España logra que la UE reconozca por primera vez a Gibraltar como “una colonia británica”

REPÚBLICA/AGENCIAS | 01/02/2019

Los países de la Unión Europea (UE) han señalado este viernes al territorio de Gibraltar como “colonia británica” en un documento en el que proponen que los británicos puedan viajar sin visado al espacio Schengen tras el Brexit, si realizan estancias cortas. Londres ha expresado su malestar y tacha la propuesta sobre medidas migratorias tras el Brexit de “completamente inaceptable”.

“Gibraltar es una colonia de la Corona británica. Hay una controversia entre España y el Reino Unido en cuanto a la soberanía de Gibraltar, un territorio para el cual se debe encontrar una solución a la luz de las resoluciones y decisiones relevantes de Naciones Unidas”, apunta una nota a pie de página del documento, que se ha hecho público este viernes.

El documento incluye a Gibraltar en la lista de territorios de ultramar británicos junto a otros como las Islas Caimán, las Malvinas o Anguila, si bien cuenta también con el añadido a pie de página para hacer referencia a la disputa entre España y el Reino Unido en cuanto a la soberanía del Peñón.

Fuentes diplomáticas apuntaron que Gibraltar figura en el listado de “territorios no autónomos pendientes de descolonización” de Naciones Unidas, por lo que la mención en el pie de página no supone ninguna novedad, y este mismo organismo recomienda que esta disputa se resuelva “mediante negociaciones bilaterales entre España y el Reino Unido”.

La propuesta, que recoge que los ciudadanos británicos puedan viajar sin necesidad de visado en el espacio Schengen durante noventa días en cualquier periodo de 180 jornadas, ha sido adoptada este viernes en una reunión de embajadores de los Veintiocho.

Fuentes comunitarias aclararon, por su parte, que los gibraltareños quedarán cubiertos en las mismas condiciones que los nacionales en Reino Unido por la regulación propuesta hoy por los países respecto a los visados para las estancias cortas en el territorio Schengen.

En virtud de los tratados europeos, las leyes comunitarias se aplican a Gibraltar en su condición de territorio europeo de cuyas relaciones externas es responsable un Estado miembro, por lo que dejarían de aplicarse automáticamente en el Peñón en el momento en el que el Reino Unido ya no forme parte de la UE.

No es la primera vez que Gibraltar es protagonista en las negociaciones de salida del Reino Unido de la Unión Europea, pues ya en noviembre España amenazó con bloquear el acuerdo del “brexit” al considerar que no daba garantías jurídicas suficientes de que el Gobierno español tendría la última palabra en cualquier futuro acuerdo con Gibraltar.

Finalmente, España se posicionó a favor del acuerdo tras conseguir un documento en el que los Veintisiete le aclararon por escrito las potenciales interpretaciones del artículo del acuerdo con que no estaban conformes.

El Ejecutivo comunitario presentó la propuesta legislativa sobre los visados el pasado 13 de noviembre. Si la retirada del Reino Unido se produce sin pacto el próximo 29 de marzo, fecha prevista del Brexit, esta iniciativa entraría en vigor el 30 de marzo.

Sin embargo, si se cierra un acuerdo, el plan se adoptaría tras la conclusión del periodo de transición, que en principio se prolongará desde la fecha en que Londres deje la UE hasta el 31 de diciembre de 2020 y durante el cual se seguirá aplicando la legislación comunitaria en el Reino Unido.

01.02.2019. La República de las Ideas

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La UE definirá a Gibraltar como “colonia” por la presión de España si hay Brexit duro

Londres califica de “inaceptable” definirla de este modo porque “tiene una relación constitucional moderna y madura con Reino Unido”

spaña ha ganado otra pequeña batalla diplomática en Bruselas por el contencioso de Gibraltar. Un texto comunitario redactado por si se produce un Brexit duro define al Peñón como colonia, algo que Reino Unido considera “inaceptable”. El término figura en un documento acordado este viernes por los 27 socios que quedarán en la UE tras el Brexit que exime de visado a todos los británicos (incluidos los gibraltareños) para estancias cortas. España confía en que la etiqueta siente precedentes.

Un texto legal pensado para facilitar los flujos entre británicos y el resto de europeos en caso de salida abrupta de la UE ha sembrado la discordia en Reino Unido a cuenta de Gibraltar. Así lo ha hecho saber el representante británico ante el club comunitario. A pesar de ello, el texto está cerrado (aunque queda la ratificación definitiva), según explican fuentes de la negociación. En todo caso, esa modificación al reglamento de visados solo entrará en vigor si la salida británica se salda sin acuerdo, una hipótesis cada vez más probable, aunque no definitiva.

La ventaja de viajar sin visados se aplicará también a los ciudadanos del Peñón. Pero para consignarla, el documento aclara que se trata de una colonia británica. A petición de los representantes del Gobierno español, el texto incluye una nota a pie de página en la que se indica que “existe una controversia entre España y Reino Unido respecto a la soberanía de Gibraltar, un territorio para el que la solución debe ser alcanzada bajo la luz de las relevantes resoluciones y decisiones de la Asamblea General de Naciones Unidas”, según ha podido confirmar este diario. La nota establece claramente que Gibraltar debe ser considerada “una colonia de la Corona británica”. La ONU considera el Peñón como “territorio no autónomo pendiente de descolonización”, pero Londres no comparte esa definición.

La clave de esta apostilla de inspiración española reside en un capítulo anterior del conflicto gibraltareño, que España considera una victoria aun más reseñable que esta. En los planes de contingencia que esbozó la Comisión Europea el pasado diciembre, había una mención explícita a que Gibraltar no formaba parte de los preparativos en caso de no acuerdo. Por eso, permitir que el Peñón se beneficiara, junto a Reino Unido, de la exención de visados requería otra referencia explícita. Aunque esa modificación del reglamento solo prosperará si finalmente Reino Unido sale de la UE sin red, España confía en que la denominación de colonia siente un precedente y se consolide en los textos comunitarios como etiqueta para Gibraltar. Preguntado sobre esta disputa, un portavoz de la Comisión Europea evitó este viernes pronunciarse en rueda de prensa.

El Gobierno de Reino Unido transmitió a EL PAÍS su posición ante el contenido del texto. “Gibraltar no es una colonia y es completamente inaceptable definirlo de este modo. Gibraltar forma parte de la familia de Reino Unido y tiene una relación constitucional moderna y madura con Reino Unido. Esta situación no cambiará por nuestra salida de la UE. Todas las partes deben respetar el deseo del pueblo de Gibraltar de ser británico”, explicó un portavoz.

Quejas de Picardo

También el Gobierno de Gibraltar expresó su disconformidad con estos términos, que considera anacrónicos. “El uso de semejante lenguaje, en caso de materializarse en los documentos finales, no ayuda a la creación de un clima de entendimiento y confianza entre Gibraltar y España a medida que nos preparamos para abandonar la UE”, afirmó en un comunicado el Ejecutivo que preside Fabián Picardo.

La nota a pie de página, según explica el diario Financial Times, es el fruto de un acuerdo entre Madrid y París. El Gobierno francés quiso acotar un texto previo que hacía referencia a la lista de Naciones Unidas de “territorios sin autogobierno […] sujetos a la descolonización”, en la que figura Gibraltar. El Elíseo mostró su inquietud porque la lista incluye también territorios como la Polinesia Francesa o Nueva Caledonia. La solución, centrada exclusivamente en la definición de Gibraltar, ha desatado los nervios en Downing Street.

España considera que la situación no debería ser objeto de controversia. Gibraltar constituye un territorio en disputa entre los dos Estados y ha sido objeto de más de un sinsabor durante la negociación del Brexit. Hasta ahora la Unión Europea, como club que albergaba tanto a España como a Reino Unido, había evitado el término colonia porque deseaba mantener la equidistancia en el conflicto. Una vez fuera del club —el escenario en el que se sitúa este documento europeo, concebido para trazar la política de visados en caso de Brexit abrupto—, Bruselas tendrá menos dificultades en alinearse con la lógica española.

El Gobierno de Pedro Sánchez, además, buscaba un ejercicio de reafirmación tras el revés que sufrió en el tratado del acuerdo de retirada, que incluyó “con nocturnidad y alevosía”, según lo definió en su momento el Ejecutivo, un artículo que traspasaba las líneas rojas de España en esta negociación: perder su derecho de veto en la extensión a la colonia británica de los beneficios del acuerdo de retirada. Finalmente se logró una solución aceptable para todos, pero con muchas dificultades. Tampoco en esta ocasión ha sido fácil poner por escrito un vocablo tan controvertido como el de colonia, explican las fuentes consultadas.

La voluntad de May de reabrir las negociaciones sobre el acuerdo del divorcio de la UE ha provocado advertencias en Londres de que otros países podrían aprovechar la oportunidad para visitar de nuevo asuntos pendientes. Y el ejemplo más evidente es el contencioso de Gibraltar. El Gobierno español ya amenazó, con éxito, el pasado noviembre con vetar la aprobación del acuerdo de retirada de Reino Unido si no se ofrecían garantías de que el estatus de este territorio permanecería al margen del acuerdo y sería objeto de negociaciones bilaterales entre Madrid y Londres.

Downing Street aceptó, a regañadientes, que se incluyeran varias declaraciones de las instituciones comunitarias para aclararlo, pero no ha dejado de expresar desde entonces su malestar con la presión española. May ha insistido en varias ocasiones en sede parlamentaria en la soberanía británica de Gibraltar y se ha visto obligada a lanzar guiños constantes de respaldo a Fabián Picardo, ministro principal del Peñón.

UN LARGO CAMINO HACIA EL ENCAJE FUTURO

España se juega en el Brexit mucho más que la relación con Gibraltar. El impacto que la salida británica pueda tener en sectores clave como el turismo o el comercio excede los efectos del contencioso con la colonia británica. Pero la oportunidad de crear una relación más equilibrada con el Peñón tras el divorcio se ha convertido en la principal demanda española en esta tortuosa negociación.

El texto pactado ayer tiene la importancia de constituir el primero con sello de la UE que etiqueta como colonia a ese pequeño territorio de 32.000 habitantes. En el fondo, la esperanza de todos los socios europeos es que nunca llegue a entrar en vigor porque se ha concebido solo en el caso de que el Brexit se salde sin acuerdo. Pese a todo, España considera que se trata de un paso trascendente, aunque la UE también ha dado algunas muestras de agotamiento respecto a la insistencia española en un dosier altamente tóxico en Reino Unido. El apoyo automático a nuevas demandas españolas de este tipo no está garantizado.

Si la retirada británica concluye sin apretón de manos, el Gobierno español confía en que rijan los memorandos de entendimiento que ha firmado con Reino Unido para poner orden en las áreas más sensibles. Esos cuatro documentos ya están firmados por ambas partes, pero nada garantiza que Londres mantenga su palabra si el diálogo con Bruselas salta por los aires. El ministro de Exteriores, Josep Borrell, no cesa de recalcar su validez aun en caso de Brexit abrupto. Fuentes jurídicas ligadas a la Administración arrojan dudas y apuntan a las referencias cruzadas que hay en ambos textos (el acuerdo de retirada alude a los memorandos y viceversa). Además, tres de esos acuerdos (referentes al tabaco, al medio ambiente y a la cooperación policial) aclaran que solo se aplicarían en el llamado periodo de transición (el que regirá desde el Brexit hasta el eventual acuerdo de relación futura entre Reino Unido y la UE). Sin pacto, tampoco habrá transición y, por tanto, esos textos pueden quedar en un limbo.

El único texto con vocación de permanencia es el referido a la circulación de ciudadanos (esencialmente, de esos más de 10.000 españoles que cruzan la verja cada día para trabajar). Incluso en el comunicado que emitió este viernes Gibraltar para lamentar el empleo del término colonia en los textos comunitarios, el Gobierno del Peñón dejaba patente que facilitará ese tránsito.

01.02.2019. El País. RAFA DE MIGUEL/LUCÍA ABELLÁN

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La UE apoya la reivindicación de España y define a Gibraltar como colonia británica

02.02.2019. ABC. Enrique Serbeto

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Enfado del Reino Unido contra la UE, porque define a Gibraltar como colonia británica

01.02.2019. RTVE. Video

El BREXIT: un asunto enrevesado para la Unión Europea y para España

NOTA DE LA REDACCIÓN: este tema, se trata desde los expertos en política exterior (“Agenda de Política Exterior”, iniciativa conjunta de Política Exterior y Agenda Pública, analiza cada semana asuntos internacionales clave. Nuestro objetivo es fomentar el debate público y una mirada informada hacia el mundo.) y lo publicado por los periódicos más significativos españoles, en los últimos días:

¿Qué se juega España en el Brexit?

El proceso de desconexión entre Reino Unido y la Unión Europea vuelve a vivir una semana turbulenta. El Parlamento británico votó No al plan propuesto por Theresa May este martes, lo que aboga a una prórroga del plazo para la salida (fijada para el 29 de marzo), a una improbable renegociación o a un Brexit sin período transitorio ni condiciones pactadas. Los europeos miran con desconfianza el caos de la política británica, mientras se preparan para lo peor. En España, uno de los países con mayores lazos con Reino Unido, los planes de contingencia se afinan. Preguntamos a los expertos qué se juega el país, ya sea con un Brexit duro o blando. Leer más

Una democracia de mayorías, sin mayorías

Ignacio Molina

En Reino Unido no se ha sabido ver que la pertenencia a la UE era un asunto constitucional, una de esas poquísimas cuestiones que no se puede gestionar con mayorías simple sino con amplios consensos. La ironía es que en estos momentos no hay en el horizonte mayoría simple alguna que pueda desbloquear la crisis: ni la permanencia, ni el acuerdo recién rechazado, ni la salida a las bravas. Leer más

España y el Brexit, Salvador Llaudes

El Brexit, más de cerca, José Javier Olivas Osuna

El Brexit, más cerca de ‘Barrio Sésamo’ que de ‘Trece días’, Luis Bouza y Álvaro Oleart  

Política comercial después del Brexit, Gabriel Siles-Brügge

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El Brexit y los ciudadanos españoles. ​Los derechos de los ciudadanos españoles en el Reino Unido después del Brexit en el caso de acuerdo

10.01.2019. Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación

Democracia de mayorías, sin mayorías

Nunca antes el poder ejecutivo había sido desautorizado con esa rotundidad en Westminster

Confirmando los pronósticos, la Cámara de los Comunes ha rechazado por un margen abultado el acuerdo de Brexit que el Gobierno de Theresa May había negociado —aunque sería más preciso decir ‘había asumido’— con la Comisión. Visto desde la óptica de los Veintisiete, que en estos dos años y medio han hecho suyos el pragmatismo y la flema que en teoría caracterizaban al estereotipo inglés, mañana se sabrá “mantener la calma y seguir adelante”. El momento se vive en la UE con preocupación, pero sin vértigos. Claro que se prefiere un proceso ordenado y con plazos ciertos, pero todos los escenarios son en última instancia digeribles. Un retraso de la salida hasta el verano podría producir un efecto limbo temporal y contaminar las elecciones de mayo, pero no deja de ser un ajuste técnico ya que nada sustancial será renegociado.

16.01.2019. El País. Opinión. Ignacio Molina

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UNA INCÓGNITA NO EXENTA DE TRAUMA. 

Lo nefasto sería que a finales de marzo, sin acuerdo de salida y espoleada por los radicales del ‘Brexit’, Gran Bretaña diera un portazo y sus lazos con la UE empezaran a cortarse sin vuelta atrás.

Por Inocencio F. Arias.

18.01.2018. Diario Sur. La Tribuna

 

 

2019 a través de Política Exterior

Reflexiones sobre un gran fracaso, Norman Birnbaum

Ha muerto Norman Birnbaum, sociólogo estadounidense y colaborador de la revista. Este es el último artículo que escribió para Política Exterior, sobre el gran fracaso que supuso, para EEUU, elegir a Trump. Leer más…

Agenda Exterior: Un año demasiado corto

Un Brexit aún sin resolver, unas cruciales elecciones europeas en mayo y una derecha populista en auge hacen todavía más compleja la política exterior de España. Cuatro expertos trazan una agenda posibilista para 2019. Leer más…

Reestructurando la amenaza yihadista transnacional, Crisis Group

Un informe del CSIS estima que hay entre 100.000 y 230.000 combatientes yihadistas-salafistas en el mundo, frente a los 30.000-60.000 que había en 2001. ¿Cuán grave es la amenaza, en realidad? Leer más…

#ISPE: ¿El fin de la yihad?

En total, los ataques dirigidos o inspirados por Dáesh han provocado 64 muertes en EEUU, un país de 325 millones de habitantes, y alrededor de 350 en Europa, un continente de 500 millones. Es decir, cifras que difícilmente pueden considerarse propias de una amenaza existencial o estratégica. Leer más…

Alemania en el Consejo de Seguridad, Marcos Suárez Sipmann

Desde el 1 de enero Alemania ocupa un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Su estrategia gira en torno a dos puntos: más multilateralismo y más Europa, tratando de ejercer de contrapeso frente a los EEUU de Trump. Leer más…

El nuevo gobierno de Bolsonaro y los desafíos de la gobernabilidad, Soraia M. Vieira

Además de aumentar el número de ministerios en relación al que había propuesto en su programa de gobierno, Bolsonaro ya ha abandonado dos principios que defendió durante la campaña electoral: la anticorrupción y el antipartidismo. Leer más…

Veinticinco años del EZLN: la resistencia frente al olvido, Aldo A. Martínez-Hernández

Veinticinco años después, poco ha cambiado para el EZLN y los pueblos originarios en México. El gobierno sigue sin tener en cuenta sus demandas, y el movimiento zapatista continúa en resistencia, aislado y aún armado. Leer más…

El BREXIT se aleja y se predice un nuevo referéndum para regresar a la situación inicial. (Siempre tendremos la “piedra” en el zapato)

Brexit Is Falling Apart — Slowly

Decisions in Europe and the U.K. make their separation less likely.

Demonstrators for and against Brexit protest opposite the Houses of Parliament in London on December 5, 2018. (BEN STANSALL/AFP/Getty Images)

Demonstrators for and against Brexit protest opposite the Houses of Parliament in London on December 5, 2018. (BEN STANSALL/AFP/Getty Images)

Could this week mark the moment when Britain turned against Brexit? Two developments in a day of high parliamentary drama seemed to mark a sea change in the political landscape as the U.K.’s Parliament embarked on five days of debate over the terms of Britain’s withdrawal from the European Union.

First came the news that the European Court of Justice (ECJ) is likely to rule that Britain may unilaterally suspend the exit process from the EU without consulting other members—or the ECJ itself. That undermines Prime Minister Theresa May’s argument that members of Parliament face a choice between the deal she had negotiated with Brussels or an economically disastrous no-deal exit. Soon, lawmakers will probably have a third option: to push back the March 29 deadline for Britain’s departure to allow time for more talks, or a second referendum.

Later on Tuesday Parliament backed a motion put forth by anti-Brexit member of Parliament Dominic Grieve that effectively gives lawmakers control of the endgame of the Brexit process. If, as seems highly probable, May fails to achieve a majority for her exit deal due to opposition from both hardcore Brexit purists and advocates of remaining in the EU, Parliament will have the final word on what happens next. That effectively puts the disaster scenario of Britain crashing out of Europe in March with no deal off the table.

Both developments were greeted with joy by Brexit’s opponents. “Brexit: The Beginning of the End,” opined the left-leaning newspaper The Guardian in an editorial. “We now have a road map out of the Brexit shambles,” Alyn Smith, a member of the European Parliament from the Scottish Nationalist Party, told reporters Tuesday. “A bright light has switched on above an exit sign.”

The exit sign may be illuminated, but Britain’s political class is not yet stampeding for the door.

The exit sign may be illuminated, but Britain’s political class is not yet stampeding for the door.

At the end of the first day of parliamentary debate only one thing was clear—traditional party loyalty has been melted away by the blowtorch issue of Brexit. Significant numbers of usually loyal Conservative MPs deserted May to vote against the government no fewer than three times. The first two defeats came when lawmakers declared the government in “contempt of Parliament”—a legal concept similar to contempt of court—after Attorney General Geoffrey Fox refused to disclose the full legal advice that May had received over the implications of her exit deal. The third defeat was when lawmakers voted 321 votes to 299 to insist that Parliament, not the government, must have the final say on Brexit.With rebellions of this scale happening with unprecedented frequency, the chances of May cobbling together enough votes to get her deal through next Tuesday are looking increasingly remote. Over 100 members of her own party, by some estimates, have registered their opposition. Both passionate Brexiteers like former Foreign Secretary Boris Johnson and staunch supporters of “remain” such as his brother, former Transport Minister Jo Johnson, have vowed to vote down May’s deal for the same reason—it places Britain in the position of accepting all the EU’s legislation as the price of continuing access to its tariff-free single market, but without any say in shaping that legislation in the future. And continued membership of the EU’s Customs Union will also prevent the U.K. from striking independent trade deals with the rest of the world.

“There are arguments for remaining in the EU and arguments for leaving. But there is no case whatever for giving up the benefits of remaining without obtaining the benefits of leaving,” former Governor of the Bank of England Mervyn King wrote in Bloomberg on Tuesday. “It simply beggars belief that a government could be hell-bent on a deal that … [gives] the EU both the right to impose laws on the U.K. indefinitely and a veto on ending this state of fiefdom. … That is the worst of all worlds.”

Even more dangerously for the government, Conservative parliamentarians seem to be losing their fear of defying their own party. “I have never seen such a mood of rebellion in the House [of Commons],” said one three-term Conservative MP who is considering voting against May’s Brexit deal next week. “I wouldn’t call any of [the government’s] defeats today exactly seismic. But I get the feeling that the government whips are starting to brick it [become extremely nervous]. They’ve been counting on party loyalty to somehow get everyone behind May’s deal. But members are getting into the habit of ignoring the whips. … That gets contagious.”

Certainly the news that Britain will probably be able to suspend Brexit marks a major tipping point in the debate. On Tuesday the European Court of Justice’s advocate general, Campos Sánchez-Bordona, formally submitted a legal opinion that any EU member state had the right to unilaterally suspend Article 50—the clause in the European Constitution that covers exiting the EU. The ECJ, meeting in emergency session in Luxembourg, customarily upholds the opinions of its advocate general and is due to rule before Christmas. Confirmation that Parliament has the option of delaying the whole process will mean that “the terms of the Brexit debate have fundamentally shifted,” according to anti-Brexit Labour MP Chris Bryant. Or, as one senior government adviser not authorized to speak on the record quipped, “kicking the can down the road? How could any British politician resist?”

Procrastination may have its attractions as a political tactic—but Parliament nonetheless faces some hard choices if it rejects May’s deal next week. Momentum behind holding a second referendum on Brexit—described by its advocates as the People’s Vote movement—has grown since 700,000 demonstrators marched on Parliament last month to support it. May has, so far, rejected all calls for a second plebiscite as an attempt to “overturn the will of the British people.” And the opposition Labour Party has so far refused to officially back a People’s Vote, insisting that its first preference was a new general election. But if Labour’s attempt to unseat the government in a no-confidence motion fails, the party’s second in command John McDonnell said last week that Labour backing for a People’s Vote would become “inevitable.”

05.12.02018. FP

Blair, Clegg y Major emprenden una misión “diplomática” en Europa para intentar frenar el Brexit

Manifestantes británicos anti-Brexit, en Dover. ADRIAN DENNISAFP

Mientras Theresa May libra su pulso personal con Bruselas y con los rebeldes de su propio partido, el ex primer ministro conservador John Major ha unido fuerzas con el ex premier laborista Tony Blair y con el ex viceprimer ministro liberal-demócrata en una suerte de “misión diplomática” para persuadir a los líderes europeos de que el Brexit se puede frenar.

“No estamos intentando subvertir las negociaciones, pero nos estamos asegurando de que los líderes europeos reciban información sobre la política británica y no solo la información que les da el Gobierno”, aseguran a The Guardian fuentes internas de la “misión”, que se reúne semanalmente los miércoles por la mañana.

Las reuniones son aparentemente presididas por el diputado laborista Chuka Umunna, el rostro más visible de la campaña Peoples Vote para un segundo referéndum de la UE. La campaña ha designado incluso a un ex miembro de la Comisión Europea, Tom Cole, como enlace con las embajadas de los 27 en Londres.

Los tres “mosqueteros” anti-Brexit actúan en cualquier caso a título personal y sin el respaldo oficial de sus partidos. El más activo en las últimas semanas ha sido Nick Clegg, que ha mantenido contactos en los últimos días con el primer ministro holandés Mark Rutte, con el presidente del Bundestag Wolfgang Wolfgang Schäuble y con el minisitro de Economía alemán Sigmar Gabriel y con el equipo de política exterior del presidente Emmanuel Macron en París.

El propósito de estas visita es persuadir a los líderes europeos de que la opción de permanencia en la UE sigue siendo viable“, declaró Clegg a The Guardian desde su reciente parada en Italia. “Los políticos europeos tienen que estar preparados ante de la posibilidad de que el Reino Unido no sea capaz de entregar a los británicos un Brexit que funcione. La cuestión es presionarles para una extensión del Artículo 50 más allá de marzo, de modo que los negociadores puedan disponer de tiempo para preparar incluso una legislación para un nuevo voto popular”.

Tony Blair tampoco se ha quedado atrás. El 18 de julio pasado se reunió personalmente con el negociador jefe de la UE para el Brexit, Michel Barnier. Aparte de su controvertido encuentro con el ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, mantuvo reuniones recientemente con las altos cargos políticos en Alemania y Austria.

El más discreto es de momento el conservador John Major, con quien Blair ya unió fuerzas durante la campaña del referéndum para advertir de la amenaza del Brexit para el proceso de paz en Irlanda del Norte. Major, que en su día plantó cara a los “rebeldes” del Tratado de Maastricht, sigue siendo una de las voces más críticas contra la salida de de la UE.

Las noticias sobre la misión “diplomática” anti-Brexit llegan entre las señales, cada vez más claras, de una profunda división dentro de las filas del Brexit “duro” que ha logrado conjurar de momento la rebelión contra Theresa May. Los principales cabecillas de la supuesta “insurección” -el ex secretario de Estado Boris Johnson y el diputado ultraconservador Jacob Rees-Mogg- se han desmarcado de la intentona capitaneada esta semana por parlamentarios de segunda fila como Anne Marie Morris, Andrew Bridgen o James Duddridge. Aparentemente, tan solo 35 diputados conservadores estarían dispuestos a apoyar de impulsar de momento una moción de confianza contra la líder conservadora, frente al mínimo requerido del 15% (48).

May se ha apuntado además esta semana un tanto muy notorio. La llegada a la dirección del Daily Mail de Geordie Greig (partidario en su día de la permanencia), en sustitución del veterano y brexitero Paul Dacre, le permite contar a partir de ahora con un potente aliado dentro de la prensa conservadora. Geordie Greig ha cerrado filas apoyando de entrada el plan de May para el Brexit, el Acuerdo de Chequers, y calificando a los brexiteros “duros” como “conspiradores que quieren clavar el puñal a la Primera Ministra”.

  1. Boris Johnson apadrina el plan de ruptura total con Bruselas para el Brexit
  2. Boris Johnson y Theresa May se declaran la guerra
  3. El Banco de Inglaterra dice que un Brexit sin acuerdo hundirá hasta un 35% el precio de la vivienda

14.09.2018. El Mundo

 

España, el Brexit y Gibraltar

Pedro Sánchez asegura que España votará en contra del acuerdo del …

https://www.elmundo.es › Inicio › Internacional

  1. hace 16 horas – El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha asegurado hoy que España votará en contra del acuerdo de salida del Brexit si no se …

Sánchez amenaza con votar contra el acuerdo del Brexit por Gibraltar …

https://elpais.com › Internacional

  1.  España exige aclarar que la colonia británica no forma parte de Reino Unido. … Sánchez amenaza con votar contra el acuerdo del Brexit por Gibraltar … El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, interviene en la …

Brexit Gibraltar | Sánchez confirma que España votará no al acuerdo …

www.rtve.es › Noticias › España

  1. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes que España votará en contra del acuerdo alcanzado entre Reino Unido …

Sánchez: España votará contra el Brexit si no hay cambios sobre …

https://mundo.sputniknews.com/espana/201811201083547282-gibraltar-y-acuerdo-d…

  1. MADRID (Sputnik) — El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, confirmó que España votará en contra del principio de acuerdo …

España votará “no” al acuerdo del Brexit si no hay cambios sobre …

https://www.europapress.es/…/noticia-sanchez-dice-espana-votara-no-acuerdo-brexit-s…

  1.  El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido este martes de … votará‘no’ al Brexit si no hay cambios”, ha avisado, para añadir a …

Brexit: Sánchez presiona a Juncker y Tusk para forzar el cambio en el …

https://www.elconfidencial.com/espana/…/pedro-sanchez-juncker-donald-tusk-acuerd…

  1. El propio Pedro Sánchez se está fajando para propiciar esa … ya advirtió de que “España votará no” al borrador de acuerdo del Brexit si no se …

Pedro Sánchez avisa de que rechazará el acuerdo del Brexit si no hay …

https://www.lavanguardia.com/…/pedro-sanchez-rechazar-acuerdo-brexit-cambios-gib…

  1. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Spain Summit … hoy que “España votará que no” al borrador del acuerdo del Brexit si no se … aclara algo para nosotros fundamental: Gibraltar no pertenece al Reino Unido”.

13.07.2016 Cinco Dias por Joaquin Abos

26.07.2017 Cinco Dias por Joaquín Abós