Análisis de la brecha salarial de género en España, identificando las causas para encontrar soluciones

 

Resumen Ejecutivo

Durante las dos últimas décadas en España se ha avanzado de forma positiva en materia de igualdad de género en el mercado laboral, aumentando la tasa de participación de la mujer y reduciendo las diferencias salariales existentes entre hombres y mujeres, aunque, al igual que en el resto de países europeos, aún queda trabajo por hacer para fomentar la igualdad real entre ambos colectivos en la sociedad, en general, y en el mercado laboral, en particular. Las brechas salariales de género miden las diferencias entre las remuneraciones salariales percibidas por hombres y mujeres. Existen distintos indicadores para medir la cuantía de estas brechas salariales, los cuales se engloban, en función de los factores considerados, en una de las dos siguientes categorías, brechas salariales sin ajustar y brechas salariales ajustadas. Si analizamos las brechas salariales sin ajustar, se observa como las diferencias salariales por hora entre ambos colectivos en España se elevan hasta un 14%, lo que nos sitúa por debajo de la media de la UE y de algunos países como Alemania, Reino Unido o Francia. A diferencia de las anteriores, las brechas salariales ajustadas permiten aislar el efecto en los salarios de las diferencias existentes entre hombres y mujeres, tanto en sus características socioeconómicas (edad, antigüedad, nivel de educación o elecciones académicas y profesionales), como en los puestos de trabajo que ocupan (jornada laboral, sectores en los que trabajan o tipo de ocupación, entre otros). De esta forma, las brechas salariales ajustadas suponen un indicador más fiable para medir si hombres y mujeres perciben el “mismo sueldo por el mismo trabajo”. En este trabajo se ha estimado la brecha salarial ajustada en España mediante el desarrollo de un modelo econométrico que permite estimar las diferencias salariales existentes entre hombres y mujeres una vez que se aíslan las diferencias existentes entre ambos colectivos por razones socioeconómicas y del puesto de trabajo. Los resultados alcanzados muestran que la brecha salarial ajustada en España ascendería a un 12,2% con los últimos datos disponibles, lo que quiere decir que las mujeres cobran de media un 12,2% menos que los hombres. Aunque sigue siendo una magnitud considerable que debe ser reducida lo antes posible, la evolución durante las dos últimas décadas es positiva. Desde el año 2002, la brecha salarial ajustada se ha reducido en casi un 30%, hasta situarse en el 12,2% según los últimos datos disponibles. Si desglosamos esta cifra según los distintos componentes de los salarios, se observa que una parte importante de dicha brecha se debe a las diferencias existentes en algunas compensaciones adicionales al salario base (horas y pagas extra, nocturnidad, turnicidad, etc.), más presentes en tipologías de trabajos y sectores con mayor presencia masculina, y que no son discriminatorias en sí mismas. Existen distintos factores que pueden ser responsables de estas diferencias salariales, entre los que que se encuentra: • La desigual distribución de las responsabilidades familiares (cuidado de niños y personas dependientes) y domésticas (trabajo no remunerado) entre hombres y mujeres. • Otros factores entre los que se incluyen las diferencias en los rasgos psicológicos y habilidades no cognitivas de hombres y mujeres (diferencias en la propensión a asumir riesgos y a negociar) que pueden acabar afectando a los salarios de unos y otros. De forma adicional, de las estimaciones realizadas se extraen otra serie de resultados que permiten profundizar en los factores subyacentes a las diferencias salariales estimadas: • Si comparamos hombres y mujeres que sólo se diferencian entre si en la edad, se observa que, por una parte, las brechas salariales entre ellos son mayores cuanto mayor es su edad (4,9% menos de 30 años y 14,9% con más de 59 años) y, por otra, que desde 2002 la brecha se ha reducido en todos los grupos de edad, aunque mucho más en los menores de 30 años (-61%). El hecho de que entre los jóvenes que se incorporan al mercado laboral exista cada vez una menor brecha, unido a que las mayores brechas se encuentren en las generaciones que poco a poco abandonarán el mercado laboral, resulta un buen indicio de que la brecha podría seguir reduciéndose durante los próximos años. • Al igual que en el caso anterior, las brechas salariales entre hombres y mujeres que sólo se diferencian en los años de antigüedad, son mayores conforme aumenta su nivel de antigüedad. • La brecha salarial varía de forma muy significativa entre sectores de actividad, con diferencias que van desde un 5 hasta un 19% entre hombres y mujeres que sólo se diferencian en el sector en el que trabajan. De manera general, las mayores brechas se encuentran en aquellos sectores con mayor proporción de hombres. • De la misma forma que ocurre con los sectores de actividad, la brecha salarial es mayor en aquellas ocupaciones que cuentan con una mayor proporción de hombres, como los operadores de maquinaria o los trabajadores cualificados en manufacturas y construcción. • La brecha salarial es más elevada cuanto mayor es el nivel de los salarios. La brecha salarial de los trabajadores que se sitúan en el percentil 5 de salarios (5% de trabajadores que menos cobran) es de 9,1%, mientras que la de los situados en el percentil 95 (5% de trabajadores con mayores salarios) es de un 16,6%. Estos resultados, unidos al hecho de que el porcentaje de mujeres es inferior en los percentiles superiores de salario, suponen un claro indicio de la existencia en España del conocido como “techo de cristal”, barreras invisibles que impiden o dificultan el acceso de las mujeres a los puestos más relevantes de las organizaciones, que podrían reducirse promoviendo el desarrollo profesional de las mujeres y la corresponsabilidad.

Durante los últimos años se ha avanzado a nivel internacional en la implementación de medidas destinadas a reducir las brechas de género y en especial las brechas salariales, aunque aún resulta pronto para evaluar la efectividad de las mismas. Estas medidas se enmarcan en algunas de las siguientes cuatro grandes categorías: Igualdad retributiva, Conciliación de vida familiar y laboral, Igualdad de oportunidades y Educación y Cultura. En línea con estas cuatro categorías de medidas, a continuación se detallan las principales líneas de actuación que, desde nuestro punto de vista, deberían dirigir los esfuerzos por reducir la brecha salarial en nuestro país:

  1. Igualdad retributiva Incentivar la medición de las brechas salariales, tanto a nivel privado como público:
  • Fomentar la medición de las brechas salariales, avanzar hacia una progresiva mayor transparencia salarial de las empresas, y promover la elaboración y publicación de estadísticas oficiales sobre la brecha salarial por parte de la Administración Pública.
  1. Conciliación vida familiar y laboral Fomentar la corresponsabilidad de hombres y mujeres en las responsabilidades familiares.
  • Contribuir a eliminar la idea extendida de que la conciliación familiar y laboral corresponde únicamente a las mujeres, tendiendo a un verdadero sistema de corresponsabilidad. Para ello, la Administración Pública y la negociación colectiva juegan un papel clave mediante el uso de los mecanismos que tienen a su alcance, como un aumento y mejora de los sistemas de apoyo y ayuda a las familias.
  1. Igualdad de oportunidades Incrementar participación de la mujer en los órganos de decisión.
  • Incrementar la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad en las empresas e instituciones, avanzar hacia una presencia equilibrada de mujeres en los órganos y procesos de negociación colectiva y promover el emprendimiento femenino.
  1. Educación y cultura Concienciar y sensibilizar a toda la sociedad en materia de igualdad.
  • Establecer los mecanismos necesarios para incrementar la concienciación y sensibilización de la sociedad, poniendo un especial énfasis en los aspectos relacionados con la educación y formación y con el rol de los medios de comunicación en la búsqueda de la igualdad de género.

Informe elaborado por CEOE y presentado a los medios el pasado 8 de marzo

 

España en el punto de mira del yihadismo

España, objetivo yihadista: 18.500 alusiones a nuestro país en canales pro Daesh y Al Qaeda en 2018

En muchos de los mensajes analizados por los expertos en ciberinteligencia se llama a recuperar Al Andalus.

Por Gonzalo Araluce

España es objetivo yihadista. Los canales de distribución de propaganda hablan de forma constante sobre Madrid, Barcelona, España en general o Al Andalus. Ahora llegan las primeras estadísticas en la materia: en 2018 se registraron 18.532 menciones a nuestro país en canales afines a los terroristas.

Son cifras reveladas por el investigador Carlos Seisdedos, responsable de ciberinteligencia de Internet Security Auditors. Noviembre y diciembre fueron los meses en los que se registró un mayor número de menciones a nuestro país, con 4.676 y 5.316, respectivamente.

10.03.2019. El Español, por Gonzalo Araluce

España logra que la UE reconozca por primera vez a Gibraltar como “una colonia británica”

REPÚBLICA/AGENCIAS | 01/02/2019

Los países de la Unión Europea (UE) han señalado este viernes al territorio de Gibraltar como “colonia británica” en un documento en el que proponen que los británicos puedan viajar sin visado al espacio Schengen tras el Brexit, si realizan estancias cortas. Londres ha expresado su malestar y tacha la propuesta sobre medidas migratorias tras el Brexit de “completamente inaceptable”.

“Gibraltar es una colonia de la Corona británica. Hay una controversia entre España y el Reino Unido en cuanto a la soberanía de Gibraltar, un territorio para el cual se debe encontrar una solución a la luz de las resoluciones y decisiones relevantes de Naciones Unidas”, apunta una nota a pie de página del documento, que se ha hecho público este viernes.

El documento incluye a Gibraltar en la lista de territorios de ultramar británicos junto a otros como las Islas Caimán, las Malvinas o Anguila, si bien cuenta también con el añadido a pie de página para hacer referencia a la disputa entre España y el Reino Unido en cuanto a la soberanía del Peñón.

Fuentes diplomáticas apuntaron que Gibraltar figura en el listado de “territorios no autónomos pendientes de descolonización” de Naciones Unidas, por lo que la mención en el pie de página no supone ninguna novedad, y este mismo organismo recomienda que esta disputa se resuelva “mediante negociaciones bilaterales entre España y el Reino Unido”.

La propuesta, que recoge que los ciudadanos británicos puedan viajar sin necesidad de visado en el espacio Schengen durante noventa días en cualquier periodo de 180 jornadas, ha sido adoptada este viernes en una reunión de embajadores de los Veintiocho.

Fuentes comunitarias aclararon, por su parte, que los gibraltareños quedarán cubiertos en las mismas condiciones que los nacionales en Reino Unido por la regulación propuesta hoy por los países respecto a los visados para las estancias cortas en el territorio Schengen.

En virtud de los tratados europeos, las leyes comunitarias se aplican a Gibraltar en su condición de territorio europeo de cuyas relaciones externas es responsable un Estado miembro, por lo que dejarían de aplicarse automáticamente en el Peñón en el momento en el que el Reino Unido ya no forme parte de la UE.

No es la primera vez que Gibraltar es protagonista en las negociaciones de salida del Reino Unido de la Unión Europea, pues ya en noviembre España amenazó con bloquear el acuerdo del “brexit” al considerar que no daba garantías jurídicas suficientes de que el Gobierno español tendría la última palabra en cualquier futuro acuerdo con Gibraltar.

Finalmente, España se posicionó a favor del acuerdo tras conseguir un documento en el que los Veintisiete le aclararon por escrito las potenciales interpretaciones del artículo del acuerdo con que no estaban conformes.

El Ejecutivo comunitario presentó la propuesta legislativa sobre los visados el pasado 13 de noviembre. Si la retirada del Reino Unido se produce sin pacto el próximo 29 de marzo, fecha prevista del Brexit, esta iniciativa entraría en vigor el 30 de marzo.

Sin embargo, si se cierra un acuerdo, el plan se adoptaría tras la conclusión del periodo de transición, que en principio se prolongará desde la fecha en que Londres deje la UE hasta el 31 de diciembre de 2020 y durante el cual se seguirá aplicando la legislación comunitaria en el Reino Unido.

01.02.2019. La República de las Ideas

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La UE definirá a Gibraltar como “colonia” por la presión de España si hay Brexit duro

Londres califica de “inaceptable” definirla de este modo porque “tiene una relación constitucional moderna y madura con Reino Unido”

spaña ha ganado otra pequeña batalla diplomática en Bruselas por el contencioso de Gibraltar. Un texto comunitario redactado por si se produce un Brexit duro define al Peñón como colonia, algo que Reino Unido considera “inaceptable”. El término figura en un documento acordado este viernes por los 27 socios que quedarán en la UE tras el Brexit que exime de visado a todos los británicos (incluidos los gibraltareños) para estancias cortas. España confía en que la etiqueta siente precedentes.

Un texto legal pensado para facilitar los flujos entre británicos y el resto de europeos en caso de salida abrupta de la UE ha sembrado la discordia en Reino Unido a cuenta de Gibraltar. Así lo ha hecho saber el representante británico ante el club comunitario. A pesar de ello, el texto está cerrado (aunque queda la ratificación definitiva), según explican fuentes de la negociación. En todo caso, esa modificación al reglamento de visados solo entrará en vigor si la salida británica se salda sin acuerdo, una hipótesis cada vez más probable, aunque no definitiva.

La ventaja de viajar sin visados se aplicará también a los ciudadanos del Peñón. Pero para consignarla, el documento aclara que se trata de una colonia británica. A petición de los representantes del Gobierno español, el texto incluye una nota a pie de página en la que se indica que “existe una controversia entre España y Reino Unido respecto a la soberanía de Gibraltar, un territorio para el que la solución debe ser alcanzada bajo la luz de las relevantes resoluciones y decisiones de la Asamblea General de Naciones Unidas”, según ha podido confirmar este diario. La nota establece claramente que Gibraltar debe ser considerada “una colonia de la Corona británica”. La ONU considera el Peñón como “territorio no autónomo pendiente de descolonización”, pero Londres no comparte esa definición.

La clave de esta apostilla de inspiración española reside en un capítulo anterior del conflicto gibraltareño, que España considera una victoria aun más reseñable que esta. En los planes de contingencia que esbozó la Comisión Europea el pasado diciembre, había una mención explícita a que Gibraltar no formaba parte de los preparativos en caso de no acuerdo. Por eso, permitir que el Peñón se beneficiara, junto a Reino Unido, de la exención de visados requería otra referencia explícita. Aunque esa modificación del reglamento solo prosperará si finalmente Reino Unido sale de la UE sin red, España confía en que la denominación de colonia siente un precedente y se consolide en los textos comunitarios como etiqueta para Gibraltar. Preguntado sobre esta disputa, un portavoz de la Comisión Europea evitó este viernes pronunciarse en rueda de prensa.

El Gobierno de Reino Unido transmitió a EL PAÍS su posición ante el contenido del texto. “Gibraltar no es una colonia y es completamente inaceptable definirlo de este modo. Gibraltar forma parte de la familia de Reino Unido y tiene una relación constitucional moderna y madura con Reino Unido. Esta situación no cambiará por nuestra salida de la UE. Todas las partes deben respetar el deseo del pueblo de Gibraltar de ser británico”, explicó un portavoz.

Quejas de Picardo

También el Gobierno de Gibraltar expresó su disconformidad con estos términos, que considera anacrónicos. “El uso de semejante lenguaje, en caso de materializarse en los documentos finales, no ayuda a la creación de un clima de entendimiento y confianza entre Gibraltar y España a medida que nos preparamos para abandonar la UE”, afirmó en un comunicado el Ejecutivo que preside Fabián Picardo.

La nota a pie de página, según explica el diario Financial Times, es el fruto de un acuerdo entre Madrid y París. El Gobierno francés quiso acotar un texto previo que hacía referencia a la lista de Naciones Unidas de “territorios sin autogobierno […] sujetos a la descolonización”, en la que figura Gibraltar. El Elíseo mostró su inquietud porque la lista incluye también territorios como la Polinesia Francesa o Nueva Caledonia. La solución, centrada exclusivamente en la definición de Gibraltar, ha desatado los nervios en Downing Street.

España considera que la situación no debería ser objeto de controversia. Gibraltar constituye un territorio en disputa entre los dos Estados y ha sido objeto de más de un sinsabor durante la negociación del Brexit. Hasta ahora la Unión Europea, como club que albergaba tanto a España como a Reino Unido, había evitado el término colonia porque deseaba mantener la equidistancia en el conflicto. Una vez fuera del club —el escenario en el que se sitúa este documento europeo, concebido para trazar la política de visados en caso de Brexit abrupto—, Bruselas tendrá menos dificultades en alinearse con la lógica española.

El Gobierno de Pedro Sánchez, además, buscaba un ejercicio de reafirmación tras el revés que sufrió en el tratado del acuerdo de retirada, que incluyó “con nocturnidad y alevosía”, según lo definió en su momento el Ejecutivo, un artículo que traspasaba las líneas rojas de España en esta negociación: perder su derecho de veto en la extensión a la colonia británica de los beneficios del acuerdo de retirada. Finalmente se logró una solución aceptable para todos, pero con muchas dificultades. Tampoco en esta ocasión ha sido fácil poner por escrito un vocablo tan controvertido como el de colonia, explican las fuentes consultadas.

La voluntad de May de reabrir las negociaciones sobre el acuerdo del divorcio de la UE ha provocado advertencias en Londres de que otros países podrían aprovechar la oportunidad para visitar de nuevo asuntos pendientes. Y el ejemplo más evidente es el contencioso de Gibraltar. El Gobierno español ya amenazó, con éxito, el pasado noviembre con vetar la aprobación del acuerdo de retirada de Reino Unido si no se ofrecían garantías de que el estatus de este territorio permanecería al margen del acuerdo y sería objeto de negociaciones bilaterales entre Madrid y Londres.

Downing Street aceptó, a regañadientes, que se incluyeran varias declaraciones de las instituciones comunitarias para aclararlo, pero no ha dejado de expresar desde entonces su malestar con la presión española. May ha insistido en varias ocasiones en sede parlamentaria en la soberanía británica de Gibraltar y se ha visto obligada a lanzar guiños constantes de respaldo a Fabián Picardo, ministro principal del Peñón.

UN LARGO CAMINO HACIA EL ENCAJE FUTURO

España se juega en el Brexit mucho más que la relación con Gibraltar. El impacto que la salida británica pueda tener en sectores clave como el turismo o el comercio excede los efectos del contencioso con la colonia británica. Pero la oportunidad de crear una relación más equilibrada con el Peñón tras el divorcio se ha convertido en la principal demanda española en esta tortuosa negociación.

El texto pactado ayer tiene la importancia de constituir el primero con sello de la UE que etiqueta como colonia a ese pequeño territorio de 32.000 habitantes. En el fondo, la esperanza de todos los socios europeos es que nunca llegue a entrar en vigor porque se ha concebido solo en el caso de que el Brexit se salde sin acuerdo. Pese a todo, España considera que se trata de un paso trascendente, aunque la UE también ha dado algunas muestras de agotamiento respecto a la insistencia española en un dosier altamente tóxico en Reino Unido. El apoyo automático a nuevas demandas españolas de este tipo no está garantizado.

Si la retirada británica concluye sin apretón de manos, el Gobierno español confía en que rijan los memorandos de entendimiento que ha firmado con Reino Unido para poner orden en las áreas más sensibles. Esos cuatro documentos ya están firmados por ambas partes, pero nada garantiza que Londres mantenga su palabra si el diálogo con Bruselas salta por los aires. El ministro de Exteriores, Josep Borrell, no cesa de recalcar su validez aun en caso de Brexit abrupto. Fuentes jurídicas ligadas a la Administración arrojan dudas y apuntan a las referencias cruzadas que hay en ambos textos (el acuerdo de retirada alude a los memorandos y viceversa). Además, tres de esos acuerdos (referentes al tabaco, al medio ambiente y a la cooperación policial) aclaran que solo se aplicarían en el llamado periodo de transición (el que regirá desde el Brexit hasta el eventual acuerdo de relación futura entre Reino Unido y la UE). Sin pacto, tampoco habrá transición y, por tanto, esos textos pueden quedar en un limbo.

El único texto con vocación de permanencia es el referido a la circulación de ciudadanos (esencialmente, de esos más de 10.000 españoles que cruzan la verja cada día para trabajar). Incluso en el comunicado que emitió este viernes Gibraltar para lamentar el empleo del término colonia en los textos comunitarios, el Gobierno del Peñón dejaba patente que facilitará ese tránsito.

01.02.2019. El País. RAFA DE MIGUEL/LUCÍA ABELLÁN

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La UE apoya la reivindicación de España y define a Gibraltar como colonia británica

02.02.2019. ABC. Enrique Serbeto

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Enfado del Reino Unido contra la UE, porque define a Gibraltar como colonia británica

01.02.2019. RTVE. Video

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