Nao Victoria de Málaga en diario Sur de Málaga (29.06.2019)

En 1969, concretamente el 20 de julio, la humanidad llegó a la Luna. Se cumplen ahora 50 años de este momento, considerado uno de los episodios más gloriosos de la historia de la humanidad y la tecnología; después llegaron las incrédulas teorías que apuntan a que aquello fue, en cuanto a posible ficción, más parecido al alunizaje de Toni Leblanc en Almería. A pesar de todo han quedado para la posteridad el Apolo 11 y su tripulación. Lo de Apolo llegó de forma casual buscando un nombre recordable, y de paso salió reactivada la mitología griega, uno de sus dioses, hijo de Zeus y Leto.

Incredulidad despierta también conocer la relación de Málaga con la primera circunnavegación al globo terráqueo. ¿Cómo? Efectivamente. Si, Málaga y la primera vuelta al Mundo están relacionadas. Pasen y disfruten por si se apuntan a reactivar esta cuestión al estilo más puramente apolíneo-selenita.

29.06.2019. Tribuna de la Historia de Sur. Antonio Márquez

La Comisión Nacional del V Centenario de la Vuelta al Mundo de Magallanes y Elcano aprueba como actividad oficial la edición de los comics del Foro sobre el tema

TBO: La Nao “Victoria”: una vuelta al mundo con nombre de Málaga (1519-1522). Descarga completa. Patrocinado por UNICAJA Banco

La democracia en entredicho por la política actual

 

01.09.2020. ABC. UNA RAYA EN EL AGUA Costaleros El mantra del mes es la resiliencia, el sí-se-puede, el hombro arrimado y otros tópicos de manual de coaching barato

Ignacio Camacho

Sánchez no tiene planes, tiene guiones. No tiene ministros, tiene figurantes. Y no tiene estrategas, tiene escribidores de relatos. El de este mes, porque sus seriales pierden fuelle a corto plazo, es el de la resiliencia, el sí-se-puede y otros tópicos de manual de coaching barato. Hay que arrimar el hombro, han escrito los mismos guionistas que en la investidura exigían a la derecha el apoyo sin contrapartidas al candidato por si los separatistas se arrepentían a última hora de cumplir su pacto. Oiremos ese sintagma repetido en decenas de discursos y entrevistas y lo veremos multiplicado en las redes sociales por miles de corifeos adiestrados en la reproducción de consignas con fidelidad de papagayos. Arrimar el hombro significa asentir

y callar, declararse cautivos y desarmados, arrodillarse con unanimidad extasiada ante un napoleoncito de pacotilla convencido del carácter providencial de su vacuo liderazgo y agachar la cerviz para sacarlo bajo palio. Cada vez que el presidente insista, y serán muchas, en esa cantinela de saldo debería añadir «porque yo lo valgo». Eso es lo que de verdad piensa: que España le debe a Su Persona acatamiento y vasallaje, trato deferencial y consideración patriótica de bien de Estado. César o nada, él o el caos.

 

23.08.2020. ABC. Okupación salvaje: la España secuestrada Un alto porcentaje de la okupación ilegal afecta a viviendas de bancos, pero desde ellas, la corrupción de la convivencia y la intimidación vecinal es la misma que cuando lo que se profana es un piso privado Impotentes, los ayuntamientos de los municipios inoculados por los okupas no tienen otro remedio que actuar «al límite de la ley o un poquito más allá».
16.08.2020. Diario Sur. TORRE DE ARENA, por Joaquín L. Ramírez

La sociedad civil tiene el deber de educar a la clase política

 

30.08.2020. Vocento. La sociedad civil tiene el deber de educar a la clase política

Entrevista realizada por César Coca

Los políticos que merecemos

– Muchos aseguran que no nos merecemos los políticos que tenemos, pero ¿no sabemos a quién votamos? ¿Nos dejamos engañar por la cara amable de los carteles electorales?

– Creo que la mayor parte de la gente vota sin entusiasmo, pero no se deja engañar, como sugiere la pregunta, sino que vota a lo que imagina que es lo preferible dentro de lo que hay. Incluso cuando parece que vota por meros sentimientos, utiliza bastante el sentido común. Por eso es una pena, por así decirlo, que los políticos declamen tanto y razonen tan poco; se suele esperar más de ellos. En cierto modo la sociedad civil tiene el papel, y el deber, de educar a su clase política y promover el desarrollo, en ella, precisamente de ese sentido común.