China lucha por la supremacía mundial. Huawei. La guerra económica. XIII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación (30 de mayo en la Facultad de Económicas de la UMA)

El Foro para la Paz en el Mediterráneo, como Think Tank internacional que pretende ser, dedica una de las Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación de 2019 a la lucha por la hegemonía mundial por parte de la República Popilar China

XLSemanal, núm. 1645 del 5-11 mayo 2019. Desafío de la Ciberseguridad

La Opinión de Málaga, edición de 03.05.2019

02.05.2019. El Economista. May cesa a su ministro de Defensa por filtrar la entrada de Huawei en la red 5G de Reino Unido El exministro Gavin Williamson niega las acusaciones y acepta su cese en lugar de dimitir para no reconocer implícitamente su culpa Supone un encontronazo con Washington que vetó a la empresa La compañía china aterriza en «áreas no estratégicas» de la red

01.05.2019. La Vanguardia. May cesa al ministro de Defensa por filtrar que Reino Unido usará la red 5G de Huawei. El ministro de Defensa del Reino Unido, Gavin Williamson, ha sido cesado tras una investigación sobre la filtración de información de una reunión secreta del Consejo de Seguridad Nacional sobre la firma china de telecomunicaciones Huawei.Un comunicado de Dowining Street explica que la primera ministra británica, Theresa May, ha “perdido confianza” en él. El comunicado explica que “la decisión de la primera ministra ha estado basada en la conducta en torno a una investigación sobre las circunstancias de la divulgación no autorizada de información de una reunión del Consejo de Seguridad Nacional”.

Wikipedia. Red 5G

29.04.2019. La Razón. La tensión entre EE UU y China dispara el gasto militar Estados Unidos acaparó el 36 % de la inversión mundial y gastó casi tanto en armamento como los ocho siguientes países en la clasificación de forma conjunta. España se mantiene en el puesto décimosexto

China coloniza África

China, España y la Unión Europea

La Nueva Ruta de la Seda, el gran plan estratégico de China

El crecimiento de la industria china se dispara al 8,6% (Política Exterior)

Dos escenarios de una misma política exterior china, por Irene Fernández Gómez, Estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid.

China se ha convertido en el centro de gravedad de la región de Asia-Pacífico. La divulgación de sus actuaciones en el Mar del Sur de China ha sido estrepitosa. Asimismo, su política en Sudán del Surejemplifica el progresivo abandono de la idea “Paz y Desarrollo”, instaurado por Deng Xiaoping en 1978. Ocurre, no obstante, que los intereses geoestratégicos de numerosos actores regionales e internacionales en el primer caso han logrado establecer un relato mediático que, a su vez, ha terminado por privar a las acciones chinas en el país africano de su pertinente atención.

Jiang Zemin sucedió a Deng al frente de la Secretaría del Partido Comunista en 1992. Ante la amenaza de ser sustituido si no continuaba con la línea política de su predecesor, formuló la política exterior en torno a los “cuatro noes”: no querer el conflicto, no provocar el conflicto, no huir del conflicto y no temer el conflicto. Pero hubo notables excepciones con Taiwán en los años 90. Las pruebas con misiles al norte de la isla de Formosa (Taiwán) en 1995 y los ejercicios militares navales, que buscaban sabotear los comicios electorales de su vecino en 1996, dan buena cuenta de la brecha existente entre la teoría y la práctica chinas.

El país entró en el nuevo siglo como una gran potencia emergente. En consecuencia, parte de la comunidad internacional comenzó a percibirlo como una amenaza. Para contrarrestar su recién adquirida imagen exterior, el gobierno de Hu Jintao teorizó la “ascensión pacífica de China”, cuya esencia residía en la no-intervención. Sus decisiones como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas expresan su voluntad de influir a la hora de defender sus intereses. Así ocurrió en 2001. En la votación sobre la intervención armada en Afganistán para acabar con el régimen talibán, Pekín se pronunció a favor (Resolución 1383). Aunque pueda percibirse como una mera maniobra de patrocinio de la política estadounidense, precisa de una importante matización de los ideales chinos. De igual manera dejaba esto patente con su retirada del Tratado sobre Misiles Anti-balísticos.

Xi Jinping, al frente del país desde 2013, profundiza en la idea de gran potencia. Concibe a China como un actor con un gran potencial militar, económico, comercial y de acción exterior. Xi heredó de Hu la orientación prioritaria de la acción exterior, la llamada “comunidad de destino compartido”. La intensa diplomacia que China lleva a cabo con los países de su vecindario pretende configurar un nuevo sistema como respaldo a sus relaciones con Occidente. El comercio asiático es de vital importancia, ya que el 53% de las importaciones y el 44% de las exportaciones chinas tienen lugar dentro del continente, según el OEC (The Observatory of Economic Complexity).

Estas relaciones no impiden las incursiones de China en la soberanía, el territorio y asuntos internos de algunos de sus vecinos. Durante la última década, las reclamaciones territoriales han dado un paso decisivo. La militarización de las islas Spartly, que se encuentran fuera de su Zona Económica Exclusiva, ha retratado el abandono del “ascenso pacífico”, minando la soberanía territorial de Filipinas, Malasia, Vietnam, Taiwán y Brunéi. China busca posiciones estratégicas en la zona, incluyendo una salida al Océano Índico. Todo ello se recoge en la ley de la “línea de los nueve puntos” con la que pretende delimitar el Mar del Sur de China, apropiándose. La cadena geográfica formada por Japón, Taiwán, Filipinas, Malasia y Vietnam bloquea su expansión marítima, de ahí la importancia de dicha línea.

 

Sudán del Sur

Alejándonos de la periferia china, encontramos un reducto en África donde se aplica una política exterior distinta, pero que tampoco sigue los parámetros establecidos: Sudán del Sur. Aunque su presencia allí es notable – el país no es un punto prioritario para China, pues apenas representa el 4% de las importaciones de petróleo chinas y no tiene salida al golfo de Adén o al mar Rojo, pasos estratégicos para la ruta comercial marítima china.

Esta aparente contradicción esconde una verdad muy sencilla: Sudán del Sur es un experimento de la acción exterior de Pekín. Las decisiones tomadas allí son dignas de una superpotencia. La República Popular ha intervenido en las decisiones del gobierno; sus inversiones son cuantiosas y constantes, sobre todo en la explotación de petróleo; y, por primera vez, ha hecho uso de la fuerza para proteger las infraestructuras de las empresas nacionales chinas, enviando efectivos militares.

De alguna manera, China ha conseguido instalarse en un país y dar forma a las decisiones del Estado. Ejerce, por ejemplo, como mediador entre Sudán y Sudán del Sur para hacer converger los intereses petroleros de ambos países con los suyos. El gobierno de Yuba recurre, casi instintivamente, al de Pekín cuando tiene que suplir ciertas necesidades o solucionar intrincados problemas políticos, sociales o económicos. Durante la guerra civil de 2013, el gobierno chino procuró poner fin al conflicto y cumplir con los objetivos humanitarios. Desde Sudán del Sur, China es percibida como una fuente de ingresos y desarrollo.

Sudán del Sur no es un escenario “probeta”. China no concibe en él un plan para proyectar en otras regiones. Es una acción puntual y acotada de su política exterior; un experimento –definido así por Crisis Group– de prueba y error. El factor determinante no es tanto la presencia china en el territorio, como las intenciones de la república popular para el país.

El pragmatismo del gobierno chino para adaptarse a cualquier oportunidad que le ofrezca una situación determinada concede una gran ventaja a su política exterior, aunque a primera vista resulte estratégicamente inoperante. Este juego de posiciones es eficaz disminuyendo las sospechas en la comunidad internacional. Los diferentes focos de la RPC son bazas a la espera de cumplir su función en el momento adecuado. Por otro lado, la matización importante consiste en su comportamiento “a la occidental” en Sudán del Sur (intervenciones directas en el gobierno y el estado) por muchas críticas que destine al modus operandi de Europa y Estados Unidos.

27.04.2019 Siete Días en Política Exterior, Irene Fernández Jiménez

EEUU, China, Europa y el orden mundial (Siete Días en Política Exterior)

Por EUGENIO BREGOLAT

La UE debe decidir entre una nueva bipolaridad EEUU-China, como socio menor de EEUU, o un mundo multipolar como potencia autónoma.

19.05.2019. Siete Días en Política Exterior. Autonomía UE y defensa única europea

 

La guerra fría de 2019: tecnológica, armamentística y energética

NOTA DE LA REDACCIÓN: El autor, a través de una magnífica recopilación de acontecimientos vividos en 1981 y que fueron el inicio del final de la guerra fría, hasta la caída del «Muro de Berlín», nos hace reflexionar sobre ese año y el de 2019.

Las situaciones históricas no se reproducen con exactitud, se encuentran aderezadas con circunstancias temporales. Treinta años es lo que una generación influye en el mundo, siendo los motores del cambio el presidente Ronald Reagan y el Papa Juan Pablo II. Ahora hay otros protagonistas: Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping.

¿En qué momento nos encontramos actualmente? ¿En el inicio de una nueva Guerra Fría? ¿En el final? Hay atentados terroristas ¿Se producirán contra mandatarios de potencias?

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1981. El año que vivimos peligrosamente. Empieza la batalla final de la Guerra Fría que duró hasta Dic. 1989 (Invasión de Panamá), por el Col. de Infª, analista internacional D. Carlos Guerrero Carranza.

Inicio del «toma y daca» entre la URSS y el trío Reagan, Juan Pablo II y la Sra. Tatcher. (Ver lo subrayado en rojo y azul). En el momento actual estamos sumidos en dos guerras frías: La tecnológica y la del armamento y el petróleo, junto con la de recuperación de Iberoamérica por EEUU. Trump en su campaña saca a relucir la «supremacía blanca» (etnocentrismo WASP).

Enero-junio 1981

Acontecimientos (julio-diciembre)

Seis atentados contra jefes de Estado en 1981 | Edición impresa | EL …

 

El crecimiento de la industria china se dispara al 8,6% (Política Exterior)

La producción industrial de China registró su mayor crecimiento de los últimos 5 años. Con un crecimiento del 8,6% sorprendió a todos los analistas cuyo consenso se encontraba en el 5,6%.

El dato sobre la producción industrial china podría estar adelantando el fin de una guerra comercial que parece no tener fin. A pesar de que en nuestro último artículo decíamos que la guerra comercial podría estar llegando a su fin, lo cierto es que está siendo un arduo camino. Leer más…