El caso Huawei: Geoeconomía en estado puro. XIII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación. 30.05.2019

08.06.2019 Xataca. Las aplicaciones de Facebook dejarán de estar preinstaladas en los nuevos móviles de Huawei, según Reuters

07.06.2019. Xataca. Huawei será la encargada de implementar la red 5G en Rusia tras un nuevo acuerdo entre China y el gobierno de Putin

01.06.2019. Xataca. China responde al veto de Huawei y creará su propia lista negra comercial para empresas extranjeras «no fiables»

01.06.2019. Xataca. Rusia se suma a China en su decisión de eliminar Windows de sus ordenadores militares, sólo que ellos sí apostarán por Linux

31.05.2019. El Español. Las operadoras responden al director de CNI: “Las redes de 5G son seguras” Félix Sanz Roldán advirtió de los riesgos de la implantación de la nueva tecnología en España.

30.05.2019. Xataca. Huawei le da la vuelta a la tortilla y apela a la justicia de EEUU para que declare inconstitucional el veto de Trump

29.05.2019. Xataca. El CEO de Huawei dice que sería el primero en protestar si China toma represalias contra Apple u otras empresas

29.05.2019. Xataca. Huawei desmiente que vaya a lanzar su propio sistema operativo el mes que viene [Actualizado]

29.05.2019. Xataca. China eliminará Microsoft Windows de sus ordenadores militares por temor a ser atacados y espiados por Estados Unidos

27.05.2019. Noticias de Navarra. La guerra comercial entre EEUU y China se eleva a una lucha por la hegemonía mundial El conflicto por la subida de aranceles en la industria tecnológica recuerda a la pelea por el liderazgo durante la guerra fría, MATILDE MARTÍNEZ Y NACHO BALLESTEROS

28.05.2019. Xataca. Autor: JOSÉ GARCÍA NIETO. Primeros indicios del nombre del futuro sistema operativo de Huawei: ARK OS

La guerra ha comenzado. En este siglo XXI las guerras han pasado de ser sangrientas y con multitud de pérdidas humanas a convertirse en batallas ideológicas y tecnológicas, en muchos casos igual de peligrosas. Para la sociedad las consecuencias que acarrea son impredecibles. En la que estamos inmersos, algunos no eran conscientes de la magnitud del conflicto hasta que ha salido a la palestra el problema con Huawei. La marca de móviles china (segunda en ventas en España solo por detrás de Samsung) ha sido una de las víctimas directas del desencuentro del presidente Trump con el Gobierno del gigante asiático. Millones de usuarios se preguntan ahora si podrán seguir utilizando sus ‘smartphones’ sin problemas después de que Google haya roto relaciones con ellos, llevándose consigo su sistema operativo Android.

 26.05.2019. Diario Sur. Edurne Martínez. Leer más

26.05.2019. Diario Sur. Edurne Martínez. La vuelta al proteccionismo, el reto del nuevo Parlamento Europeo

Sobre el papel, los fundamentos económicos de China son sólidos. Es más, para sí querrían la mayoría de países las estadísticas macroeconómicas de la segunda potencia mundial. El año pasado, su PIB creció un 6,6%, las ventas al por menor se dispararon un 9%, la producción industrial se expandió un 6,2%, y el paro se mantuvo estable en torno al 5%. Analizados desde una perspectiva europea, estos datos son más que suficientes para descorchar varias cajas de champán.

26.05.2019. El Norte de Castilla. Zigor Aldama. Leer más

El caos de Huawei tiene solución: Trump sorprende y abre la puerta a un acuerdo para acabar con la guerra comercial

Huawei se queda fuera de la SD Association y la Wi-Fi Alliance: ya no podrán usar sus estándares en futuros dispositivos

China lucha por la supremacía mundial. Huawei. La guerra económica. XIII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación (30 de mayo en la Facultad de Económicas de la UMA)

«Estas decisiones imprudentes pueden causar un gran daño a los consumidores y a las empresas en Europa»: vicepresidente de Huawei

22.05.2019. ABC. Cris de Quiroga.   Las tierras raras, posible baza de China en la guerra comercial Estados Unidos importa el 80% de estos materiales a Pekín, que monopoliza su producción y comercialización.

WIKIPEDIA. Tierras raras es el nombre común de 17 elementos químicos: escandio, itrio y los 15 elementos del grupo de los lantánidos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio). Hay que señalar que en esta clasificación no se considera la serie de los actínidos. Aunque el nombre de «tierras raras» podría llevar a la conclusión de que se trata de elementos escasos en la corteza terrestre, algunos elementos como el cerio, el itrio y el neodimio son más abundantes. Se las califica de «raras» debido a que es muy poco común encontrarlos en una forma pura, aunque hay depósitos de algunos de ellos en todo el mundo. El término «tierra” no es más que un vocablo arcaico que hace referencia a algo que se puede disolver en ácido. Dicho de otro modo, «tierra» es una denominación antigua de los óxidos.

22.05.2019. RT. Tierras raras: ¿la carta ganadora de Pekín en su pugna comercial con Washington?

EEUU, China, Europa y el orden mundial (Siete Días en Política Exterior)   

El crecimiento de la industria china se dispara al 8,6% (Política Exterior)

La guerra comercial entre EEUU y China y qué modelo prevalecerá tras la guerra fría (Despeja la X, 1×50)

TSMC se coloca del lado de Huawei en la batalla contra Estados Unidos, aunque se muestra prudente

China lucha por la supremacía mundial. Huawei. La guerra económica. XIII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación (30 de mayo en la Facultad de Económicas de la UMA)

El Foro para la Paz en el Mediterráneo, como Think Tank internacional que pretende ser, dedica una de las Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación de 2019 a la lucha por la hegemonía mundial por parte de la República Popilar China

XLSemanal, núm. 1645 del 5-11 mayo 2019. Desafío de la Ciberseguridad

La Opinión de Málaga, edición de 03.05.2019

02.05.2019. El Economista. May cesa a su ministro de Defensa por filtrar la entrada de Huawei en la red 5G de Reino Unido El exministro Gavin Williamson niega las acusaciones y acepta su cese en lugar de dimitir para no reconocer implícitamente su culpa Supone un encontronazo con Washington que vetó a la empresa La compañía china aterriza en «áreas no estratégicas» de la red

01.05.2019. La Vanguardia. May cesa al ministro de Defensa por filtrar que Reino Unido usará la red 5G de Huawei. El ministro de Defensa del Reino Unido, Gavin Williamson, ha sido cesado tras una investigación sobre la filtración de información de una reunión secreta del Consejo de Seguridad Nacional sobre la firma china de telecomunicaciones Huawei.Un comunicado de Dowining Street explica que la primera ministra británica, Theresa May, ha “perdido confianza” en él. El comunicado explica que “la decisión de la primera ministra ha estado basada en la conducta en torno a una investigación sobre las circunstancias de la divulgación no autorizada de información de una reunión del Consejo de Seguridad Nacional”.

Wikipedia. Red 5G

29.04.2019. La Razón. La tensión entre EE UU y China dispara el gasto militar Estados Unidos acaparó el 36 % de la inversión mundial y gastó casi tanto en armamento como los ocho siguientes países en la clasificación de forma conjunta. España se mantiene en el puesto décimosexto

China coloniza África

China, España y la Unión Europea

La Nueva Ruta de la Seda, el gran plan estratégico de China

El crecimiento de la industria china se dispara al 8,6% (Política Exterior)

Dos escenarios de una misma política exterior china, por Irene Fernández Gómez, Estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid.

China se ha convertido en el centro de gravedad de la región de Asia-Pacífico. La divulgación de sus actuaciones en el Mar del Sur de China ha sido estrepitosa. Asimismo, su política en Sudán del Surejemplifica el progresivo abandono de la idea “Paz y Desarrollo”, instaurado por Deng Xiaoping en 1978. Ocurre, no obstante, que los intereses geoestratégicos de numerosos actores regionales e internacionales en el primer caso han logrado establecer un relato mediático que, a su vez, ha terminado por privar a las acciones chinas en el país africano de su pertinente atención.

Jiang Zemin sucedió a Deng al frente de la Secretaría del Partido Comunista en 1992. Ante la amenaza de ser sustituido si no continuaba con la línea política de su predecesor, formuló la política exterior en torno a los “cuatro noes”: no querer el conflicto, no provocar el conflicto, no huir del conflicto y no temer el conflicto. Pero hubo notables excepciones con Taiwán en los años 90. Las pruebas con misiles al norte de la isla de Formosa (Taiwán) en 1995 y los ejercicios militares navales, que buscaban sabotear los comicios electorales de su vecino en 1996, dan buena cuenta de la brecha existente entre la teoría y la práctica chinas.

El país entró en el nuevo siglo como una gran potencia emergente. En consecuencia, parte de la comunidad internacional comenzó a percibirlo como una amenaza. Para contrarrestar su recién adquirida imagen exterior, el gobierno de Hu Jintao teorizó la “ascensión pacífica de China”, cuya esencia residía en la no-intervención. Sus decisiones como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas expresan su voluntad de influir a la hora de defender sus intereses. Así ocurrió en 2001. En la votación sobre la intervención armada en Afganistán para acabar con el régimen talibán, Pekín se pronunció a favor (Resolución 1383). Aunque pueda percibirse como una mera maniobra de patrocinio de la política estadounidense, precisa de una importante matización de los ideales chinos. De igual manera dejaba esto patente con su retirada del Tratado sobre Misiles Anti-balísticos.

Xi Jinping, al frente del país desde 2013, profundiza en la idea de gran potencia. Concibe a China como un actor con un gran potencial militar, económico, comercial y de acción exterior. Xi heredó de Hu la orientación prioritaria de la acción exterior, la llamada “comunidad de destino compartido”. La intensa diplomacia que China lleva a cabo con los países de su vecindario pretende configurar un nuevo sistema como respaldo a sus relaciones con Occidente. El comercio asiático es de vital importancia, ya que el 53% de las importaciones y el 44% de las exportaciones chinas tienen lugar dentro del continente, según el OEC (The Observatory of Economic Complexity).

Estas relaciones no impiden las incursiones de China en la soberanía, el territorio y asuntos internos de algunos de sus vecinos. Durante la última década, las reclamaciones territoriales han dado un paso decisivo. La militarización de las islas Spartly, que se encuentran fuera de su Zona Económica Exclusiva, ha retratado el abandono del “ascenso pacífico”, minando la soberanía territorial de Filipinas, Malasia, Vietnam, Taiwán y Brunéi. China busca posiciones estratégicas en la zona, incluyendo una salida al Océano Índico. Todo ello se recoge en la ley de la “línea de los nueve puntos” con la que pretende delimitar el Mar del Sur de China, apropiándose. La cadena geográfica formada por Japón, Taiwán, Filipinas, Malasia y Vietnam bloquea su expansión marítima, de ahí la importancia de dicha línea.

 

Sudán del Sur

Alejándonos de la periferia china, encontramos un reducto en África donde se aplica una política exterior distinta, pero que tampoco sigue los parámetros establecidos: Sudán del Sur. Aunque su presencia allí es notable – el país no es un punto prioritario para China, pues apenas representa el 4% de las importaciones de petróleo chinas y no tiene salida al golfo de Adén o al mar Rojo, pasos estratégicos para la ruta comercial marítima china.

Esta aparente contradicción esconde una verdad muy sencilla: Sudán del Sur es un experimento de la acción exterior de Pekín. Las decisiones tomadas allí son dignas de una superpotencia. La República Popular ha intervenido en las decisiones del gobierno; sus inversiones son cuantiosas y constantes, sobre todo en la explotación de petróleo; y, por primera vez, ha hecho uso de la fuerza para proteger las infraestructuras de las empresas nacionales chinas, enviando efectivos militares.

De alguna manera, China ha conseguido instalarse en un país y dar forma a las decisiones del Estado. Ejerce, por ejemplo, como mediador entre Sudán y Sudán del Sur para hacer converger los intereses petroleros de ambos países con los suyos. El gobierno de Yuba recurre, casi instintivamente, al de Pekín cuando tiene que suplir ciertas necesidades o solucionar intrincados problemas políticos, sociales o económicos. Durante la guerra civil de 2013, el gobierno chino procuró poner fin al conflicto y cumplir con los objetivos humanitarios. Desde Sudán del Sur, China es percibida como una fuente de ingresos y desarrollo.

Sudán del Sur no es un escenario “probeta”. China no concibe en él un plan para proyectar en otras regiones. Es una acción puntual y acotada de su política exterior; un experimento –definido así por Crisis Group– de prueba y error. El factor determinante no es tanto la presencia china en el territorio, como las intenciones de la república popular para el país.

El pragmatismo del gobierno chino para adaptarse a cualquier oportunidad que le ofrezca una situación determinada concede una gran ventaja a su política exterior, aunque a primera vista resulte estratégicamente inoperante. Este juego de posiciones es eficaz disminuyendo las sospechas en la comunidad internacional. Los diferentes focos de la RPC son bazas a la espera de cumplir su función en el momento adecuado. Por otro lado, la matización importante consiste en su comportamiento “a la occidental” en Sudán del Sur (intervenciones directas en el gobierno y el estado) por muchas críticas que destine al modus operandi de Europa y Estados Unidos.

27.04.2019 Siete Días en Política Exterior, Irene Fernández Jiménez

Muros. La civilización a través de las fronteras. Autor: David Frye (Geopolítica de las murallas, por MARCOS SUÁREZ SIPMANN)

El historiador David Frye profundiza en Muros en el vínculo entre civilización y fronteras. Desde la Siria de hace 4.000 años hasta la actualidad los pueblos avanzados trataron de defenderse frente a los bárbaros mediante la edificación de barreras. Sostiene el autor, profesor de Historia antigua y medieval en la Universidad Eastern Connecticut (Estados Unidos), que esa correlación entre civilización y murallas todavía no había sido estudiada. Para exponer de forma clara cómo ha evolucionado la idea de levantar fronteras entre los pueblos, Frye divide su libro en cuatro partes.

En “Contructores y bárbaros” enumera ejemplos de la Antigüedad. Comienza con Oriente Próximo donde entre otros destaca a los constructores de murallas de Mesopotamia. Cita el ejemplo de Egipto explicando que también fortificaban las fronteras. Sus ciudades no eran abiertas –como solía creerse– sino que al igual que las mesopotámicas estaban amuralladas con ladrillos de adobe.

En Grecia tras la civilización micénica (1.600-1.000 a.C.) se detiene en el periodo clásico (479-338 a.C.) y el extraordinario caso de Esparta. Los espartanos consideraban –a diferencia de cualquier otra ciudad del mundo–la costumbre de vivir protegidos por una muralla como una muestra de cobardía. Preparándose constantemente para guerrear no disfrutaron de libertad ninguna. La ironía es que sus rivales, los atenienses (los mayores constructores de murallas de toda Grecia), fueron un pueblo mucho más libre. Protegidos, discutían de política y filosofía, desarrollaban las ciencias y las matemáticas, el arte y el teatro.

En China, Qin Shi Huang, el tiránico ‘Primer Emperador’ (221-210 a.C.) mandó erigir el Muro Largoexigiendo un titánico esfuerzo a su pueblo. Junto a muchas otras edificaciones defensivas fue un temprano predecesor de la Gran Muralla.

Frye explica en Muros que en Eurasia, en las dos naciones que sucedieron a los hunos en la estepa –turcos y mongoles– nunca hubo una palabra específica para ‘soldado’. Con la palabra ‘hombre’ era suficiente. Los varones de las sociedades sin muros solo aprendían a hacer la guerra.

En “La gran era de las murallas” afirma que casi todos los espacios abiertos a lo largo de los 8.000 kilómetros que separaban la estepa euroasiática al norte de la zona de civilización urbana al sur estuvieron, en un momento u otro, protegidos por muros. Gracias a ellos pudieron desarrollarse las tres vastas regiones China, mundo islámico y Occidente. Ciudades-oásis amuralladas como Balj, Bujará, Merv, Samarcanda, Tashkent… al sur de la estepa conectaron Eurasia convirtiéndose en escalas de la famosa Ruta de la Seda.

En el siglo II y tras la política expansionista del agresivo Trajano, en 117 su sucesor inició un programa a gran escala de construcción de murallas en el imperio romano. En menos de dos décadas, Adriano colocó barreras en tres continentes. El muro más conocido es el que mandó levantar al norte de Inglaterra. Sus murallas, empalizadas y fosos protegieron razonablemente bien el imperio permitiendo prosperidad y creatividad, pero no resistieron mucho. Sin embargo, al final del reinado de Marco Aurelio (161-180) sus confines eran más vulnerables que nunca. Influyó asimismo la peste llegada de China por la que al cabo de pocos años, murieron cinco millones de personas. No pocos de ellos, soldados que vigilaban las fronteras. En el siglo III se sucedieron invasiones y saqueos mientras Roma reclutaba cada vez más mercenarios foráneos cuyos cabecillas acababan por rebelarse contra el imperio que a finales del IV había consumido toda su fuerza.

Los muros en la Alta Edad Media

Durante la Alta Edad Media, al tiempo que Europa se militarizaba, China se adentraba aun más en el mundo civilizado de los obreros y constructores de murallas. Hasta el siglo XIII no llegó una amenaza que pusiera en peligro su propia existencia. A comienzos de esa centuria los chinos –incapaces de imaginar que hubiera algo peor que la tiranía del emperador– abrieron las puertas a los mongoles de Gengis Khan. Uno de los mayores errores de cálculo de la historia de la humanidad. Tras décadas de masacres, la población de China pasó de 120 millones en 1209 a menos de 60 en 1290. En 1449 los mongoles volvieron a invadir China. Tras esta derrota la Gran Muralla fue cobrando forma.

Por su parte, los persas fueron víctimas de un absurdo fracaso de sus murallas. En el siglo VI a.C. habían arrasado las defensas del imperio babilónico. Posteriormente en el IV a.C. cayeron en manos de Alejandro Magno cuyo mundo greco-asiático duró muy poco. Más tarde al irrumpir los hunos en Asia occidental los antiguos enemigos Roma y Persia se aliaron. La estrategia persa se centró en amurallar –con dinero romano– los límites de la estepa. Sin embargo, el enemigo que destruyó una Persia agotada fue muy distinto. En el siglo VII la conquistaron desde el sur los ejércitos del islam casi sin encontrar resistencia. Califas y sultanes adoptaron enseguida la costumbre de fortificar las fronteras del norte.

Cuando en 1219 Gengis Khan centró su atención en Asia Central (Transoxiana) sus ciudades fueron cayendo una a una. En la culta Bagdad los mongoles llegaron a la cima de su ansia destructora.

El súbito acceso de Europa al dominio global se debió a dos factores. Uno, el giro decisivo que marcó el fracaso de las murallas de Asia Central y Oriente Próximo. El otro, el repliegue de la era Ming (1368-1644) cuyo gigantesco proyecto de la Gran Muralla impidió a los chinos participar en la exploración del mundo iniciada en el siglo XV. Es decir, Occidente simplemente logró durar más que sus dos principales competidores.

La caída de Constantinopla

La tercera parte, “El mundo en transición”, trata de la caída de Constantinopla. El 29 de mayo de 1453 supone un punto de inflexión en la historia del mundo. El imperio romano –transformado en bizantino– llegó a su fin. Los turcos se convirtieron en potencia mundial y el islam se establecía en Europa de forma permanente. Y lo más trascendental: la pólvora, que desde China y el mundo islámico pasó a Europa. Un fundidor húngaro se propuso fabricar cañones capaces de destruir las defensas de Constantinopla revolucionando no solo la artillería sino la forma en que los pueblos civilizados llevaban viviendo durante miles de años. No obstante, durante el periodo de decadencia de las murallas se levantaron incluso más.

A mediados del siglo XVII, cuando Occidente vivía su revolución científica, Rusia se dedicaba a levantar cientos de kilómetros de murallas en apariencia anacrónicas. La servidumbre creada a causa de ese tardío impulso constructor fue una de las más duraderas del mundo. Los zares decretaron la emancipación de los siervos en 1861, solo dos años antes que la de los esclavos en EEUU. Durante siglos los campesinos rusos intentaron huir buscando la libertad. Los que lo consiguieron adoptaron un nuevo nombre: cosacos. Pedro el Grande por fin pudo someterlos y les mandó limpiar la estepa de tribus nómadas. Una serie de líneas fortificadas marcaron también el avance a Siberia.

En la cuarta parte, el “Choque de símbolos”, Frye presenta tres casos puntuales del siglo XX. El final de la carrera militar de la Gran Muralla. En 1931 los generales japoneses, desobedeciendo órdenes de Tokio, habían invadido Manchuria. En 1933 avanzaron contra la frontera china. Jubilada desde hacía muchísimos años, la Muralla resistió una semana antes de sucumbir ante el mecanizado e industrializado ejército japonés.

En la Europa de entreguerras, en la que el injusto y punitivo Tratado de Versalles fue incapaz de garantizar la seguridad, Francia decidió blindarse con la Línea Maginot. Una defensa formada por alambradas, barreras para impedir el paso de los tanques y una red de búnkeres blindados y nidos de ametralladoras. En mayo de 1940 los alemanes la evitaron irrumpiendo por las Ardenas. La Línea Maginot ha quedado como símbolo universal del disparate y ejemplo de lo que pasa si se ignoran las lecciones de la historia.

El Muro de Berlín (13 de agosto de 1961/9 de noviembre de 1989) que hizo su aparición en el apogeo de la Guerra Fría cayó de forma espectacular dando fin a ese periodo. Llama la atención que se convirtiera en símbolo de ‘todos’ los muros fronterizos, justo cuando estos estaban a punto de retornar por doquier. Aunque no siempre los reconozcamos como tales.

Los muros de hoy

El epílogo encierra la gran lección del libro. Han pasado casi 30 años de la caída del Muro de Berlín y las murallas han vuelto a reaparecer con inusitada velocidad generando nuevos miedos. Según Frye “por cada persona que ve en los muros una forma de opresión, hay otra que exige una barrera más alta y mejor equipada”. Con detectores, vallas electrificadas, bloques de hormigón y concertinas hemos entrado en la Segunda Era de las Murallas, que ya ha eclipsado la primera en todos los sentidos.

En EEUU, las primeras iniciativas correspondieron a la administración Clinton. Seguidas por las de Bush y Obama. Usaron eufemismos al referirse a la frontera meridional. Si bien su campaña electoral explotó la cuestión con fines sensacionalistas, el muro no fue un invento de Trump.

Dos factores –inmigración masiva y ascenso del terrorismo islámico– han sido la causa inmediata de esta fase. Oriente Próximo, donde empezó todo, ha vuelto a convertirse en una maraña de vallas y muros. Vallas de seguridad de alta tecnología separan Arabia Saudí de Yemen al sur y de Irak al norte. Emiratos Árabes Unidos han fortificado su frontera con Omán. Naciones Unidas ayudaron a Kuwait a fortificar la suya con Irak. Egipto levantó un muro de acero con Gaza. EEUU prestó millones de dólares y suministró ayuda técnica a Jordania para proteger su frontera con Siria con una muralla.

Israel se ha rodeado por completo de muros. Para las empresas del país descrito como “el mayor exportador de jaulas del mundo” la vigilancia fronteriza se ha convertido en un negocio internacional que factura cien millones de dólares al año.

En el sur de Asia, India ha edificado miles de kilómetros de vallas y alambradas. El colmo del desatino: una verja de cuatro metros parcialmente electrificada en las alturas del Himalaya donde apenas hay oxígeno para proteger la frontera con Pakistán. Hace lo mismo con Bangladesh. Tailandia y Malasia imitan a India.

En África pueden citarse entre otras muchas, la valla de 700 kilómetros que separa Kenia de Somalia. En Latinoamérica, el muro de 1.500 kilómetros que construye Ecuador para separarse de Perú.

Los nuevos muros han tenido un profundo impacto en Europa. Al no poder utilizar ya las vías terrestres para entrar en los países vecinos en situación algo menos mala, los inmigrantes buscaron alternativas. Una fue cruzar Turquía para llegar a los Balcanes y de allí al norte de Europa. En nuestro continente volvieron a levantarse a toda prisa muros y vallas electrificadas. No solo en los Balcanes. En la denominada Jungla de Calais en el norte de Francia, un muro de hormigón de diez metros de altura trata de defender el tráfico que va a cruzar el Canal de la Mancha de los inmigrantes acampados allí. La otra opción consiste en la peligrosa travesía del Mediterráneo presionando a Italia y España.

A todo lo anterior debemos añadir la proliferación de urbanizaciones y barrios cerrados. Además de EEUU esa clase de complejos residenciales son habituales en muchos países.

El poder del miedo deriva de su estrecha vinculación con el instinto de supervivencia. En su forma extrema se convierte en pánico pero si se mantiene en su estado crónico –la inseguridad– el miedo permite cierto grado de reflexión y planificación. Es una poderosa influencia en nuestra toma de decisiones y Muros constituye una lúcida guía para estudiar su evolución en la historia.

01.06.2019. Política Exterior

 

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EEUU, China, Europa y el orden mundial (Siete Días en Política Exterior)

Por EUGENIO BREGOLAT

La UE debe decidir entre una nueva bipolaridad EEUU-China, como socio menor de EEUU, o un mundo multipolar como potencia autónoma.

19.05.2019. Siete Días en Política Exterior. Autonomía UE y defensa única europea

 

La guerra fría de 2019: tecnológica, armamentística y energética

NOTA DE LA REDACCIÓN: El autor, a través de una magnífica recopilación de acontecimientos vividos en 1981 y que fueron el inicio del final de la guerra fría, hasta la caída del «Muro de Berlín», nos hace reflexionar sobre ese año y el de 2019.

Las situaciones históricas no se reproducen con exactitud, se encuentran aderezadas con circunstancias temporales. Treinta años es lo que una generación influye en el mundo, siendo los motores del cambio el presidente Ronald Reagan y el Papa Juan Pablo II. Ahora hay otros protagonistas: Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping.

¿En qué momento nos encontramos actualmente? ¿En el inicio de una nueva Guerra Fría? ¿En el final? Hay atentados terroristas ¿Se producirán contra mandatarios de potencias?

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1981. El año que vivimos peligrosamente. Empieza la batalla final de la Guerra Fría que duró hasta Dic. 1989 (Invasión de Panamá), por el Col. de Infª, analista internacional D. Carlos Guerrero Carranza.

Inicio del «toma y daca» entre la URSS y el trío Reagan, Juan Pablo II y la Sra. Tatcher. (Ver lo subrayado en rojo y azul). En el momento actual estamos sumidos en dos guerras frías: La tecnológica y la del armamento y el petróleo, junto con la de recuperación de Iberoamérica por EEUU. Trump en su campaña saca a relucir la «supremacía blanca» (etnocentrismo WASP).

Enero-junio 1981

Acontecimientos (julio-diciembre)

Seis atentados contra jefes de Estado en 1981 | Edición impresa | EL …