El Congreso de Educación Financiera de Edufinet: Realidades y Retos

Durante los días 22 y 23 de noviembre próximos se celebrará el Congreso de Educación Financiera de Edufinet “Realidades y Retos”, concebido como colofón del programa de actividades conmemorativas del décimo aniversario de dicho proyecto de educación financiera (2007-2017). El Congreso, con participación internacional, reúne en Málaga a más de cincuenta ponentes y moderadores que abordarán las principales cuestiones que actualmente se suscitan en relación con la educación financiera de la población.

A raíz del estallido de la crisis financiera internacional en el año 2008, en el curso de los años siguientes se han multiplicado las actuaciones en el ámbito de la educación financiera. Ese difícil período de inmensos costes económicos y sociales puso de manifiesto la necesidad de contener el déficit de cultura financiera detectado en la mayoría de países de todo el mundo.

Hoy día, la educación financiera se concibe como uno de los ejes de la estabilidad del sistema financiero, conjuntamente con la regulación y la supervisión. Sin embargo, la educación financiera encuentra una plena justificación con independencia de cualquier episodio de crisis, como elemento imprescindible para que una persona pueda asumir de manera responsable y consciente las sucesivas decisiones financieras que ha de afrontar a lo largo de su vida. Así lo creíamos cuando, después de algunos intentos no cristalizados, en el verano de 2005 pusimos en marcha la iniciativa que en 2007 dio lugar al proyecto Edufinet.

Mucho ha sido lo acontecido desde entonces y muchos los cambios observados en el campo de la cultura financiera. Un rápido repaso, aunque no sea exhaustivo, permite poner de relieve un gran número de cuestiones, tales como las siguientes:

  • ¿Tuvo algo que ver la falta de cultura financiera con que se agravara la crisis financiera internacional?
  • Desde hace algunos años, una especie de cruzada en pro de la educación financiera parece haberse desatado en todo el mundo, bajo el impulso de organizaciones económicas internacionales, con especial protagonismo de la OCDE.
  • ¿Es previsible que continúe ese movimiento? ¿Ha merecido la pena? ¿Puede mejorarse?
  • Sin embargo, frente a un panorama inicial de aparente consenso, han surgido algunas corrientes que manifiestan su escepticismo sobre la eficacia o la oportunidad de los programas de educación financiera. ¿Es preferible desechar las actuaciones de promoción de la cultura financiera?
  • ¿De qué depende la mayor o menor eficacia de tales programas?
  • ¿Quiénes deben impartirlos, y bajo qué principios y criterios?
  • ¿Deben tener acomodo dentro de la enseñanza reglada o al margen de ésta?
  • ¿Cuáles son los canales más apropiados para su impartición?
  • ¿Cuáles son los enfoques didácticos más efectivos?
  • ¿Qué papel deben desempeñar los medios de comunicación en la transmisión y la asimilación de los conceptos económicos y financieros?
  • ¿Origina la adquisición de cultura financiera un cambio de los hábitos financieros?
  • ¿Puede contribuir la educación financiera a mejorar el bienestar familiar en un contexto de ciclo vital?
  • ¿Puede generar un exceso de confianza financiera la participación en programas formativos?
  • ¿Cómo influye la psicología en la adopción de decisiones financieras?
  • ¿Tienen más probabilidades de convertirse en empresarios las personas con mayor cultura financiera?
  • ¿Cuál es el nivel real de los conocimientos y las competencias financieras de los distintos colectivos poblacionales?
  • ¿Cuáles son los efectos económicos que se derivan de las actuaciones de fomento de la cultura financiera?
  • ¿Cuál es la conexión entre la educación financiera y la inclusión financiera?
  • ¿Qué nuevos retos se plantean en la actualidad en estos ámbitos?
  • ¿Cómo afecta el proceso de digitalización del sistema financiero?
  • ¿Cómo deben adaptarse las estrategias?

Ciertamente, puede que no tengamos todas las respuestas, pero sí tenemos preguntas, muchas preguntas, además del convencimiento de que ninguna puede despacharse de manera automática, y mucho menos desde posiciones dogmáticas. Antes al contrario, consideramos que cualquier curso de acción encaminado al interés general debe partir del intercambio de ideas y puntos de vista, aprovechando los conocimientos, las experiencias y las pruebas empíricas disponibles.

Con ese espíritu, desde Edufinet hemos organizado el mencionado Congreso, cuya información se recoge en la página web www.edufinetcongress.com. Éstos son sus objetivos esenciales:

  1. Servir de punto de encuentro de los diversos agentes involucrados o interesados en la educación financiera.
  2. Discernir el estado de la cuestión en dicho ámbito.
  3. Poner en común el acervo de los programas educativos desarrollados.
  4. Identificar los principales retos que se plantean en relación con el objetivo de mejora de la cultura financiera.
  5. Perfilar las estrategias de actuación más adecuadas y el diseño óptimo de los programas educativos en dicha vertiente.

Con esa orientación, el programa se articula en torno a diez tópicos seleccionados: nivel de conocimientos financieros, didáctica y metodología, efectos económicos, buenas prácticas, influencia de la psicología en la toma de decisiones, emprendimiento, eficacia de los programas formativos, conocimientos económico-financieros en la enseñanza reglada, digitalización, e inclusión financiera.

El programa se completa con una sesión inaugural, centrada en los retos de la educación financiera, así como con una mesa redonda acerca del papel de los medios de comunicación, además de la apertura institucional y de un apartado final dedicado a las conclusiones.

Adicionalmente, los días previos al Congreso se llevarán a cabo una serie de actividades complementarias consistentes en cuatro talleres de trabajo (21 de noviembre), dedicados a los conceptos jurídicos necesarios para la educación financiera, a la discusión de propuestas para la mejora de la práctica docente, a la vertiente de la fiscalidad, y a la función de los medios de comunicación en la difusión de los conocimientos financieros. Asimismo, el día 20 de noviembre se realizará una actividad práctica, basada en ejercicios de simulación, dirigida a contrastar la influencia de la psicología en la adopción de decisiones financieras.

El inventario de asuntos planteados en relación con la educación financiera es sumamente amplio, lo que hace que resulte bastante arduo pretender abordarlas de manera exhaustiva en el marco de unas actividades congresuales ordinarias. Por ello, si bien hemos de reconocer que, dentro del programa, “no están todos los que son”, igualmente pensamos que sí “son todos los que están”. En efecto, los temas seleccionados forman parte del núcleo de aspectos que deben ser objeto de tratamiento para discernir “el estado de arte” en esta parcela del conocimiento, que se distingue por su carácter “fronterizo”.

Si a la importancia objetiva de los referidos tópicos unimos el nivel, la cualificación y la experiencia de los ponentes y moderadores, estamos convencidos de que el Congreso permitirá reunir un conjunto de aportaciones relevantes, de interés para investigadores, formadores, responsables de programas, autoridades, e instituciones involucradas en el fomento de la cultura financiera.

El evento de la reciente crisis financiera fue calificado en su día como un “momento pedagógicamente aprovechable”. Aunque ello sea innegable, no es menos cierto que la trascendencia de las decisiones financieras de las personas, unida a las deficiencias de competencias financieras detectadas, hace que podamos aplicar ese calificativo en un calendario abierto. Siempre es buen momento para aprender, y nunca es tarde para hacerlo.

Después de un recorrido de más de una década laborando en la arena de la educación financiera, para el proyecto Edufinet era también un momento propicio para seguir madurando, para seguir acumulando un bagaje que permita incrementar nuestra capacidad de actuación en pro de la cultura financiera. Con la meta, en definitiva, de aprender para compartir, que es uno de los principios inspiradores de un proyecto de responsabilidad, corporativa e individual, que mantiene vivo su compromiso con la educación financiera.

(Artículo publicado en “UniBlog”)

EL IRPF, LA JUSTICIA TRIBUTARIA Y LOS RICOS

El 86% de los ciudadanos españoles, según los sondeos de opinión del CIS, no cree «que, en general, los impuestos se cobran con justicia, esto es, que pagan más quienes más tienen»

Schumpeter dejó escrito que «las finanzas públicas son uno de los mejores puntos de partida para una investigación de una sociedad, especialmente… de su vida política». Las cuatro décadas de historia del IRPF en España, desde que en los inicios de la etapa democrática se implantara el nuevo modelo impositivo, ofrecen abundantes indicios que así lo acreditan. Como en la gran mayoría de países, el impuesto sobre la renta de las personas físicas es un componente esencial de nuestro sistema tributario. A pesar de que, desde una perspectiva de ciclo vital, un impuesto sobre el consumo es más justo que un impuesto sobre la renta, explicablemente, por distintas circunstancias, actualmente el IRPF no encuentra un rival efectivo como eje de la imposición directa.

Una nueva reforma parcial del IRPF se vislumbra en el horizonte, en esta ocasión con una orientación centrada en los «contribuyentes ricos». Con objeto de poder valorarla puede ser oportuno repasar algunos aspectos básicos:

I. Aunque es evidente la conexión habitual entre renta y riqueza, el IRPF no sería el impuesto más adecuado para gravar a los ricos, sino el impuesto sobre el patrimonio, cuyo hecho imponible es justamente la riqueza personal neta.

II. Si se admite la equiparación coloquial entre persona rica y persona con renta elevada, queda por determinar qué se entiende por umbral de la «riqueza». Aun cuando existen distintos criterios para definir la pobreza y la riqueza, los partidarios del nuevo «recargo a los ricos» parecen decantarse por una cifra concreta, que se evidencia un tanto móvil: ¿60.000, 120.000, 150.000 euros…?

III. Más sorprendente es que se opte por una cifra a escala individual, sin considerar el nivel de renta conjunto de una familia, en la que puede haber uno o más perceptores de ingresos. Ese enfoque viene a acentuar la discriminación de las familias con un solo perceptor de renta frente a aquellas otras con dos. Debido a la progresividad de la tarifa del IRPF, si tenemos dos familias con la misma renta total, la primera con dos perceptores de ingresos y la segunda con uno, pagará menos la primera.

IV. Las propuestas que se han avanzado consisten en establecer un incremento del tipo de gravamen a partir de un determinado umbral de renta. Técnicamente podría concebirse como una especie de recargo o impuesto selectivo que sólo afectaría a las rentas por encima de dicho nivel. Al aplicarse en la tarifa general, incidiría en los contribuyentes con rendimientos sujetos a la misma, incluidos, por tanto, quienes perciban rentas del trabajo elevadas.

V. La medida se circunscribe a la tarifa estatal, con independencia de lo que haga cada comunidad autónoma en su tramo. Por ejemplo, si se aplica una subida de 2 puntos porcentuales (p.p.) al tipo de gravamen entre 130.000 y 300.000 euros, y de 4 p.p. a partir de 300.000 euros, para una persona con una renta de 500.000 euros, el aumento de su cuota tributaria anual sería de 11.400 euros.

VI. La iniciativa se predica con el reclamo de «que pague más quien más tiene». Aunque este precepto admite en la práctica interpretaciones muy diversas, desde luego se cumple ya holgadamente; por supuesto, en términos absolutos, pero también en términos relativos. Así, si comparamos lo que representa la cuota pagada sobre la renta agregada de cada grupo de declarantes (más de 19 millones en total), vemos que dicho tipo medio va subiendo, desde el 2,7%, para los declarantes con renta entre 6.000 y 12.000 euros, hasta el 33,5% para los contribuyentes con renta entre 150.000 y 600.000 euros. No obstante lo anterior, un 86% de los ciudadanos españoles, según los sondeos de opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), no cree «que, en general, los impuestos se cobran con justicia, esto es, que pagan más quienes más tienen».

VII. Si observamos las estadísticas de la distribución de la carga del IRPF por estratos de renta, vemos que sólo un 3,5% de los contribuyentes declaran una renta de 60.000 euros o más, pero su contribución asciende al 37,5% del total. Y únicamente un 0,4% de los declarantes perciben una renta igual o superior a 150.000 euros, en tanto que su cuota representa un 5,8% del total. Por otro lado, el 40% de los declarantes tienen una renta que no supera los 12.000 euros, y su aportación a la cuota del IRPF es del 0,8%.

VIII. Para algunos contribuyentes, de llevarse a cabo la reforma anunciada, el tipo máximo (estatal y autonómico conjuntamente) se situaría por encima del 50%, lo que ya ocurre para los residentes en algunas comunidades. Esta práctica supone apartarse del criterio, inspirado en la doctrina del Tribunal Constitucional alemán, y seguido durante algunos años en España, de que no debe sobrepasarse esa cota. Los economistas dedicados al análisis de la imposición óptima siguen debatiendo acerca de cuál es el nivel adecuado del tipo máximo, que muestra una horquilla amplia.

IX. También se prevén medidas de ajuste para los beneficiarios de rentas del ahorro, que están sometidas a una tarifa con tipos mucho más moderados. Es tentador reclamar una equiparación entre los tipos que recaen sobre las rentas derivadas del capital financiero y otras como las del trabajo, pero la cuestión es algo más complicada. No pueden desatenderse algunas circunstancias, como, en el caso de los dividendos, si se ha soportado previamente un impuesto en el ámbito societario, o si tiene sentido gravar el componente inflacionario de los intereses recibidos. De otro lado, el debate acerca de la doble imposición del ahorro en el IRPF (primero cuando se perciben los ingresos originarios y luego cuando se obtienen los rendimientos del ahorro) sigue abierto.

Cuatro son las vertientes básicas a considerar con vistas al establecimiento de un buen sistema tributario: justicia, eficiencia económica, implementación y recaudación. A través de la aprobación de normas concretas, el poder legislativo tiene la capacidad de tratar de alcanzar los objetivos que se establezcan en cada uno de tales apartados. A priori dispone de un amplio margen, pero es imprescindible un buen diseño tributario para abordar los conflictos que surgen entre los distintos objetivos. Hay que saber adónde se quiere llegar y cuál es la mejor manera de conseguirlo. Pero, antes, es fundamental saber cuáles son los verdaderos trazos de la realidad de la que se parte.

04.11.2018. Diario Sur. Tribuna. José Manuel Domínguez Martínez

Reflexiones sobre las crisis y la educación financiera desde Budapest

 

Por invitación del “European Center for Innovation and Entrepreneurship” (ECIE), el 16 de octubre de 2018 participé, en representación del proyecto de educación financiera Edufinet, en una sesión formativa en el Instituto Belvárosi Gazdasági Szakgimnáziuma (BGSZG) de Budapest, destinada a jóvenes de varios países de Europa (Austria, Hungría, Italia, República Checa y Rumanía).

El título de mi ponencia fue “European Financial System: Current Situation and Future Challenges”. Dividí mi exposición en cinco bloques:

  1. Introduction and initial remarks
  2. The 2008 financial crisis
  3. The financial system
  4. The European Financial System
  5. Final considerations and conclusions

Dado el perfil de los asistentes y la singular relación de Hungría con la Unión Europea, que pretende imponer sanciones al país magiar por la infracción de determinadas disposiciones del acervo comunitario,  opté por centrarme en los aspectos más prácticos para los jóvenes, como la identificación de las funciones del sistema financiero, con particular atención a la financiación de la actividad económica, y los retos y oportunidades que brinda la revolución tecnológica.

En todo caso, dado que el 15 de septiembre de 2018 se cumplió el décimo aniversario de la quiebra de Lehman Brothers, me pareció oportuno comenzar mi intervención con algunas referencias genéricas a la crisis financiera y económica y a sus consecuencias geopolíticas y sociales.

rogeneidad de los países de origen y de los planes de estudio en cada uno de ellos, no he tenido oportunidad de profundizar en lo anterior para su confirmación; probablemente, no se trate más que de meros comentarios a los que no hay que dar más valor.

En mi caso concreto, como en la generalidad de las personas de mi generación, la Revolución Rusa de 1917, el crac bursátil de 1929, la Gran Depresión, el ascenso al poder de los regímenes totalitarios de todo signo y la Segunda Guerra Mundial, forman parte del conocimiento que nos permite ubicar los hechos recientes en una perspectiva histórica mucho más amplia, lo que facilita su comprensión y la identificación de las medidas sanadoras que se podrían adoptar.

Pero me preocupa, en el fondo, que la mayor crisis financiera y económica posterior a la Gran Depresión, esto es, la Gran Recesión, con todo lo que ha supuesto, pueda ser una desconocida para los jóvenes europeos que rondan los 20 años de edad, y que, para algunos de ellos, las primeras referencias les hayan sido facilitadas por un malagueño, en Budapest y en 2018.

Más allá de lo anterior, que podría ser anecdótico, quizás debamos plantearnos que una “disciplina fronteriza” como la educación financiera (Domínguez Martínez, J.M., “La educación financiera: inventario de cuestiones planteadas”, eXtoikos, nº 17, 2015, pág. 4), que cada vez se va acercando a ámbitos más diversos, deba incluir en el catálogo de materias a desarrollar, sobre todo entre los más jóvenes, la Historia Económica.

¿Nueva crisis económica mundial? ¿Cómo quedaremos los españoles?

La desaceleración de la economía mundial también llama a las puertas de España

Tras las últimas alertas del FMI sobre la ‘tormenta’ que se avecina, los expertos analizan si el país podría con otra crisis

La desaceleración de la economía es un hecho. Aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) nunca se ha caracterizado por ser el organismo más optimista del panorama, en sus últimas estimaciones los datos no dejan lugar a dudas: la riqueza neta mundial se redujo entre 2007 y 2016 en 9,6 billones de euros. Según la edición de octubre del ‘Monitor Fiscal 2018’ elaborado por el Fondo, existe una «amplia dispersión» entre los países. Por ejemplo, el patrimonio de Reino Unido se ha deteriorado en un valor similar al 49% de su PIB en los últimos diez años, mientras que en noruega se ha incrementado en el 167% del PIB.

La institución dirigida por Chirstine Lagarde, explica en el informe que los motivos de esta caída en el total del patrimonio de los Estados se puede achacar a la acumulación de deuda y a la caída de la inversión pública. Además, para que la situación termine de complicarse, el organismo cifró en un 60% superior la deuda mundial a la de hace diez años, momento en el que comenzó la última crisis financiera. La cantidad supera los 152 billones de euros. El FMI advierte de que la economía mundial deberá enfrentar ciertos desafíos para evitar ‘la segunda Gran Depresión’.

14.10.2018. Vocento. Edurne Martínez. Leer más

La política arancelaria de Trump, en el punto de mira del mundo

La creciente tensión comercial internacional motivada por EE UU es «perjudicial» para la recuperación económica de todos los países

Durante su campaña electoral, Donald Trump prometió que China sería sancionada por sus actitudes comerciales y políticas. Y así ha sido. En solo tres meses el presidente estadounidense ha activado aranceles a importaciones de bienes chinos de hasta 250.000 millones de dólares, la mitad de todos los productos que llegaron del gigante asiático el año anterior. A pesar de los evidentes daños colaterales de su estrategia -expertos de todo el mundo ya han advertido de que el efecto búmeran puede ser muy perjudicial para su país- Trump no da su brazo a torcer.

Hasta tal punto que la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, se posicionó claramente en contra del presidente de EE UU, afirmando que está «contra los líderes políticos que enaltecen el proteccionismo» porque esta actitud tiene unos efectos negativos que parecen olvidar los países que los activan. «Amnesia colectiva», lo llamó Lagarde.

Si la economía mundial no es lo suficientemente fuerte para afrontar este cambio de paradigma en el comercio internacional, el FMI ya advierte de que se cierra la «oportunidad» para mantener el crecimiento global. Achacan a las disputas comerciales y a la crisis en los países emergentes este nuevo panorama. «Los conflictos comerciales serán negativos para todas las economías, no solamente para Estados Unidos y China, sino para las economías de todo el mundo, incluyendo las asiáticas», aseguraron este sábado desde el Comité Monetario y Financiero Internacional.

14.10.2018. Vocento. Edurne Martínez. Sur. Leer Más

EL DINERO SOBERANO Y EL PAPEL DE LOS BANCOS

En lugar de vetar la actividad crediticia de los bancos, una línea más comedida se decanta por mejorar la regulación pública e incrementar sustancialmente los requerimientos de capital puro de las entidades bancarias

En junio de este año se celebró un referéndum en Suiza acerca del ‘Vollgeld’ (‘dinero soberano’), en el que se sometió al electorado la propuesta de prohibir a los bancos comerciales su capacidad de creación de dinero a través de los préstamos concedidos a consumidores y empresas. La propuesta fue rechazada, aunque contó con un significativo porcentaje de respaldo.

Como en tantos otros aspectos, la crisis financiera internacional de 2007-2008 ha tenido bastante que ver en la reactivación de un movimiento conducente a acabar con el papel tradicional de los bancos. Las crisis bancarias han sido frecuentes y han ocasionado costes importantes para la economía. Mucho tiene que ver en todo ello, para lo bueno y lo malo, el ciclo del crédito bancario. En épocas de bonanza, tienden a olvidarse los riesgos, y el crédito se expande y ayuda a expandirse a la actividad económica; en épocas de declive, la financiación crediticia se contrae, dificultando cualquier viso de despegue. Los bancos están en el centro de la dinámica económica, pero ellos mismos se ven afectados directamente en primera línea: sus cuentas son boyantes cuando el ritmo de crecimiento económico es elevado y las tasas de los impagos crediticios son nulas o inapreciables; el panorama cambia radicalmente cuando decae la actividad crediticia y se disparan los impagos. Y no digamos las dificultades que pueden surgir en el apartado de la liquidez si, por pérdida de confianza u otros factores, los depositantes reclaman en bloque sus saldos bancarios. Es en tales ocasiones cuando se ponen de manifiesto las dificultades inherentes a la actividad de intermediación bancaria y la vulnerabilidad de sus pilares. ¿Debería suprimirse el papel de los bancos como intermediarios financieros?

14.10.2018. Diario Sur. Tribuna. JOSÉ M. DOMÍNGUEZ MARTÍNEZCatedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Málaga. Leer más

La ‘tormenta perfecta’ que los ‘gurús’ atisban para anunciar otra crisis mundial

El retorno del estancamiento con inflación por las guerras comerciales; una deuda, soberana y privada, de 157 billones de dólares, el doble del PIB global; revalorización del dólar, que ha zarandeado el mercado de divisas; sacudidas de volatilidad bursátil y alta tensión en los mercados emergentes. Son algunos de los grandes nubarrones que detecta el FMI. Pero no los únicos ciclones en el horizonte, según los analistas.

El oráculo del mercado señala a 2020. Sus presagios hablan de que, para entonces, las hostilidades comerciales se habrán recrudecido. Que los hasta ahora socios económicos de EEUU -y la mayor potencia planetaria- estarán en el fragor de las batallas por registrar superávits o, según los casos, por eliminar los déficits de sus balanzas de intercambios de bienes y servicios. En medio de otra tormenta perfecta; de una nueva singladura recesiva. También profunda. Porque el proteccionismo se ha apoderado de las agendas políticas del mundo industrializado. Al principio, fue sólo una ralentización. Un parón al que condujo Donald Trump a sus aliados. Pero luego fue tomando una mayor dimensión.Hasta volver a situar al G-7 al borde de la contracción sincronizadas de sus economías. Debido a que el encarecimiento de la financiación internacional por las subidas de tipos de los grandes bancos centrales, que acabaron siguiendo la estela de la Reserva Federal, encarecieron las inversiones empresariales y los gastos de hogares y de consumidores. Hasta el punto de revertir el ciclo de negocios estadounidense. Las bolsas se desploman y la Casa Blanca aumenta sus trabas aduaneras a las importaciones de China, cuyo sector exterior y sus empresas, en una espiral de endeudamiento gradual, subsisten a duras penas por el férreo control del valor del rinminbi desde la jerarquía económica de Pekín. Los flujos comerciales e inversores se obstruyen hasta casi la parálisis.

¿Realidad o ficción? A juzgar por el reciente diagnóstico del FMI, en su reunión de otoño -en esta ocasión, en Bali- el escenario es más que factible. Ya no disimula su apuesta por una crisis dentro de dos años. Después de recortar, por primera vez en el último bienio, sus previsiones de crecimiento global. Lo hizo en dos décimas, hasta situar su predicción en el 3,7%. En el cálculo del mercado, cualquier repunte del PIB mundial inferior al 3% anticipa recesión. Hace un año, en su World Economic Outlook (WEO) otoñal, el de 2017, hablaba de que las potencias industrializadas ya no disponían del acopio de combustible monetario y fiscal que usaron tras la quiebra de Lehman Brothers para activar estímulos financieros y económicos. Ante una -decían entonces- hipotética crisis. Esta semana, en la isla indonesia, su economista jefe, no sólo abandonó el beneficio de la duda, sino que incidió en que “hay nubarrones a la vista por la súbita debilidad de la actividad” y porque la pérdida de dinamismo “ofrece muestras de un mayor desequilibrio de lo esperado”, precisó Maurice Obstfeld. En su opinión, el ritmo del PIB mundial del pasado ejercicio, el más vigoroso desde 2011, cuando surtieron efecto los multimillonarios programas para espolear la actividad en las economías con mayores ingresos, no volverá en los años venideros.

14.10.2018. Público. Diego Herranz. Leer más

MÁS INFORMACIÓN

Daniel Lacalle: «Si nadie impide este despropósito, España será la siguiente Italia»

Los datos económicos que se van conociendo hay que verlos sin alarmismo, pero sí con preocupación. Lo mismo que los globos sondas del Gobierno con anuncios apocalípticos.

-¿Cuál es su diagnóstico de la economía española?

-Se encuentra en una fase de desaceleración moderada, en la que todavía mantiene el impulso de las reformas de los últimos años. Pero es verdad que se empieza a notar en los últimos meses que hay indicadores que deberían llevarnos a una reflexión.

-Desde algunos púlpitos se está dando a entender que volvemos a las crisis de 2009 o 2011.

-La razón por la que la gente teme esta desaceleración es porque ya ha vivido épocas en las que se nos decía que se trataba de una desaceleración moderada y acabamos metidos en una crisis tremenda.

-¿Lo más preocupante en estos momentos es la incertidumbre política?

-La incertidumbre hace daño, pero, sobre todo, la perplejidad que dejan los anuncios del Gobierno y se desmienten unas horas después, si no a los cinco minutos. No hay que incentivar la incertidumbre con anuncios apocalípticos.

-¿Se nota esa incertidumbre?

-Se está dejando notar en los datos de contratación, muy pobres y mostrando una tendencia a la baja. En la creación de empresas, parece lógico pensar que dentro de unos meses haya un efecto de retraimiento en la inversión. Son datos que hay que verlos con cautela, sin alarmismos, pero con preocupación.

-No hay nada grave, pero sí muchos indicadores que advierten de que algo está pasando o va a pasar. ¿Es así?

-Es evidente.

-¿No está disparando el Gobierno a todos los sitios?

-Nunca hemos visto en un periodo tan corto de tiempo la cantidad de anuncios de medidas a poner en marcha: guerra al diésel, impuestos para todo, pensiones…). Parece un broma.

-¿Qué lectura hace del último informe del FMI?

-Fue un informe muy diplomático, extremadamente diplomático. Intentaba ser constructivo con el Gobierno. Pero dice cosas importantes. Habla de la dificultad para la contratación, para crear empresas y empleo. No quería enviar mensajes apocalípticos para enrarecer el clima aún más.

-¿Qué es lo que más preocupa de la economía española?

-Que un Gobierno que llega con una situación de crecimiento en la que podríamos atender nuestros compromisos con Bruselas de una manera muy holgada tome como decisión aumentar los desequilibrios estructurales en un momento en que no es necesario. En España no hay ninguna necesidad de aumentar el gasto público. Cuando te encuentras con una desaceleración económica moderada, a nadie, con dos dedos de frente, con lo que hemos visto en el pasado, se le ocurre subir impuestos y aumentar el gasto.

-¿Subir impuestos es una decisión suicida?

-No se pueden subir los impuestos. España, los ciudadanos, los autónomos y los empresarios han visto ya una subida muy grande de impuestos a nivel nacional y especialmente a nivel autonómico. Hasta Tsipras va a bajar el Impuesto sobre Sociedades; Portugal también va a recortar el IRPF…

-¿Cuál sería política más razonable ahora?

-Estabilidad presupuestaria. Unos presupuestos en los que se ponga como objetivo fundamental mantener el gasto social y reducir las ineficiencias que hay en el gasto público.

-Nada que ver con el acuerdo PSOE-Podemos

-Es un despropósito. Aumenta agresivamente los gastos estructurales y sube impuestos que penalizan el empleo y la inversión. Es completamente antisocial.

-Lo contrario de lo que venden.

-Es un acuerdo irresponsable.

-¿Quién va a pagar la fiesta?

-Los ciudadanos, con más impuestos, más deuda y mayores recortes en el futuro.

-¿Es España un país con muchos impuestos, altos y en donde se recauda poco?

-No recaudamos poco porque los impuestos sean bajos, sino porque tenemos unos impuestos demasiados altos que no permiten que entre más gente en el mercado laboral, se contrate más gente, se invierta más…

-¿Qué va a presentar mañana el Gobierno a Bruselas?

-Va a presentar una senda de reducción del déficit que sus propios socios de coalición le van a rechazar de plano.

-¿Habrá finalmente presupuestos para 2019?

-Confío en que la responsabilidad del PNV y otros grupos hagan que este despropósito no prospere y que Bruselas los tumbe drásticamente. Si no, España será la siguiente Italia.

14.10.2018. La razón. Jesús Martín. Leer más

El Gobierno rebaja una décima la previsión de crecimiento de la economía española este año y el próximo

El Gobierno ha revisado a la baja la previsión del crecimiento de la economía este año y el que viene, una décima en ambos casos. Sitúa la subida del PIB en el 2,6% este año y en el 2,3% el que viene. La ministra de Economía, Nadia Calviño, ha asegurado que se trata de unas previsiones «prudentes», que se encuentran en los «límites inferiores» de los rangos de estimaciones nacionales e internacionales. La desaceleración de la economía se debe a factores como el  retraimiento del consumo interno desde 2017, el final de los llamados «vientos de cola» (petróleo barato, turismo, depreciación del euro) y las guerras comerciales.

15.10.2018. El Diario. es. Leer más

 

Unicaja: Arranca nuevo curso con el Congreso Internacional de Educación Financiera

Unicaja.-Proyecto Edufinet de Unicaja arranca nuevo curso con el Congreso Internacional de Educación Financiera

05.10.2018. 20 Minutos. Proyecto Edufinet

El Proyecto Edufinet, impulsado por Unicaja Banco y la Fundación Unicaja, ofrecerá entre las actividades de su nuevo curso, que ahora comienza, las X Jornadas de Educación Financiera para Jóvenes, que empezarán el 15 de octubre, y el Congreso Internacional de Educación Financiera ‘Realidades y Retos’, que se celebrará en Málaga los días 22 y 23 de noviembre y que contará con más de medio centenar de ponentes y moderadores de diferentes disciplinas y procedentes de instituciones no sólo de España, sino también de otros países europeos y de Estados Unidos.

El  Congreso de Educación Financiera Edufinet ‘Realidades y Retos’ busca poner de manifiesto la importancia de la educación financiera. Para ello, se prevé contar con la participación de investigadores y de ponentes de instituciones de diversos ámbitos involucrados en el desarrollo de programas de educación financiera. De este modo, se abordarán distintos temas como, por ejemplo, los retos a los que se enfrenta la educación financiera, las posibles actuaciones a llevar a cabo para potenciarla o la eficacia de los programas de educación financiera. Queda abierta la posibilidad del envío de “papers” relacionados con la materia, los cuales serán sometidos a la evaluación del Comité Científico del Congreso como paso previo, en su caso, a su difusión en el mismo y a su publicación en el libro de actas.

El objetivo de este Congreso es servir como punto de encuentro de  los principales agentes involucrados en esta materia, tales como profesionales, académicos y representantes de instituciones, de tal manera que se pueda fomentar el intercambio de ideas con el objetivo de identificar retos e incrementar la eficacia de los programas de educación financiera.

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