El terrorismo yihadista y la calle en los países árabes, se agita y clama venganza

 

25.06.2020. START. 100 días después: COVID-19: Implicaciones para manejar el terrorismo y las amenazas asimétricas, por Chris Holt, William Braniff y Jerry Smith
20.06.2020. La Razón. El yihadismo se ha beneficiado del coronavirus Los terroristas, que se mueven en la clandestinidad, han utilizado el confinamiento para mejorar sus infraestructuras, por J.M. Zuloaga
17.06.2020. Boletín del IEEE. Ibn Taymiyya: teólogo medieval y elemento recurrente del terrorismo yihadista Resumen: El terrorismo de pretexto religioso, concretamente el que adopta una versión distorsionada de la fe islámica necesita para su afianzamiento dar la imagen de estar sostenido por unos sólidos pilares ideológicos. Sus principales teóricos han surgido fundamentalmente en el siglo XX y en lo que va del XXI. Sin embargo, sus fuentes primigenias se hunden con profundidad en la historia y se remontan a la era de esplendor y expansión de la religión musulmana. De esa época, una de la figuras de referencia es Taqī ad-Dīn Ahmad ibn Taymiyya. El yihadismo ha hecho una interpretación interesada con perspectiva actual de las complejas visiones de este teólogo medieval la cual, aunque descontextualizada, ha servido eficazmente a su propaganda, porLuis Antonio González Francisco, Cabo 1º de la Guardia Civil

01.04.2020. Revista Ejército. SAHEL: UN ENCLAVE DETERMINANTE PARA LA LUCHA CONTRA EL TERRORISMO. Francisco Javier Ciria Amores, Capitán de Ingenieros

13.01.2020. El Español. Irán se echa a la calle por el derribo del avión ucraniano: «¡El clérigo se tiene que ir!» Furiosos desde que el Ejército iraní reconoció que derribó la aeronave por error, los manifestantes se han enfrentado a los antidisturbios.

14.01.2020. Atalayar. Las manifestaciones contra el régimen se instalan en Irán La justicia iraní anuncia que se han producido detenciones por el derribo del avión en medio de una oleada de ira y protestas de los iraníes en los últimos días por el incidente del pasado miércoles algo que Donald Trump intenta aprovechar, por Alex Erquicia

Texto «Islamist Extremism

14.01.2020. Afkar61. Estudios de Política Exterior. Pulso en la calle árabe

¿Estamos ante una nueva Primavera Árabe o es este un nuevo episodio de lo que ya empezó en 2010-2011?

14.01.2020. Afkar61. Estudios de Política Exterior. “La gente se ha reconciliado en la calle”: ENTREVISTA CON CARMEN GEHA

14.01.2020. Afkar61. Estudios de Política Exterior. Las izquierdas en Oriente Medio y Norte de África, por LAURA FELIU Y FERRAN IZQUIERDO-BRICHS

Túnez, unas elecciones llenas de sorpresas, Lilia Weslaty 

La estabilidad de Egipto cuestionada, Ricard González

10.01.2020. Europa Press. La rama de Al Qaeda en Malí reclama la autoría del ataque contra una base con fuerzas de la ONU y de Francia

 

 

 

 

Situación en los países del Magreb en el coronavirus y sus consecuencias

 

15.05.2020. Artículo firmado por el Grupo de Trabajo de Prevención de la Radicalización Violenta del Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid. Terrorismo de etiología yihadista y Covid-19. Camino hacia la adaptación

Excelente mesa redonda en ingles organizada por el RI Elcano sobre las consecuencias de la pandemia en nuestra vecindad mas inmediata

 

Relaciones entre España y los países del Magreb

 

13.01.2020. Atalayar. El gobierno Sánchez mantendrá su política hacia Marruecos y Argelia, por Pedro Canales

La política exterior del nuevo Gobierno, estará en manos de la Presidencia, controlada por Pedro Sánchez y posiblemente encuadrada en las prerrogativas de la vicepresidenta Carmen Calvo. La nueva ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, tendrá funciones de gestión en las cuestiones políticas, aunque dispondrá de un amplio margen en las económicas. De cualquier manera, los ministros de Podemos, incluido Pablo Iglesias, no tendrán ni voto, ni veto en cuestiones de política exterior.

¿La primavera árabe entra en Argelia en 2019?

 

Cartel de protesta en una manifestación contra Buteflika. (Orán, 29/03/2019) AFP/Getty Images

La renuncia de Abdelaziz Buteflika a la presidencia de Argelia está envuelta aún en un velo de misterio en un país muy opaco y que apenas permite el acceso a periodistas extranjeros, lo que da pábulo a intoxicaciones y rumores.

En medio de versiones contradictorias, va quedando claro que se ha producido un golpe palaciego contra Buteflika y el clan de Le Pouvoir, como denominan los argelinos al entramado militar, empresarial y político que gobierna Argelia desde la independencia en 1962.

La fractura del régimen no se habría producido sin las manifestaciones que comenzaron el 16 de febrero en dos poblaciones del interior, Bordj Bou Arreridj y Kherrata. Como un reguero de pólvora, las protestas llevaron a las calles a millones de argelinos indignados con el plan de Buteflika de presentarse a nuevas elecciones el 18 de abril.

La radiotelevisión pública ignoró las movilizaciones hasta que sus propios periodistas se unieron a ellas. Si esa masiva movilización ciudadana, modélica por pacífica y espontánea, no lo hubiera evitado, el octogenario presidente, incapacitado desde que sufrió un ictus en 2013, habría iniciado su quinto mandato de un sistema corrupto, autoritario e ineficiente.

El régimen, cogido con la guardia baja, intentó primero frenar las manifestaciones anunciando que se suspendían las elecciones y que Buteflika continuaría al frente de un gobierno “transitorio”. Cuando eso no bastó, se anunció una gaseosa “conferencia nacional” que adoptaría reformas sociopolíticas y económicas y que Buteflika no volvería a presentarse. Tampoco eso funcionó. Una población en la que el 54% tiene menos de 30 años y que maneja con soltura las redes sociales dijo basta. Frases como Systeme degage, Ytnahaw ga (que se vayan todos) y Klitou el-bled ya sarraqin (ladrones, lo habéis robado todo) se convirtieron en los lemas más coreados de las protestas, a las que se sumaron jueces, legisladores, comerciantes, estudiantes, profesores y hasta veteranos del ejército.

Buteflika, elegido en 1999 por los militares para que les sirviera de mascarón de proa civil, se convirtió en un lastre demasiado pesado. A finales de su segundo mandato en 2009, había enmendado la Constitución para presentarse a un tercero. Entonces su clan ya había extendido sus tentáculos por toda la administración.

La primavera árabe de 2011 no alcanzó a Argelia porque aún estaba reciente el trauma de la guerra civil de la década de los noventa, cuando murieron 200.000 argelinos. Ahora ha sido distinto: el hirak (movimiento popular) es una deliberada reapropiación de los espacios públicos.

Las exigencias populares ya no se limitan a librarse de una sola persona, sino de todo el entramado de poder. En un país donde la cúpula militar es el poder detrás del trono, el jefe del Estado Mayor, el general Ahmed Gaid Salah, decidió dejar caer a Buteflika.

Ahora antiguos compañeros de viaje han pasado a ser enemigos políticos. 21 de los 27 ministros han sido destituidos. La purga ha alcanzado al jefe de la patronal, Ali Hadad, detenido mientras intentaba cruzar la frontera con Túnez. A Ahmed Ouyahia, cuatro veces primer ministro, se le ha impedido salir del país. Saïd Buteflika, hermano del expresidente, parece estar también en arresto domiciliario. Tres políticos casi octogenarios, Nuredin Bedoui, al frente del gabinete, Tayeb Belaiz, presidente del Consejo Constitucional, y Abdelkader Bensalá, presidente interino, han quedado al frente mientras se convocan nuevas elecciones, previstas en un plazo de tres meses.

El problema es que los grupos opositores –liberales, izquierda, islamistas…– están desorganizados y carecen de líderes. Sin un programa alternativo de gobierno, van a tener muy difícil presentar una candidatura unitaria, lo que puede tentar a Salah a imitar el modelo egipcio, donde las protestas derribaron también a un anciano dictador, pero la fragmentación opositora permitió que los militares recuperaran el control político. Si reproduce con éxito esa estrategia, Salah podría utilizar a Bedoui, Belaiz y Bensalá como fachada civil de una dictadura militar encubierta.

Pero Salah tiene ya 79 años. Y en el horizonte asoma Rusia, que ya está moviendo sus fichas para adelantar posiciones en Argel.

Política Exterior. Informe semanal. #ISPE: Tardía primavera árabe en Argelia

Cientos de miles de personas han vuelto a salir a las calles de Argel este viernes para participar en las protestas contra el actual régimen que ha ocupado el poder en Argelia tras la dimisión de Buteflika y para reclamar que el cambio en el gobierno se lleve a cabo de forma democrática. La marcha, pacífica, se ha producido en el centro de la capital. Son ya dos meses de manifestaciones. La ciudadanía continúa expresándose ante la situación política que vive el país. Todas las consignas reclaman lo mismo, la renuncia de Abdelkader Bensalah, nombrado presidente interino, y la celebración de elecciones.

20.04.2019. ABC

Argelia atraviesa desde hace tiempo una grave crisis multidimensional. El país ha experimentado una crisis política durante décadas, en particular desde el golpe militar de 1992 y la brutal guerra civil que siguió.

20.04.2019. El Salto. HAMZA HAMOUCHENE ES UN INVESTIGADOR, ACTIVISTA Y COMENTARISTA ARGELINO. ES COORDINADOR DE ENVIRONMENTAL JUSTICE NORTH AFRICA (EJNA) Y COFUNDADOR DE ALGERIA SOLIDARITY CAMPAIGN (ASC).