Los ODS, la agenda de Naciones Unidas para la Paz: el vínculo solidario de la Seguridad, el Desarrollo y los Derechos Humanos

Por Ignacio García Sánchez, Subdirector del Instituto Español de Estudios Estratégicos

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) conforman la propuesta de las Naciones Unidas, compartida por todas las naciones de forma solidaria, para luchar de una forma pragmática contra las causas del conflicto, las raíces de la inestabilidad y los elementos estructurales de la inseguridad. En definitiva, una agenda basada en elementos objetivos capaces de ser medidos con una finalidad superior, el fin último de la ONU: la consecución de la paz mundial y la dignidad personal.

Sus 17 objetivos son el producto de un gran esfuerzo a nivel mundial para continuar avanzando sobre la senda de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en una línea más inclusiva y solidaria, sobre metas concretas, en un esfuerzo de integralidad sin precedentes, destacando una campaña mundial por internet para buscar la mayor participación popular posible. El resultado: la «Agenda 2030» aprobada por más de 150 jefes de Estado y de Gobierno en la «Cumbre de Desarrollo Sostenible».

Sin duda, significa un esfuerzo, no completo por su característica de objetivos medibles y alcanzables, de carácter universal en la senda de la estabilidad y la paz; en el que España tiene un interés, quizás especial, por sus características geopolíticas, de ahí la coincidencia que muestran en el estudio de sus desafíos más importantes nuestros documentos de mayor rango relacionados con la seguridad y el empleo de nuestras Fuerzas Armadas: la Estrategia de Seguridad Nacional 2017el Concepto de Empleo de las Fuerzas Armadas 2017 y la PDC-01(A) Doctrina para el empleo de las FAS.

Los ODS, la agenda de Naciones Unidas para la Paz: el vínculo solidario de la Seguridad, el Desarrollo y los Derechos Humanos.- Ignacio García Sánchez

La xenofobia envenena a Europa

El miedo al diferente (y al pobre) ha prendido desafortunadamente en muchos ciudadanos y ciudadanas europeos, alimentado por partidos directa y simultáneamente nacionalistas, xenófobos y antieuropeos. Los vemos a lo largo y a lo ancho de la Unión. En países tan relevantes como Italia, Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia o Austria. Precisamente cuando el aumento significativo de inmigración hacia Europa que se produjo en 2015 ha decrecido de modo ostensible. Pero únicamente puede resolverse esta crisis política si hay una solución europea. Es el desafío que tiene el Consejo del 28 y 29 de junio.