“La última batalla de Blas de Lezo” de Mariela Beltrán y Carolina Aguado.

Las autoras con Rafael Vidal

En el auditorio del Museo del Patrimonio Municipal, se ha presentado el  libro“La última batalla de Blas de Lezo” de Mariela Beltrán y Carolina Aguado.

El acto fue presentado por el Dr. Rafael Vidal Delgado, Coronel de artillería y de estado mayor y Vicepresidente Ejecutivo del Foro para la Paz en el Mediterráneo.

Blas de Lezo fue enterrado bajo un arco de mármol en el Convento de Dominicos de Cartagena de Indias. Así lo afirmaba su hijo Blas Fernando en una carta fechada en 1773 dirigida al director de la Academia de Guardiamarinas de Cádiz desvelando la ubicación de la tumba del marino, el mayor enigma de su biografía. El documento, conservado en el Archivo del Museo Naval y hasta ahora inédito, es la principal aportación del libro La última batalla de Blas de Lezo, publicado por EDAF, una completa revisión histórica sobre uno de los marinos más relevantes de la historia naval española.

Una obra alejada de los tópicos

La última batalla de Blas de Lezo desmiente muchas de las rotundas afirmaciones que la historiografía ha atribuido desde hace dos siglos a Blas de Lezo para explorar con rigor la dimensión humana y militar del vasco en su batalla más importante y una de las mayores gestas de la historia militar: la defensa de Cartagena de Indias en 1741. Por primera vez se saca a la luz la testamentaría de Blas de Lezo y se muestran documentos hasta ahora desconocidos en manos de algunos descendientes del marino, como las cartas del padre de Blas de Lezo con Josefa Pacheco, que han arrojado información muy valiosa para comprender su biografía.

La obra, de seiscientas páginas, se nutre de más de un centenar de fuentes inéditas consultadas en archivos en una quincena de ciudades y localidades de España, Colombia, Estados Unidos, Francia y Perú: Archivo Histórico Nacional, Archivo General de Indias, Archivo Nacional de Simancas, Biblioteca Nacional de España, Archivo Cartográfico del Centro Geográfico del Ejército, Archivo del Museo Naval, Archivo General Militar de Madrid, Archivo Militar de Segovia, Archives Nationales de France, Archivo General de la Nación de Colombia, Biblioteca del Congreso de los EE.UU., Archivo General de la Nación de Perú y Archivo General de Palacio, entre otras instituciones destacadas.

El libro amplía la galería de personajes, describe con detalle a los protagonistas menos conocidos y realiza la aproximación más veraz hecha hasta ahora de la defensa de los castillos de San Luis y de San Felipe, gracias al análisis y comparación de los testimonios y las experiencias de quienes vivieron la batalla desde dentro, en el bando español y en el británico. A partir de las fuentes documentales se reconstruye el juicio al que se hubiera enfrentado Lezo, desgranando tanto las acusaciones que se le formulan como sus posibles argumentos de defensa. La obra se extiende más allá de la muerte del marino para seguir el rastro de su herencia y la situación de su familia tras su muerte, de la viuda y de los hijos.

Un numerosos público asistió al acto de presentación del libro

Entrevista a Mariela Beltrán en Es-Radio:

España amputada: Gibraltar

“EL REINO UNIDO DEBE REPARAR UN ERROR HISTÓRICO QUE CRECE CADA DÍA”

Esta es la carta que Alvaro de Marichalar envió en 2012 al Príncipe Eduardo de Inglaterra antes de su visita a Gibraltar

Carta abierta a S.A.R. el Príncipe Eduardo de Inglaterra, Conde de Wessex

Gibraltar, 10 de junio de 2012

Alteza,

La próxima semana, Gibraltar será honrado con Vuestra presencia. ¡Bienvenido al Reino de España!

Como Vuestra Alteza podrá conocer, hace tres siglos durante la Guerra de Sucesión española el Almirante Rooke reclamó fraudulentamente Gibraltar para la Reina Ana de Inglaterra (en lugar de hacerlo para quien “trabajaba” Rooke: el Archiduque Carlos; pretendiente al Trono de España). Este deshonroso hecho es calificado en la Encyclopedia Britannica (edición de 1879) como “un caso de patriotismo sin escrúpulos contrario al honor de Inglaterra”. Es interesante leerlo en la página 586 del volúmen 10.

Desde entonces, España viene reclamando la soberanía de Gibraltar.

Recientemente, las Naciones Unidas también declaraban que Gibraltar debe ser devuelto a España.

En 1862 el estadista británico John Bright declaró que Gibraltar fue tomado y ocupado por Inglaterra cuando no había ninguna guerra entre Inglaterra y España, por lo que fue una actuación inmoral contraria a cualquier ley o código de honor. En 1954, el autor inglés Halliday Sutherland también declaró que la ocupación de Gibraltar en 1704 representó un acto de piratería. En 1966 el británico Arnold J.Toynbee advirtió de la injusticia que supone mantener la ocupación británica.

No voy a transcribir aquí otros comentarios de autores españoles sobre la ocupación de Gibraltar; me limito a las opiniones de muchos británicos que se manifiestan al lado del sentido común; la justicia; la verdad y el honor.

Durante Vuestra visita conviene que recordéis que el Tratado de Utrecht de 1713 sólo contempla la concesión de la Roca, sin jurisdicción alguna sobre las aguas circundantes. Los irracionales problemas recientes con los pescadores de Algeciras y La Línea, o el fiasco del Odyssey con sus oficinas y navíos basados en Gibraltar, son las pruebas más recientes de una violación continuada de la jurisdicción española sobre sus aguas territoriales. Y todavía más grave es el proyecto “Eastside” que está ganando tierra al mar a costa de las aguas españolas mediante la utilización de plataformas erigidas sobre el fondo marino español. Estamos ante un proyecto de 380,000 m2 que supone una nueva violación flagrante de la soberanía española.

El Tratado (que negoció y firmó Francia en nombre de España) también excluye el Istmo y no contempla ninguna comunicación terrestre con el continente. Además, no concede ninguna Jurisdicción Territorial (sólo fueron cedidos en usufructo el Puerto; la Ciudad y el Castillo sin soberanía o propiedad sobre el territorio que permanecía español aunque en manos inglesas). Esto quiere decir que el Reino Unido no está en una posición de soberanía completa sobre Gibraltar al no tener capacidad legal de dictar leyes en el Territorio. Por lo tanto, Vuestra Alteza va a visitar tierra española que de alguna forma se encuentra “alquilada” al Reino Unido por la fuerza…

El Istmo, ahora ilegalmente ocupado, fue temporalmente prestado por España (dos veces) a la población gibraltareña en el siglo XIX por motivos humanitarios (ayudar a aislar la población infectada por la Fiebre Amarilla en 1815 y 1854) y también patrióticos; ya que nosotros consideramos a los gibraltareños como nuestros compatriotas (como no podía ser de otra manera). Desde entonces, el Reino Unido viene ocupado el Istmo ilícitamente llegando a construir un aeropuerto aprovechando la coyuntura de la Guerra Civil española. En 1951 el profesor de la universidad de Glasgow William C. Atkinson, declaró que con su actuación Inglaterra añadió el insulto a la herida.

Vuestra Alteza inaugurará el nuevo aeropuerto de Gibraltar durante esta visita. Como parece que todavía no se ha decidido el nombre, sugiero bautizarlo como “Aeropuerto del Buen Samaritano”. Ello honraría a la Nación que ayudó a los enfermos ingleses; a nuestra historia común europea, y al suelo donde está construido. Nuestros dos Países son ahora aliados y amigos. El Reino Unido debe reparar un error histórico que crece cada día y devolver Gibraltar al Reino de España, concediendo a las personas de Gibraltar el derecho de continuar siendo ciudadanos británicos. Esta es el única manera buena; lógica; educada; apropiada; civilizada; correcta; amable; elegante y además legal de solucionar este aburrido asunto.

El bien camina al lado de quien piensa bien. Pensemos bien y en positivo para hacer bueno el lema que debéis conocer bien por llevarlo en Vuestras armas: “Honni soit qui mal y pense”.

Con mis mejores deseos en Vuestra visita al sur de España, recibid un afectuoso saludo,

Álvaro de Marichalar y Sáenz de Tejada

Gibraltar, REINO DE ESPAÑA

Rafael Vidal Delgado, publicado en http://www.belt.es  30.07.2014

El artículo, aunque tiene más de cuatro años, tiene total validez y complementa al publicado en el periódico La Razón.

El 4 de agosto de 2014 se conmemora el 310 aniversario de la conquista de Gibraltar por las tropas del archiduque Carlos de Austria, apoyado por una escuadra británica al mando del almirante Rooke, cuya misión, asignada por su gobierno, era la de ocupar el Peñón y que sirviera de base de operaciones navales para el Mediterráneo (1).
Pocos años después, por el Tratado de Utrech se cedió la propiedad, no la soberanía, de la ciudad de Gibraltar a la corona inglesa.
Encontrándose Napoleón prisionero en Santa Elena, su biógrafo, el conde Las Casas, le preguntó la razón por la que no había intentado conquistar Gibraltar, a lo que contestó el emperador que Gibraltar era una muestra del orgullo británico que hería plenamente la sensibilidad española, no debiendo estratégicamente romper tal combinación.
Con motivo del homenaje que el Foro para la Paz en el Mediterráneo ofrecerá al marino español Blas de Lezo en la ciudad de Málaga, en una entrevista en la cadena Cope, el periodista me preguntó si los españoles consideraban enemigos a los ingleses, a lo que contesté que de ninguna manera, que las guerras entre los países europeos en el pasado se asemejaban a guerra civiles, de lucha entre hermanos, y los británicos, siendo aliados y amigos, somos como dos hermanos de la misma familia que no nos llevamos bien, precisamente a causa de Gibraltar (2).
A finales de mes (día 24) se conmemora otro hecho histórico, el cual se trata de forma separada con la caída de Gibraltar cuando se encuentran totalmente ligados: la batalla naval de Vélez-Málaga o de Málaga, en la cual la flota que había ocupado Gibraltar se enfrentó a un combinado galoespañol al mando del conde de Toulouse. La batalla quedó indecisa, incluso tácticamente fue una victoria francoespañola, pero estratégicamente fue una victoria para Gran Bretaña, debido a que la flota que apoyaba a Felipe V, tenía por cometido vencer a la británica y hacerse dueña del Mediterráneo, lo que provocaría la reconquista de la Roca, pero los franceses, en ese miedo cerval a la marina inglesa, tras la batalla, se retiraron a Tolón, en donde se encerraron hasta el final de la guerra, provocando con ello la consolidación de la ocupación de Gibraltar.

 Se ha escrito hasta la saciedad sobre los intentos españoles por recuperar Gibraltar. En la revista Ejército nº 619 de 1991, se publicó un completo documento, cuyo valor lo da, los escritos de dos tratadistas extraordinarios, el general Uxó Palasí y el contralmirante Salgado Alba, los cuales me invitaron, entonces comandante a participar en el mismo, siendo estas publicaciones una referente para el contencioso entre España y el Reino Unido.

¿Ha sido bien planteado el tema de Gibraltar por parte de España? Indudablemente no, vistos los resultados, sin ningún tipo de avance. El problema radica, única y exclusivamente, en que este asunto no constituye una razón de Estado, por lo que cada gobierno de turno sigue su propia política.

Los gobiernos del siglo XVIII fueron los únicos que mantuvieron una estrategia política, aunque más dirigida a los continuos enfrentamientos con Gran Bretaña que a la recuperación del Peñón. El siglo XIX fue un verdadero caos, enfangada nuestra Patria en guerras civiles, insurrecciones, alzamiento, revoluciones, etc., mostrando todas las que eran de “izquierda” (la expresión se escribe con su cautela), una predilección por atemperar la confrontación con los ingleses, los cuales prestaban gustosos su base de Gibraltar como origen de muchas de las luchas políticas de dicho siglo.

El régimen de Franco siguió una política firme y clara, disponiéndose de los documentos reivindicativos perfectamente ordenados, aunque la debilidad internacional de España permitió muy pocos avances.

Llega la democracia y nos encontramos con una constante dicotomía, gobiernen unos u otros. Con los gobiernos socialistas la postura es la de facilitar las cosas, dando todo lo que piden, tanto británicos como gibraltareños, aunque ellos no proporcionan nada y sus promesas siempre quedan en aguas de borrajas por “presuntos fallos en la redacción del articulado”. Con los gobiernos populares, la posición es de firmeza, provocándose roces policiales, de fronteras, de aguas jurisdiccionales (la Roca, según el tratado de Utrech no tiene aguas jurisdiccionales), pesca y otras cuestiones, con obligadas protestas diplomáticas de uno y otro gobierno.

Pero tanto el gobierno británico como el gibraltareño saben que el tiempo juega a su favor y que tras un gobierno popular, llegará otro socialista y conseguirán avances a su favor, sin posibilidad de marcha atrás.

En el texto de la conferencia de Huesca (nota 1), hay suficientes argumentos para clarificar el tema, sin que sea necesario repetirlo en esta breve columna, por lo que al mismo me remito.

España debe marcarse una estrategia política con respecto a Gibraltar. Desde hace 310 años, tenemos una amputación del territorio patrio. ¿Tal vez tengamos que aceptarla? Puede ser una opción, pero desde luego no lleva a ningún puerto ese tira y afloja permanente, que lo único que provoca es un desgaste entre las relaciones de ambas naciones y una debilidad política internacional de nuestra posición en el mundo, porque queramos o no, en la actualidad, tanto Europa como los aliados del otro lado del Atlántico, se colocarán en un enfrentamiento pleno a favor de Gran Bretaña, no siendo este posicionamiento de carácter ideológico, sino que nuestros hermanos británicos asumen mayores compromisos internacionales que nosotros los españoles y eso tiene un coste queramos o no.

Nuestros políticos deben reflexionar de forma “fría” sobre la política a seguir. Tenemos que ser realistas y dejar atrás este contencioso, que como decía Napoleón, es un enfrentamiento que nadie del exterior intentará solucionar. Gibraltar exige estudio y análisis. Cualquier momento es bueno para sentarse a reflexionar sobre el tema todas las fuerzas políticas españolas, pero no lo haremos, somos demasiado egoístas.

(1) Conferencia pronunciada por el autor en Huesca:

http://www.uma.es/foroparalapazenelmediterraneo/wp-content/uploads/2014/02/140217-Gibraltar-espina-clavada-en-el-costado-de-Espa%C3%B1a.pdf

http://www.belt.es/expertos/home2_experto.asp?id=6856

http://www.belt.es/articulos/articulo.asp?id=957
Otros enlaces sobre el mismo tema del coronel Vidal Delgado:

http://portal.protecturi.org/gibraltar-un-conflicto-de-300-anos-i/

(2) Entrevista:

http://www.cope.es/player/rcm-240714&id=2014072414520001&activo=10

Por qué es importante controlar Gibraltar

El Peñón ha sido el gran escollo de la recta final del Brexit, pero lo cierto es que es un agujero negro para las arcas españolas desde hace tiempo después de consolidarse como el tercer enclave más rico del mundo.

25.11.2018. La Razón

Un 49% subió el PIB del Peñón entre 2011 y 2015: los peores años de la crisis que se cebó con el Campo de Gibraltar

Un 49% subió el PIB del Peñón entre 2011 y 2015: los peores años de la crisis que se cebó con el Campo de Gibraltar / larazon.es

Justo sobre la mesa de trabajo del ministro de Exteriores en su despacho del palacio de Santa Cruz –sede central del Ministerio en Madrid– está colgado desde tiempo inmemorial un óleo centenario en el que, a pesar de que necesita claramente una restauración urgente, se puede distinguir la ominosa silueta del Peñón de Gibraltar: el «asunto Exterior» por antonomasia de España. Castiella, Pérez Llorca, Morán, Fernández-Ordoñez, Solana, Moratinos, Margallo y ahora Borrell estuvieron todos obligados a soportar este penoso recordatorio todas las mañanas al llegar a su puesto de trabajo.

► El yugo del tratado de Utretch o por qué Gibraltar pertenece a Reino Unido y no a España

A la eterna espina clavada en el orgullo patrio se ha añadido desde los años ochenta un problema si cabe aun mayor: la colonia británica se ha convertido en uno de los paraísos fiscales más escandalosamente eficaces del planeta, en un agujero negro sin fondo para las arcas de la Hacienda española y europea, en el megacasino «online» más grande del mundo y, resumiendo, en un enclave opaco y sospechosamente rico –se trata de la tercera renta per cápita del mundo solo por detrás de Qatar y Luxemburgo– situado en una de las zonas más deprimidas socioeconómicamente de Europa, el Campo de Gibraltar. ¿Cómo se ha llegado a esta situación en la que el Peñón, por si fuera poco, se ha convertido además en la última semana en el más grave escollo que ha tenido que superar en su recta final un proceso de negociación internacional tan complicado y transcendental como el Brexit?

Pocas personas conocen más de cerca el camino que ha llevado a esta situación que Eric Martel, embajador de España que desempeñó el puesto de delegado de Exteriores para el Peñon (el llamado coloquialmente «embajador en Gibraltar» del Ministerio) desde 1979 a 1984, periodo crucial al comienzo de la democracia en el que tuvo lugar la apertura de la Verja. Martel lo explica con una imagen clarificadora: «Gibraltar es como si en el Paseo de la Castellana de Madrid o en Las Ramblas de Barcelona diéramos permiso a El Corte Inglés para vender sin IVA… ¿Cuánto tiempo tardarían en cerrar todos los comercios de la zona? ¿Y El Corte Inglés en hacerse millonario?»

La explicación de este experto diplomático apunta al reducido impuesto de sociedades que se paga en la colonia británica y que permite abrir sucursales en toda la Unión Europea manteniendo una oficina matriz nominal en el Peñón que justifica una carga fiscal muy reducida en la colonia e inexistente por los beneficios logrados en el resto de Europa. «De esta manera se han hecho con el 10% del mercado de los seguros de coche en todo Reino Unido. No solo nos están haciendo daño sino que, además, les estamos financiando la colonia», resume Martel, que recuerda que cuando llegó a Gibraltar «el PIB del Peñón estaba en 50 millones de libras y dos años después de que se abriera la Verja ya era de 500 millones».

A este peculiar estatus fiscal se unen otros factores como el hecho de que no hay impuesto sobre las importaciones al tratarse de un puerto franco y una legislación pionera a escala mundial de la tecnología «block chain», que va camino de convertir el enclave en el centro mundial de las criptomonedas virtuales. Teniendo en cuenta todas estas ventajas, ¿pueden sorprender los espectaculares datos macroeconómicos de los que presumen las autoridades del Peñón? Según la administración liderada por Picardo, el Producto Interior Bruto (PIB) de Gibraltar creció un 49% en los cuatro años que van de 2011 a 2015, una media del 12,2 % anual.Este dato de crecimiento económico ha catapultado la renta per cápita de los gibraltareños, como ya se apuntó, hasta el tercer puesto mundial con 61.700 euros, un lugar en el ránking sensiblemente mayor que el de Reino Unido o España (en el puesto 28 y 36, respectivamente).

En esos años en los que el juego «online» se convirtió en el motor de la economía de Gibraltar, y concretamente en 2015, la colonia obtuvo un superávit presupuestario de 38,8 millones de libras (45,4 millones de euros), el tercero más alto de la historia y el cuarto consecutivo que supera su estimación inicial.

El banco de Gibraltar, que abrió sus puertas entonces, disponía ya de 7.000 cuentas y, a 30 de junio, su depósito base estaba en 244 millones de libras (285,5 millones de euros). Mientras, España arrastraba precisamente en esos años una crisis económica durísima que se cebó señaladamente en la zona de Andalucia que limita con el paraíso de la opacidad británico.

Por esa misma zona pasan las potentes conexiones de fibra óptica que conectan a los colosos de la industría del juego online con el primer mercado del mundo en este sector: la Unión Europea. Gibraltar concentra las sedes de 30 compañías que aglutinan el 60% del este negocio a escala mundial. Actualmente el 40% del PIB del Peñon depende de esta actividad y dificilmente puede sorprender que los de Picardo financien con sorprendente generosidad campañas de comunicación y discretos lobbies que –tanto en el Campo como en Sevilla y Madrid– presentan el megacasino gibraltareño como una fuente de prosperidad y trabajo para la región.

«No hay que perder de vista que el Campo de Gibraltar vive un momento muy delicado que no puede ser agravado por una mala negociación del Brexit». Son palabras a LA RAZÓN de otro gran conocedor de la situación que se ha provocado la colonia británica en la zona, José Ignacio Landaluce, alcalde de Algeciras y presidente de la Comisión de Exteriores del Senado.

Para Landaluce, la manera en que el Gobierno de Pedro Sánchez ha gestionado el tramo final del Brexit ha sido caótica: «Ni los propios socialistas se entienden entre ellos. Han sido muy torpes negociando y se han llevado la contraria incluso a sí mismos. Nadie nos va a seguir en Europa cuando se dé el pistoletazo de salida a la negociación de la relación futura. Theresa May defiende desde el primer minuto los intereses de su colonia en territorio español y el PSOE no ha hecho lo mismo con el Campo de Gibraltar».

Para entender la problemática de Gibraltar es imprescindible recordar que, tradicionalmente, el Peñón de Gibraltar no ha tenido mejor aliado que las adminsitraciones del PSOE. El caso más sangrante en esta larga historia de connivencia laborista-socialista a ambos lados de la Verja tuvo lugar durante la estancia en Santa Cruz de Miguel Ángel Moratinos, que dio al Peñón estatus simbólico de nación durante el tristemente recordado Foro Tripartito. Ahora se ha sabido que Picardo participo en las once reuniones que se han celebrado en Madrid.

Corrupción

Eric Martel apunta a dos causas para esta actitud tradicional del PSOE. La primera es la corrupción: «Si ha habido la corrupción que sabemos que ha habido tanto en Sevilla como en Madrid, puedes imaginarte todo lo que puede haber ocurrido en el Campo», explica. La segunda causa es electoral: Andalucía es el gran caladero de votos de los socialistas y desde hace años existe la «leyenda urbana» de que una de las posibles soluciones al conflicto de la colonia británica es concederle el estatus de Ciudad Autónoma que se anexaría los municipios del Campo de Gibraltar.

A este ideal panorama para Gibraltar ha contribuido la tenacidad de los mencionados «lobbies» financiados por los de Fabian Picardo por toda España, la vulnerabilidad exterior de nuestro país derivada del proceso independentista en Cataluña y la endémica falta de espinazo de toda una generacion de políticos, de todos los colores, que solo conocen una manera de cerrar una negociacion: cediendo.

Infamia Por Pedro Pitarch, teniente general (Ret.) Comandante en Jefe del Eurocuerpo, designado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Presentación libro “Viaje al Corazón de España”

 

03.10.2018. Diario Sur. Fernando García de Cortázar: «Con más años de adoctrinamiento, lo de Cataluña no habría tenido remedio»

Conferencia’Viaje al corazón de España’, del historiador Fernando García de Cortázar.

El acto será presentado por Rafael Vidal, director del Foro por la Paz en el Mediterráneo.

Organiza Aula de SUR, con el patrocinio de Obra Social La Caixa.

Fecha y lugar: Hoy, a las 19,30 horas, en el Museo Carmen Thyssen Málaga (Compañía, 10).