El caso Huawei: Geoeconomía en estado puro. XIII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación. 30.05.2019

08.06.2019 Xataca. Las aplicaciones de Facebook dejarán de estar preinstaladas en los nuevos móviles de Huawei, según Reuters

07.06.2019. Xataca. Huawei será la encargada de implementar la red 5G en Rusia tras un nuevo acuerdo entre China y el gobierno de Putin

01.06.2019. Xataca. China responde al veto de Huawei y creará su propia lista negra comercial para empresas extranjeras «no fiables»

01.06.2019. Xataca. Rusia se suma a China en su decisión de eliminar Windows de sus ordenadores militares, sólo que ellos sí apostarán por Linux

31.05.2019. El Español. Las operadoras responden al director de CNI: “Las redes de 5G son seguras” Félix Sanz Roldán advirtió de los riesgos de la implantación de la nueva tecnología en España.

30.05.2019. Xataca. Huawei le da la vuelta a la tortilla y apela a la justicia de EEUU para que declare inconstitucional el veto de Trump

29.05.2019. Xataca. El CEO de Huawei dice que sería el primero en protestar si China toma represalias contra Apple u otras empresas

29.05.2019. Xataca. Huawei desmiente que vaya a lanzar su propio sistema operativo el mes que viene [Actualizado]

29.05.2019. Xataca. China eliminará Microsoft Windows de sus ordenadores militares por temor a ser atacados y espiados por Estados Unidos

27.05.2019. Noticias de Navarra. La guerra comercial entre EEUU y China se eleva a una lucha por la hegemonía mundial El conflicto por la subida de aranceles en la industria tecnológica recuerda a la pelea por el liderazgo durante la guerra fría, MATILDE MARTÍNEZ Y NACHO BALLESTEROS

28.05.2019. Xataca. Autor: JOSÉ GARCÍA NIETO. Primeros indicios del nombre del futuro sistema operativo de Huawei: ARK OS

La guerra ha comenzado. En este siglo XXI las guerras han pasado de ser sangrientas y con multitud de pérdidas humanas a convertirse en batallas ideológicas y tecnológicas, en muchos casos igual de peligrosas. Para la sociedad las consecuencias que acarrea son impredecibles. En la que estamos inmersos, algunos no eran conscientes de la magnitud del conflicto hasta que ha salido a la palestra el problema con Huawei. La marca de móviles china (segunda en ventas en España solo por detrás de Samsung) ha sido una de las víctimas directas del desencuentro del presidente Trump con el Gobierno del gigante asiático. Millones de usuarios se preguntan ahora si podrán seguir utilizando sus ‘smartphones’ sin problemas después de que Google haya roto relaciones con ellos, llevándose consigo su sistema operativo Android.

 26.05.2019. Diario Sur. Edurne Martínez. Leer más

26.05.2019. Diario Sur. Edurne Martínez. La vuelta al proteccionismo, el reto del nuevo Parlamento Europeo

Sobre el papel, los fundamentos económicos de China son sólidos. Es más, para sí querrían la mayoría de países las estadísticas macroeconómicas de la segunda potencia mundial. El año pasado, su PIB creció un 6,6%, las ventas al por menor se dispararon un 9%, la producción industrial se expandió un 6,2%, y el paro se mantuvo estable en torno al 5%. Analizados desde una perspectiva europea, estos datos son más que suficientes para descorchar varias cajas de champán.

26.05.2019. El Norte de Castilla. Zigor Aldama. Leer más

El caos de Huawei tiene solución: Trump sorprende y abre la puerta a un acuerdo para acabar con la guerra comercial

Huawei se queda fuera de la SD Association y la Wi-Fi Alliance: ya no podrán usar sus estándares en futuros dispositivos

China lucha por la supremacía mundial. Huawei. La guerra económica. XIII Jornadas de Seguridad, Defensa y Cooperación (30 de mayo en la Facultad de Económicas de la UMA)

«Estas decisiones imprudentes pueden causar un gran daño a los consumidores y a las empresas en Europa»: vicepresidente de Huawei

22.05.2019. ABC. Cris de Quiroga.   Las tierras raras, posible baza de China en la guerra comercial Estados Unidos importa el 80% de estos materiales a Pekín, que monopoliza su producción y comercialización.

WIKIPEDIA. Tierras raras es el nombre común de 17 elementos químicos: escandio, itrio y los 15 elementos del grupo de los lantánidos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio). Hay que señalar que en esta clasificación no se considera la serie de los actínidos. Aunque el nombre de «tierras raras» podría llevar a la conclusión de que se trata de elementos escasos en la corteza terrestre, algunos elementos como el cerio, el itrio y el neodimio son más abundantes. Se las califica de «raras» debido a que es muy poco común encontrarlos en una forma pura, aunque hay depósitos de algunos de ellos en todo el mundo. El término «tierra” no es más que un vocablo arcaico que hace referencia a algo que se puede disolver en ácido. Dicho de otro modo, «tierra» es una denominación antigua de los óxidos.

22.05.2019. RT. Tierras raras: ¿la carta ganadora de Pekín en su pugna comercial con Washington?

EEUU, China, Europa y el orden mundial (Siete Días en Política Exterior)   

El crecimiento de la industria china se dispara al 8,6% (Política Exterior)

La guerra comercial entre EEUU y China y qué modelo prevalecerá tras la guerra fría (Despeja la X, 1×50)

TSMC se coloca del lado de Huawei en la batalla contra Estados Unidos, aunque se muestra prudente

Unicaja Banco colabora en la publicación del cómic que invita a viajar en la Nao Victoria en la primera vuelta al mundo

26.03.2019 2º noticiario. Canal Málaga.

 

Unicaja Banco colabora con su patrocinio en la publicación de un cómic con el que el Foro para la Paz en el Mediterráneo quiere difundir las figuras de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano y conmemorar el quinto centenario de la primera vuelta al mundo. Para ello, se invita al lector a viajar a bordo de la Nao Victoria, denominada así en honor a la Patrona de Málaga, la Virgen de la Victoria

Este cómic, que cuenta también con una edición digital accesible desde la página web del Foro para la Paz en el Mediterráneo, es la primera parte de una serie con la que se conmemora el quinto centenario de la que es una de las mayores aventuras de la historia de la navegación, llevada a cabo en el siglo XVI

Unicaja Banco apoya la publicación del cómic ‘La Nao Victoria. Una vuelta al mundo con nombre de Málaga (1519-1522)’ atendiendo al ejercicio de su Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y a su interés por fomentar la cultura y la divulgación de hechos históricos

Unicaja Banco colabora con su patrocinio en la publicación de un cómic con el que el Foro para la Paz en el Mediterráneo quiere difundir las figuras de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano y conmemorar el quinto centenario de la primera vuelta al mundo. Para ello, se invita al lector a viajar a bordo de la Nao Victoria, denominada así en honor a la Patrona de Málaga, la Virgen de la Victoria.

Esta publicación se enmarca en la programación oficial de la Comisión Nacional para la conmemoración del quinto centenario de esta hazaña, llevada a cabo en el siglo XVI. En concreto, se trata de la primera parte de una serie con la que se pone en valor una de las mayores aventuras de la historia de la navegación.

Unicaja Banco apoya la publicación de este cómic sobre la Nao Victoria y la primera vuelta al mundo marítima atendiendo al ejercicio de su Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y a su interés por fomentar la cultura y el conocimiento de hechos históricos en su ámbito de actuación.

El título de este cómic, también accesible desde la página web del Foro para la Paz en el Mediterráneo, es ‘La Nao Victoria. Una vuelta al mundo con nombre de Málaga (1519-1522)’ y cuenta con dibujos de José Pablo García y guion de Rafael Vidal, quien se ha basado en su libro ‘Los primeros de Filipinas y Málaga’.

La Nao Victoria realizó la que hasta entonces era la mayor hazaña marítima de todos los tiempos: la primera vuelta al mundo, al mando de los capitanes Fernando de Magallanes, al inicio del viaje, y Juan Sebastián Elcano, al regreso. Una expedición que por primera vez en la historia consiguió circunnavegar el planeta y conocer toda su dimensión.

El 8 de septiembre de 1522, bajo el mando de Juan Sebastián Elcano y a bordo de la Nao Victoria, una veintena de hombres lograron el mayor hito de la historia de la navegación, convirtiéndose en los primeros, tras tres años de sufrimientos, en cruzar los grandes océanos y dar a conocer el tamaño real de la Tierra.

En esta primera parte el lector podrá profundizar, de forma amena y rigurosa, no solo en la Historia, sino también en las técnicas de navegación empleadas siglos atrás o en la influencia de las corrientes oceánicas y de los vientos en la derrota de las embarcaciones, que condicionaron la partida, por ejemplo, del galeón de Manila.

Foro para la Paz en el Mediterráneo

El Foro para la Paz en el Mediterráneo, del que Unicaja Banco forma parte, fue constituido formalmente en Málaga como asociación en noviembre de 2018, aunque sus acciones comenzaron hace años. Tiene como objetivo promover actividades que fomenten en este ámbito geográfico el diálogo y la cooperación a todos los niveles.

De igual modo, persigue crear entre la sociedad una conciencia de defensa y establecer los pilares que posibiliten un mayor entendimiento, conocimiento y confianza, no sólo entre los estados ribereños del Mediterráneo, sino entre las poblaciones de ambas orillas. En suma, su finalidad es ganar la paz y, para conseguirlo, establece tres pilares: diálogo político, cooperación económica y seguridad.

El Foro ha publicado con anterioridad otros cómics, que han tenido como protagonistas a figuras como Miguel de Cervantes, Blas de Lezo o Ruy López de Villalobos y sus respectivas épocas y vivencias.

19.03.2019. Unicaja Banco

19.03.2019. Europa Press

19.03.2019. La Vanguardia

19.03.2019. Malaga Hoy. Un cómic reivindica la huella malagueña de la primera vuelta al mundo

19.03.2019. Tele Prensa. Periódico digital de Málaga

TBO Los primeros españoles en Filipinas. Descarga completa

TBO: La Nao “Victoria”: una vuelta al mundo con nombre de Málaga (1519-1522). Descarga completa. Patrocinado por UNICAJA Banco

Workshops de Educación Financiera

El Congreso de Educación Financiera de Edufinet “Realidades y Retos”: la hora de las conclusiones

José Manuel Domínguez Martínez, Catedrático de Hacienda Pública. Director del Proyecto Edufinet

Como se ha recogido en este mismo blog, durante los días 22 y 23 de noviembre se ha celebrado en Málaga el Congreso de Educación Financiera de Edufinet “Realidades y Retos”. En él han participado más de 60 ponentes y moderadores, y se ha contado con la asistencia de 250 congresistas.

A lo largo de dos intensas jornadas, en el Congreso se ha abordado un amplio elenco de cuestiones relacionadas con la educación financiera. Próximamente, en la página web de Edufinet (www.edufinet.com) se pondrá a disposición del público un resumen de las ponencias e intervenciones y, posteriormente, se procederá a la edición y difusión del libro de actas del Congreso.

El objetivo de adelantar un extracto de las conclusiones alcanzadas tropieza con las dificultades que se derivan de la diversidad de temas tratados, de la multitud de aspectos comentados, de la profundidad de los análisis realizados y de la existencia de aspectos controvertidos que impiden formular consensos claros en determinados apartados. En una primera aproximación, a través de estas líneas, se pretende simplemente ofrecer una apretada síntesis de las principales conclusiones que, en la apreciación subjetiva de quien suscribe estas líneas, pueden extraerse, tomando como referencia las diferentes áreas temáticas contempladas en el programa. A continuación se recogen de manera telegráfica:

  1. Aspectos generales:
    1. Reconocimiento de la educación financiera como uno de los pilares de la estabilidad financiera, junto a la regulación y a la supervisión financieras.
    2. Atribución a la educación financiera de las misiones fundamentales de combatir la información asimétrica entre oferentes y demandantes de servicios financieros, y de capacitar a los usuarios de éstos para evaluar sus elecciones.
    3. Conveniencia de precisar la definición de educación financiera y de delimitar las vertientes relativas al conocimiento, la competencia, el comportamiento y el bienestar.
    4. Reforzamiento del carácter fronterizo y multidisciplinar de la educación financiera.
    5. Énfasis en la necesidad de evaluación rigurosa y objetiva de los programas formativos.
  2. Nivel de cultura financiera:
    1. Constatación de las dificultades de la población española para responder a cuestiones económicas y financieras básicas, en un grado similar a la media de los países de nuestro entorno.
    2. Existencia de “gaps” de género y de nivel educativo.
    3. Amplio margen de mejora en el conocimiento de los productos financieros por parte de ahorradores e inversores, que, por otro lado, prestan una insuficiente atención al papel de la fiscalidad.
  3. Didáctica y metodología de la educación financiera:
    1. Presencia de una serie de mitos relacionados con la educación financiera, que pueden ser refutados mediante el uso de enfoques metodológicos apropiados.
    2. Importancia de evitar caer en la “maldición del conocimiento” (resistencia del docente a colocarse en el lugar del discente).
    3. Relevancia del sustrato económico para la impartición de contenidos financieros.
    4. Conveniencia de confrontar la idoneidad de los enfoques basados en la transversalidad y en la especialización para la impartición de los conocimientos financieros.
    5. Consideración del impacto de los impuestos como requisito fundamental para la evaluación de las decisiones financieras.
  4. Efectos económicos de los programas de educación financiera:
    1. Evidencia empírica internacional en el sentido de que el conocimiento financiero ejerce una influencia positiva en la disminución de la desigualdad de la renta y en el estímulo del desarrollo económico.
    2. Asimismo, identificación de una relación positiva del nivel de cultura financiera con los niveles de ahorro y endeudamiento de las familias, y con la inclusión y la estabilidad financieras.
    3. En el caso de España, hallazgo de una relación positiva entre el nivel de competencias financieras y la tenencia de productos financieros de ahorro, mientras que la relación es negativa entre dicho nivel y los instrumentos bancarios de financiación.
  5. Buenas prácticas en los programas de educación financiera:
    1. El desarrollo de acciones formativas útiles en el ciclo vital de los consumidores es un aspecto prioritario, pero también lo es la potenciación de tales competencias en otros agentes institucionales.
    2. Las entidades financieras desempeñan un papel preponderante como proveedores de programas de educación financiera, si bien dentro de los esquemas de la responsabilidad social corporativa.
    3. Conveniencia de combinar, mediante alianzas, la participación de las entidades financieras con la de otros agentes sociales e institucionales.
    4. El respeto riguroso del código de buenas prácticas en materia de educación financiera resulta imprescindible para superar la asimetría informativa entre oferentes y demandantes de servicios financieros.
  6. Toma de decisiones financieras: la psicología de las decisiones financieras:
    1. La Psicología Financiera aporta una perspectiva fundamental al poner de relieve la influencia de los sesgos en la toma de decisiones financieras.
    2. Un mayor conocimiento financiero puede contrarrestar la influencia de los sesgos por limitaciones cognitivas y de fuente emocional.
    3. La vertiente de las finanzas conductuales debe ser un componente básico de los programas de educación financiera.
    4. La racionalidad limitada de los individuos es un rasgo que debe ser tenido en cuenta en el establecimiento de políticas regulatorias y en la protección al consumidor financiero.
  7. Educación financiera y emprendimiento:
    1. La posesión de conocimientos financieros puede aportar algunas ventajas con vistas al aumento de las probabilidades de éxito de los emprendedores.
    2. A partir de la constatación de la importancia de la gestión financiera para el sistema de control de la gestión empresarial, se obtiene evidencia indirecta acerca del efecto positivo de la cultura financiera sobre el éxito del emprendimiento.
    3. El conocimiento financiero representa un intangible que permite a las empresas conseguir y mantener ventajas competitivas sostenibles a medio y largo plazo.
  8. Análisis económico de la eficacia de los programas de educación financiera:
    1. Las investigaciones empíricas orientadas a la evaluación de la eficacia de los programas de educación financiera se basan en distintas alternativas metodológicas que están sujetas a limitaciones y expuestas a posibles sesgos.
    2. La robustez metodológica es crucial a la hora de valorar las conclusiones obtenidas y, como premisa, la validez de los datos utilizados para las estimaciones. En particular, la certeza de que las variables representativas de las acciones formativas recibidas responden a unos contenidos adecuados y a un aprovechamiento efectivo.
    3. Existencia de un conjunto de investigaciones internacionales que apuntan una apreciable incidencia del nivel de cultura financiera en las conductas financieras.
    4. Respecto al impacto de los programas de educación financiera en el nivel de conocimientos adquiridos, los resultados son más controvertidos.
    5. Elevado grado de sobreestimación de las competencias financieras propias entre los ciudadanos españoles.
  9. Conocimientos económico-financieros en el sistema educativo: experiencia internacional:
    1. Apreciación de una desconexión bidireccional entre la enseñanza de la Economía y la formación financiera, que subsiste incluso en centros especializados de prestigio internacional.
    2. La omisión del estudio de materias financieras puede afectar incluso al proceso de formación de abogados y economistas.
    3. La comparación de la posición de los conocimientos económicos y financieros en los sistemas educativos de los países europeos refleja una notable diversidad de prácticas según países y, dentro de éstos, según la categoría de centros.
  10. La educación financiera ante el reto de la digitalización:
    1. Consenso acerca de la necesidad de ampliación del campo de la educación financiera para incluir la digitalización.
    2. El sector financiero se encuentra inmerso en un proceso de disrupción tecnológica que plantea diversos retos para los programas de educación financiera.
    3. Ante la aparición en el sistema financiero de nuevos “jugadores” no cubiertos por los paraguas de los esquemas regulatorios y supervisores aplicables a las entidades de crédito, se incrementa el papel protector que puede derivarse de la cultura financiera.
  11. Inclusión financiera:
    1. La inclusión financiera es un fenómeno que muestra grandes contrastes entre las diferentes regiones del planeta. Dentro de cada país se aprecian diferencias en función del género, el nivel educativo y la inserción en el mercado laboral.
    2. Las iniciativas encaminadas a incrementar la cultura financiera de los ciudadanos generan un efecto muy positivo en cuanto a la inclusión financiera de la población.
    3. La educación financiera, aunque no suficiente, es una condición necesaria para la promoción de instrumentos financieros sencillos, que resultan valiosos para la inclusión financiera y que han demostrado ser resortes de la prosperidad de individuos, familias y comunidades.
  12. La educación financiera y los medios de comunicación:
    1. Existen distintos puntos de vista respecto al papel que pueden asumir los medios de comunicación, especializados o no, en el campo de la educación financiera.
    2. En cualquier caso, de manera intrínseca, los medios de comunicación tienen una influencia estructural como vehículos de la información económica y financiera.
    3. De lo anterior se desprende la necesidad de diferenciar claramente entre hechos, estudios y opiniones.

Tras este rápido recorrido, especialmente al abordar la esfera de la información, no puedo dejar de evocar la reflexión del filósofo francés Jean-François Revel, cuando señalaba que “Las sociedades abiertas son a la vez la causa y el efecto de la libertad de informar y de informarse… La información en la democracia es tan libre, tan sagrada, por haberse hecho cargo de la función de contrarrestar todo lo que oscurece el juicio de los ciudadanos”.

Modestamente, en el proyecto Edufinet, desde hace más de una década, venimos tratando de aportar nuestro granito de arena para facilitar el juicio de los ciudadanos a la hora de enfrentarse a decisiones financieras. Ése y no otro es para mí el leitmotiv que me llevó a implicarme en una iniciativa de educación financiera; simplemente, tratar de ayudar a facilitar algunos elementos para evaluar y juzgar distintas situaciones. A mi parecer, el sentido concreto de cada elección y la valoración en el bienestar individual nos sitúa en una tesitura diferente que corresponde exclusivamente a cada persona. Reconociendo su trascendencia, la posible incidencia en tales ámbitos, en su caso, debe quedar adscrita a ámbitos distintos al de la educación financiera.

La celebración del Congreso “Realidades y Retos” ha permitido poner encima de la mesa un buen ramillete de cuestiones relacionadas con la cultura financiera que requieren de  profundización, análisis y reflexión. Lo que sí es palpable es el interés que concita la educación financiera. A fin de potenciar la eficacia de las numerosas aportaciones, más o menos dispersas, podría ser conveniente crear una red interactiva con tales propósitos. De hecho el sufijo “net” que figura en la denominación de nuestro proyecto, que lo sigue siendo como tal, refleja en parte esa vocación originaria. Las nuevas tecnologías permiten estar presentes en una especie de “congreso permanente”.

Sin renunciar a esa posibilidad, estamos también convencidos de que los encuentros presenciales y el contacto personal directo tienen muchos atributos valiosos y aprovechables. En este Congreso recién concluido hemos superado no sólo una “prueba de estrés”, sino un evento real sumamente exigente. Verdaderamente ahora no podemos saber si tendremos -o tendrán quienes sigan involucrados en este proyecto- “resiliencia” y “solvencia” suficientes para afrontar un nuevo reto de semejante calibre, pero seguramente lo intentaremos, o lo intentarán.

(Artículo publicado en «UniBlog»)

 

(Más información en www.edufinetcongress.com – apartado “Actividades complementarias al Congreso”)

Día: 21 de noviembre de 2018

Lugar: Centro Unicaja de Educación Financiera (Avda. Andalucía, 23, Málaga)

1er workshopPropuestas e iniciativas de educación financiera partiendo de la base de la experiencia formativa adquirida

Moderador: D. Juan F. García (Edufinet)

Hora: 9:30-10:30

workshop.  Nociones básicas de Derecho para la educación financiera

Moderador: D. Vicente Orti (Edufinet)

Hora: 10:30-11:30

Con la intervención del Decano de la Facultad de Derecho, D. Juan José Hinojosa

 

Receso: 11:30-11:45

3er workshop. La educación financiera como herramienta para el conocimiento de la realidad tributaria por los ciudadanos y las empresas

Moderador: D. Julián Muñoz (Edufinet)

Hora: 11:45-12:45

4º  workshop. La función de los medios de comunicación en la difusión de la educación financiera

Moderadora: Dª. María Eugenia Martínez-Oña López

Hora: 13:00-14:00

 

5º  workshop. Educación financiera, fondos de inversión y planes de pensiones

Moderadora: Dª. Ana Llorens (Futuro a Fondo)

Hora: 14:00-15:00

Workshops de Educación Financiera

Lehman Brothers y la crisis financiera: cuando la vida nos da una segunda oportunidad

(Publicado en iAhorro el 2 de octubre de 2018)

“If we do not learn from history, we are unlikely to fully recover from it” (“Final Report of the National Commission on the Causes of the Financial and Economic Crisis in the United States”, 2011)

Es célebre el desencuentro entre Karl Popper y Ludwig Wittgenstein acaecido en una fecha tan lejana como el 25 de octubre de 1946 en el Club de Ciencia Moral de la Universidad de Cambridge, presidido por el segundo, en un debate sobre filosofía ante la mirada atónita de una treintena de espectadores.

En un momento de la acalorada discusión, Wittgenstein cogió el atizador de la chimenea y, al parecer, amenazó a Popper. Mario Vargas Llosa cita en “La llamada de la tribu” (Alfaguara, 2018), en relación con este episodio, el libro “Wittgenstein´s poker” (“El atizador de Wittgenstein”), de David Edmonds y John Eidinow. Estos periodistas culturales de la BBC, tras un concienzudo estudio, llegaron a la conclusión de que nunca se sabrá con certeza qué ocurrió durante aquellos diez minutos en el King´s College; es más, no es que los testimonios de los supervivientes entrevistados no coincidieran, es que a veces eran contradictorios. Todo esto lleva a Vargas Llosa (pág. 158) a destacar un problema más general: “que el componente ficticio —imaginario o literario— en la historia es tan inevitable como necesario”.

Lehman Brothers se ha convertido en “el símbolo de una crisis que afectó a todos” (Adam Tooze, «Conmemoremos el “día de Lehman”», El País, 9 de septiembre de 2018). Si es arduo saber qué realidad se esconde tras una discusión entre dos pensadores ante 30 personas, es imposible pretender conocer cuál es la verdad histórica de un fenómeno eminentemente financiero y global como el hundimiento de Lehman, cuyos efectos se han mitificado en buena medida (Hyun Song Shin, “Reflections on the Lehman collapse, 10 years later”, BIS, 15 September 2018). Con buen criterio, José Mª Roldán (“Tropezar dos veces en la misma piedra”, Expansión, 21 de septiembre de 2018), ha indicado que “incluso entre los que vivimos la crisis en primera línea parece no existir una visión clara de lo que nos ha llevado a esta situación”.

Nos encontramos con Lehman, en efecto, ante un símbolo, y atribuir significado directo a un símbolo sin tratar de desentrañar lo que de veras late tras él puede llevar a que se alcancen conclusiones y enseñanzas equivocadas, que aceleren la siguiente crisis o que, para su resolución, simplemente no valgan. Además, los grandes pánicos, como ha señalado Robert J. Shiller, aunque recurrentes, son difíciles de ser anticipados, pues se relacionan con la psicología, que, como se sabe, no es una ciencia exacta (“Roundtable: The West´s Decade of Despair”, Project Syndicate, 28 September 2018).

Con frecuencia escuchamos o leemos que el origen de la crisis se puede encontrar en las hipotecas basura, en la quiebra de Lehman Brothers y en la codicia de los banqueros, con preterición de las propias culpas y responsabilidades, individuales y colectivas. Con la parte de verdad que puede haber en aquellos tópicos, la realidad es mucho más compleja y se reflexiona poco, por ejemplo, sobre una globalización de la que todos nos beneficiamos (incluidos, con frecuencia, los detractores de la globalización), que posibilitó que un mundo interconectado no dispusiera de compartimentos estancos aptos para detener el tsunami que se nos venía encima, que arrasó particularmente a los países occidentales.

Este primer impulso de la crisis sirvió para poner de relieve las carencias de cada país. En el caso de España, los problemas de liquidez en los mercados iniciados en 2007, a los que se dio una importancia menor por nuestros representantes políticos, reventaron con virulencia, en 2008, la burbuja inmobiliaria que se formó con la participación, directa o indirecta, activa o pasiva, voluntaria o involuntaria, de una parte sustancial de las instituciones, de las autoridades y de la población.

Después vendrían los masivos impagos hipotecarios, la desaparición del modelo de las cajas de ahorros, los ataques especulativos contra la deuda pública española e italiana, la “reforma exprés” de nuestra Constitución, la amenaza de desintegración del euro, la creación de la Unión Bancaria, el auge de los populismos, el “Brexit”, el riesgo geopolítico…

Volviendo a Lehman, la cuestión principal que debieron resolver las autoridades reguladoras y supervisoras de los Estados Unidos fue si rescataban a esta entidad o la dejaban caer. Optaron por no intervenir y por someter a este banco a las reglas ordinarias de la quiebra, a diferencia de lo actuado, en ambas orillas del Atlántico, con la práctica totalidad de las instituciones financieras con problemas. La parte más sustancial de los rescates se acometió con dinero público, de los contribuyentes, y se hizo buena la máxima de que los grandes bancos son globales en vida pero nacionales en su rescate, liquidación y “muerte”.

No es de extrañar, por tanto, en un terreno propicio para la confusión entre las causas y los efectos, que la deuda de los gobiernos, las corporaciones no financieras y las familias haya crecido conjuntamente entre 2007 y 2017 en 72 billones de dólares [McKinsey Global Institute, “A decade after the global financial crisis: what has (and hasn´t) changed?”, September 2018, pág. 2].

No obstante, desde el punto de vista de la deuda pública, al coste de los rescates bancarios habría que añadir para justificar este  extraordinario incremento, que nos deja prácticamente inermes ante la siguiente crisis, la menor recaudación fiscal, los mayores desembolsos para cubrir prestaciones de desempleo, el inexorable proceso de envejecimiento de la población occidental y el aumento de las cantidades destinadas a las pensiones y sanidad…

El sistema financiero mundial, bajo los auspicios del G-20, se ha transformado en esta década. Los bancos se han recapitalizado, aunque, en general, no han recuperado el nivel de rentabilidad necesario en un escenario de tipos de interés cercanos a cero o negativos, de transformación digital y de aparición de nuevos competidores mucho más livianos y con mejor reputación entre los potenciales clientes. Se han reforzado la regulación y la supervisión, aunque viene al caso recordar que la transformación digital como aceleradora de la innovación financiera ofrece efectos positivos al mismo tiempo que potencialmente negativos, pues, como nos recordó Timothy F. Geithner (“Stress Test. Reflections on financial crises”, Random House Business Books, 2014, pág. 512), la regulación financiera siempre irá por detrás de la innovación financiera (“Financial regulation will never keep up with financial innovation, but regulators should regard it as a constant challenge, and keep at it”).

La Presidenta del Mecanismo Único de Supervisión del Banco Central Europeo refirió en fecha reciente que los bancos europeos deben aprovechar la época de estabilidad o bonanza para llegar a la siguiente crisis (porque antes o después indefectiblemente habrá otra) liberados de la carga de la crisis anterior (“Interview with Danièle Nouy, Chair of the Supervisory Board of the ECB, conducted by Inguna Ukenabele”, 5 September 2018).

¿Dónde se encuentran los riesgos que pueden desatar la siguiente crisis? Las opiniones son variadas: en el exceso de deuda pública y privada, en el mercado inmobiliario, en la banca en la sombra…

¿Qué pueden hacer los particulares para tratar de llegar bien posicionados a este momento? Reducir su deuda y disponer de dinero suficiente para pagar la hipoteca y no tener que vender las acciones y bonos cuando estén a su precio más bajo, es la fórmula propuesta por Teresa Ghilarducci (“Roundtable: The West´s Decade of Despair”, Project Syndicate, 28 September 2018), que, en general, nos parece acertada, y deja entrever los mecanismos psicológicos apuntados por Shiller.

Entretanto, sin necesidad de saber qué ocurrió exactamente hace diez años en aquellos estremecedores días de septiembre, celebremos que, a veces, la vida da una segunda oportunidad, y que las profecías no siempre terminan cumpliéndose.

Lo que el dinero sí puede comprar

180819 Cataluna Declaraciones Calvo

Reseña de José Marí López Jiménez en 24.08.2018. Todo son finanzas

Nos da la impresión de que Carlos Peña escribió “Lo que el dinero sí puede comprar” (Taurus, 2018) como reacción directa a la obra de Michael Sandel “Lo que el dinero no puede comprar”; también creemos que el detonante definitivo para poner a Peña en marcha fue un paseo, en un fin de semana, por uno de esos grandes centros comerciales (un “mall”, en sus propias palabras), casi todos ellos idénticos, que podemos encontrar en las grandes ciudades de prácticamente cualquier lugar del mundo. Hay otro elemento de gran importancia para conocer qué pudo impulsar a Peña, de formación jurídica, sociológica y filosófica, a escribir este libro sobre los mercados, el consumo y dinero: su nacionalidad chilena, lo que le permite conocer de primera mano la tensión entre comunismo y capitalismo, y la transición de un régimen a otro.

Conocedores como somos de lo que “El dinero no puede comprar”, nos parece aventurado, sin restarle ni un ápice de su calidad y originalidad como pensador, poner a Sandel a la altura de Aristóteles, Santo Tomás, Rousseau, Durkheim, Marx, Polanyi…

En este libro de Carlos Peña prevalece el profundo análisis de la obra ajena, sobre todo de filósofos, sociólogos y antropólogos, de economistas en mucha menor medida, por lo que realmente no se encontrarán ideas originales del autor; de hecho, su último capítulo (“Algunas conclusiones”) se cierra con una doble cita a Isaiah Berlin y a Immanuel Kant. Esto, en cualquier caso, no le quita interés a la obra, que nos parece que destaca por ofrecer otro punto de vista, desde otras disciplinas, en el análisis del mercado y la democracia, que, como mostró Kenneth Arrow, tienen por propósito común aunar decisiones individuales para formar una decisión que las excede a todas.

Peña parte de una constatación predicable de Chile, pero también de cualquier otro país del mundo que, en el marco de una economía de mercado, haya alcanzado un cierto nivel de riqueza individual y colectiva: “la aparición de una muy extendida cultura del consumo y satisfacción por el bienestar material, pero al mismo tiempo la sospecha de que hay algo valioso que se escurre cuando se lo alcanza” (pág. 11), de un “rechazo al dinero como mediador de las relaciones sociales y del mercado como mecanismo de cooperación social” (pág. 15).

Para Peña, “hay, es cierto, una sensación de malestar con las rutinas del consumo y del mercado; pero al mismo tiempo, todos, y a veces especialmente los más críticos, las practican con riguroso entusiasmo como si encontraran un cierto deleite en aquello que, según declaran, los extravía” (pág. 16). No es difícil encontrar ejemplos cercanos que confirman la validez de la afirmación de Peña.

El consumo de masas principia en el siglo XVI, aupado por el auge del comercio marítimo, comenzando a configurarse en aquella fecha las sociedades modernas. Mucho más tarde, en el siglo XX, será un sociólogo, Luhmann, quien determine que el dinero permite en una sociedad diferenciada hasta lo inimaginable reducir la complejidad: el dinero es un medio de comunicación simbólicamente generalizado (pág. 61). Llegado este punto la relación social ya no requiere un vínculo entre dos identidades personales, ni la participación de una conciencia reflexiva, con el resultado de que el vínculo social se reduce a meras interacciones mudas, como ocurre hoy en un mercado o centro comercial (págs. 62 y 63).

Desde la antropología se concibe el intercambio como el hecho social fundamental sobre el que se erige el orden social en su conjunto (pág. 65). De la reflexión de Mauss, discípulo y sobrino de Durkheim, resulta que todo orden social reposa en la distinción entre lo sagrado y lo profano. Uno de los sacrificios —simbólicos— de nuestra época, del moderno capitalismo, sería el consumo, que aúna dilapidación, derroche y culpa (pág. 66).

La explicación de los mercados y de los intercambios desde la economía, pone de relieve Peña, es mucho más modesta, para llegar, tras un origen que ligó el mercado (“mercatus”, en latín) con el dios Mercurio, a un mecanismo abstracto que permite fijar precios para el intercambio, visión que se consolidó con Alfred Marshall (págs. 70 y 71).

Nos ha parecido singular que la palabra española específica para designar al mercado sea “feria”, lo que colorea el fenómeno con un tinte festivo, que no se encuentra en otras lenguas más ascéticas en este sentido, como el inglés, el francés o el alemán. En la economía clásica el mercado no era tan relevante para fijar los precios, pues lo verdaderamente notable era la función del trabajo humano, como concluyó David Ricardo, a quien Marx admiró y siguió en este punto.

Fue Fiedrich von Hayek, siguiendo a Karl Menger (pág. 110), el que señaló que el mercado es una institución que permite alcanzar, gracias al sistema de precios (pág. 108), soluciones racionales sin que exista un órgano centralizado que asuma tal tarea. Hayek, que diferenció entre democracia y liberalismo, llegó a admitir controvertidamente en una visita al Chile de Pinochet que “es posible que un dictador gobierne de manera liberal (…). Yo personalmente prefiero a un dictador liberal que a un gobierno democrático carente de liberalismo” (pág. 76). Este “dictador liberal” se puede identificar, precisa Peña, con quien promueve el orden de mercado.

A pesar de todo, con sus posibles excesos y la hipotética falta de comprensión del sentido último de sus palabras, Hayek formuló un concepto que consideramos extraordinario, el de “catalaxia”, para referir que el orden de mercado no se limita al intercambio sino que también puede servir para admitir al enemigo en la comunidad y, en consecuencia, transformarle en amigo (pág. 77). Así concebido, el mercado sería el mecanismo de integración por excelencia, que permitiría, en algún momento, prescindir de la política.

Puede que el más agudo de los críticos de Hayek haya sido Karl Polanyi. Para este, hay tres tipos básicos de integración social: la reciprocidad, la redistribución y el intercambio en sentido estricto. El error de la economía moderna, de la economía neoclásica, consistiría en reducir toda la actividad económica al intercambio (pág. 83), como consecuencia de una decisión adoptada consciente y voluntariamente por alguien en algún momento y lugar. Esta ingeniería social, este viraje hacia la “comodificación” (del inglés “commodity”) de la vida, acaeció entre 1750 y 1850 (la “Gran Transformación”), siendo su centro impulsor la Inglaterra de dicha época. Este dominio del mercado amenaza la existencia de la sociedad en su conjunto.

Si Polanyi estima que la sociedad dominada por el mercado queda a merced del fascismo, la consolidación de instancias centrales de decisión llevaría, para Hayek, al fascismo o al comunismo (curiosamente, señala Peña, las obras centrales de ambos autores —“La gran transformación” y “Camino de servidumbre”, respectivamente— se publicaron en 1944). Peña no se pronuncia sobre la unanimidad para condenar a los fascismos y la ambigüedad, incluso el abierto apoyo que le prestan algunos a estas alturas, a los regímenes totalitarios de signo opuesto.

La sociedad capitalista moderna —la “jaula de hierro” weberiana— se define por el tránsito de la comunidad, basada en el conocimiento mutuo y en los estrechos lazos entre sus integrantes, a la sociedad, sustentada en relaciones mucho más superficiales y en el contrato. Es posible que el rechazo al mercado derive de una cierta nostalgia hacia esa primitiva comunidad en la que los destinos de todos estaban fuertemente anudados, a pesar de la limitación para elegir y forjar un propio destino que ella suponía.

Durkheim, como Polanyi, identificó que el vínculo social entre los individuos debía inspirarse en convicciones más o menos sacras, no contractuales ni mercantiles, pero unificadoras materialmente de la vida social (pág. 94). De aquí surgirá con el tiempo una tensión entre el Estado, que ofrece este marco de convivencia, y el mercado, sobre todo cuando las fronteras del primero se desbordan por el comercio internacional y por la globalización.

Peña pone un punto de sentido común al escribir que “Un mundo totalmente mercantilizado, donde todas las cosas existentes fueran objeto de cambio, como uno absolutamente desmercantilizado, donde cada cosa fuera singular, única y no susceptible de cambio ni sustitución, son absurdos, tipos polares que no encuentran correlato en la realidad” (pág. 150), luego “en todas las sociedades hay cosas que son puestas aparte del intercambio, cosas, como diría Sandel, que el dinero no puede comprar” (pág. 151). Un ejemplo de ello puede encontrarse en las leyes suntuarias, que establecen quién puede comprar qué, partiendo del lugar que cada individuo ocupa en el orden social, es decir, atendiendo a su adscripción social, aunque este criterio ordenador se ha ido atenuando paulatinamente con la consolidación del mercado, al que puede acceder, en principio, cualquiera, como veremos enseguida.

Posteriormente Peña cita a Dworkin, para el que el trato igualitario al que nuestras sociedades deben aspirar se alcanza mejor por el mercado que por el Estado redistribuidor (pág. 158), no tanto por razones de eficiencia sino por “el hecho de que favorece la expansión y el ejercicio de la libertad concebida como la capacidad igual de los seres humanos de decidir el tipo de vida que quieren vivir” (pág. 164).

Apunta Peña, citando a Tocqueville (“Lo que odian los hombres es una clase de desigualdad más que la desigualdad misma”), que algunas desigualdades son merecidas y correctas, como las que reflejan el esfuerzo personal, y otras son inmerecidas e incorrectas, como las que se desprenden de factores meramente adscriptivos o hereditarios, que poco o nada tienen que ver con el esfuerzo personal: “A una sociedad democrática, entonces, no le repugna la desigualdad en sí misma (…) sino la desigualdad que no es producto del mérito o el esfuerzo personal. Este tipo de desigualdad es moralmente valiosa porque realiza el ideal (de) que la vida personal dependa de la voluntad de cada uno” (pág. 185).

Hay alguna reflexión de Peña que quizás mereciera mayor precisión o desarrollo, como cuando escribe que “el acceso a las mercancías está restringido por la disponibilidad de dinero (…), el mercado está diseñado, en principio, para todo el mundo, como si todos pudieran alcanzarlo” (pág. 203), obviando que podría darse el caso de que determinadas personas renunciaran voluntariamente al intercambio de una mercancía o servicio por dinero y decidieran recurrir a la permuta, en sentido amplio, para satisfacer sus necesidades, o que en la fecha actual en nuestra sociedad cosmopolita y globalizada se premia más en el reparto de la riqueza al capital que a los trabajadores que con su quehacer diario hacen que el movimiento del engranaje del mercado sea posible (lo que nos llevaría, de nuevo, al terreno de la distribución y la redistribución, tanto privada como pública).

Con todo, merece ser apreciado el esfuerzo del profesor Peña y su capacidad para enhebrar las ideas originadas en diversos ámbitos del conocimiento para explicar qué es el mercado y el dinero, desde Aristóteles hasta Michael Sandel.