8th Beijing Xiangshan Forum

NATO Deputy Secretary General to participate in the 8th Beijing Xiangshan Forum

The NATO Deputy Secretary General, the Honourable Rose Gottemoeller, will travel to Beijing from Wednesday, 24 October to Friday, 26 October 2018.

Ms. Gottemoeller will participate in the 8th Xiangshan Forum co-hosted by the China Association for Military Science and the China Institute for International Strategic Studies.

More information about the conference can be found here:

http://www.xiangshanforum.cn/channel/forum8/index.shtml

Photos of the visit will be available on the NATO website after the event.

 

Siete días en Política Exterior

 

El ‘gran premio’ de África, Luis Esteban G. Manrique

Según el Banco Mundial, de las 10 economías que más crecerán este año, seis son africanas. El continente es hoy objetivo prioritario para países como China, India, Brasil, Malasia, Arabia Saudí y Rusia, a los que acaban de sumarse los europeos. Leer más…

¿Alguna idea nueva para acabar con la bomba?, Enrique Mora

Las dos soluciones concebidas para lograr un mundo sin armas nucleares no nos llevarán a ese objetivo. La fácil (prohibición total) por inaceptable para quien tiene que hacerlo, la difícil (el Tratado de No Proliferación) porque el mundo no tiene nada que ver con el de hace medio siglo cuando se concibió. Leer más…

La batalla de Hodeida: antes evitable, ahora inminente, Peter Salisbury

Hodeida saldrá cara. El combate urbano, llegados a este punto, es despiadado, y las 600.000 personas que quedan allí se verán atrapadas en el fuego cruzado. Hasta ahora, ni huzíes ni saudíes han mostrado interés en proteger a los civiles. Leer más…

#ISPE: Rusia y China en pos de la Isla Mundo

Las últimas maniobras militares rusas y chinas en Siberia envían a EEUU y a sus aliados el mensaje de que Mackinder sigue teniendo razón: entre Kaliningrado y Shanghai, la Isla Mundo está sólidamente en manos de Moscú y Pekín. Leer más…

La gestión de las incertidumbres

Por Francisco J. Carrillo, exembajador de la UNESCO, vicepresidente de la Academia Europea y miembro colaborador del Foro para la Paz en el Mediterráneo.

El contexto es de nueva Guerra Fría entre las tres grandes superpotencias del mundo. En esas coordenadas juegan un papel fundamental la demografía y su reparto regional

Nuevo hecho sorprendente: el presidente Trump ha manifestado estar dispuesto a encontrar a los dirigentes de Irán «sin condiciones previas». Misma metodología que la seguida con Corea del Norte, sin por ello bajar el nivel de las sanciones sino todo lo contrario, con la oposición de la Unión Europea. Más sorprendente aún tras haber denunciado el «Acuerdo nuclear» liderado por la UE y haber reiterado sus acusaciones a Irán como «Estado terrorista». Cabe deducir que la mano de Rusia está moviendo muchos hilos desde su nuevo papel de actor con el que hay que contar en el Próximo y Medio Oriente, añadido a ello el mercado mundial de hidrocarburos y sus derivados económicos y comerciales.

El conocimiento de los pueblos y naciones que habitan el planeta Tierra parece seguir siendo asignatura pendiente que se intenta paliar con el efímero turismo cultural. En clave interna, la evolución de los pobladores prenacionales que han ido configurando a España, muy condicionada por poderes reales y fácticos allende nuestras fronteras, forma parte de esa desinformación o deseducación ciudadana, lo que da paso a las mas fantasiosas interpretaciones de nuestra propia historia compartida como un puzzle cambiante.

De enemigos a punto de una guerra total, Trump y Kim Jong-un pasan una luna de miel en la isla de Sentosa (Singapur) y todo queda resuelto con un acuerdo verbal de desnuclearización de Corea del Norte. Hipótesis: China se impuso en su área de influencia con la inquietud de Japón. La gestión de las incertidumbres, hoy, es resultado del nuevo reparto de poder a nivel mundial. Se gestionan y se crean nuevas incertidumbres propias de la relación de fuerzas a nivel internacional. Se evita el conflicto pero no se sientan bases multilaterales para la paz. En Asia (y en África también) se juega el futuro incierto del planeta con una lucha sin cuartel en la esfera de los intercambios comerciales y de las grandes inversiones económicas.

El contexto es de nueva Guerra Fría entre las tres grandes superpotencias del mundo (EE UU, China y Rusia). En esas coordenadas juegan un papel fundamental la demografía y su reparto regional. África, en pocas décadas, abrigará casi la mitad de la población mundial; China e India serán habitadas por un tercio. Y Europa, con estagnación demográfica… ¿Cómo gestionar las incertidumbres demográficas y el peso del desempleo y de la pobreza en los países pobres, sobre todo africanos? La acogida de inmigrantes, hoy, en países europeos es una solución estrictamente humanitaria de corto plazo. El problema de las migraciones será de tal intensidad a medio y largo plazo que urge una solución desde ahora. Es la única alternativa. Es preciso elaborar un renovado ‘Plan África’ con incentivos públicos (Keynes dixit) que interese a las grandes inversiones privadas. Una regla fundamental será la de la lucha contra la corrupción y la condena penal de las comisiones ocultas. Esta acción internacional se vería diezmada si no se acompaña de una considerable mejora de los estándares de rigurosa gobernanza y del respeto a la riqueza plural de las culturas africanas. Los modelos constitucionales y políticos serán los que surjan de las tradiciones culturales africanas en conformidad con los derechos humanos universales. La gestión de las incertidumbres de las migraciones o se basa en un plan intensivo de desarrollo humano, con la generalización de la educación como ariete, o cualquier paliativo como solución llevará a un fracaso irremediable. Toda tentación de retornar a viejas fórmulas de ‘protectorado’ es inviable en nuestra época cambiante. La presencia de China en África (y no sólo en este continente) es un importante elemento a tener en cuenta.

¿Cómo gestionar las incertidumbres en el Medio y Próximo Oriente que es Mediterráneo? Desde la muerte de los dictadores laicos Sadam Hussein y Gadafi, la región árabe incitó a actores regionales e internacionales de diverso orden en esta zona cultural, política y de guerra intrarreligiosa, con el ingrediente de un terrorismo con vocación mundial que evoluciona con renovadas modalidades operativas de muerte y destrucción. Las soluciones son muy complejas. Se tiene la impresión que el presidente Trump está sosteniendo un frágil equilibro apoyado en socios como Israel, Arabia Saudita, Egipto, incluso Turquía hasta ahora miembro de la OTAN, por una parte y, por otra, en Rusia con sus aliados chiítas de Siria, Irán, Irak y el hizbolá libanés. Trump necesita volver a este escenario, ya que la presencia en Irak le es poco rentable y desea retirar tropas. Un acuerdo ‘bilateral’ con Irán (‘bilateral’ lo fue con Corea del Norte), puede que responda a uno de los acuerdos secretos del encuentro con Putin en Helsinki. Este frágil equilibrio garantiza superpoder así como un importante mercado, incluido el negro y blanco, de armamento. En este marco de la actual gestión de las incertidumbres, los grandes perdedores mediorientales siguen siendo los palestinos.

¿Qué puede hacer la Unión Europea desunida para encontrar salidas a estas y otras incertidumbres de la nueva Guerra Fría? Podría hacer mucho como es el caso en Seguridad y Defensa.

16.09.2018. Diario Sur. Tribuna

China coloniza África

Detrás de sus enormes inversiones en el continente se esconde una ambiciosa estrategia para liderar el comercio mundial

Tan sólo dos trenes cubren semanalmente la ruta entre Kapiri Mposhi, en Zambia, y Dar es Salaam, la capital económica de Tanzania. Sus vetustos vagones trasladan varios miles de toneladas de cobre y cientos de entusiastas turistas que ansían conocer la sabana y bañarse en las aguas turquesas del Índico. Curiosamente, el habitual cargamento de mineral no alcanza ni siquiera el 5% de la capacidad del ferrocarril conocido como Tazara. Cuando, a principios de los años setenta, el líder chino Mao Tse Tung concedió un generoso préstamo sin intereses de 400 millones de dólares para crear la ruta, no podía imaginar que la mayoría de sus actuales pasajeros estaría formada por rubicundos ingleses o alemanes. Entonces, el objetivo era facilitar el comercio de los gobiernos indígenas enfrentados a las segregacionistas Rhodesia y Sudáfrica. En aras del compromiso con los países no alineados, el régimen comunista llevó a cabo su mayor desembolso económico en ayuda exterior. La apuesta resultó fallida. Cuatro décadas después, el presidente Xi Jinping ha prometido 60.000 millones de dólares (más de 51.000 millones de euros) en financiación para todo el continente, que tiene en Pekín a su mayor socio comercial.

El desembarco del capital chino en África adquirió carácter sistemático a largo de los años noventa. Desde que, a principios de aquella década, Deng Xiaoping asegurara que enriquecerse era glorioso, el Estado y el tejido empresarial del gigante oriental se han empeñado en cumplir la máxima del sucesor de Mao. El país ha expandido su interés económico por todo el planeta, con especial predilección por aquellos territorios ricos en recursos naturales.

13.09.2018. Grupo Correo. Gerardo Elorriaga. Leer más

 

 

Situación actual en el Mundo digital: Paz y Guerra; amenazas, riesgos, vulnerabilidades

Guerra y Paz Digital. Editorial de Revista de Política Exterior, número 185

Exploramos un terreno desconocido de prosperidad, innovación y vulnerabilidad. La economía ha sido la primera dimensión transformada por las tecnologías digitales, pero el cambio es también social y político. La imprecisión de las preguntas y respuestas en las comparecencias del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, en el Congreso de Estados Unidos y en el Parlamento Europeo da una idea del desconocimiento sobre la manera en que la tecnología está afectando a las estructuras y los conceptos tradicionales del orden internacional.

A las multas de miles de millones a Google y Microsoft por abuso de posición dominante y las denuncias por irregularidades fiscales a Amazon, Apple y otros gigantes tecnológicos, se une ahora la alarma por las campañas de desinformación e interferencia electoral a través de Facebook y Twitter, el procesamiento ilegal de macrodatos de millones de ciudadanos por empresas como Cambridge Analytica y el sabotaje de infraestructuras mediante ataques informáticos. Este número de POLÍTICA EXTERIOR se adentra en algunos de los efectos internacionales de la llamada revolución digital.

Nicholas Wright vaticina una competición entre autoritarismo digital y democracia liberal con la expansión de la Inteligencia Artificial. Advierte de que China ya ha puesto en marcha “un sistema digital autoritario”, con programas de vigilancia y aprendizaje automático a gran escala. Para el gobierno chino es irrenunciable el objetivo de convertirse en vanguardia de la innovación mundial. Cuenta para ello con la unidad de acción política y la capacidad de movilización de enormes recursos.

En el campo de la ciberseguridad, Yolanda Quintana apunta también a los Estados como el principal riesgo para la seguridad en la Red. Si EEUU, Rusia, China y Corea del Norte son las potencias más activas en este terreno, casi todos los países se han dotado de capacidades de defensa y ataque en el ciberespacio. España no es una excepción. Las denominadas “guerras híbridas” implican nuevos actores, dinámicas y escenarios. Las consecuencias económicas así como sobre los derechos y libertades de los ciudadanos son imprevisibles.

Con las personas en el centro del cambio tecnológico, Christoph Steck aboga por un pacto digital en el que los Estados y las empresas asuman nuevas responsabilidades para garantizar una digitalización que promueva una mayor igualdad y bienestar social.

Editorial de Política Exterior, número 185

Ciberseguridad, una cuestión de Estados

El mayor riesgo para la seguridad en Internet no son los delincuentes informáticos, sino los Estados que han encontrado en la tecnología una herramienta de control casi absoluto.

Hasta que el debate sobre las campañas de desinformación como una forma de guerra híbrida (acciones combinadas de robo de información, filtración interesada y ciberpropaganda) no saltó a las primeras páginas de los medios de comunicación, el principal riesgo en el ciberespacio parecían ser los delincuentes informáticos. A esta conclusión era fácil llegar teniendo en cuenta que la primera fuente de información en este ámbito, para el público en general, la constituyen las noticias sobre incidentes recogidas por los medios, que tienden a poner el foco en hechos relacionados con el cibercrimen.

No solo eso. Algunos documentos, como la Agenda de Ciberseguridad Global de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), estaban centrados en la lucha contra la ciberdelincuencia como marco prioritario, cuando no único, de su estrategia. Igual puede decirse de la labor de los legisladores. El Parlamento español, por ejemplo, ha dedicado varias comisiones y subcomisiones a analizar desde distintos enfoques la peligrosidad de Internet o de algunas de sus herramientas; como la subcomisión de Estudio sobre las Redes Sociales que puso en marcha la comisión de Interior del Congreso en la X Legislatura o, mucho antes, en la VI legislatura, la comisión Especial Sobre Redes Informáticas. Esa sensación ni siquiera cambió tras el goteo de las filtraciones de Edward Snowden –cuyo escaso impacto político aún hoy llama la atención– que sacaron a la luz las numerosas operaciones de los servicios de inteligencia de Estados Unidos para tener un control casi absoluto de cualquier actividad digital de cualquier persona.

Revista de Política Exterior. Septiembre-octubre de 2018. Número 185, por Yolanda Quintana