Abu Bakr Al-Bagdadhi ya tiene sucesor

31.10.2019. Atalayar. Abu Ibrahim al-Hashimi al-Qurayshi, nuevo líder de Daesh En un comunicado, la organización terrorista ha confirmado la muerte de Abu Bakr al-Baghdadi y ha presentado a su suceso

31.10.2019. El Confidencial. ABU IBRAHIM AL-HASHIMI AL-QURAYSHI El grupo terrorista Estado Islámico nombra a un nuevo líder tras la muerte de Al Bagdadi El grupo terrorista Estado Islámico (Daesh) ha nombrado un nuevo líder tras la muerte del antiguo ‘califa del terror’ Abu Bakr al-Bagdadi en una operación estadounidense

01.11.2019. La Razón. El jeque Abu Ibrahim al Hashimi, nuevo líder del Estado Islámico El nuevo portavoz de Daesh, Abu Hamza al Qurashi, habría confirmado la muerte de Abu Bakr al Bagdadi y de su yerno y anterior portavoz Abu al Hasan al Muhajir

27.10.2019. Euronews. Por Lucia Riera Bosqued con Reuters, EFE

El líder del grupo terrorista Estado Islámico, Abu Bakr Al-Bagdadi, podría haber muerto tras una intervención de unidades militares de EEUU en el noroeste de Siria.

La televisión estatal iraquí ha publicado el vídeo de la operación en la que aseguran que han colaborado los servicios de inteligencia de Irak para la localización de al-Baghdadi.

A falta de una confirmación oficial después de que se realcen los tests biológicos pertinentes, los servicios de seguridad de Irak e Irán informan de la muerte del líder yihadista durante una redada realizada este sábado en la provincia de Idlib, la última aún bajo control de milicias sirias alzadas en armas contra Damasco.

Según fuentes de la defensa citadas por la CNN, parece que Al Bagdadi habría detonado un chaleco suicida durante la operación.

El presidente de EEUU, Donald Trump, se ha apresurado a decir en un mensaje en su cuenta de Twitter que «algo muy grande acaba de ocurrir», sin dar más detalles.

27.10.2019. El País. Trump anuncia la muerte de Al Bagdadi, líder del Estado Islámico, en una operación militar en Siria El autoproclamado califa del ISIS murió, según el presidente de EE UU, acorralado en un túnel al detonar el cinturón explosivo que llevaba

27.10.2019. El Mundo. Donald Trump confirma la muerte del líder del Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi: «Ha muerto como un perro, como un cobarde»

27.10.2019. El País. Rusia pide a EE UU “pruebas directas” de la muerte de Abubaker al Bagdadi Moscú pone en duda la veracidad de la operación militar anunciada por Washington

27.10.2019. La Vanguardia. Quién era Al Bagdadi, el hijo de la guerra de Irak que lideró Estado Islámico

 

¿Se puede hablar de una nueva estrategia del terrorismo yihadista o es volver a la antigua de Al-Qaeda?

Con la “derrota” de Daesh, el enemigo común, se inicia una nueva fase en este conflicto: más (geo) política y estratégica, y menos operacional. Ya no es el momento de batallas decisivas sino de posiciones, influencias y líneas de acción, que van a delimitar los resultados reales del mismo.

Hoy, las acciones se producen en tres áreas: Deraa, la provincia de Idlib y el sureste del Éufrates. Deraa está controlada por la antigua oposición, ahora se ha reconciliado con el Gobierno, pero con disidencias y unas relaciones complejas con los funcionarios. Pero es un problema que se puede gestionar con el apoyo ruso.

15.05.2019. El País Internacional. Siria, las cartas se barajan de nuevo El líder del ISIS habría ordenado reducir las cargas y evolucionar hacia operaciones ágiles, del tipo “golpear y huir” y atentados terroristas

07.05.2019. El Confidencial, por María Zuil. El Mahdaoui, el “colega del norte” de la célula yihadista, clave en el fraude de IVA Un marroquí-danés, detenido después que el grupo terrorista de Melilla, es clave para entender las relaciones y el entramado societario entre Dinamarca y la ciudad autónoma

 

05.05.2019. BBC. Osama bin Laden: Eight years after his death, where is al-Qaeda?, By Zulfiqar Ali

05.05.2019. El Español. Gonzalo Araluce. Los 5 motivos que elevan la amenaza yihadista en España tras la derrota del Estado Islámico en Siria La organización terrorista se encuentra en una peligrosa fase de mutación; la reaparición de Abu Bakr al-Baghdadi, clave en el proceso.

Un preso yihadista provoca un incendio en Puerto III al quemar documentos y cartas «para evitar su confiscación»

Se trata de Sylvain Bertrand Guillaume Decker, alias Souleymane, detenido en Rabat en 2014 tras regresar de Siria para captar y enviar yihadistas al Estado Islámico.

23.04.2019. El Mundo

 

La nueva y peligrosa estrategia de Daesh

Retornados de la guerra de Siria pueden crear o hacer de instructores de células locales y atacar en cualquier lugar del mundo

23.04.2019. La Razón. Autor J.M. Zuloaga

Los atentados de Sri Lanka, con un balance de casi 1.000 víctimas entre muertos y heridos, revelan una renovada, y muy peligrosa, estrategia de Daesh, que parece haber aprendido de los errores del pasado y que no está dispuesto a renunciar a su objetivo estratégico de imponer el Islam en su interpretación más rigorista hasta alcanzar su “califato mundial”.

► Militantes del Daesh piden a Alá que se repitan las matanzas de Sri Lanka

La suprema estupidez de plantear una guerra convencional, de conquista de territorios y hasta de trincheras, en pleno siglo XXI, con las armas que tiene disponibles cualquier ejército moderno, en este casos el enemigo agrupado en la Coalición Internacional y Rusia, estaba llamada al fracaso.

Sólo en la mente de un fanático como Abu Bark Bagdhadi, y los que le seguían ciegamente, se podía pensar en una victoria. Por cierto, que conforme se aproximaba la derrota pasó por las armas a muchos de ellos, en función de supuestas conspiraciones y de fallos en el campo de batalla.

Una vez superadas las emociones que les produjeron los éxitos iniciales a partir de 2014, Daesh, a finales de 2015, puso los pies en la tierra. No renunció a su estrategia de guerra convencional, pero empezó a pensar que en un futuro, más o menos cercano, tendría que pasar a la guerra subversiva, el terrorismo puro y duro.

Los atentados de París de la noche del 13 de noviembre de 2015, con las utilización, como ha ocurrido en Sri Lanka, de una célula numerosa que atacaba simultáneamente varios objetivos, entre ellos la discoteca Bataclan y el Stade de France, supuso un primer y siniestro ensayo.

Para dirigir la operación, Daesh envió a la capital francesa a uno de sus más peligrosos jefes de “brigada”, Abdelhamid Abaaoud, de 28 años y nacionalidad belga. El balance de los atentados, con 137 muertos y 415 heridos fue tremendo.

Casi todos los terroristas, la mayoría de los cuales se suicidaron en las acciones criminales, habían llegado a Europa utilizando las olas de la inmigración ilegal que en aquellos momentos se colaban por Grecia y otros países, según se supo por investigaciones posteriores. Disponían de documentaciones falsas y teléfonos de contacto y coordinación.

Abaaoud no fue uno de los suicidas ya que, cuando estaba en Raqa (Siria), al frente de su “brigada”, integrada por unos 90 individuos, algunos de ellos de origen español, tenía planes para seguir atentado en el continente mediante la dinamización de otras células. París era sólo el comienzo.

Finalmente, fue abatido por unidades de élite de la Policía francesa en el barrio de Saint-Denis. Una importante baja para Daesh y un gran éxito para la sociedad occidental, ya que se trataba de un sujeto realmente peligroso.

Pero Daesh ya había experimentado la efectividad de este tipo de atentados, que luego trató de repetir en otros lugares, con más o menos “éxito”, incluida España, en el verano de 2017, con las acciones criminales perpetradas en Cataluña, que no alcanzaron su objetivo gracias a la explosión del taller de fabricación de mochilas y bombonas bombas que la célula de Olot tenía en la localidad de Alcanar.

En todos los casos, salvo el de París, en que quedó acreditada la figura del cabecilla, se ha hablado de grupos cuyos integrantes, o bien habían pasado por Siria e Iraq, o se habían fatanizado de una forma autogestionaria. (En algunos, la siniestra figura de Abaaoud aparecía de nuevo).

Todo eso está por ver, porque siempre se ha sospechado que existía la figura de algún tipo de “coordinador”, que actuaba con la suficiente astucia y clandestinidad para que no pudiera ser detectado y, en cualquier caso, abatido o llevado ante los tribunales de Justicia.

En el caso de los atentados de Sri Lanka, Daesh ha logrado corregir errores cometidos y conseguido atacar hasta seis objetivos de forma simultánea, con el añadido de las trampas bomba que dejaron; el que se suicidó para no ser detenido; y, en el colmo de la maldad, el que dejó a su esposa embarazada una bomba para que la hiciera detonar junto a sus hijos en el caso de que llegaran los agentes para detenerla. La muerte de los niños y del que iba a nacer no tenía importancia. No es posible mayor grado de fanatización.

Es lógico que en estos momentos, cuando se esta iniciando la investigación, haya llamado la atención que los terroristas suicidas eran individuos con estudios, algunos con una posición económica desahogada, que habían viajado por el mundo. El sujeto que en la Navidad de 2009 trató de volar un avión de pasajeros con destino a Detroit, no era precisamente de los que pedían en la calle. El nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab, militante de Al Qaeda, era hijo de millonario, como también lo era el jefe de la banda yihadista Osama Ben Laden.

La condición social del terrorista, ya que a algunos se les eligen entre las clases más desfavorecidas, puede ser un dato, pero no definitivo.

También es lógico que ya se haya señalado a quién puede ser el “inspirador” (inductor) local, que puede haber muerto o no. Pero ¿fue él solo, sin ayuda de elementos con experiencia del Estado Islámico el que lo organizó todo? La contestación está clara.

Lo preocupante es que no se sabe, al menos hasta el momento, quién dentro de Daesh ha organizado la masacre de Colombo. Todo parece indicar que se trata de algunos de los rertornados, de los FTF (Foreing Terrorist Figther) que salieron de Siria e Iraq cuando las cosas empezaron a “pintar bastos” para los de Bagdhadi y volvieron a sus lugares de origen o zonas próximas.

La forma en que se cometieron los atentados demuestra una minuciosa preparación, no sólo técnica y operativa, sino también ”religiosa”.Había que enseñar a los terroristas locales cómo hacer las bombas, cómo detonarlas y en qué momento, pero también convencerles de que debían ejecutarlo porque era una misión que les había encomendado Alá. Además, era necesario conseguir el explosivo o los elementos para fabricarlo, para lo que ya se investiga el “mercado negro” de esa zona.

A la espera de las conclusiones a que puedan llegar los investigadores, la hipótesis de los expertos es que Daesh optó en su momento por la estrategia, especialmente peligrosa, de entrenar a algunos de sus combatientes llamados a retornar a sus lugares de origen, para que hicieran de instructores, “militares” e “ideológicos”, de células locales. De confirmarse, esta estrategia criminal se puede desarrollar en cualquier país del mundo.

Daesh, que perdió una guerra convencional que nunca debió iniciar, está dispuesta a ganar la contienda en su faceta subversiva. La sociedades democráticas se enfrentan al comienzo de este siglo con un grave peligro contra el que hay que luchar con todos los medios posibles, mediante la cooperación internacional y, sobre todo, con la conciencia, que debe estar singularmente afirmada en los distintos gobernantes, de que ante este enemigo no caben medias tintas. La más mínima vacilación será utilizada para causar muerte y destrucción, como ha quedado acreditado en Sri Lanka, después de los demostrados fallos de seguridad que se han producido.

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La Razón, por J.M. Zuloaga