Presupuesto de la UE: Reforzar el papel de la UE como proveedora de seguridad y defensa

Estrasburgo, 13 de junio de 2018

En el próximo presupuesto a largo plazo de la UE (2021-2027), la Comisión propone aumentar la autonomía estratégica de la UE, impulsar su capacidad para proteger a los ciudadanos y convertir a la UE en un interlocutor de mayor peso.

Un Fondo Europeo de Defensa dotado con 13 000 millones de euros proporcionará la capacidad financiera necesaria para potenciar las inversiones transfronterizas en tecnología y equipos de vanguardia plenamente interoperables, en ámbitos como los del software encriptado y la tecnología de drones. Además, la alta representante propone hoy, con el apoyo de la Comisión, un nuevo Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, dotado con 10 500 millones de euros: un instrumento al margen del presupuesto a largo plazo de la UE que ayudará a mejorar la capacidad de la Unión para evitar conflictos, consolidar la paz y garantizar la seguridad internacional.

Federica Mogherini, alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidenta de la Comisión Europea, ha declarado: «Durante los últimos años, la Unión Europea ha tomado medidas en los ámbitos de la seguridad y la defensa que antes parecían impensables. Ahora podemos apoyar la investigación y la cooperación para desarrollar capacidades de defensa. Estamos tomando medidas que facilitarán la rapidez de movimientos de las fuerzas de los Estados miembros en Europa. Además, con el apoyo de la Comisión, propongo la creación de un Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, que permitirá mejorar la financiación de las operaciones militares de la UE y mejorar nuestro respaldo a las acciones de nuestros socios».

En declaraciones de Jyrki Katainen, vicepresidente responsable de Fomento del Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad: «Lo que proponemos ayudará a la UE a tomar las riendas de su propio destino. «Estamos asumiendo mayores responsabilidades a la hora de defender y proteger a nuestros ciudadanos. Por primera vez en la historia de la Unión Europea, una parte del presupuesto de la UE se consagra a invertir de forma colectiva para desarrollar nuevas tecnologías y equipos para proteger a nuestra población. El Fondo Europeo de Defensa es un verdadero instrumento europeo para fomentar las inversiones conjuntas y amplificar los esfuerzos en materia de defensa de los Estados miembros».

Por su parte, Elżbieta Bieńkowska, comisaria de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes, ha añadido: «El Fondo Europeo de Defensa constituye un punto de inflexión para la cooperación en materia de defensa en Europa. Basándonos en las primeras iniciativas puestas a prueba durante los dos últimos años, las estamos ampliando para desplegar un ambicioso instrumento europeo cuyo objetivo es apoyar los proyectos de defensa colaborativos a lo largo de todo su ciclo de desarrollo. El Fondo, con una dotación de 13 000 millones de euros, pone de manifiesto que la Comisión se toma muy en serio su intención de construir una Europa que defienda y proteja a sus ciudadanos».

El Fondo Europeo de Defensa

El nuevo Fondo Europeo de Defensa, con una dotación de 13 000 millones de euros, aportará 4 100 millones de euros para financiar directamente proyectos de investigación competitivos y colaborativos, en particular mediante subvenciones. Superada la fase de investigación, se pondrán a disposición de los Estados miembros 8 900 millones de euros para complementar su inversión, cofinanciando los costes del desarrollo de prototipos y los requisitos de certificación y ensayo resultantes. El Fondo colocará a la UE entre los cuatro inversores en investigación y tecnología de defensa más importantes de Europa, y funcionará como catalizador de una base industrial y científica innovadora y competitiva.

Las principales características del Fondo Europeo de Defensa son las siguientes:

  • Financiación de proyectos que contribuyen a que la UE esté más segura y que responden a las prioridades acordadas por los Estados miembros en el marco de la política común de seguridad y defensa y de otras organizaciones regionales e internacionales, como la OTAN.
  • Solo son admisibles los proyectos colaborativos en los que intervengan al menos tres participantes de tres Estados miembros.
  • La UE solo cofinanciará el desarrollo de prototipos comunes si los Estados miembros se comprometen a comprar el producto final.
  • Se incentiva con fuerza la participación transfronteriza de las pymes y las empresas de mediana capitalización, ofreciéndoles porcentajes de financiación más altos y favoreciendo los proyectos llevados a cabo por consorcios que incluyan pymes, así como, en caso necesario, poniendo en marcha convocatorias de propuestas específicas.
  • El objetivo es conseguir innovaciones punteras, con un 5 % de los fondos destinados a tecnologías disruptivas y equipos innovadores que permitan a la UE impulsar su liderazgo tecnológico a largo plazo.
  • Los proyectos realizados en el marco de la cooperación estructurada permanente (CEP), de ser admisibles, reciben una bonificación de cofinanciación adicional del 10 %, pero dicha financiación no es automática.

El Fondo Europeo de Apoyo a la Paz

Con el nuevo Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, la alta representante, con el apoyo de la Comisión, propone un nuevo fondo al margen del presupuesto, dotado de 10 500 millones de euros, que reunirá los mecanismos existentes fuera del presupuesto dedicados a la seguridad y la defensa con el fin de superar las actuales carencias y limitaciones. Servirá para aumentar la eficacia de la financiación de las misiones y operaciones militares dentro del marco de la política común de seguridad y defensa (PCSD). Facilitará las contribuciones de la UE a las operaciones de apoyo a la paz dirigidas por sus socios y ampliará el ámbito de las ayudas militares y de defensa que la UE puede ofrecer. Cubrirá gastos que no pueden financiarse mediante el presupuesto de la UE debido a sus implicaciones militares y de defensa.

Próximas etapas

Alcanzar un acuerdo rápido sobre el presupuesto general de la UE a largo plazo y sus propuestas sectoriales resulta fundamental para garantizar que los fondos de la UE empiecen a dar resultados sobre el terreno lo antes posible.

De producirse unos retrasos como los que se vivieron al comienzo del actual período presupuestario 2014-2020, sería necesario retrasar las convocatorias de propuestas para proyectos colaborativos en ámbitos como los de los metamateriales, el software encriptado, la tecnología de drones o la comunicación por satélite.

Conseguir un acuerdo en 2019 sobre el próximo presupuesto a largo plazo permitiría una transición fluida entre el actual presupuesto a largo plazo (2014-2020) y el nuevo, garantizando así la previsibilidad y la continuidad de la financiación en beneficio de todos.

Tras recabar el apoyo de la Comisión, la Alta Representante presentará la propuesta de creación del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz al Consejo, que deberá tomar una decisión al respecto por unanimidad.

Antecedentes

En sus orientaciones políticas de junio de 2014, el presidente Juncker consideró prioritario reforzar la seguridad de los ciudadanos europeos. En su discurso sobre el estado de la Unión de 2016 anunció la creación de un Fondo Europeo de Defensa.

La Comisión presentó la primera versión del Fondo Europeo de Defensa en junio de 2017, lo que ha permitido poner a prueba la cooperación en materia de defensa a nivel de la UE mediante la Acción preparatoria sobre investigación en materia de defensa para el período 2017-2019 y el Programa Europeo de Desarrollo Industrial en materia de Defensa para el período 2019-2020.

La propuesta relativa al Fondo Europeo de Defensa presentada hoy cumple con el compromiso, contraído en junio de 2017, de ampliar la financiación inicial en el período hasta 2020 con un Fondo más sustancioso.

El Fondo Europeo de Defensa servirá de complemento de otros programas de la UE, en particular, del presupuesto de 6 500 millones de euros del Mecanismo «Conectar Europa» reservado para mejorar las infraestructuras de transporte estratégicas de la UE y adecuarlas a la movilidad militar, y de los 100 000 millones de euros del nuevo programa de investigación e innovación Horizonte Europa.

Más información 

Textos jurídicos y fichas informativas:

  • Propuesta de Reglamento por el que se establece el Fondo Europeo de Defensa [COM(2018) 476]
  • Anexo de la propuesta de Reglamento
  • Evaluación de impacto [SWD(2018) 345]
  • Resumen de la evaluación de impacto
  • Ficha informativa: El Fondo Europeo de Defensa

Ficha informativa: El Fondo Europeo de Apoyo a la Paz

Preguntas y respuestas: El Fondo Europeo de Apoyo a la Paz

Puede accederse a más información sobre el presupuesto de la UE para el futuro aquí

Comisión Europea. 13.06.2018

Populismo y desigualdad: a lomos de un elefante

 

Por José Manuel Domínguez, catedrático de Hacienda Pública en Tiempo Vivo

La ola del populismo se ha desatado en los últimos años. La Real Academia Española define este vocablo como la “tendencia política que pretende atraerse a las clases populares”. Resulta significativo que el término no aparezca en la edición del “Diccionario de la Lengua Española” de 1992. El populismo se ha extendido en muchos países, con distinta suerte en cuanto al acceso al poder formal. Con independencia de ello, su influencia real, en una sociedad en la que han alcanzado tanta relevancia las redes sociales, es notoria. Pese a las tendencias recientes, en modo alguno es un fenómeno novedoso.

Tampoco lo es ya la narrativa convencional que postula que el ascenso del populismo tiene sus raíces en la marginación de las clases medias (especialmente en sus estratos inferiores) en el reparto de los frutos de los cambios económicos acaecidos en el curso de las últimas décadas, marcadas por la globalización económica y el avance de las denominadas economías emergentes. El empeoramiento relativo de los “excluidos”, “marginados” o “relegados” (“the left behind”) aparece como uno de los principales factores desencadenantes de la ola de descontento popular.

Un estudio económico de gran impacto aportó un aval estadístico a dicha tesis. Christoph Lakner y Branko Milanovic, en un trabajo publicado en 2015 (“Global income distribution: from the fall of the Berlin Wall to the Great Recession”, The World Bank Economic Review Advance Access, 12 de agosto), ponían de manifiesto la variación acumulada de la renta entre 1988 y 2008 por grupos de renta, para la economía mundial en su conjunto.

El gráfico en cuestión muestra unos rasgos muy señalados: i) unos crecimientos muy altos, entre el 60% y el 80%, para las rentas medianas; ii) también un crecimiento muy elevado, entre el 40% y el 60%, para las mayores rentas; y iii) un estancamiento para los grupos integrantes del 20% situado a la izquierda de los más ricos.

Reconozco que la primera vez que vi este gráfico, cuyo tratamiento tenía -y tengo- pendiente desde hace tiempo en el marco de un trabajo sucesivamente aplazado sobre la desigualdad económica, no pude evitar evocar el artículo que el escritor Juan Ceyles publicó en el primer número de la revista eXtoikos (“¡Cuidado con los gráficos!”, nº 1, 2011): “Al pie de estos enormes escenarios figuraban edictos en diferentes idiomas, pero tan solo pude colegir los términos latinos y logré traducir el nombre del país y las cotas referenciadas”. Aun cuando en este caso esa tarea no resultara tan inmediata, sí se ha cumplido el vaticinio de que “… en estos juegos de pértigas y cordajes, en ese bajar y subir de rampas y escaleras, estaba trazada toda nuestra vida y que era fácil tomar conciencia de toda esa realidad con solo mirarla con un poco de atención; y hasta vivenciarla… en tal dimensión, que para mí fuera antes era terrorífica y ahora se me presentaba como felizmente mágica”.

La curva trazada por los datos calculados por Lakner y Milanovic no tardó en ser descrita como la “curva del elefante”, que ha llegado a ser calificada como “el gráfico más importante para comprender la política actual”, “el gráfico más influyente de la última década” o “el gráfico que explica el mundo”.

La identificación de la curva con el perfil de un elefante no requiere de demasiadas dotes imaginativas (sí de algunas), pero sí son precisas ciertas matizaciones para conciliar su forma con las conclusiones antes expresadas. La fundamental, que en la franja correspondiente a los percentiles 80º y 90º, claramente “ricos” dentro del ranking mundial, se sitúan las familias más pobres de los países más avanzados.

El éxito de la “curva del elefante” ha sido extraordinario, ya que, como señalaba antes, aportaba un soporte estadístico a la tesis predominante acerca del descontento social en los países desarrollados.

Sin dejar de reconocer en modo alguno la importancia de la desigualdad económica, la medición de esta, especialmente a lo largo del tiempo, se enfrenta con notables escollos metodológicos, como poníamos de manifiesto en el número 13 (2014) de eXtoikos.

En este contexto, hay que hacer mención del estudio realizado por Adam Corlett (“Examining an elephant”, Resolution Foundation, septiembre 2016), en el que se pretendía dilucidar si la “curva del elefante” resolvía realmente la explicación acerca de la evolución de las clases medias de los países ricos.

Según este estudio, el mayor crecimiento de la población en los países emergentes supone una dificultad para comparar la evolución de las familias con rentas medias-bajas a lo largo del tiempo, ya que su posición en el ranking de renta global ha cambiado. De hecho, la imagen del elefante se desvanece cuando se toman los datos a partir de una población constante con exclusión de China, Japón y los países excomunistas.

Igualmente, una actualización realizada por B. Milanovic con datos hasta 2011 sugiere un mayor crecimiento entre los grupos afectados por el estancamiento de sus rentas en los 30 años anteriores, y mucha menos ganancia para las personas situadas en el 1% más alto de las rentas globales (C. Giles y S. Donnan, “Globalisation ‘not to blame’ for income woes, study says”, Financial Times, 13 de septiembre de 2016).

La desigualdad económica tiene una enorme trascendencia. La realidad diaria de aquellas familias que no tienen suficiente capacidad adquisitiva o, aún peor, de aquellas otras que quedan excluidas económica y socialmente es un problema crucial que no puede desatenderse. De su adecuado tratamiento depende en gran medida la estabilidad política y social. Esa realidad condiciona las preferencias políticas, pero también lo hace de manera destacada la percepción social de los problemas económicos. De ahí la trascendencia de que los diagnósticos realizados reflejen lo más fidedignamente posible su verdadero alcance.

 

La derrota del pensamiento, por Rafael Vidal

El Director del Foro para la Paz en el Mediterráneo acaba de publicar un libro titulado LA DERROTA DEL PENSAMIENTO, en donde a través de más de doscientas páginas reflexiona sobre distintos aspectos y problemas de la sociedad en que nos ha tocado vivir.

Diseño de la portada: José Pablo García. www.josepablogarcia.com

LA DERROTA DEL PENSAMIENTO. RAFAEL VIDAL