar el conflicto étnico-religioso, silenciado desde 2009, para dañar el proceso sociopolítico del país, afectado por los movimientos violentos de los grupos radicales y la recesión económica.
  3. La red terrorista internacional preparó y ejecutó el ataque para desestabilizar el país (afectando a su principal fuente económica: el turismo y su principal identidad emblemática) para generar un cambio de influencia y un discurso sociopolítico.
  4. Un grupo islamista internacional preparó el ataque apoyado por un grupo musulmán local para impactar en la comunidad musulmana (atrayendo la ideología wahabí) y en la comunidad cristiana y la presencia extranjera en el país (influencia occidental).

22.04.2019. GIASP Intelligence & Strategy S.L.

Atentado en Sri Lanka: al menos 158 muertos en siete ataques contra iglesias y hoteles de Sri Lanka

23.04.2019 El País Internacional.

Fernando Reinares es director del Programa sobre Radicalización Violenta y Terrorismo Global en el Real Instituto Elcano y catedrático en la Universidad Rey Juan Carlos.

Tras la serie concatenada y coordinada de atentados altamente cruentos que han tenido lugar en Sri Lanka podría decirse, sin más, que ilustran cómo el extremismo islamista está hoy más extendido que nunca en el mundo. Igualmente cabría, sin más, aducir que ponen de manifiesto la medida en que los actos de terrorismo relacionados con el yihadismo global acontecen también allí donde menos se esperan, es decir, fuera de las sociedades mayoritariamente musulmanas en las cuales los yihadistas sitúan a su enemigo cercano o de las occidentales que corresponderían a lo que definen como su enemigo lejano. Pero, si bien lo primero es cierto, esto segundo eludiría la consideración de algunos factores clave para comprender lo sucedido en Colombo y en otras localidades del país surasiático.

La amenaza del yihadismo global en Sri Lanka, que acaba de manifestarse en la forma de un brutal terrorismo justificado como obligación religiosa por quienes lo instigan y para quienes lo perpetran, no emana de la nada. Por una parte, es producto de la creciente influencia y articulación que una determinada forma fundamentalista y excluyente de entender el credo islámico —es decir, el salafismo— ha ido adquiriendo en el seno de la minoría musulmana de la isla, explotando las diferencias y tensiones existentes entre esta y la mayoría budista u otras minorías. Por otra parte, deriva de la extraordinaria movilización internacional suscitada por la propaganda y las actividades de organizaciones yihadistas —principalmente, aunque no solo, de Estado Islámico— activas en Siria e Irak desde 2012.

En las últimas décadas, una porción significativa de los musulmanes de Sri Lanka ha estado expuesta, en lugares de culto y en madrazas, a influencias salafistas, procedentes sobre todo del Golfo, que han transformado tanto su concepción previa y mayoritaria del islam como sus prácticas y estilos de vida. Estas influencias, unidas a otras con origen en el subcontinente indio, han hecho posible que, a lo largo del pasado decenio, pese a la resistencia que ha encontrado entre la población musulmana del país y sus principales autoridades religiosas de referencia, haya adquirido relevancia y notoriedad la organización Thawheed Jamaat. Esta entidad salafista ha proporcionado espacios favorables a la radicalización y servido como plataforma para el reclutamiento por parte de organizaciones yihadistas.

Así, en los últimos cinco o seis años, algunos individuos con nacionalidad de Sri Lanka han participado en la planificación y preparación de atentados que Al Qaeda, en colaboración con una o más de sus organizaciones paquistaníes asociadas, ha querido llevar a cabo en, por ejemplo, territorio de India. Varias decenas de otros, radicalizados en el salafismo yihadista dentro o fuera de Sri Lanka, se desplazaron a Siria e Irak como combatientes terroristas extranjeros, por lo que es verosímil que hubiese retornados. Sri Lanka ha sido, además, tránsito hacia zonas de conflicto de yihadistas radicalizados en Maldivas. En suma, hace ya tiempo que, con la presencia en el país de individuos vinculados a Estado Islámico y otras organizaciones yihadistas, el islamismo violento es una amenaza terrorista para Sri Lanka.

Es inverosímil que las autoridades de Sri Lanka desconociesen la creciente importancia de esta amenaza terrorista de naturaleza internacional —cuya reciente plasmación, tanto por la modalidad de ejecución de los atentados como por los blancos seleccionados, sugiere que está dotada de liderazgo, organización y estrategia—, incluso cuando la rivalidad entre Al Qaeda y Estado Islámico se dirime asimismo en el sur de Asia, pero resulta en cualquier caso evidente que no reaccionaron como debían a la información urgente sobre la misma compartida por las de otro país en buena posición para obtenerla. Las estructuras antiterroristas de Sri Lanka, avezadas en combatir un terrorismo de cariz etnonacionalista, no han estado a la altura del desafío yihadista. ¿Inesperado lo ocurrido? No tanto. ¿Sin previo aviso? No.

23.04.2019. El País Internacional. Fernando Reinares

23.04.2019. Europa Press. El Estado Islámico reivindica los atentados de Sri Lanka

23.04.2019. Europa Press. Marruecas desmantela un célula del Estado Islámico de seis personas

Yama’at al-Tawhid wal-Yihad 

21.04.2019. ABC

Entre los muertos hay 9 extranjeros. La iglesias estaban repletas de fieles celebrando el domingo de Resurrección.

21.04.2019. COPE

Al menos 185 personas han muerto y 469 han resultado heridas en siete explosiones en al menos cuatro hoteles de lujo y tres iglesias en Sri Lanka mientras los fieles celebraban el Domingo de Resurrección.

21.04.2019. El Mundo

Matanza de cristianos en Sri Lanka a causa de una serie de atentados contra varias iglesias

21.04.2019. Outono.net

Cadena de atentados contra iglesias y hoteles en Sri Lanka: al menos 185 muertos y casi 500 heridos

21.04.2019. Religión en Libertad

21.04.2019 La Vanguardia.  8 detenidos por los atentados en Sri Lanka con más de 200 muertos