Siete Días en Política Exterior: Israel, Rusia, EE.UU. (Trump) y Grecia

La frontera más caliente de Israel, Ana Garralda

De la frontera norte de Israel se habla poco, pero podría convertirse este año en uno de los puntos más calientes del planeta. Los actores implicados –Israel, Líbano, Hezbolá, Siria, Irán– están subiendo las apuestas, lo que no augura nada bueno. Leer más…

Rusia en la senda del estancamiento económico, Alberto Pérez Vadillo

Tras años de estancamiento salarial y escasa confianza en el futuro, los rusos están irritados y el poder lo nota. Las sanciones están dañando la economía y Putin se enfrenta al clásico dilema de gastar más en “cañones o en mantequilla”. Leer más…

Trump: dos años de (no) política exterior, Carmelo Mesa-Lago

No perdáis el tiempo buscando principios, valores, conocimiento o experiencia probada que guíen la conducta de Trump en política exterior. Porque no los hay. Leer más…

Agenda Exterior: Trump

El cierre del gobierno más largo en la historia del país ejemplifica lo disfuncional que se ha vuelto la política en EEUU. Preguntamos a los expertos qué podemos esperar de los dos próximos años, con las elecciones de 2020 en el punto de mira. Leer más…

#ISPE: Tsipras, el gran superviviente

Desde la caída del antiguo establishment bipartidista de los socialistas del Pasok y Nueva Democracia, Syriza domina el centro político por la habilidad de Tsipras para tender puentes a su derecha e izquierda sin perder el núcleo de sus votantes. Leer más…

Oriente Medio después de la derrota militar del califato, una aproximación global

CUADERNO DE ESTRATEGIA Nº 196, Coordinado por Josep Piqué

INTRODUCCIÓN (Josep Piqué)

Empiezo con una justificación: aunque el uso correcto en nuestra lengua, desde nuestra perspectiva geográfica, nos debería llevar a hablar de Oriente Próximo, utilizaremos, por influencia anglosajona (y particularmente nortea- mericana), la traducción literal de Middle East, dado que tal expresión se ha generalizado también en nuestro idioma.

Tal denominación comprende una extensa área geográfica —el mundo árabe más Israel o los kurdos— que se extiende desde el golfo pérsico hasta Egip- to, aunque cabría incorporar, a efectos analíticos: en el este, por supuesto, a Irán, pero también a Afganistán y a su frontera con Paquistán; en el oeste a buena parte del norte de África y el Sahel, y por el norte al Cáucaso y, por supuesto, a Turquía. Son zonas y países no árabes (excepto en el norte de África) aunque con importante presencia de bereberes, tuaregs y otros, todos ellos con un protagonismo indiscutible en la región. Además, es im- posible referirse a Oriente Medio sin introducir en el análisis a potencias extrarregionales con profundos intereses en la zona, como Rusia, Estados Unidos o la Unión Europea, incluyendo específicamente a Francia o el Reino Unido. Sin entender esa enorme complejidad enraizada en la geografía, la historia, la cultura o la religión, cualquier análisis rápido o superficial lleva a importantes (y a menudo trágicos) errores.

Los actuales acontecimientos en la región (incluyendo el norte de África —lo que los anglosajones llaman MENA (Oriente Medio y norte de África)—) están llenos de aparentes contradicciones, alianzas de geometría variable y cambios de aliados o enemigos; es un lugar en el que el aforismo de que el

enemigo de tu amigo es tu enemigo, y el amigo de tu enemigo es tu amigo, no tiene por qué cumplirse. Y, en cambio, sí que se cumple otro: los conflictos producen extraños compañeros de cama.

Máxime cuando es una obviedad que lo que sucede en la región (en su sen- tido amplio) sobrepasa ampliamente el alcance de sus fronteras, y que ma- nejar sus conflictos internos requiere de análisis profundos sobre las raíces históricas, étnicas o religiosas de los mismos y, por supuesto, del papel de los diferentes actores, ya sean protagonistas, principales o secundarios.

Además, cabe decir que Occidente ha incurrido demasiado a menudo en pro- fundos y dramáticos errores por esa ausencia de profundidad y de rigor y por una tendencia irrefrenable a la simplificación, aplicando criterios west falianos, una lógica «occidental» y la tentación, muchas veces materializada, de la utilización de la fuerza militar. Por ello, hemos aprendido (con un coste altísimo en términos humanos) que los conflictos complejos requieren ac- tuaciones complejas y que no basta con ganar guerras convencionales: lo importante es prevenir las guerras y manejar las posguerras, teniendo en cuenta todos los intereses en presencia, con el fin de conseguir estabilidad y paz y, a ser posible, justicia en el trato de todos los actores del escenario, lo que incluye ciertas dosis de equilibrio entre los diferentes valores y obje- tivos. Lamentablemente, en los últimos años (y una vez superada definitiva- mente la lógica de la guerra Fría y la división bipolar) no ha sido así, y hoy la región (a pesar de la derrota sobre el terreno —en Irak y Siria— del Dáesh) está devastada en gran medida, con una enorme inestabilidad e incertidum- bre, y es el terreno de juego de todo tipo de intereses de potencias externas, que juegan muy a menudo al margen de cualquier escrúpulo convencional.

Por ello, cualquier aproximación intelectual requiere de análisis específi os de confl concretos, pero, sin duda, de un planteamiento global sin el cual es imposible e inútil aislarlos de su contexto. Y esa es la aproximación metodológi- ca del presente documento: analizar los confl más candentes (Siria —inclu- yendo el Líbano—, Irak, Israel-Palestina, Yemen, la guerra subsidiaria entre Irán y Arabia Saudí o el terrorismo yihadista más allá del Califato y la resiliencia de Al Qaeda), pero incardinarlos todos ellos en una perspectiva global que les apor- te comprensión intelectual y una mayor capacidad de análisis para la correcta toma de decisiones por parte del conjunto de la comunidad internacional.

En las próximas líneas intentaremos profundizar en ese contexto global para enmarcar las diferentes aproximaciones a los conflictos concretos que, de manera brillante, han efectuado cinco grandes especialistas y profundos conocedores de la región.

Para ello, es inevitable remitirnos a la situación creada por el colapso del Imperio otomano (potencia dominante durante siglos en la región) al final de la i Guerra Mundial, cuando desaparecieron, además, otros tres grandes Imperios: el zarista, el austro-húngaro y el alemán.

Cuaderno de Estrategia nº 196 del IEEE. Completo para descargar

GRUPO DE TRABAJO:

Coordinador:             D. Josep Piqué Camps

Exministro de Asuntos Exteriores del Gobierno del Reino de España

Vocal y Secretario:    D. Ignacio Fuente Cobo

Coronel de Artillería (DEM)

Analista Principal del Instituto Español de Estudios Estratégicos

Vocales:Dª. Pilar Requena del Río

Periodista de TVE

D. Juan José Escobar Stemmann

Diplomático. Miembro del Consejo Científico del Real Instituto Elcano

D. David Poza Cano

Ingeniero Industrial del ICAI

Máster en Análisis y Prevención del Terrorismo

 Amable Sarto Ferreruela

Coronel de Artillería (DEM) EMAD-Cuartel  General-JRRHH

¿El petróleo detrás de la independencia de Cataluña?

NOTA DE LA REDACCIÓN: El Foro para la Paz en el Mediterráneo, publica distintas sensibilidades sobre la situación política del Mediterráneo y por supuesto de España, pero su publicación en su web no quiere significar la aceptación de los planteamientos del autor del texto.

El petróleo detrás de la independencia de Cataluña. Israel primera interesada en la sedición de la región catalana de España

Uno de los mayores yacimientos de petróleo del mundo podría estar detrás del bastardo intento de Independencia de Cataluña.

Efectivamente, parece que España tiene petróleo y mucho además, tanto que se podría considerar en unos años la nueva Arabia Saudita europea. Actualmente no ha trascendido ninguna noticia en los medios de comunicación ya que esos yacimientos de petróleo ahora mismo están en disputa y, entre esa disputa, podría encontrarse el mismo estado de Israel que puede haber visto en Cataluña una nueva tierra prometida.

El estado actual de los yacimientos es evidente que la mayor parte no se está explotando.

Eso sí, se están solicitando cada vez más licencias de prospección.

Tan sólo se han concedido unas pocas licencias de perforación en la costa de Tarragona que ya han multiplicado por cuatro la extracción de crudo española en la totalidad de su territorio. Actualmente es Repsol la que está explotando estos nuevos yacimientos con una producción aún pequeña de ocho mil barriles diarios aproximadamente.

16.08.2018. Energías Libres

Explicacion del mapa