Joint Declaration on EU-NATO Cooperation by the President of the European Council, the President of the European Commission, and the Secretary General of the North Atlantic Treaty Organization

  1. Two years ago in Warsaw, we came together to strengthen EU-NATO cooperation aiming to promote peace and stability in the Euro-Atlantic area. Our respective efforts are mutually reinforcing, have improved the security of our citizens and strengthened our trans-Atlantic bond. Our longstanding cooperation has developed substantially, and is now unprecedented in its quality, scope and vigour. We share the same values and resolve to address, hand-in-hand, the common challenges we face. As our security is interconnected, we meet today in Brussels to reaffirm the importance of and the need for cooperation, and underline that our security and defence initiatives benefit each other.
  2. In consultation with the EU Member States and the NATO Allies, working with and for the benefit of all, our partnership will continue to take place in the spirit of full mutual openness and in compliance with the decision-making autonomy and procedures of our respective organisations and without prejudice to the specific character of the security and defence policy of any of our members.
  3. In this context, we view transparency as crucial. We encourage the fullest possible involvement of the NATO Allies that are not members of the EU in its initiatives. We encourage the fullest possible involvement of the EU Member States that are not part of the Alliance in its initiatives.
  4. Our two organisations have developed a broad range of tools to provide greater security to citizens in Europe and beyond, building on the substantial cooperation established more than 15 years ago between NATO and the EU, two unique and essential partners.
  5. We are implementing the objectives we set two years ago, including the following actions:
    • Our maritime cooperation in the Mediterranean contributes to fighting migrant smuggling and trafficking, and thus alleviates human suffering;
    • We have increased our ability to respond to hybrid threats: we reinforce our preparedness for crises, we exchange timely information including on cyber-attacks, we confront disinformation, we build the resilience of our members and partners and we test our respective procedures through parallel and coordinated exercises;
    • We support the defence and security capacity of our neighbours to the East and to the South.
  6. The multiple and evolving security challenges that our Member States and Allies face from the East and the South make our continued cooperation essential, including in responding to hybrid and cyber threats, in operations, and by helping our common partners. We are committed to deepen it further within the existing common proposals. It is now important to focus on implementation. In this context, we will aim for swift and demonstrable progress in particular in:
    • military mobility;
    • counter-terrorism;
    • strengthening resilience to chemical, biological, radiological and nuclear-related risks;
    • promoting the women peace and security agenda.
  7. We welcome EU efforts to bolster European security and defence to better protect the Union and its citizens and to contribute to peace and stability in the neighborhood and beyond. The Permanent Structured Cooperation and the European Defence Fund contribute to these objectives.
  8. We welcome efforts undertaken by NATO in collective defence, crisis management and cooperative security, to ensure the defence and security of the Euro-Atlantic area, notably through deterrence and defence, projecting stability and the fight against terrorism. NATO will continue to play its unique and essential role as the cornerstone of collective defence for all Allies.
  9. EU efforts will also strengthen NATO, and thus will improve our common security. For NATO Allies, such efforts foster an equitable sharing of the burden, benefits and responsibilities, in full accordance with their commitment undertaken in the Defence Investment Pledge. For EU Member States, we welcome political agreement to give higher priority to security and defence in the forthcoming discussions on the next long-term EU budget.
  10. The capabilities developed through the defence initiatives of the EU and NATO should remain coherent, complementary and interoperable. They should be available to both organisations, subject to the sovereign decisions of the countries that own them.
  11. We are proud of what has been achieved together so far. But we can do more. We will continue to review progress on a yearly basis.

Press Release. 10.07.2018. NATO

Presupuesto de la UE: Reforzar el papel de la UE como proveedora de seguridad y defensa

Estrasburgo, 13 de junio de 2018

En el próximo presupuesto a largo plazo de la UE (2021-2027), la Comisión propone aumentar la autonomía estratégica de la UE, impulsar su capacidad para proteger a los ciudadanos y convertir a la UE en un interlocutor de mayor peso.

Un Fondo Europeo de Defensa dotado con 13 000 millones de euros proporcionará la capacidad financiera necesaria para potenciar las inversiones transfronterizas en tecnología y equipos de vanguardia plenamente interoperables, en ámbitos como los del software encriptado y la tecnología de drones. Además, la alta representante propone hoy, con el apoyo de la Comisión, un nuevo Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, dotado con 10 500 millones de euros: un instrumento al margen del presupuesto a largo plazo de la UE que ayudará a mejorar la capacidad de la Unión para evitar conflictos, consolidar la paz y garantizar la seguridad internacional.

Federica Mogherini, alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidenta de la Comisión Europea, ha declarado: «Durante los últimos años, la Unión Europea ha tomado medidas en los ámbitos de la seguridad y la defensa que antes parecían impensables. Ahora podemos apoyar la investigación y la cooperación para desarrollar capacidades de defensa. Estamos tomando medidas que facilitarán la rapidez de movimientos de las fuerzas de los Estados miembros en Europa. Además, con el apoyo de la Comisión, propongo la creación de un Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, que permitirá mejorar la financiación de las operaciones militares de la UE y mejorar nuestro respaldo a las acciones de nuestros socios».

En declaraciones de Jyrki Katainen, vicepresidente responsable de Fomento del Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad: «Lo que proponemos ayudará a la UE a tomar las riendas de su propio destino. «Estamos asumiendo mayores responsabilidades a la hora de defender y proteger a nuestros ciudadanos. Por primera vez en la historia de la Unión Europea, una parte del presupuesto de la UE se consagra a invertir de forma colectiva para desarrollar nuevas tecnologías y equipos para proteger a nuestra población. El Fondo Europeo de Defensa es un verdadero instrumento europeo para fomentar las inversiones conjuntas y amplificar los esfuerzos en materia de defensa de los Estados miembros».

Por su parte, Elżbieta Bieńkowska, comisaria de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes, ha añadido: «El Fondo Europeo de Defensa constituye un punto de inflexión para la cooperación en materia de defensa en Europa. Basándonos en las primeras iniciativas puestas a prueba durante los dos últimos años, las estamos ampliando para desplegar un ambicioso instrumento europeo cuyo objetivo es apoyar los proyectos de defensa colaborativos a lo largo de todo su ciclo de desarrollo. El Fondo, con una dotación de 13 000 millones de euros, pone de manifiesto que la Comisión se toma muy en serio su intención de construir una Europa que defienda y proteja a sus ciudadanos».

El Fondo Europeo de Defensa

El nuevo Fondo Europeo de Defensa, con una dotación de 13 000 millones de euros, aportará 4 100 millones de euros para financiar directamente proyectos de investigación competitivos y colaborativos, en particular mediante subvenciones. Superada la fase de investigación, se pondrán a disposición de los Estados miembros 8 900 millones de euros para complementar su inversión, cofinanciando los costes del desarrollo de prototipos y los requisitos de certificación y ensayo resultantes. El Fondo colocará a la UE entre los cuatro inversores en investigación y tecnología de defensa más importantes de Europa, y funcionará como catalizador de una base industrial y científica innovadora y competitiva.

Las principales características del Fondo Europeo de Defensa son las siguientes:

  • Financiación de proyectos que contribuyen a que la UE esté más segura y que responden a las prioridades acordadas por los Estados miembros en el marco de la política común de seguridad y defensa y de otras organizaciones regionales e internacionales, como la OTAN.
  • Solo son admisibles los proyectos colaborativos en los que intervengan al menos tres participantes de tres Estados miembros.
  • La UE solo cofinanciará el desarrollo de prototipos comunes si los Estados miembros se comprometen a comprar el producto final.
  • Se incentiva con fuerza la participación transfronteriza de las pymes y las empresas de mediana capitalización, ofreciéndoles porcentajes de financiación más altos y favoreciendo los proyectos llevados a cabo por consorcios que incluyan pymes, así como, en caso necesario, poniendo en marcha convocatorias de propuestas específicas.
  • El objetivo es conseguir innovaciones punteras, con un 5 % de los fondos destinados a tecnologías disruptivas y equipos innovadores que permitan a la UE impulsar su liderazgo tecnológico a largo plazo.
  • Los proyectos realizados en el marco de la cooperación estructurada permanente (CEP), de ser admisibles, reciben una bonificación de cofinanciación adicional del 10 %, pero dicha financiación no es automática.

El Fondo Europeo de Apoyo a la Paz

Con el nuevo Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, la alta representante, con el apoyo de la Comisión, propone un nuevo fondo al margen del presupuesto, dotado de 10 500 millones de euros, que reunirá los mecanismos existentes fuera del presupuesto dedicados a la seguridad y la defensa con el fin de superar las actuales carencias y limitaciones. Servirá para aumentar la eficacia de la financiación de las misiones y operaciones militares dentro del marco de la política común de seguridad y defensa (PCSD). Facilitará las contribuciones de la UE a las operaciones de apoyo a la paz dirigidas por sus socios y ampliará el ámbito de las ayudas militares y de defensa que la UE puede ofrecer. Cubrirá gastos que no pueden financiarse mediante el presupuesto de la UE debido a sus implicaciones militares y de defensa.

Próximas etapas

Alcanzar un acuerdo rápido sobre el presupuesto general de la UE a largo plazo y sus propuestas sectoriales resulta fundamental para garantizar que los fondos de la UE empiecen a dar resultados sobre el terreno lo antes posible.

De producirse unos retrasos como los que se vivieron al comienzo del actual período presupuestario 2014-2020, sería necesario retrasar las convocatorias de propuestas para proyectos colaborativos en ámbitos como los de los metamateriales, el software encriptado, la tecnología de drones o la comunicación por satélite.

Conseguir un acuerdo en 2019 sobre el próximo presupuesto a largo plazo permitiría una transición fluida entre el actual presupuesto a largo plazo (2014-2020) y el nuevo, garantizando así la previsibilidad y la continuidad de la financiación en beneficio de todos.

Tras recabar el apoyo de la Comisión, la Alta Representante presentará la propuesta de creación del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz al Consejo, que deberá tomar una decisión al respecto por unanimidad.

Antecedentes

En sus orientaciones políticas de junio de 2014, el presidente Juncker consideró prioritario reforzar la seguridad de los ciudadanos europeos. En su discurso sobre el estado de la Unión de 2016 anunció la creación de un Fondo Europeo de Defensa.

La Comisión presentó la primera versión del Fondo Europeo de Defensa en junio de 2017, lo que ha permitido poner a prueba la cooperación en materia de defensa a nivel de la UE mediante la Acción preparatoria sobre investigación en materia de defensa para el período 2017-2019 y el Programa Europeo de Desarrollo Industrial en materia de Defensa para el período 2019-2020.

La propuesta relativa al Fondo Europeo de Defensa presentada hoy cumple con el compromiso, contraído en junio de 2017, de ampliar la financiación inicial en el período hasta 2020 con un Fondo más sustancioso.

El Fondo Europeo de Defensa servirá de complemento de otros programas de la UE, en particular, del presupuesto de 6 500 millones de euros del Mecanismo «Conectar Europa» reservado para mejorar las infraestructuras de transporte estratégicas de la UE y adecuarlas a la movilidad militar, y de los 100 000 millones de euros del nuevo programa de investigación e innovación Horizonte Europa.

Más información 

Textos jurídicos y fichas informativas:

  • Propuesta de Reglamento por el que se establece el Fondo Europeo de Defensa [COM(2018) 476]
  • Anexo de la propuesta de Reglamento
  • Evaluación de impacto [SWD(2018) 345]
  • Resumen de la evaluación de impacto
  • Ficha informativa: El Fondo Europeo de Defensa

Ficha informativa: El Fondo Europeo de Apoyo a la Paz

Preguntas y respuestas: El Fondo Europeo de Apoyo a la Paz

Puede accederse a más información sobre el presupuesto de la UE para el futuro aquí

Comisión Europea. 13.06.2018

La Política Común de Seguridad y Defensa de la UE: una renovada estrategia para un nuevo escenario

 

La Política Común de Seguridad y Defensa de la UE: una renovada estrategia para un nuevo escenario , por Joel Díaz Rodríguez, jurista y analista internacional.

La Política Común de Seguridad y Defensa de la UE: una renovada estrategia para un nuevo escenario

 

Cataluña: un problema de España que se ha convertido en internacional

NOTA DE LA REDACCIÓN: Cataluña ha dejado de ser un problema español, al ser un territorio en donde los intereses de Rusia y China y los de la Unión Europea y la Alianza Atlántica se encuentran confrontados.

Se recogerán análisis sobre esta cuestión que tanto afecta al sentimiento de los españoles.

SE ADJUNTA LA APRECIACIÓN DE UNA AUTORIDAD QUE HA TENIDO RESPONSABILIDADES EN LA VIDA POLÍTICA DE CATALUÑA EN LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS:

. La teoría me parece una elucubración febril  de una mente fantasiosa, bajo los efectos de unos cuantos Wisquies. Quienes la hayan elaborado (que recuerdan a los autores del Estratego del Juego de Mesa)  posiblemente no han puesto los pies en Cataluña en su vida.  Torra no es un intelectual en absoluto, si no un abogadillo de tres al cuarto, media vida muerto de hambre, hasta que empezó a editar libros nacionalistas, que nadie compraba, pero generosamente subvencionados por la Generalitat ( lo que ni siquiera fue idea suya) Torra es un paleto mediocre, al que los amos del “Proces” desprecian y utilizan a su antojo como pantalla de pin-pan-pun. otra cosa es que pueda salir la criada respondona, que siempre entra dentro de lo posible. Y Torra no es un federalista convencido, sino un fanático separatista de nacimiento, además de racista y supremacista, como tiene ampliamente acreditado. A ver si algunos se enteran, de que quien sigue siendo el alma mater, el gurú y el oráculo inapelable de todo, sigue siendo el viejo gremlin malo, su dona la de los Misales de Andorra, y otros pocos bien conocidos de su corte de pelotas. Los teorizantes dan por probable que Cataluña pueda ser una República independiente, sin considerar, que en todo caso, eso seria tras una cruenta Guerra Civil entre catalanes, pues  mas de la mitad de ellos no  aceptarían la dicha feliz República. Guerra en la que el resto de españoles también tendría algo que decir, digo yo ¿no?…Bueno ya lo de los Chinos y todo eso da risa vamos, USA  permitiría una Base Naval China en Tarragona…pero es que además a los chinos dudo que les interese cambiar el estatus que tienen de exportaciones y establecimientos comerciales en toda España y en especial en Cataluña, con el que les va fenomenalmente bien

El golpe de estado federalista en España, avalado por la OTAN y Bruselas (16.05.2018)

Instituto de Estrategia: ¿QUÉ PODRÍA OFRECER CATALUÑA A RUSIA? ¿Y A LA REPÚBLICA POPULAR CHINA?

Rajoy-Rivera y el tándem Puigdemont-Torra pueden tener pactado el recambio constitucional y la libertad de los “presos políticos”.

El escenario político no se complica, sino que se simplifica. La urgencia por evitar una posible presencia ruso-china en Cataluña, donde ya existen fuertes intereses económicos de ambas potencias, podría acelerar el pacto secreto para la segunda transición que tiene como detonante el “conflicto” catalán. El nuevo President es un intelectual, alejado del discurso fanático que se le imputa: es un federalista convencido que avaló a Pedro Sánchez en el PSOE. Se trata de la pieza que faltaba para llevar a España a un máximo de tensión constitucional y ofrecer la salida europeísta. En este sentido, Estados Unidos estaría presionando para adelantarse a las acciones estratégicas de Moscú y Pekín.

En el caso de Rusia, las necesidades actuales dentro de la diplomacia rusa son: la presencia militar o la posible coordinación en Defensa, expandir sus mercados financieros y que sus empresas puedan ganar espacio a nivel global. Aliviar la tensión en Ucrania es un efecto tan deseado como lo conseguido en Siria por los militares rusos.

En el ámbito de la Defensa, una posible república catalana podría quedar fuera de la OTAN, por lo que Rusia le podría ofrecer su reconocimiento y cooperación a cambio de, por ejemplo, poder amarrar sus buques en  los puertos catalanes. Uno de los problemas estratégicos que tiene la Federación Rusa es que solamente el puerto sirio de Tartus les sirve como base en el Mediterráneo, puesto que España y la Europa Occidental forman parte de la OTAN y la actual escala de conflicto impide cualquier cooperación. Recordemos las advertencias de la alianza atlántica al respecto cuando España iba a aprovisionar a la flota rusa que se dirigía a Siria en Ceuta.

Aunque para España sería una comunidad autónoma más, y para la OTAN también, la falta de medios para evitar tales acciones de una reconocida república catalana por parte de Rusia, dejan que la única vía posible sería entre la OTAN y el gobierno catalán. Y es la única vía porque los tratados de la Unión Europea prohíben hacer uso de la fuerza militar contra la población civil, y el coste de frenar una posible república catalana reconocida por Rusia, a quien la federación protegería al reconocerla como soberana, complican las cosas más allá de los canales diplomáticos. Si la OTAN quisiese evitar tales acciones en territorio catalán debería exigir a Cataluña que no las llevase a cabo, y por lo tanto, previamente debería reconocer la república catalana para poder hacerlo. O forzar a Madrid a un cambio federalista que otorgue mayor soberanía a los catalanes. En eso estamos.

Desde un punto económico, si la Unión Europea decide expulsar a Cataluña, aparte de la gran cantidad de inversiones europeas que quedarían por tanto sin la cobertura de la UE, también permitiría que Cataluña, tras su expulsión, abriese la puerta a inversiones rusas que ahora no son posibles como consecuencia de las sanciones comunitarias contra ellas. Abriendo una escala de grises a una situación que ahora se está gestando de forma dicotómica entre el sí o el no. A la Unión Europea no le interesa tener una Crimea en el sur de Europa, nudo de comunicaciones e infraestructuras troncales europeas, que tendría como consecuencia una España que quedaría casi aislada como consecuencia que la principal vía de comunicación de mercancías es a través de la provincia de Girona, Cataluña. Es por ello que la UE debe reconocer Cataluña para frenar esto.

En el caso de China solamente tendría la vertiente económica. Después de la infraestructura del puerto de Gwadar en Pakistán, del que hablamos en la columna “La alianza económica y militar chino pakistaní, ¿amenaza para el eje India-Estados Unidos?”, la consolidación de Barcelona como enclave de inversiones del mercado chino en Europa, norte de África e incluso como punto medio para las conexiones con Sudamérica abre la puerta a un interés especial para que en caso de una nueva república, el gobierno chino pueda influenciar sobre nuevas legislaciones comerciales mientras la republica catalana queda al margen de la Unión Europea. El reconocimiento de China de La República de Cataluña podría ofrecer una legislación más favorable al comercio en territorio europeo geográficamente hablando, que no económicamente. Aunque, según las circunstancias, se puede dar el caso de que algunos países puede que la reconozcan y otros no, y China juegue entre estas dos realidades. El proteccionismo que existe en la comunidad europea no existiría en Cataluña, si se legisla hacia esta dirección, y al mismo tiempo podría seguir beneficiándose del espacio Schengen una vez las mercancías estén aquí puesto que para algunos países Cataluña seguiría siendo una simple región española.

De la misma forma que podría hacer Rusia, velando por la soberanía de la república catalana, la República Popular de China podría hacer lo mismo, reconociendo y protegiendo su soberanía, siendo moneda de cambio el reconocimiento de esta en las instituciones de las que estos dos países forman parte si hubiese un acto hostil al respecto. Es posible que frente a tal escenario los silencios administrativos serían lo más aconsejable, puesto que si Rusia o China, o ambos países reconocen una República de Cataluña, pueden salir en su defensa si peligra su integridad y el gobierno catalán pide ayuda a la comunidad internacional, no olvidemos que ambos son miembros permanentes del consejo de seguridad de la ONU. Los caminos de la diplomacia son complejos, y si hay intereses encima de la mesa, aún se puede ser más contundente en las declaraciones o políticas.

En conclusión, la inacción de la comunidad europea frente a un reconocimiento de Cataluña por parte de Rusia y la República Popular China, o el simple hecho de negarlo, provocaría que ambas potencias tuviesen un pie en el corazón del territorio continental europeo. Cualquier vulneración de soberanía de una reconocida república catalana puede llevar consigo sanciones de ambas potencias hacia quien lo haga, generando que sea necesario un trato de igual a igual entre los Estados y el Ejecutivo catalán, provocando el reconocimiento de dicho Estado, para conseguir una resolución a través de la vía diplomática en tal situación. Por estas razones, la única solución viable para la UE-OTAN es forzar al cambio constitucional en España, promocionando el europeísmo y vendiendo la vía federal como la única que puede evitar un conflicto civil armado.