2018. El caso italiano dentro de la Unión Europea

“Agenda de Política Exterior”, iniciativa conjunta de Política Exterior y Agenda Pública, analiza cada semana asuntos internacionales clave. Nuestro objetivo es fomentar el debate público y una mirada informada hacia el mundo.

¿Presenta Italia un riesgo para la zona euro?

El pulso entre la Comisión Europea y el gobierno de Italia a raíz de los presupuestos presentados por este último, que incumplen las reglas del Pacto de Estabilidad, no ha hecho más que comenzar. La coalición al frente de la cuarta economía de la Unión Europea –la Liga de Salvini y el Movimiento 5 Estrellas de Di Maio– ha reculado ante las advertencias de Bruselas, pero no rebajan el tono de sus ataques. El país, con una deuda pública del 131,2% del PIB y una economía estancada, parecer navegar a la deriva. Preguntamos a los expertos si Italia presenta un riesgo para la zona euro. Leer más

Mano izquierda frente al ‘zapatazo’ italiano Carlos Carnicero Urabayen

Frente a lo ampliamente divulgado, la Unión Europea no puede tumbar el Presupuesto italiano. Tras el envío del proyecto por parte de Roma y la petición de rectificación de Bruselas, es previsible que Italia no rectifique. Y la UE no podrá obligarle a hacerlo, aunque sí aumentará la presión, con amenazas de futuras multas y posibles recortes en los fondos estructurales. Leer más

Salvini y Di Maio juegan con fuego, Informe Semanal de Política Exterior

Órdago de Italia a la Comisión, Federico Steinberg

La Italia de Salvini: entre la tragedia griega y el fado luso, Miguel Otero Iglesias

Italia y los temores de Europa, Eleonora Poli

Siete días en Política Exterior

Europeización y aislamiento del independentismo en el 1-O, Carlos Carnicero

El aniversario del 1 de octubre deja en Europa dos claves: se ha europeizado la discusión sobre Cataluña, pero sus apoyos siguen siendo marginales, a pesar de sus victorias judiciales en Alemania y Bélgica. Leer más…

Brexit: ¿quién cederá antes?, Peter Kellner

Las negociaciones no marchan bien. El lenguaje duro no ayuda, pero no son la causa del enfrentamiento. A menos que alguien sacrifique algunas de sus líneas rojas, la posibilidad de no llegar a un acuerdo es cada vez mayor. Leer más…

Consultas ciudadanas para impulsar la UE, Política Exterior

La idea de fondo es que, a través de mecanismos participativos sin carácter vinculante, sería posible revertir la apatía que se ha adueñado de las elecciones europeas con el paso del tiempo. Con todo, la iniciativa no está exenta de problemas. Leer más…

¿Es la industria de defensa estratégica para España?, Agenda de Política Exterior

La polémica en torno a la venta de armamento español a Arabia Saudí, que podría estar cometiendo crímenes de guerra en Yemen, ha puesto el foco sobre el comercio de armas en particular y la industria de la defensa en general. Leer más…

#ISPE: Amazon en la mira de Bruselas

Tras imponer una multa millonaria a Google, la comisaria de Competencia de la Unión Europea, Margrethe Vestager, ha anunciado una investigación preliminar contra Amazon por supuestos abusos de posición dominante. Leer más…

Consultas ciudadanas para impulsar la UE

 

Las elecciones al Parlamento Europeo se aproximan y, con ellas, la necesidad de presentar proyectos que acerquen “Bruselas” a los votantes en los 28 Estados miembros. Uno de los más destacados es el de las consultas populares, propuesto por el presidente francés Emmanuel Macron y adoptado junto a la canciller alemana Angela Merkel en la última cumbre del Consejo Europeo en 2017.

Los ciudadanos de la Unión Europea pudieron participar en un programa de este tipo en verano, cuando la Comisión Europea realizó una consulta sobre la posibilidad de acabar con el cambio de horario en invierno. La consulta fue apoyada mayoritariamente –más del 80% de los 4,6 millones de votantes–, por lo que Jean-Claude Juncker ha llamado a suprimir el cambio de horario (en España, no obstante, esta propuesta podría llevar a adoptar el horario de invierno a lo largo del año entero).

La idea de fondo es que, a través de mecanismos participativos sin carácter vinculante, sería posible revertir la apatía que se ha adueñado de las elecciones europeas con el paso del tiempo. Los comicios de 2014 fueron los primeros, desde su inicio en 1979, en los que la participación no descendió. De cara a 2019, existe la esperanza de que ante los varapalos recibidos en 2016 –con el Brexit y la elección de Donald Trump, que no ha dudado en tildar a la Unión como un “rival”–, los defensores de la UE se sientan con más ganas de acudir a las urnas e intentar paliar su déficit democrático.

02.10.2018. Política Exterior

La búsqueda de Europa: visiones en contraste

El libro La búsqueda de Europa, el octavo de la serie que publica anualmente BBVA, tiene como objetivo el análisis y la generación de debate sobre el presente y del futuro de Europa y de su proyecto de integración. A través de 20 artículos, 23 grandes expertos de todo el mundo presentan sus diferentes visiones sobre la cuestión europea, de una manera sencilla y accesible para el público no especializado.
La integración europea es un tema que afecta no solamente a los europeos sino a todos los ciudadanos del mundo. Europa, en su conjunto, es en la actualidad la primera potencia económica y comercial del mundo y representa además el proyecto de integración económica y política más ambicioso de la historia. De ahí que tanto sus logros como sus fracasos puedan tener efectos a nivel global.
El libro se articula en 3 apartados:
1) Las bases económicas del proyecto europeo donde se repasa la situación y las perspectivas económicas de Europa
2) Europa y sus naciones: política, sociedad y cultura que examina los problemas de la articulación política del proyecto supranacional europeo con las realidades nacionales actuales
3) Los limites no resueltos de Europa y los nuevos poderes globales que aborda cuestiones relativas a la geopolítica y las fronteras externas de Europa.

Los retos que encara España con la UE

 

El papel de España en la próxima UE, Mark Leonard

Si la política interna no lo paraliza por mucho tiempo, España está entre los países llamados a redefinir el futuro de la política económica, la vecindad y las instituciones de la Unión Europea.

AHORA que las elecciones alemanas han terminado, el relanzamiento del proyecto europeo puede comenzar. La tentadora posibilidad, al alcance desde la elección de Emmanuel Macron como presidente de Francia en mayo, puede convertirse en un plan real. Angela Merkel sigue siendo la canciller de Alemania, pese a la pérdida significativa de representación debido al surgimiento de los nacionalistas de AfD (Alternativa para Alemania) y pese a estar haciendo frente a las negociaciones de coalición más difíciles de su vida política. Su homólogo francés no esperó más de dos días para presentar en detalle su visión del futuro de Europa. Sin embargo, si el motor franco-alemán desea impulsar la Unión Europea de nuevo, ¿cuál será el papel para el sur de Europa?

La UE necesita protegerse de un entorno cada vez más hostil y de las fuerzas que la desafían internamente.

La Unión Europea, nuestro ‘cisne negro’, Cristina Ares Castro-Conde

Es 9 de mayo y se cumplen 68 años de la interpretación, por parte del entonces ministro francés de Asuntos Exteriores, Robert Schuman, de la Declaración que lleva su nombre. En este texto, el Gobierno francés proponía la puesta en común de las producciones de carbón y acero para hacer materialmente imposible una nueva guerra convencional contra Alemania. Se iniciaba así el proceso de integración europea.

La Unión de Estados europeos es rara avis in terris nigroque simillima cygno, empleando la expresión del poeta Juvenal, o un sistema político tipo cisne negro. Siguen sorprendiendo sus rasgos atípicos y su gran impacto en las vidas de sus ciudadanos. Una de sus más relevantes singularidades es el Presupuesto.

Propuesta de consenso de economistas españoles para fortalecer la zona euro, Federico Steinberg, Miguel Otero Iglesias y José Moisés Marín

El euro nació con el objetivo de unir más a los ciudadanos europeos, de dar un gran paso hacia adelante en la consecución de “una Unión cada vez más estrecha”, que es, según el Tratado fundacional, la meta que se pretende alcanzar con el proyecto de integración. Sin embargo, desde que comenzara la crisis la moneda única ha contribuido a separar a los europeos, llegando incluso a destruir parte de la confianza que se había forjado durante décadas de cooperación entre los países del centro y los de la periferia. Una vez más, en una cumbre a finales de junio, la eurozona tiene la oportunidad de completar su aún débil estructura. Los jefes de Estado y de Gobierno debatirán sobre las iniciativas para reformar su gobernanza. La reunión, que tendrá lugar en un clima de incertidumbre por la situación política de Italia y bajo los efectos de la negociación del presupuesto post-Brexit, parte de un proceso de reflexión, debate y elaboración de propuestas que, desde el año 2015 e iniciado oficialmente mediante el llamado documento de los cinco presidentes, culminó en un paquete de documentos sobre el futuro de la Unión Europea y una propuesta formal de la Comisión Europea el pasado mes de diciembre.

Que la gobernanza económica de la zona euro tiene lagunas y deficiencias es ya un lugar común. Lo atestiguan los pobres resultados de la gestión de la crisis de los años 2009 a 2013, que terminó con cinco países intervenidos, dos presidentes depuestos, altos costes sociales y económicos y una profunda erosión en la confianza ciudadana en las instituciones europeas. Una mejor arquitectura de la moneda única no habría evitado la crisis, pero la habría hecho mucho menos severa y habría evitado que se abriera un conflicto entre países acreedores (del norte) y deudores (del sur). En los últimos años se han desarrollado nuevos mecanismos de refuerzo de la vigilancia fiscal y nuevas instituciones de aseguramiento de países en dificultades, así como una ampliación del abanico de políticas monetarias del Banco Central Europeo; pero estas decisiones se han tomado, en muchos casos, en el último momento, sin un debate público de calidad y muy presionados por las reacciones nerviosas de los mercados financieros.

Un guion español para la UE, José María de Areilza y Álvaro Imbernón

Estamos ante la coyuntura decisiva para dibujar el medio y el largo plazo de la Unión Europea. La concepción positiva del proyecto europeo entre los españoles reclama un papel más relevante del país en la UE post-Brexit.

A lo largo de 2017 alrededor de la mitad de los ciudadanos de la Unión Europea han sido llamados a las urnas. A pesar del pesimismo acerca del proyecto europeo durante 2016 la tendencia parece estar cambiando. La idea de un Brexit duro pierde fuelle y hay indicios de que en Reino Unido se abre paso un enfoque más transaccional. De momento, el trauma británico ha actuado más como argamasa que como dinamita para la Unión. Según el Eurobarómetro de primavera 2017, la confianza en la UE está aumentando –aunque aún se encuentra en niveles bajos (42%)– y el apoyo al euro entre la opinión pública de la zona euro es el más alto desde 2004 (73%).

La recuperación económica también parece consolidarse. Hoy la zona euro crece al ritmo más alto desde el comienzo de la crisis y supera a Estados Unidos. Pese a que el desempleo se encuentra en niveles altos (alrededor del 9%), el crecimiento es generalizado y menos disperso, incluyendo a Estados miembros que han sufrido con especial virulencia la crisis, como Irlanda, Portugal y España.